Capulo 1
Las nubes grises
Aquellas cosechas de grano dorado brillaban por el levantar del sol en la vieja granja de Don Mateo, un hombre que a sus setenta y cinco años ya se encontraba cansado del mundo que le rodeaba, sin ganas algunas de vivir se dirigía a su granero con una oscura y fuerte intención, decidido a terminar con su vida atando una cuerda a la más fuerte viga en el techo. Esa era la historia que contaban los diarios la mañana del veintiocho de febrero en el pueblo de Merytsy.
Pero ese suceso no sorprendería a nadie como se hubiese pensado ya que con el sumaban treinta y dos casos de suicido en lo que va del año, con un total de ochenta y siete a partir del primer caso ya hace más de un año, debido a que cada suicidio era bajo el mismo método se abrió una investigación por parte de la policía local, después de seis largos meses de investigación por fin tienen un sospecho que están por interrogar, se trata de Lyon un joven de diez y siete años que a pesar de su corta edad ya tiene un historial con delitos como allanamiento de morada y portación de arma ilegal, el interrogatorio comenzó y como un partido de pin pon ellos preguntaban el respondía:
-Bien Lyon este es tu tercer interrogatorio creo que ya sabes el procedimiento.
-Por supuesto, pero antes de contestar sus preguntas podrían decirme porque carajos derribaron la puerta de mi casa y me trajeron en contra de mi voluntad.
-Porque eres el único sospechoso y seguramente culpable de los “suicidios” que han transcurrido en los últimos 15 meses.
-Comandante Hernández no le parece que está sacando conclusiones sin fundamento, no creo que tenga alguna prueba en mi contra.
-Los únicos que causan problemas aquí son los impertinentes ebrios, la señora Grecia y tú, además de que cada testimonio que tenemos acerca de los “suicidios” tienen en común el punto de verte merodeando cerca.
-Y eso le parce motivo suficiente para tenerme aquí? Yo creo que usted está realmente exagerando y debería pensar bien las cosas antes de hacer acusaciones sin sentido, si no le molesta yo me retiro.
Teniendo que aguantar su coraje al comandante no le quedo ningún remedio alguno más que dejarlo ir.
¿Pero que es todo esto? Comencemos desde el primer caso de suicidio en el pueblo, la joven llamada Lisa fue encontrada colgada en su cuarto después de una pelea con sus padres, en el lugar nada se veía fuera de lugar, la ventana cerrada con seguro, un cuarto ordenado como era costumbre en ella, la autopsia no arrojó algún dato inquietante, todo apuntaba a lo obvio un caso de suicidio por depresión, la cual se le había diagnosticado meses atrás, al ser un pueblo pequeño la noticia no demoro en esparcirse, los medios cubrieron los detalles y la policía archivo el caso en suicidios, el segundo suicidio no tardo más que dos semanas en reportarse, esta vez seria Víctor el hijo del comandante Hernández, a diferencia de Lisa él no tenía no tuvo problema alguno antes de su suicidio o al menos eso declaro el comandante, pero la mayoría rumoraba que su suicidio tuvo que ver con la amarga relación que tenían padre e hijo ya que desde la muerte de Sofia la madre de Víctor, el comandante se distancio de él y se volvió alguien frio, voluble y con un carácter muy fuerte hacia todos, la autopsia de Víctor al igual que la de Lisa no arrojo algo extraño, lo que no se menciono es que ambos fueron encontrados colgados con el mismo tipo de cuerda.
Lyon es un chico apasionado por la ciencia, pero al mismo tiempo por las artes místicas, debido a su gran curiosidad siempre termina metiéndose en problemas que generan consecuencia como el historial de delitos que tiene, actual mente trabaja como repartidor y por algún motivo siempre tiene que estar cerca de los lugares donde ocurren los suicidios, en la escuela no le va mal pero no es precisamente el alumno estrella, el tiene su propia investigación sobre los suicidios, la que comenzó después de la muerte de su hermano, alguna veces logra colarse en los lugares donde ocurren los suicidios antes de que la policía se lleve todo, son pocas las cosas que a encontrado, su instinto no deja de decirle que los suicidios son asesinatos pero las pruebas apuntan a una cosa, que todos y cada uno de los casos de suicidio son eso solo suicidios.
Volviendo al presente, Lyon se encontraba reparando su puerta cuando una llamada lo asusto, por suerte solo era su compañera del trabajo Sam que le preguntaba por qué aún no se presentaba.
-Bien Lyon ¿ahora en que lio te metiste?
-Hernández me interrogo de nuevo.
- ¿Esta vez por qué?
-Cree que tengo que ver algo con los suicidios al parec…
-Ya ni lo menciones sabes que no me gusta hablar de ello mejor no tardes en venir te veo en un rato, chau.
A Sam no le molestaban los suicidios, en realidad estaba apasionada por resolver el porqué de ellos, hasta el día que su madre murió en uno de estos “suicidios” desde ello prefiere alejarse del tema. Lyon termino de reparar su puerta y se dirigió a trabajar, cuando volvió noto que las luces de la casa vecina a las suya estaban prendidas, lo cual era raro porqué su vecino el señor Bruno murió hace meses de un infarto, además de que hace unas semanas Lyon entro a casa del señor Bruno a robar los focos ya que los de el se quemaron por una fuerte corriente, Lyon estaba tan cansado que solo se fue a dormir y no trato de ver quien estaba en la casa, al día siguiente se despertó para ir a la escuela, una vez llego solo se preguntaba quien remplazaría a su ex maestro de química que se había suicidado hace una semana atrás, ya estando en el laboratorio de química una joven mujer entro presentándose como la doctora Luz la nueva maestra de química, Lyon se emociono ya que por fin retomaría su aprendizaje sobre la materia aun que no seria en esta clase ya que sus compañeros solo le contaban a la maestra sobre los suicidios y su teorías del por que ocurrían, al terminar la escuela Lyon se dirigió a su casa viendo como la doctora Luz es su nueva vecina siendo la razón de las luces prendidas el día de ayer, —¿Debería de llevarle un algo de comida como presentación? O creo ella es quien me tiene que traer algo, espero que sea ella por que hoy no tengo nada para comer— pensaba Lyon cuando tocaron su puerta.
-Hola mi nombre es Luz y soy su nueva vecina, espera ¿tu no eres uno de mis alumnos?
-Así es doctora mi nombre es Lyon
-Un gusto Lyon ¿tus padres están en casa?
-No en realidad vivo solo, mis padres murieron cuando tenía once años, después de ello viví con mi hermano pero el también ya murió.
-Lo siento no lo sabía.
-Descuide no se preocupe ¿gusta pasar a tomar algo?
La doctora asintió con la cabeza y le entrego a Lyon un pastel que llevaba en las manos, él se dirigió a la cocina para preparar un té, mientras el agua se calentaba comenzaron a platicar sobre química la doctora quedo asombra don el conocimiento que el tenia, la plática fluía tan bien que no notaron cuando la noche llego hasta que el ruido de una ventana rompiéndose los alerto.
-Lyon ¿que fue eso?
-No lo sé, pero fue en el piso de arriba, espere aquí doctora mientras voy a revisar.
-Nada de esperar yo voy contigo.
Cuando subieron lo que vieron fue a una persona salir rápidamente por la venta, pero algo que llevaba quedo atorado en el vidrio roto de la ventana, cuando Lyon vio que era grito.
-¡¡¡LO SABIA NO ERAN SUICIDIOS!!!
- ¿A qué te refieres Lyon?
- ¿Sabe qué es esto doctora? Es la cuerda con la que todos los “suicidios” se realizaron.
Tras revisar la casa pudieron encontrar algo más, una carta de suicido escrita con la letra de Lyon, pero no escrita por él, al parecer Lyon seria el siguiente “suicidio”, pero con lo que el asesino no contaba era con la presencia de la doctora.