Machine (KTH - JJK - Two Shot)

Summary

Jeon Jungkook descubre la dura verdad de su existencia y todo lo que su vida representa.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Uno: Máquina

Besos en su cara y cuello lo despertaron esa mañana, la luz que se colaba por la ventana lo deslumbró cuando abrió los ojos y sonrió en grande cuando se dio la vuelta y los labios de Taehyung recibieron su boca.

“Buenos días” dijo el mayor a lo que Jungkook solo puso sonreír en grande.

Respondió levantándose y subiéndose a horcajadas sobre su esposo mientras bajaba a besarle de nuevo, con Taehyung paseando las manos por su tersa piel, pero las caricias se detuvieron cuando la puerta de la habitación fue tocada y luego abierta, mostrando a una de las sirvientas que entraba con el desayuno.

El menor se mostró tímido y bajó de la cadera de su marido para cubrir su cuerpo desnudo.

“Gracias Mina” Taehyung dijo recibiendo un asentimiento de la mujer antes de que ella se retirara.

“¿Desde cuándo estas despierto?” preguntó el menor levantándose de la cama, colocándose una bata y yendo hasta el desayuno.

“Desde cuando tu duermes, debería ser la pregunta” replicó el mayor “es casi medio día”

Jungkook no le prestó atención a las palabras del hombre y continuo devorando la comida mientras tomaba la tablet al lado de la comida, misma que mostraba la portada del periódico del día.

Y una vez más, Kim Taehyung se mostraba en la portada, ocupando los titulares.

‘Kim Taehyung, el famoso ingeniero, lo ha hecho de nuevo’ podía leerse en la portada.

Kim Taehyung era dueño y CEO de la empresa de inteligencia artificial más grande de corea, una empresa reconocida a nivel mundial que estaba renovando cada rincón del planeta.

Dicho hombre llegó a espaldas de su esposo, que devoraba una fresa, mientras leía el escrito, Taehyung le quitó la tableta de las manos para abrazarlo después y comenzar a besar de nuevo su cuello.

Jungkook se dejó hacer mientras continuaba comiendo su desayuno tranquilamente.

“¿Quieres salir hoy?” el brillante ingeniero preguntó, a lo que Jungkook pensó un poco antes de contestar.

Pero miró hacía los grandes ventanales, notando las grandes nubes negras que comenzaban a cubrir la ciudad, así que declinó la propuesta, también sabiendo que más tarde Taehyung tendría que ir a la empresa.

“Lloverá y sabes que no me gusta salir así” le respondió “además, sé que tienes una reunión importante en la empresa”

Taehyung suspiró antes de separarse, dejando un último beso en la mejilla del azabache, dándose cuenta de que el desayuno que había ordenado había desaparecido.

“¿Me acompañas a la ducha?” Jungkook solo pudo sonreír, tomando la mano del mayor y dejar que lo arrastrara con él a la ducha.


El joven azabache se encontraba en el sofá de la gran sala leyendo mientras afuera el cielo parecía caerse. No sentía miedo, los climas fríos y lluviosos siempre le habían gustado, aunque pareciera que una pequeña tormenta se había desatado.

Afuera parecía helar de frío, pero gracias a la calefacción de la casa Jungkook podía andar tranquilamente con shorts, una camiseta de tirantes y un delgado suéter que apenas le cubría, así que pasa un tiempo antes de que decidiera levantarse para prepararse un poco de chocolate caliente.

Las personas que lo ayudaban con ese tipo de cosas no estaban, ya que Taehyung les había dado salida cuando se dio cuenta de que el clima empeoraría, pero Jungkook no encontraba problema en hacer las cosas por él mismo.

Regresó a su lugar después de un tiempo y retomó su lectura, pero pronto notó la ausencia de aquellos marcadores que siempre utilizaba. Tenía tiempo que no tomaba un libro para leerlo, así que no tenía ni la más mínima idea de donde guardó todas esas cosas que solía usar para marcar las páginas de sus libros.

Recorrió su habitación, la oficina de Taehyung y hasta los cuartos de servició en busca de esos benditos marcadores, pero no encontró nada. Se quedó parado en medio de los pasillos de las habitaciones, mirando a su alrededor y tratando de descifrar donde podrían estar sus cosas.

Bajó de nuevo a la sala de la casa, recorriendo con su mirada el espacio, y estuvo a punto de darse por vencido cuando su vista chocó con la puerta del almacén. Sonrió apenas al sentirse aliviado y caminó hasta el espacio con decisión, tomando el pomo de la puerta, pero deteniéndose cuando se dio cuenta de que permanecía cerrada con llave.

Regresó a los cuartos de servicio y buscó donde sabía que Mina guardaba las llaves, probó cada una de ellas hasta que esa puerta abrió y se adentró en la habitación.

Encendió las luces y se encontró con un montón de cajas apiladas.

“Bien, tenemos toda la tarde” se dijo Jungkook a sí mismo antes de comenzar su búsqueda.

Encontró infinidad de cosas viejas, tanto de él como de Taehyung y sonrió al encontrar un álbum de fotos que retraban la infancia de su esposo.

Siguió indagando entre las cajas y una en particular llamó su atención al tener la etiqueta ’Kim’s inteligence’ en ella, pues Jungkook sabía que aquella era la marca de la empresa de Taehyung.

Cuando apartó las demás cajas de alrededor, se sorprendió al darse cuenta de que era más grande de lo que pretendía, casi tan alta como él mismo.

Los rayos y truenos sonaban fuerte en el exterior, uno en especial rugió al mismo tiempo que las luces se apagaban, dejando al azabache a oscuras… pero no por mucho pues volvió a tener claridad cuando las luces volvieron a encenderse gracias al generador que Taehyung había instalado en casa.

Jungkook continúo observando esa misteriosa caja y la giró en su lugar para poder verla de frente y lo que encontró escrito lo dejó perplejo.

‘Android prototype’ podía leerse al frente de la caja junto con una pequeña descripción. ‘la nueva revolución está aquí, manténgase acompañado a lo largo de su vida’

Jungkook sabía de ese proyecto, Taehyung había trabajado años en ello, pero no sabía que habían comenzado la producción.

Continúo indagando en el mar de cajas y entre ellas encontró una pila de papeles que no eran más que declaraciones y contratos de patentes que Jungkook sabía que su esposo había obtenido cuando el proyecto de los androides comenzó.

Pero había un contrato firmado por los ingenieros principales a cargo del proyecto y por Taehyung, en los cuales se declaraba que él se haría completamente responsable de lo que pasara con el primer prototipo del proyecto androide.

Jungkook supuso que de eso se trataba esa inmensa caja, pero ¿Dónde estaban todas las partes? ¿acaso no había funcionado y lo desechó? Si fue así ¿por qué quedarse con su empaque?

De un momento a otro la búsqueda de Jungkook encausó en otro objetivo gracias a su curiosidad y comenzó a buscar respuestas que le dijeran que había pasado con ese prototipo. Hasta que su búsqueda brindó frutos.

Encontró una caja más contenía detalles de construcción del prototipo: instrucciones, descripción del equipo y aspecto…

Soltó un jadeo, dejando caer las hojas que descansaban en sus manos, sus ojos comenzando a llenarse de lágrimas mientras comprendía más lo que pasaba.

Su imagen estaba en una de las páginas, seguida de miles de instrucciones complicadas que apenas era capaz de entender.

“No puede ser posible…” susurró para sí mismo mientras continuaba indagando.

Mientras más documentos leía, estaba más seguro de lo que había encontrado.

Él era ese androide, él era ese prototipo de prueba.

Era una máquina.

Dejó caer todos los papeles al piso y se levantó de donde estaba, tropezando con una caja más y vaciando su contenido haciendo que todo se esparciera. Miró hacía abajo y se encontró con miles de fotos, fotos que lo retraban a él junto a Taehyung, pero que no recordaba haberse tomado.

Se agachó de nuevo y miró con más detalle las imágenes. Taehyung y él en todos los lugares del mundo, con los edificios más emblemáticos a sus espaldas.

Indagó más y se encontró con cintas de video… el instinto de saber más no lo detuvo de ir a la sala y reproducir esas imágenes, llorando cuando la primera apareció en la pantalla.

“¡Deja de grabarme!” exclamaba Jungkook mientras Taehyung acercaba más la cámara a él.

Jungkook escuchó esa risa que conocía bien, observando cómo el clip cambiaba y ahora los mostraba a los dos, besándose en medio del pasto en lo que parecía un picnic.

Un clip más pasó en donde se mostraba a un Jungkook dormido, los rayos del sol chocaban en el lente de la cámara.

“Buenos días…” escuchó que Taehyung decía.

No supo cómo, pero Jungkook sintió sus ojos llenarse de lágrimas y fue así durante todo lo que duró el video. Sollozó cuando el último clip se reprodujo y entonces escuchó la puerta ser abierta.

No se giró porque sabía de quien se trataba.

“He llegado Jungkook-”

Taehyung se quedó callado en cuanto vio la imagen que iluminaba la pantalla de la sala. Caminó perplejo hasta llegar junto al sofá, vio la caja con todas esas fotos y cintas qué el mismo se había encargado de esconder.

“Jungkook…” llamó

El llanto del joven se había detenido y miró a Taehyung sin expresión alguna en su rostro, con las mejillas húmedas de sus lágrimas.

“¿Por cuánto tiempo me has estado encondiendo todo esto?” preguntó el azabache levantándose del sofá y encarando al mayor.

Taehyung no pudo responder.

Jungkook caminó de nuevo hasta esa habitación y llevo consigo todos los papeles que había encontrado, lanzándolos a los pies de su esposo.

“Explícame qué significa todo eso” exigió, con lágrimas de ira volviendo a inundar sus ojos “Quiero que me digas qué es lo que soy realmente”

“Eres Jeon Jungkook, mi esposo” respondió el mayor apenas, queriendo acercarse, pero deteniéndose cuando Jungkook retrocedió un paso.

“¡Él es tu esposo!” espetó el azabache señalando la imagen en la pantalla “quiero que me digas qué es lo que soy”

Taehyung bajó la mirada encontrándose con todos esos papeles gastados, su contrato… creyó que nunca se descubriría su secreto, creyó que podía tener una nueva vida a la par que expandía sus inventos.

Pero ese nuevo proyecto era demasiado perfecto para ser real.

“Eres el primer prototipo de androide creado” le respondió al fin, luchando porque su voz no se quebrará “una versión de prueba”

“Me has mentido, todo este tiempo. Me has utilizado” murmuró el azabache “soy tu invento, una maquina solamente”

“Jungkook no” se apresuró a decir el mayor acercándose a él y queriendo alcanzarlo, pero Jungkook no se lo permitió “cálmate y déjame explicarte, por favor” suplicó

El joven dejó que lo llevara de nuevo al sofá e hizo las cajas a un lado junto con los papeles.

“Por años hemos temido a que la tecnología nos destruya, así que yo quise romper con ese estigma” declaró el mayor “el mundo ha creado tecnología androide que termina desechando por el miedo de lo que puede ser capaz… pero yo estaba dispuesto a cambiar eso, es por eso que inicie este proyecto”

“Me creaste con su aspecto ¿por qué?”

Taehyung no podía esconderlo para siempre.

Tomó el álbum de fotos que estaba a su lado y lo abrió en una fotografía que mostraba a Jungkook.

“Él fue mi esposo…” confesó “murió por una rara enfermedad… sabía de este proyecto” explicó “te cree con la esperanza de mantener su memoria viva en ti. Tú eres él”

Jungkook no lo entendía. No entendía como eso era posible.

“Te diseñe con su aspecto, te programé con su personalidad, pero no logré replicar sus memorias” no recibió respuesta “crearte no fue un deseo egoísta, él quería que hiciera esto”

“Muéstrame” declaró el azabache mirando al otro a los ojos “muéstrame lo que soy”

Por un momento Taehyung no lo entendió, pero cuando lo comprendió lo llevó hasta su habitación, frente a aquel gran espejo que tenían. Jungkook retiró sus prendas y quedó desnudo ante su reflejo.

Taehyung buscó en el costado del cuello del joven y retiró una pequeña sección de la piel que le cubría, Jungkook vio en el reflejo la parte descubierta y se encontró con miles de circuitos y cables que descansaban en su interior.

“No se puede diseñar un androide de otra manera, pero su fin es parecerse a un humano lo más posible” explicó Taehyung “cubrimos los circuitos con cristal y luego volvemos a cubrir con piel sintética”

Taehyung observó como Jungkook se miraba con detalle y tocaba su propia piel cuando terminó de decir.

“Una conciencia propia es lo que se busca lograr y tu lograste eso a pesar de tu programación”

“No soy una persona real, soy la réplica de alguien” replicó el joven.

“Eres mi familia” confesó Taehyung “eres la memoria viva de la persona que amé, eres mi esposo y te amo”

“Te enamoraste de algo que tú mismo creaste, de algo que nunca podrá ser humano”

“Eres capaz de sentir ¿acaso tú no me amas?”

Jungkook se giró para encararlo y acarició la cara de Taehyung.

“Eres capaz de sentir y eso no es algo que yo haya programado… eres real y eso es todo lo que necesitas saber”

Un abrazo lo culminó todo. Taehyung se sintió reconfortado por ello, porque para él Jungkook no era una máquina, no era una inteligencia artificial, no era la réplica de su esposo muerto, Era un ser que logró desarrollarse de manera propia, logró tener una conciencia y se enamoró.

Sé enamoró de alguien más, porque lo que tenía entre sus brazos era algo más que una máquina.