Desnudo
Sinopsis: "Cansado de una vida de vicios, sexo y placeres. Lucas se promete a sí mismo cambiar y ser mejor persona pero cierta noche lluviosa llega un hombre misterioso
1.Desnudo
El fracaso ha perseguido a Lucas durante estos últimos años; había dejado la universidad, sus padres lo habían echado de casa y el sueldo de su trabajo apenas cubría los gastos de su alquiler.
Vivía como podía, pero cada vez le era más difícil ya que tenía un vicio que lo hundía cada vez más en el pozo de la agonía, y no era cualquier vicio era una adicción al sexo.
¿Cómo nació esta adicción?
Fue cuando entró a la universidad, al estar lejos de ese ambiente conservador y de sus padres, Lucas aprovechó la libertad que ahora tenía y se acostó con la primera chica que pudo.
Su primera vez no fue lo que esperaba.
"Debió ser porque no sentía nada por ella"
Se dijo así mismo, y se prometió que la próxima vez que haga el amor, sería con alguien que realmente amara.
La primera de muchas promesas rotas.
El amor nunca le llegó, o tal vez él no lo esperó. Simplemente se lanzó al deseo y se acostó con cuántas personas podía ya sea mujeres u hombres.
Y cuando no conseguía a alguien para saciar sus ganas, optaba por masturbarse una y luego otra vez. Hasta caer en un estado de vacío, remordimiento y culpa.
Pero la cuenta le llegó pronto, cuando se contagió de sífilis. Ésto lo llevó a deprimirse aún más. Sus padres habían encontrado sus pruebas de laboratorio y entonces ya no le ayudaron con los gastos de la universidad y le prohibieron que regresara a casa.
Han pasado dos años desde entonces, Lucas siguió su tratamiento para curarse y encontró trabajo de mesero.
En cuanto a su adicción, trató de dejarlo pero caía en el vicio una y otra vez, pero lo volvía a intentar y se prometía:
"La próxima vez ya no lo volveré a hacer"
Ésta vez era diferente para él, habían pasado 21 días desde la última vez que se masturbó o se acostó con alguien. No es mucho pero nunca había llegado tan lejos, eso lo llenaba de esperanza de que superaría su adicción y cambiaría.
" No caeré está vez"
Hoy es sábado por la noche, una noche lluviosa y tranquila, son aproximadamente las 22:19 pm y Lucas está acostado tratando de dormir mientras escucha como las gotas de lluvia golpean suavemente su ventana.
Y entonces escuchó el sonido del toc-toc en la puerta. Lucas simplemente lo ignoró pensando que lo había imaginado o que el sonido provenía de otra casa.
Toc toc toc
Volvieron a tocar, esta vez Lucas se levantó de la cama y se dirigió a la puerta.
"¿Quién podrá ser a esta hora?"
Quitó el seguro y abrió la puerta lo suficiente como para que sus ojos pudieran ver de quién se trataba.
Y ahí lo vió, un hombre de más o menos su edad, tenía el cabello mojado junto con la ropa que traía puesta. Sus miradas se encontraron y el hombre le sonrió como si de un amigo se tratara.
─¿Puedo entrar?
Fue lo primero que dijo aquel desconocido, Lucas dudó unos segundos pero luego sin darse cuenta había abierto la puerta completamente.
─ Cla-claro, pasa. ─dijo tartamudeando mientras se hacía a un lado para que el extraño pudiera entrar.
Una vez dentro, el hombre busco en el cajón del armario una toalla que después utilizó para secarse, al mismo tiempo se paseaba por el cuarto observando y tocando algunas cosas, lo hacía con tal naturalidad que parecía el dueño del lugar.
Lucas solo se limitaba a mirarlo, había algo en aquel hombre que le parecía familiar. Tenía la sensación de que ya lo conocía. De otra manera no lo hubiera dejado entrar.
─ ¿Te conozco? ─preguntó finalmente
─¿Puedes prestarme ropa? La mía está empapada.
Lucas volvió a preguntar pero esta vez lo hizo más serio.
─¿Quién eres?
─ Vaya ¿me has olvidado tan rápido en tan poco tiempo?
Lucas no sabía que responder, su mente estaba más ocupada en recordar de dónde lo conocía. Podría ser un ex-compañero de clase o uno de sus tantos amantes, podría ser cualquiera pero no, era alguien importante. Lo sentía. Entonces ¿por qué no podía recordarlo?
─ Lo siento ─se disculpó sin saber el motivo ─ no puedo recordarte.
─ ¿No puedes o no quieres?
Un silencio ensordecedor invadió el cuarto. Lucas estaba cada vez más confundido. Todo lo que rodeaba a aquel hombre era enigmático.
Ante la falta de respuesta de Lucas, el hombre volvió hacia el armario y tomó sus ropas.
─ No te dije que podías tomar mis cosas
El hombre solo lo ignoró y empezó a desvestirse, Hasta quedar en ropa interior, no era fornido pero tenía un cuerpo atlético y tentador. Lucas se sorprendió mirándolo fija y detenidamente.
─ ¿Qué pasa? ─dijo aquel hombre sonriente ─ Ya lo estás entendiendo ¿verdad?
Y empezó a acercarse, Lucas sintió una opresión en el pecho, cada vez le costaba más respirar.
─ Aléjate ─dijo casi susurrando
─ No puedo, tú me dejaste entrar
Los ojos de Lucas se llenaron de lágrimas que aún no caían.
El hombre se paró frente a él, estaba muy cerca, más de lo que debería. A pesar de que tenían la misma estatura, Lucas se sentía más pequeño.
─ Quítate la ropa. ─le ordenó el hombre.
Contra su voluntad, Lucas lo obedeció y comenzó a desvestirse, sus manos temblaban cada que se quitaba una prenda de vestir.
Ahora estaba completamente desnudo, expuesto, vulnerable. El hombre lo empezó a tocar, con cada roce Lucas sentía que se derretía y el deseo reprimido que tenía empezaba a florecer.
─ No...no quiero ─fue lo único que Lucas pudo decir.
Al hombre no le importó, lo empujó hacia el suelo y luego se tiró encima de él, le agarró fuerte de las manos para que no sé resistiera y le hizo el amor.
Mientras eso pasaba, Lucas por fin pudo ver de quién se trataba.
"Ahora puedo verlo...puedo verme
Parece que he fallado nuevamente"
Y cómo siempre lo hacía cada vez que esto ocurría, Lucas se prometió lo mismo otra vez:
"La próxima ya no lo volveré a hacer"
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