Papelería de Cristal

Summary

Taehyung es un universitario de veinte años que necesita costear su matrícula de ingeniería civil, por lo que para hacerlo termina trabajando en una de las papelerías más conocidas de la ciudad, Aún sin tener ni idea de la diferencia entre el papel de seda o el papel crepe, pero eso no tiene importancia, él es un joven muy inteligente y aprende rápido. Por otro lado, Jungkook es hijo de un famoso empresario que cree que su hijo necesita empezar desde abajo, por lo que lo manda de encargado a una sus tiendas de papelería para que se prepare hasta que tenga que tomar el mando. El azabache es un hombre de 26 años que le gusta las fiestas, e ir de cama en cama pero que a pesar de eso es responsable, tanto, que lleva comprometido con una hermosa joven desde hace 3 años. Una espiral de acontecimientos hará que la vida de ambos jóvenes se alinee, pero mientras uno va siempre con la verdad por delante, siendo ingenuo y confiado, el otro prefiere engatusar a su presa.

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Complete
Chapters
1
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n/a
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18+

Chapter 1

Primer día


"Un placer, soy Jungkook y seré tu superior inmediato" se presenta extendiendo su mano, la cual es sostenida inmediatamente por el muchacho que tiene delante.


"Lo mismo digo joven Jeon, soy Kim Taehyung" respondía nervioso el castaño, al cual habían llamado hace unos días por la solicitud de empleo que envió, realmente no se lo esperaba, pero grata fue su sorpresa cuando lo contactaron.


"Bien Taehyung te explico lo que tienes que hacer hoy en tu primer día" decía Jungkook guiando a Taehyung por todo el almacén y mostrándole cada uno de los artículos que tenían a la venta.


La jornada transcurrió con normalidad hasta se vio encerrado en uno de los almacenes, en su desesperación comenzó a gritar con todas sus fuerzas, era un poco claustrofóbico por lo que estar entre cuatro paredes rodeado de centenares de cosas no era una buena idea. Después de unos minutos sin obtener resultados se dejó caer al suelo intentando respirar con normalidad, no podía permitirse tener un ataque de pánico su primer día de trabajo, que dirían sus compañeros o peor aún su jefe.


Intento pensar en cosas agradables, en el viento sobre su cara, o el olor del mar, todo lo que produjera sensación de libertad, pero parecía no querer funcionar, estuvo otros veinte minutos sin que nadie fuera a socorrerlo, por lo que volvió a golpear la puerta y dar voces hasta que escucho pasos acercándose y prontamente la puerta siendo abierta.


Sin dar opciones a la persona que tenía en frente salió muy rápido, no importaba que aún no conociera del todo el lugar, él necesitaba un espacio abierto, así que entre trompicones llegó a un patio en donde pudo obtener el aire que le faltaba.


"¿Te encuentras bien?" escuchó que le preguntaban.


Mierda, él había olvidado dónde estaba y con quién, así que aun respirando irregular alzo la cabeza para toparse con la mirada de su jefe.


"Lo siento, me quedé encerrado y no podía respirar" respondió muy bajito, administrando el aire que entraba por su boca.


"Eh tranquilo, no fue tu culpa, en realidad olvidé que esa puerta se cerraba sola, y no se puede abrir desde dentro, lo siento mucho"


Okay, ahora él definitivamente respiraba mucho mejor, no había sido su culpa y podía tener la esperanza de seguir en su puesto.


"Lo tendré en cuenta la próxima vez" fue lo único que respondió.


"De todas formas por hoy ya terminaste, si quieres podemos ir a por un café aquí en la esquina, creo que te vendría muy bien" le propuso el azabache viendo el rostro pálido del contrario.


Taehyung era una persona sociable, le encantaba hacer amigos por todas partes, pero salir con su superior no entraba en su lista de cosas por hacer, aunque ¿cómo le dices a tu jefe que no?


"Gracias, ya estoy mejor, soy un poco claustrofóbico por eso todo el show del aire" respondió con un pequeño sonrojo por lo sucedido.


"Me disculpo nuevamente, fue mi culpa, te compensaré con el café" volvió a insistir, pero esta vez la propuesta vino acompañada de una gran sonrisa.


"Está bien, solo voy a cambiarme" acepto sin poder seguir denegando la invitación, total un café no iba hacerle daño.


"Perfecto, te espero en la salida, sin prisas" fue lo que Jungkook respondió viendo como el castaño se alejaba hacia los vestidores.





No fue exactamente un café lo que se tomaron, ahora después de la tercera copa Taehyung podía definir a su jefe como un hombre encantador, sexy y muy seductor.


Llevaban alrededor de una hora en el lugar y no había chica o chico que no le coqueteara o se insinuara, era todo un espectáculo digno de ver.


"¿Eres una estrella del rock o algo así?" preguntó dando un sorbo a su bebida.


"Algo así" le respondió "Soy algo así como un cantante eventual en este sitio"


"¿Me tomas el pelo?" vocifero prácticamente gritando de emoción.


"¡Por supuesto que no! Suelo tocar aquí los viernes, y bueno algún que otro sábado" respondió orgulloso.


Era una de las pocas cosas que había decidido por el mismo que lo hacía realmente feliz, cuando subía a ese pequeño atril se sentía volar, una parte de él querría siempre quedarse allí, pero su sentido de la responsabilidad no se lo permitía.


"Tengo que venir a verte, ¿eres bueno o solo lo haces para ligar?" preguntó en tono burlón haciendo reír al azabache, se veía tan relajado, totalmente opuesto al tipo con el que había tratado esa misma mañana.


"Eso" dijo acercándose más de lo normal al castaño "tienes que comprobarlo tú mismo" terminó dándole una mirada que por un momento lo dejó sin aire.


"¿Necesitan algo más?" escucharon que le preguntaban haciendo que el intercambió de miradas fuera cortado.


"¡No!" respondió en un chillido sonrojándose por ello "La verdad tengo que irme" siguió diciendo volviendo la mirada a Jungkook, quien asintió sin más, cogiéndolo de la mano y sacándolo del lugar.


"Espera no hemos pagado"


"No te preocupes, tengo barra libre" respondió caminando hacia la salida dejando que el castaño, un poco confundido, lo siga.


Una vez fuera le tomó unos minutos ubicarse, no estaba acostumbrado a beber por lo que tres copas lo tenían por las nubes. Tenía suerte de vivir relativamente cerca del lugar.


"¿Te llevo?" preguntó Jungkook.


"Oh no, no te preocupes vivo a unas calles de aquí, y creo que el aire me hará bien"


"¿Y hacía que dirección vas?"


"A unas calles de aquí"


"Perfecto, yo también voy en esa dirección"


Taehyung lo miró con el ceño fruncido, pero no tuvo tiempo a replicar porqué Jungkook se encamino calle abajo sin darle opción a rechistar.


Así que terminó caminando a la par de su jefe, conversando de cosas triviales y riéndose de todo y nada, siendo solo ellos dos, aunque estuvieran rodeados de gente.


***


Un mes después


En primera fila, rodeado de gente sudorosa, con una bebida en mano y gritando a todo pulmón se encontraba Taehyung.


Había llegado hace media hora para ver la actuación de Jungkook, pero en cambio se había encontrado con un grupo de rock alternativo tocando las canciones más míticas y volviendo loca a la multitud.


Se entero por el barman que Jungkook, o Golden como se hacía llamar, se presentaba a las 00h, es decir, en unos minutos.


Era una sorpresa en realidad, no había querido decirle nada al azabache, quien había estado insistiendo en que fuera a verle desde hace unas semanas, pero él nunca había tenido tiempo, los exámenes lo estaban absorbiendo. Menos mal habían terminado y él podía volver a tener un poco más de libertad.


También tenía que admitir que moría por pasar tiempo fuera del trabajo con Jungkook, en ese mes que llevaban trabajando juntos había podido darse cuenta de lo mucho que le gustaba el mayor.


Jungkook era un hombre excepcional, en su trabajo era centrado, profesional y muy eficaz, pero es que fuera de este era un hombre relajado, alegre y muy divertido, siempre estaban de risas y pasándolo bien.


Habían entrado en confianza muy rápido, la química entre ellos fluía sin ningún esfuerzo, de echo él tomó la iniciativa de invitar un par de veces al pelinegro a su casa, vieron películas, jugaron videojuegos y comieron hasta cansarse, lo pasaron muy bien y se sentía realmente atraído por la todas las facetas que había conocido del Jungkook.


Y si no leía mal las señales, Jungkook también gustaba de él, lo veía en la forma que lo miraba, en como lo trataba, eran pequeños detalles que hacían que su corazón se acelerara. Además de que en reiteradas ocasiones coqueteaban descaradamente, por eso había decidido esa noche dar el paso, quizás lo jodiera todo, pero él era sí, arriesgado.


Tan sumido en sus pensamientos estaba que apenas se dio cuenta cuando las luces se apagaron dejando solo iluminado el escenario, un silencio absoluto dio paso al sonido de la guitarra acompañada de golpes de batería haciendo resonar todo el lugar, pero no fue hasta que Jungkook salió y entonó las primeras letras que el público enloqueció.


Quedó tan absorto en Jungkook, en su voz, en la manera de moverse, de interactuar con el público, ahora entendía por qué todos estaban hechizados por él. ¡Dios! Taehyung no podía apartar sus ojos de ese hombre, llevaba unos pantalones negros de cuero que amoldaban perfectamente a sus piernas, con unas cadenas que marcaban su cintura y en la parte de arriba una camisa rota, sin mangas que dejaba ver gran parte de sus pectorales y la totalidad de sus brazos, que, para sorpresa del castaño, estaban cubiertos de tatuajes.


Era ilegal verse así de caliente.


Salió de su ensoñación cuando conectó la mirada con Jungkook, se veía sorprendido, pero también había algo en su mirada que no podía descifrar, tenía una mirada oscura, brillante, como si estuviera cristalizada por las lágrimas, pero no, era más bien había fuego, lujuria, pasión.


Taehyung le sonrió y le guiñó un ojo, recibiendo otro guiño como recompensa. Estuvieron tocando por un rato más que para él se sintió como un segundo, saltando, cantando, disfrutando del momento.


"Amigos este es el último tema" anunciaba Jungkook "y para esto necesito que una persona muy especial suba aquí, conmigo" pidió señalando al castaño, ofreciéndole su mano a Taehyung para que subiera.


Y decir que el castaño estaba tan sorprendido es una blasfemia, sin embargo, tomó su mano y subió al escenario con él. Y tan pronto como lo hizo Jungkook lo atrajo hacia él, comenzó a cantar a capela la canción que luego de unos segundos reconoció como "Wonderwall" de Oasis.


Su corazón comenzó a latir tan rápido que se preguntó si era sano que llevara ese ritmo.


Poco después los acordes de la guitarra acompañaron a Jungkook y el público comenzó a seguir el ritmo con palmadas. El azabache nunca apartó la mirada de él, ni él aparto su mirada del azabache. Aunque hubiese querido no podía, estaba hipnotizado.


Y no reaccionó hasta cuando sintió unos labios suaves contra los suyos.


Jungkook lo estaba besando.


Besándolo a él, delante de toda esa gente.


Se dejó llevar y colocó sus manos en la nuca del pelinegro, atrayéndolo más cerca, sintiendo como este sonreía afirmando su agarre en su cintura.


Cuando se separaron solo pudo sonreír en grande, escuchando como la gente vitoreaba.





Tres meses después


En las nubes.


Así se sentía.


Llevaba tres meses saliendo con Jungkook, y aunque no habían definido ni dado nombre a la relación que mantenían, se encontraba feliz. El azabache lo hacía feliz.


Habían tenido infinidades de citas, bueno las definía así. Habían ido al cine, al parque, al bar, a discotecas, incluso se habían ido un fin de semana fuera de la ciudad, y había sido maravilloso, básicamente porque perdió su virginidad con él.


"¡Hola Tae! ¿Qué haces esta noche?" preguntó uno de sus compañeros sacándolo de sus pensamientos.


"¡hey! Creo que nada ¿Por qué?"


"Es el cumpleaños de Nam y le he organizado una fiesta, bueno iremos a cenar y después a alguna discoteca, ya sabes para divertirnos un poco"


"Suena como un buen plan Jiminie, pero..."


"Sin peros Tae, llevamos mucho tiempo intentando que te unas a nuestras salidas, es más puedes traer a quien tú quieras, o bueno a esa personita que te trae de cabeza" dijo con una sonrisa ladeada.


Taehyung no pudo evitar sonrojarse.


Él y Jimin se llevaban muy bien, desde que se conocieron hicieron muy buenas migas y ahora eran inseparables, le contaba todo, bueno casi, porque lo de Jungkook no se lo había contado.


Pero era porque Jungkook se lo había hecho prometer, el azabache le había pedido mantener lo suyo en secreto, y no lo culpaba, no quería que la gente del trabajo comenzará a cuchichear o lo irrespetaran como jefe.


Y aunque moría por contárselo no podía romper la promesa que le hizo a su pelinegro.


"No lo pienses tanto, te estaremos esperando en el restaurante. Te paso la dirección por mensaje" dijo Jimin antes de salir del vestuario.


Suspirando salió a comenzar su jornada de trabajo.



Faltaban 5 minutos para salir, por suerte su turno acababa antes, así podía pasar a comprarse algo y lucir decente para la noche.


"¿En qué piensas bebé?"


Se sobresaltó, cuando Jungkook apareció de la nada, abrazando por detrás.


"Me asustaste, tontito"


"Así de sucia tienes la consciencia amor" le respondió dándole un beso en su cuello antes de soltarlo.


Se giro para encararlo, sonriendo y acercándose a dejar un beso en su boca "seguro que no más que la tuya" volvió a picotear sus labios "¿Qué haces aquí, artista? Creí que hoy no vendrías"


"Tuve que venir a recoger unos documentos, pero ya me voy"


"Oh" expreso haciendo un puchero.


"Te puedo acompañar a tu casa, aún tengo tiempo" propuso besando el puchero del contrario sin poder resistirse.


"Está bien, te alcanzó en unos minutos, artista"


"Okay, ahora te veo bebé" dijo besándolo antes de salir


Taehyung con una sonrisa boba en los labios comenzó a recoger sus cosas nuevamente cuando sintió que alguien salía del baño del camerino, haciéndolo tensar.


"Jimin, qué ... desde ¿desde cuándo estás aquí?" tartamudeo.


Jimin tenía una expresión de asombro, temor, desconcierto "Tae estas, ¿estás saliendo con el jefe?"


El castaño se congeló.


Mierda.


¿Ahora que hacía?


"¿Desde cuándo?"


"Jiminie no es lo que crees..."


"Ni lo intentes, lo he escuchado todo"


Bueno el no podía había roto su promesa, Jimin lo había lo descubierto solo.


"¿Podemos hablarlo en otro momento? Me están esperando" pidió esperando que Jimin lo dejará pasar.


"Kim Taehyung de esta conversación no te vas a librar. Nos vemos esta noche" dijo saliendo del camerino, él aún tenía horas de trabajo por delante.


Taehyung suspiró y se dirigió a donde Jungkook lo esperaba.


"¿Estás bien, bebé? ¿sucedió algo?"


"No, solo estoy un poco cansado" mintió el castaño "vámonos Jungkook-ah"


Caminaron en un extraño silencio, el castaño iba más callado de lo normal respondiendo con monosílabos. Buscando una solución al interrogatorio que le esperaba por parte de Jimin, su amigo era bien intenso y no iba a descansar hasta sacarle toda la información.


"Tae, ¿Dónde vas? Hemos llegado" decía el azabache deteniéndolo por el brazo.


Taehyung alzó la vista y vio que estaba frente al portal de su departamento.


"¿Seguro estás bien? Te notas preocupado" inquirió con preocupación Jungkook.


"Sí, no te preocupes, artista"


A pesar de que no le creyó no insistió más, si algo había aprendido era que el castaño solo hablaba hasta cuando se sentía seguro y él respetaba su espacio.


"He pensado que podría venir esta noche, después de la reunión familiar que tengo" dijo cambiando de tema, intentando animar a su chico "tengo ganas de tenerte entre mis brazos, bebé" terminó de decir acercándose un poco con una gran sonrisa.


"Aunque me encanta el plan, no voy a poder, amor" respondió viendo como la sonrisa del contrario se borraba.


"¿Por qué? Tenemos días que no estamos solos, te extraño" replicó Jungkook como un niño pequeño haciendo una rabieta.


Taehyung se rio un poquito "Te ves muy tierno haciendo rabietas" dijo acariciando la mejilla del contrario quien no pudo evitar apoyarse en el toque. "Estoy invitado a la fiesta por el cumple de Namjoon y no puedo faltar"


De un solo jalón Taehyung se encontró apoyado en una columna con Jungkook besándolo apasionadamente, solo separándose para coger aire "¿Seguro que no puedes cancelarlo?" preguntó sin darle tiempo a responder cuando ya tenía la boca del contrario encima "Estoy es solo una probadita de lo que podrías obtener hoy"


"Artista" prácticamente gimió sintiendo como este abandonaba su boca para bajar a su cuello y dejar una mordida allí.


"¿si, bebé?" preguntó inocente.


"No puedo, amor" respondió volviendo acercarlo para besarlo "pero, puedes venir mañana, podemos pasar el día juntos y quizás..." se calló para morder el labio del contrario.


Jungkook pareció pensarlo, pero no tardó en aceptar "diviértete esta noche, pero no mucho" terminó diciendo "nos vemos mañana, bebé" y dejando un último beso se fue.




A la mañana siguiente cuando despertó su cabeza daba vueltas, así que se levantó tomó una ducha fría para despejarse y salió solo vestido con un bóxer y una camisa grande que le llegaba hasta los muslos. No le gustaba el café, pero esta vez preparó uno bien cargado junto con dos pastillas para la resaca, con eso se sentiría como nuevo.


Y sí, funcionó, ya que una hora después se encontraba estudiando para su examen de edificación sin ningún problema, a pesar de que era uno de los alumnos más aplicados del curso, siempre estaba repasando.


Estaba bien concentrado cuando escuchó que llamaban a su puerta, pero al contrario de molestarlo sonrió porque sabía quién era y tenía tantas ganas de estar con él.


Nada más abrir fue empujado y atacaron sus labios "Buenos días, bebé"


"Estás cogiendo la costumbre de empujarme y atacarme a besos" dijo dando un saltito para cruzar sus piernas en la cintura del azabache.


"Te encanta, admítelo" respondió sonriendo el azabache cerrando la puerta con su pie y sosteniéndolo por los muslos, cargándolo hacía su habitación sin dejar de besarlo.


"No quieres perder el tiempo, ¿verdad?"


"No tenemos por qué perderlo, estoy deseando estar dentro de ti" respondió sentándose al borde la cama dejando a Taehyung sobre él.


"Y yo muero por sentirte entero" responde moviendo sus caderas, haciendo presión en el miembro de Jungkook arrancándole un gemido.


"Bebé, no juegues con fuego"


Taehyung solo sonrió y lo besó con lengua y dientes, ocasionando un sonido obsceno que los excitaba. Se levantó del regazo de Jungkook y se fue desprendiendo de sus prendas quedando completamente desnudo frene al azabache, quien soltó un sonoro jadeo mordiéndose el labio, observando todo lo que tenía solo para él.


Se acercó a Jungkook, pidiéndole implícitamente que se ponga de pie, besando sus labios, mandíbula, recorriendo con su lengua su oreja hasta su cuello, mordiendo a gusto, separándose solo para quitar la camisa del azabache. Siguió bajando, pasando su lengua por los pezones mientras con sus manos le desabrochaba el pantalón "Me encanta como te pones por mi"


Quitó los pantalones junto con los calzoncillo, viendo como el pene del azabache se erguía poderosamente, con la punta rojiza y goteando pre semen. Se acercó a besarlo para luego caer de rodillas delante de él, lamiéndose los labios, tomando con su mano el miembro acariciándolo lentamente, haciéndolo sisear.


"Bebé" murmuró el pelinegro, agarrando a Taehyung con una mano por su cabello y con la otra acariciando sus mejillas, sus labios, e introduciendo dos dedos en su boca, dentro y fuera, simulando penetraciones, "quieres sentirme aquí, bebé" preguntó haciendo presión en la lengua del castaño, quien sumisamente asintió.


"Vamos, se un niño bueno, chupa" dijo guiando la cabeza de Taehyung a su pene, quien comenzó a lamer y chupar tentativamente, probando, degustando.


"Artista, fóllame la boca" pidió mirando directamente los ojos del azabache, quien gimió y sin esperar más comenzó a penetrar la boca del castaño sin vacilación.


"Mierda bebé, tu boca es el paraíso" hablaba entrecortadamente sintiéndose al límite.


Taehyung al escucharlo no pudo evitar gemir enviando vibraciones directo al pene de su amante, quien se vino en su boca con un sonoro gemido. Tragándoselo todo se puso de pie siendo atraído por Jungkook para un beso abrazador.


Jungkook lo acostó en la cama posicionándose sobre él, acariciándolo con la yema de sus dedos por todos sus costados, suavemente como si fuera de cristal. "¿Quieres que te coma, amor?"


Tan necesitado como estaba terminó negando, podía esperar a una segunda ronda, ahora mismo solo lo quería tener dentro, muy dentro, jodiéndolo bien. "Te necesito dentro, ahora"


Jungkook sonrió bajando de él yendo a buscar el lubricante y un condón, recibiendo una queja por parte del castaño.


"Tengo que prepararte, no quiero lastimarte" dijo vertiendo lubricante en sus dedos para prepararlo.


Introdujo un dedo notando la resistencia en las paredes del castaño "Tan apretado, bebé" expreso acercándose a morder el pezón para distraerlo cuando introdujo otro dedo.


"Jungkook ... mgh" gimió arqueándose cuando sintió todas sus terminaciones siendo tocadas por el contrario "vamos, te quiero ya"


"Desesperado, me gusta" respondía sacando sus dedos para ponerse un condón y poner más lubricante. "Levanta un poco, amor" pidió colocando una almohada debajo de la cintura.


"Venga artista, te quiero sentir aquí" decía el castaño tocando la parte baja de su vientre, sacándole una risa al mayor. Quien ni corto ni perezoso alineó su pene penetrándolo de una sola estocada, haciendo gemir fuerte al castaño. "Demonios Kook, eres grande"


"Siempre me lo han dicho" respondió con una sonrisa arrogante recibiendo un golpecito en su brazo.


"También eres un presumido" logró articular antes de sentir al azabache moverse dentro de él.


Tan dentro que sentía todo, como sus paredes se expandían para dar cabida al grosor del azabache "mierda" jadeó cuando dio en su punto dulce "justo ahí, vuélvelo hacer" pidió aferrándose a la espalda del mayor, clavando sus uñas por todo el placer que estaba sintiendo.


Después de un momento Jungkook se dio la vuelta dejándolo encima de él "vamos bebé, móntame" pidió poniendo sus manos en el trasero del castaño apretándolo a su gusto "me encanta ver cómo me montas, te ves precioso encima de mí, tomándome entero, gozando de mi polla"


Escucho a Taehyung gemir en alto, moviéndose con más ímpeto, alzando sus caderas para llegar más profundo. "Sí, mierda, si, mgh"


"Ya casi, artista"


Fue el punto de partida para que el azabache comenzará a masturbarlo intensificando el placer "mierda, sí, Kook-ah" repetía como un mantra mientras llegaba al orgasmo, sintiendo como Jungkook seguía penetrándolo alcanzando el clímax poco después.


Aun después de unos minutos lo único que se escuchaba en la habitación eran respiraciones pesadas, con Taehyung desparramado encima del Jungkook, quien estaba todavía dentro de él mientras dejaba caricias por su espalda y besos ocasionales en su cabello.


"¿Quién te enseño todo esto Taehyungie?" preguntó socarronamente.


"Un tipo pervertido, como de 1.80, pelinegro, pálido y muy muy caliente" respondió con una sonrisa besando su pecho, alzando la cabeza para mirarlo.


"Entonces era un buen tipo" dijo sonriendo atrayéndolo para besarlo, lento y perezoso, disfrutándolo entero.


"Estás duro de nuevo, artista. Puedo sentirte" dijo después de un rato Taehyung, quien sentía como su interior se volvía a apretar.


"Tenemos todo el día, bebé. Esto solo es el comienzo" dijo dándose la vuelta, quedando encima del castaño, moviéndose despacio. "te extrañé mucho, amor"




Cinco meses después


"No puede ser Nam, habrás leído mal"


"No vida, te juro que ese sitio web decía que el joven Jungkook, nuestro jefe, es hijo del gran empresario Jeon Dak-ho y que se iba a casar en menos de un mes"


"Pero él está saliendo con Tae, es imposible que se vaya a casar" decía un furioso y confundido Jimin, caminando de un lado a otro, sin darse cuenta de lo que había confesado.


"¿Qué Taehyung qué?" prácticamente grito Namjoon.


Jimin abrió los ojos en grande dándose cuenta lo que había dicho. "Amor, no grites, es un secreto. Y yo no debí haberlo dicho, ¡dios! Taehyung me va a matar, mejor me suicido antes..."


"¡hey amor!¡tranquilízate!" pidió Namjoon cogiéndolo por los hombres para que parara de divagar "como no me di cuenta antes, ahora que lo pienso es tan obvio"


"No le puedes decir nada, Tae me lo contó porque yo lo descubrí un día en los camerinos, el joven Jeon le pidió que no lo contará a nadie, en su momento entendí sus razones, pero ahora, ahora sé que es porque se va a casar"


"¿Quién se va a casar?"


Ambos, Namjoon y Jimin se pusieron pálidos y balbucearon incoherencias.


"Y bueno si no me quieren contar no pasa nada, tranquilos. Pero me duele de ti Jiminie" dijo dramatizando, llevando su mano a su corazón para dar más dramatismo.


"No, es que un primo mío se va a casar y le decía a Jimin que no me apetece ir" respondía Namjoon, rogando para que sonara creíble


"Tranquilo Nam, las bodas no son una tortura, puedes ir a una sin morir en el intento" respondió el castaño con una sonrisa bailando en sus labios.


"Si amor, no seamos tan dramáticos, lo hablamos luego, ¿sí?" dijo Jimin dejando un besito en la boca de Nam.


Taehyung se giró, dándoles privacidad y guardando sus cosas para comenzar su jornada laboral, cuando se giró únicamente estaba Jimin terminando de amarrase los zapatos.


"Tae, mm..." comenzó Jimin sin saber realmente que preguntar "¿Cómo vas con, bueno con ya sabes quién?" terminó por preguntar.


La sonrisa de Taehyung fue más que suficiente para deducir que todo iba bien, o al menos que Taehyung no tenía ni idea de lo que Jungkook ocultaba.


"Excelente Jimin, estos casi ocho meses han sido increíbles" suspiró "Jungkook es un hombre increíble"


"¿ocho meses? ¡wow es mucho tiempo!" expreso realmente sorprendido "Eso quiere decir ¿que ya conoces a sus padres, su familia?"


La sonrisa de Taehyung flaqueó "No, bueno sus padres son personas muy ocupadas y no hemos podido conocernos"


"Oh Tae!" dijo acercándose a él para darle un abrazo reconfortante "se lo importante que es para ti la familia, quizás debas insistir un poquito más a Jungkook para que te lleve con ellos, digo, su relación suena a que es seria, lo normal es que conozcas a su familia y él conozca a la tuya"


"Él ya conoce a mi familia, bueno por videollamada, un día estábamos juntos y llamó mi madre, así que los presente y también estaban mis hermanos y mi papá. Así oficialmente lo conocen, de echo iremos a verlos en un par de semanas"


"Eso es bueno, supongo" dijo Jimin no muy convencido, si el joven Jeon se iba a casar en unas semanas como es que iba a salir de viaje con su amigo, sería algo así como su despedida de soltero, se preguntó.


"Sí, será muy bueno. Y ahora vámonos, Nam debe de estar abriendo la tienda.


Los días siguientes fueron pasando por sin ningún contratiempo, todo muy rutinario, con una excepción, cada día veía menos a Jungkook. Últimamente no venía mucho a la tienda y pasaba más en las oficinas centrales. Muchas veces le había preguntado a Jungkook cual era su puesto, porque tenía la impresión de que era más importante de lo que parecía. Pero este simplemente le respondía con evasivas o lo envolvía con caricias, besos que desvían el tema.


"Namjoon, ¿puedes ir a buscar unos paquetes de papel de fotografía?" pidió ya que lo vio en el ordenador y él estaba atendiendo a otra clienta "No te preocupes, yo me quedó pendiente de la caja"


Una vez terminó con su cliente se acercó al ordenador donde había estado Nam, viendo una página que no era de la empresa, cotilleos, "¡cuando no!", el moreno era un gran consumidor de la prensa rosa. Viendo que no tenia nada que hacer se puso a ver que había de interesante, pero nada llamó su atención hasta que vio a una cara conocida, bueno más que conocida.


Dio clic en la noticia y el gran titular le dio la bienvenida "El famoso y cotizado heredero, Jeon Jungkook, a un paso de heredar el imperio de papel" con una fotografía de lo que supuso era la familia del peligro, la observó bien, sus padres se veían mayores pero con mucha presencia, definitivamente su pelinegro había heredado el porte de su padre pero los ojos eran definitivamente de su madre, tenían la misma mirada, a su lado había dos jóvenes muy bien parecidos que supo enseguida eran sus hermanos.


Siguió bajando y comenzó a leer, se enteró de que Jungkook era el hijo mayor del famoso empresario dueño de la cadena de papelería más grande de corea. Era mucha información para él en ese momento, desvió su mirada percatándose de que no había nadie quien necesitara su ayuda y después siguió bajando la noticia.


"...muchas jóvenes están de luto debido a que el gran y cotizado empresario se casará el día 26 de abril en el hotel The Shilla Seoul, uno de los más prestigiosos de Corea del Sur. Y como si fuera poco celebraran una exclusiva fiesta este fin de semana, en la mansión del empresario"


De pronto sintió que el suelo a sus pies se movía, todo a su alrededor daba vueltas, las náuseas se hicieron presenten y su mente no dejaba de repetir lo que acaba de leer. Jungkook se iba a casar en dos semanas, su Jungkook era el hijo del magnate del papel, como lo apodaban en el país.


Su Jungkook heredero multimillonario.


Su Jungkook se iba a casar.


Su Jungkook le había mentido todo este tiempo.


Empezó a buscar más información con la necesidad de saciar su curiosidad y asegurarse que esa noticia estaba mal, que Jungkook no podía estar por casarse.


Navegando por diferentes paginas descubrió que Jungkook no solo se iba a casar, sino que llevaba comprometido con su novia desde hace tres años.


Tres años.


Me mintió.


Jungkook es un mentiroso.


Jungkook jugó conmigo.


Se dejó caer en el asiento que tenía detrás intentando calmarse, su respiración se había vuelto errática, entrecortada, como cuando estaba encerrado entre cuatro paredes y quizás esto era peor, porque no estaba encerrado, pero sentía que se asfixiaba sin remedio.


Boqueo, intentando que un poco de aire entrara por su boca sin mucho éxito. Aun con su visión borrosa logro distinguir a Namjoon hablándole.


"Venga Taehyung respira, inhala, exhala, despacio. Tú puedes" repetía Namjoon intentando auxiliarlo. Después de lo que pareció una eternidad consiguió respirar con normalidad y tranquilizarse un poco. "¿Estás mejor?"


Asintió sin mediar palabra.


Namjoon, que hasta ahora no había visto nada más que a la persona que tenía delante, desvió su mirada a la pantalla del ordenador, congelándose en el acto al ver su contenido.


"¿Desde cuando lo sabias?" preguntó Taehyung.


"Yo... Tae, yo"


"¿Desde cuando Nam?" volvió a preguntar sintiéndose inevitablemente traicionado, aunque si lo pensaba no tenía porque ya que el mayor no sabia nada de su relación con Jungkook.


"Hace una semana" terminó admitiendo "Te juro que no sabia nada de lo que ocurría entre ustedes, pero le comenté a Jimin lo que descubrí de nuestro jefe y ..."


"¿Jimin? ¿Jimin lo sabía?"


"Sí, no, bueno se lo dije yo hace unos días"


Taehyung solo asintió "Voy, voy al baño a refrescarme, ahora, ahora regreso, ¿sí?"


No alcanzó a llegar al baño cuando notó que sus lágrimas bajaban por sus mejillas sin parar, ingreso a un cubículo y se desplomó en el suelo llorando cual niño sin su juguete favorito. No entendía, no llegaba a su comprensión porque la mentira y el engaño.


Su Jungkook, el que le hacía ver y sentir las estrellas con una sola mirada, el que hacía que su corazón vibrará en la misma sintonía que el universo, el mismo que le había dicho "te quiero" en más de una ocasión, ese mismo Jungkook que le había prometido nunca fallarle le había fallado.


Soltó un grito de frustración, no lo entendía, no lo aceptaba y nunca lo haría.


Allí sentado quien sabe por cuánto tiempo sintió su teléfono sonar, vio quien era y rio tan amargamente que su garganta empezaba a doler. Una segunda llamada entró y contestó.


"Bebé"


Esa voz, esa maldita voz que lo hacía sentir vivo ahora le hacía doler el corazón.


"Bebé, ¿estás ahí?"


"Sí" dijo aún en un hilo de voz.


"No te entiendo amor, creo que tienes mala señal, quería decirte que voy a pasar por ti, necesito comentarte algo y..."


"¡No!" fue su respuesta inmediata, se puso de pie y salió del cubículo mirándose al espejo, viendo sus ojos rojos, al igual que su nariz.


"¿No, qué amor?"


"Hoy, no puedo, he quedado con Jimin para hacer una noche de películas" mintió con lo primero que se le vino a la mente. Necesitaba enfrentar al pelinegro, pero no hoy, no en el estado en el que estaba. Necesitaba tiempo para asimilar todo, tiempo para volver a verlo a cara y no romper a llorar.


"¡Oh bebé! Bueno supongo que te lo puedo decir por aquí, no voy a poder ir este fin de semana a Daegu, surgió algo del trabajo amor, pero tú puedes ir, tú pasaje está pagado y puede usarlo"


Claro no puede ir porqué tiene su fiesta de compromiso, le gritó la mente a Taehyung. Que esperaba si se va a casar con la persona que ama, no va a ir a tu estúpida casa a jugar a la familia feliz.


"¿Tae?" escuchó nuevamente que el pelinegro lo llamaba, sacándolo de sus pensamientos.


"Si, si, lo siento es que estoy ocupado"


"¿Qué dices amor, irás a Daegu este fin de semana?"


Quiere que te alejes de toda la celebración que se hará, no quiere que te enteres.


¿Qué se pensaba Jungkook?, ¿qué él era un muñeco con el que podía jugar a su antojo?


Le iba a demostrar que no, que él era una persona de carne y hueso que sentía y lamentablemente se había enamorado de la persona equivocada.


Porqué el Jungkook del que estaba enamorado era un ser humano entrañable, amoroso, transparente, a este no lo conocía.


"Claro, yo iré, no te preocupes"


"Bien bebé, te extraño como no tienes ni idea, me urge estar contigo, amor"


"Hablamos después, chao" y cortó, no podía seguir escuchando más mentiras, más palabras baratas que no iban a ningún lado más que a su cabeza y corazón creándole una falsa ilusión.


Durante el resto de la jornada apenas cruzó palabra con nadie y cuando fue su hora de salida recogió todo muy rápido y se fue el primero. Extrañando a todos con su actitud, porque normalmente Taehyung era una persona amable, esperaba al último de sus compañeros para salir, siempre con una sonrisa y una despedida en la boca.


Al llegar a su departamento lo único que hizo fue darse una larga ducha, no cenó, no encendió la televisión ni puso música, solo se escuchaba su respiración y el correr de sus pensamientos. Tampoco lloró, fue como si de pronto sus lágrimas se hubiesen secado, apagó su teléfono para no ser molestado e intentó concentrarse en los estudios, pero no pudo, así que se fue a la cama más temprano de los normal, pensando en dormir para apagar su mente, quizás así mañana podría pensar mejor, pensar en cuál sería su siguiente paso.


Después de una hora dando vuelta se dio cuenta que no iba a poder conciliar el sueño sin ayuda, así que decidido a terminar con la tortura se tomó una pastilla para dormir y puso el despertador a las 7 de la mañana del día siguiente, tenía una prueba a primera hora y no podía permitirse faltar.


A pesar de poder dormir al día siguiente su mente seguía igual de revuelta. Con una ducha bien fría logró despejarse un poco, pero pasó el resto del día en modo automático. Para su buena o mala suerte era su día libre, por lo que a medio día volvió a su departamento, encontrándose con un Jimin muy preocupado al pie de su puerta.


Pero lo ignoró, paso de largo hacía su departamento, aún si sentía a Jimin yendo detrás de él.


"¿Podemos hablar Tae?" preguntó Jimin sonando muy inseguro.


Por su parte Taehyung solamente abrió su puerta entrando y dejándola abierta, Jimin tomando la acción como una invitación a pasar y así lo hizo.


"Lo siento Taehyung, sé qué debería habértelo dicho en cuanto me enteré, pero no estaba seguro, así que preferí investigar antes de decirte nada"


El castaño solo lo miro esperando que continuará "te juro que te lo iba decir, solo que no sabía cómo, después de que me contaste que iba a conocer a tu familia y ver lo feliz que estabas no sabía cómo romper la burbuja en la que estabas, yo solo no supe cómo actuar. Lo siento de verdad, no quería verte sufrir..."


"Está bien Jimin, no es tu culpa" interrumpió el castaño, haciendo que Jimin luzca contrariado, quizás esperando algún insulto y reclamos por parte de su amigo.


"Si quieres gritarme o pegarme puedes hacerlo ... yo solo..."


"No seas ridículo Jimin, no voy a golpearte" respondió sin más Taehyung, suspirando y volviendo su mirada hacia el más bajo "Se que esto no es tu culpa, pero en verdad que me hubiese gustado que me lo dijeras, pero está bien, no hagamos de esto un drama"


Jimin notó su mirada de dolor y los ojos aún rojos del castaño, por lo que dedujo que había estaba llorando. "¿Cómo te sientes? Necesitas que vayamos a golpear a Jeon, vamos puedo llevar a Nam y bates y escopetas, lo que haga falta para que te sientas mejor, solo dime y lo haremos"


Escuchó una pequeña risa de Taehyung "lo digo en serio, puedo golpearlo y..."


"Jiminie, te saca una cabeza y es mucho más grande que tú, además de que no solucionaría nada hacerlo" dijo el castaño acercándose a su amigo, quien no dudo en abrir sus brazos para abrazarlo muy fuerte, notando como caían algunas gotitas en su camisa por el llanto silencioso del más alto.


"Lo siento Tae, yo también creí que Jeon te amaba"


Taehyung se separó y se limpió las lágrimas traicioneras que no querían dejar de salir. "¿Has comido? Voy a pedir comida, ¿qué quieres?"


Jimin dejó que pidiera la comida sin decir nada, esperaba que el contrario hablará cuando estuviera preparado. La comida llegó, comieron hablando de temas diversos, con alguna que otra risa. Vio como el castaño se relajaba un poco, pero había algo en su mirada que no era la misma, más apagada, sin ese brillo característico, sin esa sonrisa cuadrada que estaba acostumbrado a ver.


"La fiesta de compromiso es este fin de semana" dijo de pronto Taehyung.


Jimin lo miro sin entender, pero no interrumpió.


"Voy a presentarme allí" eso sí llamó la atención del contrario quien iba a responder más callándose cuando el otro continuó "quiero verlo por mis propios ojos, quiero que me mire y sea capaz de decirme que me mintió todo este tiempo"


"Eso te lastimará más, ¿No crees?"


"Seguramente, pero es algo que necesito hacer, para terminar de convencerme, de cerrar esta historia"


"¿Estás seguro?"


"Sí, es algo que necesito hacer Jimin, no espero que lo entiendas, pero tampoco espero tu aprobación"


"Está bien Tae, eres mi amigo y si no puedo recomponerte voy a romperme contigo"



Era sábado por noche y se encontraba delante de la mansión Jeon.


"¿Estás seguro?"


"Si, no te preocupes Jiminie, puedes irte, gracias por traerme"


"Claro que no me iré, estaré aquí mismo esperándote"


"Está bien, creo que necesitaré a alguien después de esto" dijo sin más, bajándose del coche y dirigiéndose a la recepción.


Era bien entrada la noche, ya habían llegado muchos invitados según Taehyung, quien había llegado hace una hora, pero que había estado en coche esperando a nada en particular, pero cogiendo valor para presentarse delante del azabache. Al cual había logrado esquivar el resto de la semana.


"Buenas noches, ¿su invitación señor?"


Mierda. No había pensado en ese detalle. Hizo como si buscará su invitación, aunque bien sabía que nunca la encontraría.


"Viene conmigo, Park Seojoon" escuchó que respondieron detrás de él.


"Bienvenido Señor Park, pueden pasar"


Taehyung se giró para ver a su salvador, un hombre alto, muy bien parecido, realmente guapo, que le sonreía en grande.


"Muchas gracias, creo que dejé mi invitación en casa" mintió.


"No te preocupes, estoy para servirte ..."


"¡Oh! Taehyung, Kim Taehyung" respondió, con una breve reverencia


"Un placer Taehyung, realmente un placer"


"Gracias Sr. Park"


"Llámame Seojoon, lindo"


Taehyung sintió que se ruborizaba por el algo, nunca fue bueno recibiéndolos, menos si venía de alguien importante y guapo con el hombre que tenía delante.


"Gracias Seojoon, un placer, pero si me disculpas me están esperando" volvió a mentir.


Taehyung tenía que pasar desapercibido al menos hasta el momento adecuado, se desplazó hacia un rincón esperando a no ser notado y funcionó. De hecho, estaba aburrido, había pasado alrededor de media hora y no había podido ver al azabache aún, cosa que era extraña, se supone que era el anfitrión de la fiesta junto con su prometida, pero ninguno de los dos había hecho acto de presencia.


Estaba bebiendo una copa de champán cuando el papá del azabache tomó el micrófono, claro él tenía que haberlo supuesto, la gente rica le gustaba hacer entradas triunfales y está no iba a ser la excepción, con una larga charla por fin dieron paso a los prometidos.


El castaño sintió como si todo en él quemará, pasó del calor al frío, del cielo al infierno, con el corazón a mil y el estómago revuelto viendo al azabache salir de la mano de una chica hermosa. Él llevaba un traje de color azul oscuro, con camisa blanca, corbata, su cabello peinado hacia atrás y un detalle floral enganchado a su chaqueta, haciendo juego con el vestido de ella, el cual era de color rosa palo, con su cabello largo ondulado y negro como la noche.


Taehyung se dio cuenta en ese momento que no podía ni siquiera competir con ella, una chica de sociedad, rica igual que Jungkook, con modales refinados y que encajaba perfectamente con el estilo de vida del azabache.


Todos sonreían mirando a la pareja enamorada, todos felices celebrando su amor, menos él, quien desde un rincón sentía su corazón aún más destrozado que antes. Jimin tenía razón, esto solamente le hacía daño, pero era tan necio, que quería ver con sus ojos a la persona de la que se había enamorado de la mano de otra persona para convencerse que su cuento había sido construido sobre un papel de cartulina, fácil de derrumbar.


Escuchó atentamente las palabras de la futura señora Jeon, se notaba lo enamorada que estaba de Jungkook, o al menos eso creía él. Luego fue el turno de Jungkook, su Jungkookie.


"Buenas noches, primero agradecerle a cada uno de ustedes por estar aquí, es un honor tenerlos en mi casa, celebrando nuestro compromiso. Espero que disfruten de la fiesta, tanto como nosotros lo haremos y recuerden que esto es solo un adelanto a lo que vendrá en dos semanas."


Bésala, escuchó que gritó alguien de los invitados, después se le unieron todos gritando en coro.


Taehyung notó a Jungkook titubear, como si le costará acceder a la petición, pero después de unos cuantos gritos más terminó besando a la chica, la cual paso sus manos por el cuello del azabache, tal cual como él estaba acostumbrado a hacer.


No pudo apartar la vista de la pareja a pesar de estar destrozado, se comió todo el espectáculo y cuando creyó que ya era suficiente se giró para irse. Todo lo que tenía pensado hacer quedó en el olvido, no podía enfrentar al azabache, de todas formas, que iba a decirle. Lo que vio está más que claro, no dejaba lugar a dudas estúpidas, Jungkook se iba a casar y había jugado con él desde un principio. Pobre ingenuo había sido al creer que el otro sentía lo mismo.


Camino a pasos apresurados, y cuando estaba cruzando el jardín escuchó que llamaban su nombre y podría jurar que era Jungkook, pero eso era imposible, nadie lo había visto a parte Seojoon.


"Taehyung! Detente, Taehyung"


Apresuró más el paso, no quería escuchar ni ver a nadie.


"Taehyung" dijeron una vez más antes de sentir su brazo ser apresado por alguien, obligándolo a detenerse. Reunió todo el valor que tenía en ese momento y se volvió, observando a la persona que tenía delante.


Se miraron unos segundos a los ojos antes de que el azabache desviará la mirada "creí que estabas en Daegu" fue lo primero que dijo Jungkook logrando que Taehyung se riera en voz alta, como si le hubiese contado el mejor chiste de su vida.


"Muy conveniente para ti que me hubiese ido este fin de semana, ¿Verdad Jungkook? O no perdóneme, quizás debería llamarte señor Jeon Jungkook, o futuro señor de Choi" respondió mirándolo directamente a los ojos y para su sorpresa sin titubear.


"Tae, ¿Cómo... cómo te enteraste?" preguntó en cambio el azabache que aún no lo había vuelto a mirar a los ojos.


"Creo que soy el único estúpido que no sabía quien eras y que estabas comprometido desde hace tres años" dijo no respondiendo directamente a su pregunta "debió ser divertido para ti jugar a estar conmigo, el pobre estúpido ingenuo que se comió cada una de tus mentiras y excusas por ocho meses"


"No bebé, déjame explicarte" pedía un desesperado Jungkook, que por primera vez había alzado la cabeza para mirarlo.


"No me llames así nunca más Jungkook" exigió Taehyung "Creo que lo que he visto es más que suficiente explicación, no creo que tengas nada nuevo para decirme"


"Claro que tengo cosas que decir, amor" dijo dando unos pasos adelante acercándose, al contrario, quien retrocedió al instante, como si la sola cercanía con el contrario le quemará, cosa que no estaba alejada de la realidad. "Amor, esto tiene una explicación, por favor, vamos a tu departamento, hablemos allí"


Una vez más Taehyung rio amargamente "¿En serio crees que lo que tengas que decime cambiará algo? ¿dime algo Jungkook, si yo no me hubiese enterado me hubieses dicho algo de esto? ¿En algún momento habías pensando en contarme está mierda?"


Silencio, Jungkook solo lo miró a los ojos, viendo cómo algunas lágrimas caían de los ojos de su bebé. Vio como Taehyung se acercó a él y limpió algunas lágrimas que caían de sus ojos, sin ser realmente consciente que las estaba derramando. Se apoyó a su toque, como era costumbre, pero tan pronto como lo sintió se esfumó.


"No llores Jungkook, ve y sigue con tu vida, yo haré lo mismo con la mía" dijo con la voz rota "Estás muy guapo, siempre creí que los trajes estaban hechos para ti" siguió diciendo "Deseo que seas muy feliz Jungkookie, a pesar de todo, deseo tu felicidad"


"Tae, por favor" habló el azabache acercándose al hombre roto que tenía enfrente, esta vez este ni se apartó, por lo que aprovechó para besarlo. Deseando transmitirle en el todo lo que estaba sintiendo "perdón amor, perdón" susurró aun tocando los labios del menor.


Taehyung se separó con todo el dolor de su alma "Solo aléjate de mí, desaparece de mi vida, creo que nunca debimos cruzarnos, adiós señor Jeon"


Pero Jungkook no podía dejarlo ir, necesitaba explicarle, aunque sea una explicación de mierda, el necesitaba sentirlo, sentir que aún le pertenecía y que no se le escapa de las manos como lo estaba sintiendo ahora mismo.


Lo sostuvo fuerte por el brazo, intentado retenerlo, ganar tiempo.


"Basta Jungkook, suéltame" dijo intentando zafarse de su agarre.


"Tae, te amo, por favor"


Esta confesión pareció enfadar a Taehyung quien terminó por romperse allí mismo,


"¡No te cansas de mentirme! ¡Basta Jungkook! No me como ni una más de tus mentiras, no soy un juguete sin sentimientos, ¡maldita sea!, me haces daño diciéndome mentiras, yo sí me enamoré de ti, yo sí sentí cada una de las palabras que te dije" gritó un Taehyung llorando sin remedio.


"Tae, no por favor, escúchame una vez más" suplicaba un azabache "por favor"


"¿Para qué? Para que me sigas mintiendo, me vas a convencer de que todo lo que vi es mentira, porque entérate acabo de verlo por mí mismo, a ti y tu prometida, porque así fue como la presentaste, ¿verdad?" decía un exasperado "Solo desaparece de mi vida Jungkook, desaparece" gritó para alejarse lo más rápido del lugar.






Dos semanas después


"Tae, ¿Seguro que estarás bien? Puedo quedarme contigo si lo necesitas"


"Claro que no Jiminie, estoy bien, mírame, vete con Nam que te debe estar esperando"


Con una mueca acepto Jimin "está bien, pero cualquier cosa avísame, estaré pendiente del teléfono todo el tiempo"


"Diviértete, no te preocupes por mí" dijo abrazando al rubio, empujándolo fuera de su departamento.


Una vez solo se puso a limpiar el departamento, comenzó por la sala, la cocina, el baño y finalmente la habitación, aprovechó para sacar ropa más ligera, ya que la primavera estaba llegando y hacía más calor, guardando sus abrigos encontró uno que era de él, era una sudadera que Jungkook había dejado alguna vez en su departamento. Suspiró. Hoy era el gran día, en la prensa no hablaban de otra que lo fuera la boda.


Desde el día de la fiesta no había vuelto a saber nada del azabache, al parecer se había tomado al pie de la letra lo de desaparecer de su vida. Pero, ¿qué esperaba? ¿Qué lo buscará? Por dios, Taehyung ya debía de haberse hecho a la idea de que eso no iba a pasar, que no era una película de romántica en donde todo acababa con los protagonistas felices.


Terminó de recoger todo y se metió a darse un baño, necesitaba relajarse, quizás olvidar todo lo que tenía en mente. Estuvo media hora en remojo y salió cuando sintió su piel arrugada, estaba adormitado, por lo que se puso lo primero que vio y se acomodó en su cama, en donde se durmió al instante.


Unos golpes en la puerta lo despertaron, miró su reloj de mesa aún con los ojos medios cerrados, quien venía a verlo a las una y media de la madrugada, como fuera Jimin se iba a enterar.


Escuchó nuevos golpes en su puerta por lo que no tuvo más remedio que pararse y ver quién era.


"¿Quién es?" preguntó desde dentro, no recibió respuesta por lo que volvió a preguntar, pero tampoco tuvo respuesta, se dio media vuelta para volver a su habitación cuando nuevamente tocaron, pero esta vez más flojito.


"Tae, soy yo" escuchó un balbuceo del otro lado, no podía ser quien pensaba "Tae, bebé, abre"


Oh no.


Mierda.


¿Qué hacía Jungkook en su puerta a esa hora?


"Tae, sé que estás ahí, no me iré, bebé, ábreme" volvió hablar el azabache.


Sabía lo terco que era el azabache, así que no le quedó más remedio que abrir, se armó de valor y abrió la puerta, la cual mostró al mismísimo Jeon Jungkook delante de él, con un traje negro, llevaba la chaqueta del traje en su mano al igual que corbata, y su cabello estaba desordenado, pero aun así se veía guapísimo, era injusto realmente.


"Tae no pude, no pude" balbuceo sacando un aliento a alcohol que hizo al castaño arrugar la nariz.


"¿Qué haces aquí Jungkook y en esas condiciones?" preguntó de vuelta.


"No pude, amor. No eras tú, tú eres el quién debía estar allí" soltó sin más, acercándose a Taehyung un poco tambaleante "Te quiero a ti bebé, solo a ti" dijo tan cerca que su aliento cayó directamente en la cara del más bajo.


Irremediablemente el corazón del castaño comenzó a latir frenéticamente, pero se obligó a ser fuerte, después de todo Jungkook estaba borracho, no sabía lo que decía.


"Jungkook, vete a tu casa, seguro están preocupados por ti"


"No, no me iré sin ti" dijo agarrándole la cara con las dos manos, mirándolo a los ojos "Te amo Kim Taehyung" confesó antes de lanzarse a sus labios y besarlo.


El menor estaba en shock, no solo tenía al azabache diciéndole que lo amaba, sino que lo estaba besando. ¡Cómo había extraño sus besos! Sentir el cuerpo del pelinegro junto al suyo, transmitiéndose esa calidez que solo él podía.


Se dejó llevar, tanto que cuando reaccionó estaba acostado en su cama con el azabache encima. "Jungkook" jadeó cuando sintió al otro pasar sus manos por su entrepierna. "Para, por favor"


"¿Ya no me deseas?" preguntó el azabache haciendo un puchero.


Se derritió por dentro, pero mantuvo la cordura "Debes descansar ¿Sí?, Necesitas dormir y aclarar tu mente" dijo empujando suavemente para que se recueste a su lado.


"Solo si tú duermes conmigo" debatió abrazándolo como un koala.


Taehyung se dejó hacer, diciéndose que estaba frente a un hombre borracho que no estaba en sus cinco sentidos.


Luego de un rato sintió como Jungkook se había dormido, su respiración era suave y regular, se salió de su agarre, fue a verificar que la puerta del departamento estuviera cerrada, apagó todo y volvió a la cama. Se recostó junto al azabache, y lo analizó, durmiendo se veía tan pacífico, sus rasgos casi infantiles se marcaban, pero si algo amaba era su mandíbula perfilada, y ese lugar debajo de sus labios era su perdición, había perdido la cuenta de cuántas veces lo había besado.


Sin poder resistirse subió su mano para acariciarlo, viendo divertido como el contrario reaccionaba a su toque, con pequeños arrugues en su nariz o frunciendo las cejas.


"Tae, te amo" escuchó como balbuceó y se congeló pensando que se había despertado, pero no, seguía profundamente dormido. Sonrió inconsciente y poco después cayó preso del sueño.


Cuando despertó lo primero que hizo fue buscar a la persona que se había acostado con él, pero no encontró a nadie, ¿Será que lo soñó todo?, aún adormitado cogió su teléfono leyendo los cientos de mensajes de Jimin, respondiéndole que estaba bien, que no se preocupara.


Se levantó y fue al baño, cepillándose los dientes y limpiándose las legañas, salió directo a su cocina a prepararse algo de desayuno, ya muy consciente del hambre que tenía al no haber cenado ayer.


Pero tan pronto entró se detuvo observando el panorama que tenía delante, Jungkook preparando la mesa para dos, con jugo de naranja, panqueques, huevos, tostadas y fruta encima de esta. No sabía de donde había sacado toda esa comida porque estaba seguro que él no tenía más que unos cuantos yogures seguramente caducados y pan de molde.


"Puedes sentarse" le dijo el azabache en cuando lo vio.


Sin decir palabra se sentó y comenzaron a comer en silencio, la tensión se podía sentir, pero ninguno dijo nada hasta que terminaron de desayunar.


"No te preocupes yo recojo" dijo el azabache.


"No, está bien, tu preparaste el desayuno, yo puedo recoger"


"Está bien, ¿Te importa si me doy una ducha?"


Taehyung se giró a mirarlo "Claro, puedes usarlo"


Jungkook se dirigió al baño y Taehyung comenzó a recoger. Unos minutos más tarde el menor ya había recogido y Jungkook salía de la ducha con una toalla envuelta en la cintura, tomándose el atrevimiento de coger ropa del castaño.


Una vez listo, salió hacía la sala donde se encontraba Taehyung. Tomó una bocanada de aire y se aclaró la garganta antes de hablar "Tae, ¿podemos hablar?"


A este le hubiese gustado decir que no, que no podían hablar, pero ya no podía posponer más la conversación, tenían que cerrar el capítulo, por lo que solo asintió.


Jungkook romo asiento enfrente de él, guardando un poco la distancia.


"Yo quiero comenzar pidiéndote perdón, sé que fui un imbécil contigo, pero te juro que nada fue planeado" dijo soltando todo el aire retenido "cuando te conocí me caíste realmente bien, quise acercarme a ti para conocerte mejor, te veía como un cervatillo perdido en el almacén, así que pensé que si bebíamos algo te ibas a relajar y podrías estar más a gusto, por lo que te invite a tomar ese café el primer día, que bueno terminamos bebiendo algo más fuerte" contaba mientras el castaño escuchaba atento "desde ese día comenzamos a tratarnos más y me fuiste gustando, me atraía tu inocencia y a la vez esa inteligencia que tienes, me encandilaste desde el primer día y yo no me di cuenta hasta que ya había caído por ti, ese día que fuiste a verme cantar me di cuenta que sentía por ti algo más que un gusto, por lo que sin pensarlo te besé, y ¡Dios! No debes como se sintió, me sentí más allá de las nubes" siguió sonriendo al recordar, haciendo que Taehyung se sonroje y asintiera de vuelta "las cosas comenzaron a ir de prisa entre tú y yo, y yo estaba flotando contigo, cuando pasábamos tiempo juntos me olvidaba de que era el heredero de Jeon Dak-ho, cuando estábamos juntos solo era Jungkook, un hombre que trabajaba en una empresa de papelería y que salía con el chico más hermoso del planeta" soltó un suspiro antes de proseguir "Cada vez que estaba contigo no quería separarme, necesitaba estar cerca de ti, tocándote, abrazándote porqué de alguna manera tocarte me decía que te tenía, que eras mío y yo era tuyo, que te pertenecía, pero por supuesto la otra cara de la moneda me decía que solo te estaba dañando, que tenía una doble vida, que me iba a casar y que te tenía de decir toda la verdad y que cuando eso ocurriera te perdería"


Tragó saliva y espero unos segundos antes de continuar.


>>"Los días y meses pasaban muy rápidos y no sabía cómo detener lo que se avecinaba, así que no hice nada, pensé que si no te enterabas no ibas a sufrir y yo iba a poder disfrutarte más, sé, sé que es muy egoísta de mi parte, pero te amo tanto que de solo pensar en separarme de ti me mataba, pero al final eso fue lo que sucedió"


Taehyung suspiró, aguantándose las lágrimas, no queriendo interrumpir a Jungkook hasta el final.


>>"La noche de la fiesta, cuando te vi, sentí como si hubiese sucedido un gran terremoto y yo hubiese sido sepultado por cientos de edificios encima, vi tu mirada dolida y destrozada que me sentí la peor escoria del mundo, pensé en como excusarme delante de ti para no perderte pero en ese momento me di cuenta que no tenía excusa que valiera, ni justificación posible, pero aun así egoístamente intenté retenerte a mi lado" dijo sintiendo como resbalaba una lágrima por su mejilla "después que te fuiste intenté seguir con mi vida y desaparecer de la tuya como me pediste, creí que si me alejaba de ti serías feliz, porque por mi culpa estabas así de triste y dañado, yo te había hecho eso, y no quería seguir haciéndotelo, así que me alejé. Pero ayer antes de la boda tuve una conversación con mi madre la cual me hizo pensar que de que servía seguir adelante con mi vida cuando mi vida eres tú" ahora sus lágrimas fluían más abundantes "entonces tomé la decisión, no me casaría, no podía seguir siendo egoísta con los demás, pero sobre todo conmigo mismo, te amo, y con ese pensamiento cancelé la boda y salí del lugar. Quería venir a buscarte inmediatamente, pero no sabía con qué cara mirarte, así que terminé en un bar donde me emborraché, y después sin pensarlo vine aquí, porqué después de dos semanas sin siquiera verte me sentía vacío"


Se limpió las lágrimas y volvió a coger aire, intentando calmarse para elegir bien sus palabras


>>"Sé que te hice daño, y que quizás no merezco nada que venga de ti, pero te amo Kim Taehyung, yo también me enamoré perdidamente de ti, pero me equivoqué al no contarte todo y al no terminar con el absurdo compromiso que tenía, y si no es muy tarde quería pedirte, pedirte una segunda oportunidad"


Taehyung se limpió las lágrimas que ya habían hecho presencia, no sabía que decir, estaba aún asimilando todo lo que había dicho el pelinegro. Era difícil para él escuchar todo y hacer como si nada hubiese pasado.


"Jungkook yo ... yo no sé" terminó por decir "te amo, claro que lo hago, no puedo borrar lo que siento por ti en dos semanas, cuando me enteré de todo sentí que todo había sido una mentira, que habías jugado conmigo a conciencia, sabiendo que me ibas a dejar en algún momento"


"Pero no era así, te juro que nunca me acerqué a ti con esa idea, realmente me enamoré de ti y sentía pánico de solo pensar en alejarte" interrumpió el pelinegro.


"Lo sé ahora, pero eso no borra todo lo que sentí y pensé, fue horrible porque fuiste mi primer amor, mi primera vez en muchas cosas y me sentí usado"


Jungkook se arrodilló entre sus piernas y cogió su carita limpiando sus lágrimas "nunca digas eso Tae, nunca te usé, cada cosa que dije e hice lo hice de corazón, cuando estábamos juntos me entregaba a ti, así como tú te entregabas a mí, te sentía en cada rincón de mi alma y espero que tú también lo hayas sentido"


Taehyung cerró los ojos mientras apoyaba su frente con al de Jungkook, él lo había sentido, esa calidez y esa entrega de la que hablaba el azabache, la había sentido en cada encuentro, en cada mirada, había sido de Jungkook y Jungkook había sido suyo sin duda.


"Dilo otra vez" pidió, y no hizo falta que dijera nada más para que el mayor entendiera a que se refería


"Soy tuyo bebé, siempre fui tuyo, te amo Taehyung, te amo" dijo en un susurro solo para que lo escuchara Tae y lo guardara como el más grande los secretos.


"Te amo, Jungkook" respondió sin dudarlo, porque era así, lo amaba con cada fibra de su ser y aunque lo quisiera negar se moría por él, moriría por él sin dudarlo. "Bésame, por favor" dijo siendo su orden acatada en el mismo instante que terminó de pedirlo.


Fue un beso suave, volviendo a conectar con los sentimientos, reconociéndose rápidamente, eran ellos dos, los mismos de hace dos u ocho meses, dando todo de ellos, disfrutándose el uno al otro.


"¿Qué pasará ahora?" preguntó Taehyung una vez se separaron.


"¿Qué quieres que pase? haré lo que tú quieras, amor"


Taehyung sonrió en grande "Quiero que vayamos a Daegu, a ese viaje que teníamos pendiente"


Jungkook le devolvió la sonrisa "Voy a conocer a mis suegros, debería estar nervioso"


"No seas tonto, seguro te van a amar" contesto acercándolo para volver a besarlo, porque nunca tendría suficiente de Jungkook.


Porqué Jungkook había interrumpido en su vida para ponerla patas arriba, para elevarlo más alto que las nubes y para bajarlo al infierno cuando quisiera. Aun tenían trabajo por delante, pero estaba seguro que lo superarían, juntos. Siempre juntos.




FIN

Vive solo para gustarte a tí 🦕