Cap.1 (la noticia)
Acababa de llegar a la escuela como cualquier chica de secundaria. Estaba muy emocionada por que mi hermano iba a pasarme a buscar a la salida de la escuela para llevarme a comer. Me senté sola en un salón lleno como cualquier antisocial y puse atención a lo que decía el profesor. Hasta que en un momento el profesor llama mi nombre.
Hola,mi nombre es Connie Pride, soy una estudiante de secundaria de 15 años. Tengo dos hermanos, uno mayor de 20 llamado Alex y una pequeña de 10 llamada Rebeca. Tengo el cabello oscuro, ojos negros y piel clara.
Todos los hombres Pride han hecho su servicio a la milicia. mi papá, el papá de mi papá, y el abuelo de mi abuelo hicieron su servicio militar en la misma base por décadas.
No he visto a alex hace tres meses, y hoy por fin voy a verlo. Como hermana de un recluta y hija de un comandante me acostumbre a que en la casa solo seamos mamá, Rebeca y yo. Aun que, todos los fines de semana papá y Alex se quedaban en casa. Hace meses que no lo hacen ,y hoy por fin íbamos íbamos estar todos juntos.
—Connie alguien quiere verte.— aseguró el profesor.
—¿alguien quiere verme?.— pensé,mientras mil cosas pasaban por mi cabeza.
–lo primero que se me vino a la mente fue que Alex vino a buscarme antes de tiempo por que estaba ansioso de verme, tanto como yo a el.–
–salgo del salón, pero para mi sorpresa no era lo que yo pensaba. No era quien yo pensaba.–
—mamá,papá. ¿que hacen aqui?.— dije confundida.
—Connie, algo paso con Alex.— contestó papá con su voz un poco entrecortada.
—¿que paso con Alex?.— mire a mamá.
—su misión. El no sobrevivió.— contestó.
—¿¡que!?.— grité.
–Esas palabras invadieron mi mente, dejándome completamente en blanco y sin nada que decir. Sin reacción. El hecho de que ya no iba a poder ver nunca más a Alex me hizo entrar en shock.
Sentía como los latidos de mi corazón iban cada vez más rápido. Como si fuera a explotar.–
—¿¡que están diciendo!?.—pregunté con las lágrimas en los ojos.
—lo lamento hija. Es mi culpa.— dijo papá viéndome fijamente.
—¿lo lamentas?. ¿¡En serio lo lamentas!?.— conteste Molesta.
–¿puede un simple "lo lamento" cambiar algo? Después de todo papá era el comandante. El daba las órdenes y les asignaba misiones a los soldados en su base. Por lo cuál el había ejecutado la orden de que Alex fuera a esa misión. Todo era culpa suya.–
—un "lo lamento" no va a hacer que mi hermano vuelva a la vida. ¿Escuchaste?.— aseguré enojada.
—Connie Pride,yo soy tu padre. Que jamás se te vuelva a cruzar por la cabeza que puedes usar ese tono de voz conmigo.— grito papá.
—cariño,déjala. Esta no es una noticia que se tome a la ligera.— opinó mamá tratando de tranquilizarnos.-
—vayamos a casa.— indico papá.
–al llegar a casa se sentía la ausencia de alex junto con un enorme vacío dentro de ella, como si una parte importante se ubiera perdido en alguna parte. Cuando llegaba de la escuela siempre estaba el y max jugando a los video juegos, pero ahora la casa estába a oscuras.–
—¿cuando va a venir Alex a casa?.— pregunto Rebeca.
—el no va a venir por un tiempo.— expliqué con un nudo en la garganta.
—¿por qué?.— reclamó Rebeca.
—el se tuvo que ir a una misión muy importante muy lejos de aquí. Quizás le tome mucho tiempo volver a casa.— aseguré.
—¿Max cuando va a venir a vernos?.— pregunto Rebeca.
—no lo se. No me ha enviado ningún mensaje. me pregunto si esta bien.— opiné preocupada.
–max en cualquier momento tendría que venir a casa. Después de todo su mejor amigo de toda la vida había muerto. No sólo su mejor amigo si no también su compañero de base.–
–al día siguiente le Hicimos el funeral a Alex. Tenía la esperanza de ver a Max ahí. Pero el no fue. Lo entiendo perfectamente. Aún no debe estar consciente de lo que paso con Alex.–
—¿Aún no sabes nada de Max?.— pregunto mamá.
—Aun no se nada. En estos días no se ha aparecido por la base.— afirmó papá preocupado.
—No lo molesten. El también necesita su espacio y tiempo para asimilarlo. El vendrá a casa cuando se sienta preparado.— intervine mientras bajaba las escaleras.
—Connie tiene razón. Nosotros somos lo único que le queda.— aseguró mamá dándome la razón.
—mañana si o si tiene que volver a la base. No puede ser un desertor.— advirtió papá molesto.
–después de la muerte de los padres de Max, yo y Alex éramos como sus hermanos. Nos conocemos desde que tengo 6 y el 9. Desde siempre Max y Alex eran mejores amigos. Tanto que Max siguió a Alex hasta el servicio militar. Mis padres siempre lo tomaron como un hijo más y lo apoyaron en todo lo necesario para que el pueda vivir sin problemas.–
—no te preocupes ,el va a volver.— agregó mamá.
—yo también espero que vuelva.— dije mientras estaba reojeando el teléfono.–