Prólogo
Cuando vi a Harold entrar en la habitación, la sensación de desesperación se hizo más intensa.
-Moshi ¿Estás bien?-Podía sentir los ojos de Harold clavados en mi nuca.
Se caminó hasta llegar a mi y me tomó de la mano para darme la vuelta y quedará en frente de el.
-¿Moshi por qué lloras? o mejor dicho ¿A quien le parto la cara?-dijo y me miró a los ojos con preocupación.
-Creo que debemos terminar-murmuré en voz baja. Su expresión cambio de ser seria a una triste.
-¿Es una broma cierto?-
-Yo no soy... La indicada para tí-Solte entre sollozos.
-¡Joder, Léa!- Exclamó con un tono un tanto exasperado.-¿Mi madre fue la que te inventó eso?-preguntó con una nota de irritación en su voz.
Tomó mi rostro entre sus manos. Sus dedos, suaves y suaves, me transmitían calma y seguridad.
-No-le respondí con firmeza-, fue algo de lo que yo me dí cuenta-
- Pero...¿Por qué? -
-¡Porque tu y yo somos diferentes!-Bramé.
-¡¿Diferentes Cómo Léa?!-
Me quedé en silencio, sin saber cómo continuar. Se me secó la garganta y mi cuerpo comenzó a temblar, como si fuera a desmoronarse.
-Por que tú y yo....No pertenecemos al mismo mundo. Tu eres todo y yo solo soy...nadie.-Solté.
-¿Quien te dijo que no eres nadie? Tu eres la chica que me ha robado el corazón y el alma-. Se detuvo un momento para decir algo más.
-No importa lo que tengas o no tengas, lo que importa es lo que eres. Yo te amo por lo que eres-. dijo mirándome a los ojos. Un nudo se formó en mi garganta y no pude evitar que las lágrimas rodaran por mis mejillas.
No quiero dejar que lo que me dijo Alice se interponga entre lo que siento por él. No puedo permitir que mi inseguridad me impida ser feliz. No puedo permitir que mi miedo a perderlo me haga perderlo realmente.
En un susurro casi inaudible, me dijo -Por favor, Nunca me dejes amor-me acarició la mejilla, secándome las lágrimas.
-Te amo Léa- Soltó con brillo en los ojos.
• Fecha de publicación /04/10/23/ •








