Video

Summary

Harry acaba de iniciar en el mundo de vídeos para adultos y quiere hacer algo distinto al resto. Entonces, él toma el bus que lo lleva a casa de sus padres y enciende la cámara de su celular, mientras un desconocido disfruta ver cómo se toca. O. Donde Louis termina grabando su primer video para adultos.

Genre
Erotica
Author
noe
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único


Harry ha mantenido un perfil bajo casi toda su vida, siendo callado y tímido en más de una ocasión. Decidiendo, por su propia voluntad, no llamar la atención de nadie a su alrededor y pasar desapercibido; porque, en sus propias palabras, es mejor cuando el mundo no sabe de tu existencia.

Así que, es sumamente contradictorio para él mismo, decidir, de la noche a la mañana, que quiere abrir una cuenta en Twitter y cargar fotografías y vídeos catalogados para mayores de dieciocho años.

(De acuerdo, tal vez no es todo idea suya y Mari, su mejor amiga, tenga algo que ver. Además de que tampoco es del todo inocente, y su rostro sonrojado es lo único en ese sentido que posee; ya que, desde que él recuerda, ha sido consumidor de cierto tipo de vídeos que no están aptos para todo público. Pero eso es para otra historia.)

Él inicia sesión bajo el seudónimo de “Bunny”, y capta con rapidez la atención de varios usuario de la red social que lo llenan de halagos, le envían imágenes a su bandeja de mensajes de sus reacciones a las publicaciones y le piden más contenido explícito.

Harry se siente en las nubes por la atención que atrae a diario, y comparte con Mari cada mínimo detalle de su progreso agigantado en la red social. Así que, cuando él llega a los cien mil seguidores, sabe que debe hacer algo para celebrarlo, y es cuando decide que hará algo que no ha visto que nadie más haya posteado hasta el momento.



Harry suspira cuando el autobús se detiene frente a él y se toma un segundo para reconsiderar la situación.

¿Él realmente lo va a hacer? ¿Está totalmente seguro de que quiere exponerse de este modo? ¿Le traerá consecuencias de algún modo? Las preguntas dan vueltas en su cabeza en milésimas de segundos, y cuando está a nada de dar un paso atrás, la erótica imagen de alguien más tocándolo, como no se ha visto en sus vídeos, lo termina de convencer.

Harry finalmente deja sus miedos de lado e ingresa al automóvil con una tímida sonrisa dirigida al chofer, el hombre sólo asiente con la cabeza en su dirección cuando paga y arranca de nuevo hacia la ruta.

El rizado observa que el autobús está por completo vacío, a excepción de un muchacho que se encuentra sentado al fondo del vehículo y que mira distraídamente por la ventana. Harry sabe que él será su víctima, y está sinceramente agradecido con el Universo porque el atractivo sujeto luce como alguien de su edad.

Harry camina despacio por el pasillo del autobús y, para entonces, el otro muchacho ya ha detectado su presencia por completo, detallando sin vergüenza cómo los bordes de su falda suben cada vez que da un paso. El de ojos azules —Harry por fin puede ver su color— le sonríe ladinamente cuando se sienta a una distancia de tres asientos de él en la misma fila trasera del autobús.

Con mucho cuidado, Harry cruza las piernas, una sobre la otra, y desbloquea su celular para revisar los últimos mensajes que sus seguidores y Mari le han enviado; de ese modo, él toma valor para buscar un video y verlo en volumen bajo para quitarse los nervios de encima.

El ojiazul a su costado derecho se concentra en su propio celular hasta que escucha sonidos que llaman su atención.

Al principio, Louis piensa que tal vez está imaginando el chapoteo de pieles y los jadeos sonoros, pero, cuando aguza su sentido del oído y mira disimuladamente a su izquierda, puede confirmar que su compañero de viaje está viendo pornografía ruidosa aunque mantenga el volumen lo suficientemente bajo.

Louis eleva el rostro poco a poco, fingiendo continuar concentrado en sus propios asuntos, hasta que se encuentra por completo erguido y ve con claridad cómo el muchacho rizado muerde su labio inferior y aprieta los muslos. ¿Qué hizo Louis para merecer presenciar esto y no poder tocar?

Por su lado, Harry disfruta de las punzadas de placer cada vez más constantes que ha empezado a experimentar en su coño, mojándose poco a poco por el video que ha elegido y por la mirada que siente por parte del joven sentado a su costado derecho.

Él siente los latidos de su corazón y de la zona entre sus piernas, y reprime las ganas de balancearse contra el sucio asiento trasero en el que se encuentra, porque quiere más, y sólo el muchacho a su costado podrá otorgárselo.

Con su pecho subiendo y bajando un poco más rápido de lo normal, Harry decide que es el momento indicado de llevar a cabo su plan.

Cerrando la aplicación de golpe, él se dirige hacia la cámara y le da a “video” casi inmediatamente como abre sus piernas.

La grabación inicia con su mano izquierda posándose en su estómago y siguiendo su camino hacia el borde su falda, Harry gira su rostro hacia su derecha sin pudor alguno y se encuentra con la atenta mirada de su atractivo compañero de viaje. Le sonríe de manera coqueta y le guiña un ojo para volver a poner atención en su placer.

Sus piernas se abren aún más, mientras la cámara graba sus muslos denudos porque deliberadamente decidió no vestir ropa interior. Y si le preguntan a Harry, es un plus para la toma efectiva de su vídeo.

Harry eleva su falda con su mano libre y, posteriormente, coloca la misma sobre los labios de su intimidad y utiliza sus dedos índice y medio para separarlos lentamente y dejar al descubierto su zona más vulnerable.

Louis sigue atentamente cada movimiento que hace el hombre a su costado. Cómo juega con los jugos que expulsa su coño y guía la cámara de su celular para que capte todo lo que se hace a él mismo.

El rizado toca con delicadeza los labios de su coño y se muerde los labios cuando roza su clítoris irritado de excitación, con su pulgar e índice le da unos cuantos pellizcos y se le corta la respiración por unos segundos.

Su coño late con necesidad, pero no quiere sus dedos dentro, sino los de cierto ojiazul.

—¿Quieres tocar?

Harry se las arregla para decir y Louis no se lo piensa dos veces cuando se sienta a su lado y ve por medio de la pantalla del celular del rizado lo empapado que se encuentra de su propio lubricante.

—Eres una puta, ¿no es así? Estás toda mojadita sólo para mí —le dice en cuanto lleva su mano izquierda al coño de Harry, el rizado se queja cuando escucha el apelativo pero asiente.

Louis nota lo rojo que se encuentra el rostro de Harry y se contiene para no llamar la atención del conductor. Harry no pierde el tiempo, así que, sube sus pies hasta posarlos sobre el filo del asiento, reclinando su espalda contra el respaldo, sin dejar de grabar.

El mayor de los muchachos tiene más acceso al coño limpio y rosa del rizado; así que, no tarda mucho en jugar con la entrada de este, sintiendo la humedad mientras ejerce presión con su dedo índice y medio. Harry jadea cuando Louis introduce las puntas de sus dedos en su coño, y reprime un gemido cuando el ojiazul cepilla con rapidez la zona y empieza a subir su mano hasta el clítoris de Harry.

El rizado se queja y Louis ejerce presión con su mano derecha sobre su polla cuando Harry se retuerce en el asiento y le pide que mueva más rápido sus dedos sobre su coño.

—¿Te gusta rápido? Apuesto a que también te gusta duro —Louis habla con voz ronca y Harry abre la boca, dejando escapar un gemido que llama la atención del conductor—. Silencio, preciosa, no querrás que el chófer sepa lo que estamos haciendo, ¿no?

Harry guarda silencio y mira hacia el frente, mordiendo sus labios con fuerza. Su vídeo va a ser tan caliente.

El conductor parece no prestar atención a lo que sucede en el fondo del autobús; y Harry cree eso, hasta que mira la consola de monitoreo sobre el panel delantero del automóvil y nota en la pantalla lo que las cámaras están grabando.

Ahí, a todo color y sin audio, él puede ver su imagen y la del desconocido, que le está follando el coño con los dedos, en la pantalla que el conductor tiene frente a frente. Harry en ese instante sabe que los ha estado observando desde que tentó la suerte e inició su juego de seducción, pero es tarde para dar marcha atrás.

Cuando Louis se da cuenta de que Harry se encuentra concentrado en algo más que en sus dedos moviéndose en su interior y jugando con su clítoris, él ve hacia donde los ojos de Harry se dirigen y se da cuenta de las pantallas. Louis no sabe bien si debe detenerse o si el atractivo muchacho desea continuar.

—¿Quieres que paremos? —Harry sale de su estupor y sonríe mientras niega—. Sabía que eras una zorrita. Vamos a darle un buen espectáculo, ¿quieres? —Louis comenta e incrementa los movimientos de muñeca mientras ve cómo la grabación en el celular de Harry continúa.

Harry ahora ya no retiene nada, sus gemidos son fuertes y claros, y resuenan en todo el autobús; y Louis separa aún más las piernas de Harry, para que el conductor del autobús tenga una imagen más gráfica de lo que le está haciendo al rizado.

Louis se lleva los dedos a la boca cuando ve claramente cómo el coño de Harry brota ligeramente hacia afuera y se contrae contra el vacío, necesita algo en su interior con urgencia. Tomando las piernas de Harry desde la parte posterior de sus rodillas, le da la vuelta para que queden frente a frente, con los pies de Harry chocando contra los muslos de Louis.

Harry ve por primera vez el rostro del ojiazul con detalle, y le gusta lo que tiene frente a frente. Él siente los dedos húmedos y recubiertos de saliva de Louis de nuevo sobre su clítoris, el ojiazul no es gentil y se lo acaricia con rapidez, intercalando con pellizcos fuertes que lo hacen gemir con necesidad.

Louis se concentra en hacer rogar a Harry por su polla, y este termina por bajarle el cierre del pantalón y sacáserla sin miramiento alguno. Él toma un plano directo a la polla del ojiazul con su celular: es larga y gruesa como a Harry le gusta, con venas bien marcadas y un intenso color rojo en la punta que forma el glande.

El rizado delinea sus labios con su lengua cuando toma la polla de Louis después de lamer su mano, él la aprieta tanto como Louis está haciendo con sus hinchados labios inferiores. Juega con líquido preseminal que la cabeza de la polla de Louis libera conforme se queja por querer tener más contacto, Harry tira de la fina piel que cubre la piel de Louis y recoge con sus dedos el líquido blanco casi translúcido para llevárselos directamente a la boca mientras mira hacia la cámara de seguridad que tiene justo sobre su cabeza.

El conductor no detiene el autobús en la próxima parada y ambos saben que deben terminar lo que están haciendo.

Mientras Harry continúa masturbando a Louis, este ya no soporta más al sentir el cosquilleo en su vientre; así que, debe preguntar de una vez por todas.

—¿Ya puedo cogerme tu coñito, preciosa? —dice con dificultad cuando recuesta su frente contra el hombro derecho de Harry y este al instante.

—Sí, p-por favor.

—Que buenos modales, muñeca.

Harry siente su rostro sonrojarse de inmediato y Louis se separa de su cuerpo para sentarse en el medio de todos los asientos de la fila en la que se encuentran. Si el conductor está viendo, Louis espera que recuerde lo que va a hacerLE a este lindo chico hasta el fin de sus días.

Él se baja un poco los pantalones y se coloca el condón que había extraído hace unos segundos, mientras Harry se pone de pie y continúa con la grabación. El rizado coloca su celular contra la pared del autobús donde Louis se lo estaba cogiendo con los dedos.

—Siéntate —Louis le ordena y él hace caso sin chistar.

La falda de Harry se ha elevado más arriba de su cintura y Louis no le permite acomodarla porque quiere que el conductor vea el bonito trasero del chico, además de su polla entrando y saliendo del coño del rizado hasta que se corra.

Harry se ubica con sus piernas a los costados de las piernas de Louis, dejando sus rodillas sobre los asientos contiguos, y se sostiene por los hombros del ojiazul para no caer mientras el autobús continúa en movimiento.

—Salta sobre mi polla, putita, te la mereces.

Y Harry hace lo que le pide.

Él se deja caer lentamente en la polla de Louis, sintiendo cómo su maltratado coño se estira para adaptarse al grosor del falo.

—Mierda —repite unas cuantas veces, porque nunca se había sentado en una polla tan grande, y aunque tiene el entrecejo fruncido, realmente está disfrutando de sentirse tan lleno.

Maldice un par de veces más, hasta que toca fondo, y es cuando tanto él como Louis, notan que el autobús acaba de estacionar al costado de la vía, justo al lado de una zona sin mucha iluminación de un parque que forma parte de la ruta que lleva a casa de sus padres.

Harry mira sobre su hombro y ve el momento exacto en que el conductor camina hacia ellos, al tiempo que se retira el cinturón y se baja la cremallera del pantalón para extraer su polla. Por un momento siente miedo, pero el hombre toma asiento dos columnas antes de ellos y les sonríe, no tan cálido como había hecho Louis, pero lo suficiente como para no infundir temor en Harry.

—Sólo quiero ver —les dice sin retirar su mano de su polla en ningún momento.

El conductor se mantiene en su lugar, sin intenciones de intervenir directamente en lo que la pareja va a hacer; así que, Harry regresa su atención de Louis y asiente en su dirección.

Louis posa sus manos sobre las caderas de Harry y le ayuda a elevar las piernas con lentitud, mientras todo está siendo grabado por la cámara de su celular y los ojos del conductor que los mira como si fuesen el mejor regalo que alguien podría haberle hecho nunca.

Harry contiene el aliento cuando la cabeza de la polla de Louis no sale del todo de su interior; sino que, se mantiene en su lugar y lo une al otro cuerpo aunque sea por esa pequeña parte. Él se deja caer de un sólo golpe hacia las bolas de Louis y ambos gimen por el impacto, un tercer sonido se les une y la pareja encuentra realmente excitante que alguien reaccione de esa manera a lo que hacen.

A Louis y Harry les está gustando ser observados más de lo que hubiesen esperado.

Y, a partir de allí, Harry le pide a Louis que grabe desde su ángulo lo que sucede entre ellos. Cómo él salta como la puta desesperada que es sobre su polla, sólo disfrutando del momento de tenerlo en su coño y de que alguien se toque al verlo montar como toda una profesional.

Louis da masajes sobre el clítoris de Harry mientras este se desliza de arriba hacia abajo, y cuando se cansa, de adelante hacia atrás aún con su polla bien enterrada en su su coño.

Cuando Louis siente que su vientre podría explotar debido al calor que se ha empezado a generar en su interior; por lo tanto, le advierte al muchacho que se correrá en poco, como ya lo ha hecho el conductor sobre el piso del autobús.

—Vamos, zorrita, córrete sobre mí, termina de dar tu show.

Louis incentiva a Harry con un par de nalgadas y llevando su mano directamente al cuello del muchacho después de dejar el celular de nuevo contra la pared del autobús. Harry no hace más que echar su cabeza hacia atrás al igual que sus ojos cuando Louis eleva sus caderas y golpea con fuerza el punto sensible que se encuentra en su interior.

Harry no lo soporta más cuando se le corta la respiración por un segundo y se viene sobre la polla de Louis, al mismo tiempo que este lo hace en el condón.

El rizado recuesta su frente sobre el hombro de Louis cuando su pecho no hace más que subir y bajar, y sus piernas no dejan de temblar mientras sus jugos se esparcen lentamente desde su coño hasta los muslos de Louis.

El mayor de ambos lleva su mano hacia el coño de Harry y sonríe hacia el conductor, quien no ha retirado la mirada de ambos, cuando eleva la falda del rizado desde atrás y le enseña cómo su polla permanece en el interior del muchacho.

—Princesa, levántate que quiero limpiarte el coño —Louis dice lo suficientemente fuerte como para que Harry gima de la emoción.

Con mucho cuidado y dificultad, Harry consigue sentarse contra la pared del autobús, sosteniendo su celular con su mano para grabarse el coño sucio y lleno de sus jugos. Louis admira lo rojo e hinchado que se encuentra el coñito de Harry y no duda en lanzarse a lamerlo cuando el rizado lo mira con su labio inferior entre sus dientes, aguardando por lo prometido.

Louis escucha los dulces sonidos que Harry suelta, como los chillidos y jadeos de sorpresa que deja escapar debido a la sensibilidad que su orgasmo ha dejado.

El hombre chupa su clítoris y lo muerde apenas cuando lleva su lengua desde la entrada de su trasero hasta la entrada de su coño. Él lame como un profesional los hinchados labios de Harry, introduciendo su lengua en los pliegues que se han formado y capturado gran parte de la esencia de Harry que continúa saliendo en pocas cantidades.

El lubricante de Harry es retirado lentamente, sintiéndose como una tortura cuando Louis se asegura de introducir su lengua en su coño, porque, en palabra de él “Harry es una princesa, y las princesas deben tener el coño limpio”.

La tarea del mayor acaba con una última lamida al clítoris de Harry, el que, al parecer, se siente lo suficientemente motivado como para inducir a Harry a un nuevo orgasmo, mucho más corto que el anterior; pero, aún lo suficientemente bueno como para hacerlo gemir y que Louis tenga besarlo para callarlo cuando escucha voces pasar junto al autobús.

Louis termina por comérselo de nuevo.

Cuando todo finalmente ha terminado, Harry cierra los ojos por medio segundo y suspira cuando escucha que el conductor se aleja de ellos y el autobús arranca a andar de nuevo por la ruta preestablecida.

Harry sonríe cuando siente cómo unas manos le acomodan la falda sobre las piernas, y unos dedos dibujan círculos sobre su rodilla izquierda.

—¿Estás bien? —escucha lo ronca que suena la voz del desconocido.

—Sí. Sólo necesito un minuto —responde él, respirando con normalidad, antes de abrir los ojos y recordar que no ha pausado la grabación.

Su celular ha resistido la larga sesión, y Harry agradece por eso; él va a tener un largo y muy caliente siendo publicado en nada.

—Gracias por ayudarme —Harry le dice cuando consigue retirar sus piernas de las de Louis. No sabe en qué momento el otro hombre se arregló la ropa, pero no presta mucha atención a eso.

—Por cogerte, querrás decir —Louis se burla y las mejillas de Harry se ruborizan—. No me digas que te da pena ahora, preciosa, porque hace unos minutos estabas gimiendo muy fuerte y como una puta que no ha tenido una polla en años.

Harry no dice nada y sólo se concentra en ver los ojos azules del contrario, cuando se le ha ocurrido una buena respuesta al comentario que acaba de escuchar, eleva la mirada y nota que está llegando a su parada.

Él se pone de pie con rapidez y oprime el botón que le indica al conductor que va a bajar.

—Espera, ¿no vas a decirme cómo te llamas? —Louis le pregunta cuando pasa a su lado.

—¿Por qué quieres saber? —el autobús está a unos cuantos metros de la parada.

—¿No te interesa saber el mío?

—¿Debería? —Hary juega un poco y gira su rostro hacia un costado, de ese modo luce como un cachorro.

—Me lastimas, muñeca. Pensé que habíamos compartido un momento especial.

Harry se ríe y extiende su mano.

—Dame tu celular —Louis se lo da antes de que el autobús se detenga y abra sus puertas—. Bien. Ahí tienes, ahora es tu trabajo escribirme.

Harry le guiña un ojo y baja del autobús, el viento de la noche eleva su falda y Louis tiene un último vistazo del trasero redondo y sin bragas del rizado.

Él mira hacia abajo y lo único que encuentra es el nombre de “Bunny” escrito en sus notas.