Catarsis |Yoonmin| [One Shot]

Summary

Min Yoongi, un adicto de los suburbios de Brooklyn. Se encuentra con Park Jimin, su nueva obsesion. Una mucho más, adicta, dulce, y poderosa que las drogas que tanto ama. Todos los derechos reservados

Genre
Drama
Author
Naro
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

UNICO

3 de junio de 1995.

El adicto más grande de todo Brooklyn. Min Yoongi está tirando en su sofá de piel, tan viejo como la ciudad. Después de otra dosis de su mejor amiga la heroína.

Yoongi ni siquiera recuerda desde cuando lo hace, solo sabe que eso lo saca del mundo oscuro al que su mente lo intenta llevar siempre que esta ”limpio“.

Su vida fue un infierno desde que tiene memoria, lo único que tiene en su mente son recuerdos que quiere reprimir a toda costa. Cosas que le hicieron que lo llevaron a conseguir consuelo en ese polvo blanco. Tan adictivo como el chico cabello rubio.

Escucho que la puerta de su departamento se abría.

Nunca ponía llave lo cual, era muy peligroso debido a que vivía en uno de los peores barrios de Brooklyn.

Giro su cansada vista hacia la persona que entraba por el pasillo. Sonriendo satisfecho al ver su rostro.

—¿Por qué aun sigues viniendo a verme? —le pregunto sonriendo de lado. Tratando de enfocar su visión en el chico.

—Lo hiciste otra vez —contesto decepcionado el rubio mientras levantaba las botellas de cerveza tiradas en la mesita enfrente del sillón.

—¿Por qué aun vienes a verme Jimin? —volvió a insistir sonriendo mientras miraba al techo. —Agust ya te dijo que no tengo salvación, ¿Por qué sigues perdiendo tu tiempo en venir?

Jimin no contesto solo siguió limpiando mientras ponía las botellas de cerveza en una bolsa al lado del sillón, para después ir a tirarla.

—¿A tu novio no le molesta que sigas viniendo? —pregunto divertido. —Digo, ya sabes lo celoso que es Agust cuando se trata de ti.

Cuando Jimin termino de ordenar un poco la sala se arrodillo frente a Yoongi mirándolo con los ojos llenos de angustia. Odiaba verlo así, lo destruía.

—Yo aún tengo fe en ti, es por eso que sigo viniendo, lo sabes. —Dijo con pena, tratando de tomar su mano. Pero Yoongi la aparto.Él nonecesitabalapenade nadie ymenosde jimin.

—Deja de decir estupideces, tu sigues viniendo por la culpa. —Recrimino mirándolo directamente a los ojos. —Tu no puedes vivir con el hecho de que yo este así por tu culpa. —Le dijo sonriendo de una manera sínica y tenebrosa. Tan tenebrosa que Jimin tuvo que mirar hacia otro lado evitando sus ojls grises.

Realmente era injusto culpar a Jimin por su comportamiento. Pero había que culpar a alguien ¿no?

Cuando Jimin conoció a Yoongi, él no era así. Si era un chico con problemas, pero no era este desastre de cabello negro como la noche y ojos grises como las nubes.

Una noche fría de invierno, cuando Yoongi se vendía en las calles de la ciudad de NY para pagar alcohol, comer, y comprar su preciada hierva.

Conoció a Jimin. Él fue uno de sus clientes.

A Yoongi le dio mucha ternura. Ver a un chico de veinte años, con la mirada confundida, pensando que esto era una mala idea, mientras miraba a su alrededor a todos los hombres y mujeres que le decían cosas y le lanzaban miradas descaradas.

—¿Qué se supone que hace un chico como tu en un lugar como este?— pregunto mientras se acercaba.

—Todavía no lo sé —contesto el rubio haciendo una mueca nervioso. —Cuando me di cuenta, ya estaba conduciendo por aquí.

Jimin era un chico de la clase media del sur de la ciudad de NY, con un futuro muy prospero. Pero con un pequeñoproblema, desde que tiene dieciséis años se sentía atraído por hombres. Y necesitaba zacear eso que le estaba molestando, así que pensó que si vivía la experiencia podría sacarlo de su sistema para siempre, al darse cuenta que realmente no le gustaba.

—¿Quieres un servicio? —pregunto Yoongi, sin importarle mucho la batalla interna que se veía en los ojos de Jimin. Él solo quería dinero para su hierba.

—Sí. —Contesto muy seguro e inseguro de sus palabras.

Y así comenzó lo que se suponía que sería una noche...

[...]

—Tienes que dejar de culparme por lo que hiciste con tu vida — recriminó Jimin. Después de respirar hondo unas cuantas veces tratando de buscar paciencia. Ya habían tenido esta pelea mil veces.

—Tu eres todo lo que yo tenía. — replicó Yoongi entre dientes, comenzando a enojarse. —Y me dejaste, me dejaste por él...

—¡Tu sabes que eso no fue así! ¡Lo sabes! —interrumpió el rubio, harto de escucharlo hablar. —¡Lo de Agust fue mucho después! ¡Tu me alejaste de ti, y lo sabes!! ¡Yo estaba enamorado de ti, pero eso no te importo! ¡Lo único que te importaba eran tus malditas drogas! —le grito frustrado, tirando los residuos de la mesa al pido. —!!Siempre fuiste así!! Me lo dijiste un millón de veces, ”no te enamores de mi Park Jimin, lo nuestro no tiene futuro”. ¡¿Porque demonios te enojas ahora?!

Hubo un minuto de silencio en donde solo se miraban fijamente. Hasta que Yoongi volvió a hablar.

—Y aun así lo hiciste —Su voz salió como un susurro tajante. Sus ojos grises clavando en alma de Jimin. —Te enamoraste y me arrastraste contigo a ese maldito sentimiento. Yo estaba bien sin conocerte. Yo estaba bien sin sentir nada, pero tenías que llegar tu a joderme la vida. — intento excusarse el azabache. Su voz llena de dolor y enojo, un enojo que era más con él que con Jimin.

Pero quien podría culpar a Min Yoongi, su madre fue una adicta que quedó embarazada de él. Por uno de los muchos clientes que tenía.

Su vida era un infierno, él y su hermano Agust se encerraban en la habitación todas las noches para evitar que los clientes de su madre les hicieran algo.

Tenían que ver a su madre drogada todo el tiempo, y si estaba limpia, era la persona más inestable mentalmente del mundo.

Un día cuándo tenía cinco años servicios sociales. Los rescato de ese infierno, pero los separo.

A su hermano mayor Agust de siete años lo mandaron a vivir con unos familiares al Sur de NY, pero ellos no podían tener a los dos hermanos. Entonces Yoongi no pudo ir con él, ellos solo querían a Agust.

Por ende a Yoongi lo dejaron en un orfanato hasta que encontraran a otros familiares o lo adoptaran.

Separarse de su hermano fue la cosa más dolorosa que había vivido hasta ese momento. Lloro todas las noches por su hermano hasta quedarse dormido.

Cuando Yoongi tenía seis. Una prima segunda de su madre, dijo que se haría responsable de él.

Su tía Beth era una persona muy amable y dulce, ella realmente lo amaba, y la vida de ese niño tuvo un pequeño momento de felicidad. Pero todo cambio cuando él cumplió doce años. Ese año su tía Beth se casó con un hombre.

Yoongi vivió toda clase de abusos en esa casa cuando ella no estaba.

Cosas que su mente reprimió para protegerlo, metiendo todos esos recuerdos en un cofre negro que jamás volvería abrir.

Un día cuando Yoongi tenía trece años, harto de todo, empujo al hombre y este cayo por las escaleras muriendo en el acto.

Un final un poco injusto para ese monstruo. Pero un final feliz para él niño.

Cuando llego la policía, él dijo que se había caído por las escaleras. Y como ni había ningún signo de violencia en el hombre la policía creyó la historia.

Ese año Yoongi comenzó a consumir hierba para evitar pensar en los traumas que lo perseguían todas las noches.

Al principio fue llevado a una fiesta por su amigo Jin, quien le dijo que probara para divertirse un poco. Lo cual fue un grave error ya que Yoongi se volvió adicto a eso.

A los quince la hierba ya no era suficiente así que comenzó con el polvo blanco, que lo llevaba a lugares donde solo era ”feliz“.

Su tía lo corrió de la casa a los quince harto de verlo así. Ella trato, realmente trato de salvarlo, pero ¿Cómo se salva un alma tan fragmentada? Un alma que ni siquiera sabía si quería salvarse.

Yoongi se mudó a un departamento con algunos amigos adictos. Los cuales le dijeron, que debería utilizar su linda cara y sus ojos grises para ganar dinero. Que un buen culo como el de él no se conseguía muy seguido. Y que habría gente que pagaría muy bien por eso.

Yoongi necesitaba tener el control de la situación, el control de su vida. Así que pensó que no sería mala idea, era fácil. Dinero por sexo, ¿Qué podría salir mal?

Y así conoció a Jimin, su nueva obsesión, una mucho más, adicta dulce, y poderosa que las drogas. Una que lo hacía sentir bien, un sentimiento que él nunca había experimentado. Pero Jimin era como una ilusión para Yoongi, y como toda ilusión, en algún momento desaparecería. Y por eso Yoongi no quería amarlo, pero la dependencia que genero por él se volvió la única cosa que lo mantenía vivo.

[...]

—Dime, ¿mi hermano coge mejor que yo?—pregunto burlándose del chico.

—¡Basta de hacerte esto! —Jimin tomo su mano arrodillándose enfrente de él. Con los ojos cristalizados. —No puedo seguir viniéndote así.

—Entonces no vuelvas Park. —Le respondió con total indiferencia.

Jimin lo abrazo mientras las lágrimas salían de sus ojos. Sin parar. —Ya no lo hagas más Yoongi por favor. Basta... —Suplicó, presionando sus brazos contra el cuerpo del azabache.

Yoongi sonrió entre sus brazo con algo de ironía. —¿Todavía me amas, Park?

El rubio se congelo ante la pregunta. Separándose unos centímetros para mirarlo a los ojos.

Antes de que pudiera contestar Yoongi movió su cabeza para besarlo mientras lo sostenía de la cintura para que no se alejara. Jimin no lucho y le siguió el beso, sujetándose de sus hombros.

Porque en el fondo Jimin sabia la respuesta a esa pregunta. Una respuesta por la cual seguía viniendo a ese departamento donde pasaron tantas noches juntos, unas tantas donde solo reían hasta dormirse y otras donde solo lloraban hasta dormirse.

Jimin se separó para tomar aire y Yoongi sonrio mostrando los dientes.

—Si, todavía lo haces, Park, si lo haces. —se burlo con descaro.

—Eres imposible. —contesto harto de la actitud de Yoongi.

Después de decir eso Jimin se enderezo y salió del departamento, no podía seguir ahí, terminaría sucumbiendo a sus deseos mas profundos.

Siempre era lo mismo con él, por eso un día Jimin cansado de sus idas y vueltas, lo dejo.

Pasaron dos meses sin verse, en los cuales, Park trato de seguir con su vida.

Conoció a un chico en la universidad llamado Agust. Se volvieron muy unidos y aunque Agust lo hacia sentir bien la mente de Jimin siempre volvía a Yoongi.

Y para Yoongi fue peor. Perderlo se sintió como caer en lo más bajo del pozo.

Comenzó a drogarse con cosas mucho más ”fuertes" sin medir las consecuencias.

Prefería estar hundido en los efectos desus amigas, antes de pensar en lo mucho que necesitaba y extrañaba a Jimin. Lo mucho que ese chico significaba para él, lo mucho que su alma lo buscaba en todas partes.

Lo intento buscar un par de veces cuando sentía que la necesidad de verlo le ganaba. Pero siempre desistia de hablarlo, hasta que una vez lo vio de la mano con un chico y sintió que eso era todo.

Un día Jimin tuvo una entrevista de trabajo cerca de Brooklyn y al salir vio a Yoongi caminando por la calle.

Estaba destruido demacrado, jamás lo había visto así. Ese no era el chico que Jimin una vez conoció.

Se acercó a él para asegurarse de que se traba de Yoongi. Y su sorpresa fue desastrosa al darse cuenta que realmente se traba de él.

—¿Yoongi? —llamo despacio desde atrás.

En ese momento el chico de cabello negro dejo de caminar girando su cuerpo al instante. Sus ojos se abrieron en demasía al ver a su viejo amor ahí parado. Se veía tan lindo y puro. Tan hermoso como Yoongi lo recordaba.

Esa tarde hablaron mucho de todo lo que paso en sus vidas desde que se separaron. Yoongi se dio cuenta que el destino volvió a jugar una mala pasada con él, cuando escucho decir a Jimin que había conocido a un chico llamado Agust.

Un nombre que todavía le dolía al recordar.

Después de ese encuentro por u otra razón Jimin siempre terminaba visitándo ese maldito departamento de en las afueras de Brooklyn. Con la esperanza de que su Yoongi algún día regrese.

[...]

Después de la pelea que tuvieron la noche anterior Jimin regreso al departamento con la esperanza de poder arreglar las cosas. Intentar hablar con él aunque en el fondo sabía que era en vano.

Cuando llego al edificio esa fría mañana de invierno. Pudo ver una patrulla estacionada afuera, lo cual no era raro debido a la zona.

La señora Chan, la vecina de Yoongi, le dijo que los policías estaban aquí por Yoongi.

En ese momento el corazón de Jimin dejó de latir su cara se puso pálida como la nieve e intento correr desesperando hasta adentro del edificio. Los policías lo detuvieron pero lo dejaron pasar cuando les dijo que era familiar del chico del segundo C

Cuando llego al departamento de su amado, un oficial le dijo que encontraron el cuerpo sin vida de Yoongi esta mañana.

Creen que fue una sobredosis pero eso lo sabrían después de la autopsia. Aunque ni Jimin ni la señora Chan tenían duda de eso.

El corazón de Park se partió en mil pedazos en ese momento. Comenzó a tener problemas para respirar y su cuerpo no dejaba de temblar. Las lágrimas no dejaban de caer de sus ojos. Intentando enfocar la vista en ese departamento buscando algo que explique qué había pasado.

Giro su vista hacia la mesita al lado del sillón y pudo leer un papel que decía ”Park JIMIN”

Les dijo a los agentes que ese era su nombre que por favor lo dejaran tomar el papel. Una vez que los guardias accedieron.

No se atrevió a abrir la nota hasta estar solo en el parque. Ese parque Donde había conocido a Yoongi esa noche de diciembre.

Su mente daba mil vueltas y no podía respirar, se sentía ahogado. Impotente y enojado por no haber salvado a Yoongi, por no haber podido hacer nada por el chico que lo salvo a él muchas veces que intento hacer cosas que no debía.

Park Jimin, te escribo esto en mi momento de mas lucidez, en mucho tiempo, ni siquiera se por dónde empezar. Esta no es la primera carta que te escribió, lo he hecho muchas veces pero nunca te las entregue, supongo que eran más para mí que para ti. Sé que fui un egoísta, sé que soy un egoísta y lo más probable es que siga siendo un egoísta en el futuro.

Pero debes saber, que eres la mejor cosa que me paso en la vida desde que tengo memoria. Aunque no lo creas me salvaste la vida en muchas situaciones donde pensaba que mi fin. El simple hecho de pensar en ti, me hacía volver de lugares muy profundos y oscuros de mi mente. Gracias por haber aparecido en mi vida Park, hiciste de ella algo menos horribles. En el fondo estoy feliz de que estas rehaciendo de tu vida con Agust y te agradezco que no le hayas contando nada sobre mí. No te culpo por nada de que lo soy, se que todo esto es culpa mía, pero ten una cosa clara Park, te amo, te amé y te amare eternamente.

Yoongi.