La Decisión. [KUROSHIN]

Summary

Shintaro lo sabía, que eso no era correcto, que nunca debió pasar y que era fácilmente considerado como traición. Por eso se repetía una y otra vez como un disco rayado, las excusas para tener el valor de ir ahí y plantar cara y poner fin a algo que No tenía futuro, era el momento de acabar con todo y poner fin, ya no habría una próxima vez de reuniones secretas a espaldas de todos. Esta historia está basada en el universo de Mekaku City Actors. La pareja principal es: Kuroha x Shintaro.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1

La Decisión



Se coloco su habitual Jersey de color rojo y volteo a mirar el monitor de su computadora que se encontraba apagado, suspiro cansado, saco su celular del bolsillo, lo observo unos segundos y luego lo coloco sobre la mesa; era mejor no llevarlo... Se dispuso a salir de su habitación no sin antes darle un último vistazo para asegurarse que la molesta virus no estaba espiándolo y sin más salió rumbo a su destino.

Una vez en la calle, el abrumador sol lo recibió como era costumbre en esa estación del año, miro hacia el cielo llevando una de sus manos hacia su frente, hacia demasiado calor y eso lo molestaba, pero hoy no estaba de ánimos para quejarse. Volvió a suspirar nuevamente y con desgano empezó a caminar. Daba pasos lentos, más lentos de lo habitual, pero a su vez quería llegar a su encuentro, observaba el piso sumido en sus pensamientos, sus manos sujetaban fuertemente el borde de su camisa con nerviosismo mientras que de vez en cuando miraba a su alrededor, con una mano sujeto el cuello de su jersey para ocultar de cierto modo su cuello; le pareció un acto tonto de su parte pero aun así no pudo evitar esa acción con un poco de vergüenza al hacerlo.

Que patético soy...

Cerro los ojos con Un leve sonrojo adornando sus mejillas debido a la vergüenza que sentía y que tal vez la gente lo mire como un loco o como una persona sospechosa apunto de cometer un crimen, empezó a recriminarse mentalmente por sus actos tontos, ya que por culpa de sus tonterías iba a donde iba a poner fin a algo que había comenzado y que, desde hace semanas, hacía meses no lo dejaba dormir ni estar tranquilo. Abrió los ojos con la tristeza reflejada en ellos. Él sabía que estaba mal.

Se detuvo al lado de un semáforo y vio los autos pasar, dirigió su vista al frente al otro lado de la calle, se encontraba un restaurant con grandes ventanales que dejaban ver a las personas que comían al lado de la ventana admirar la gran vista que proporcionaba, un bonito local que era sencillo por fuera pero elegante por dentro. Se quedo ahí parado admirando el local, por fin había llegado, ahí era el lugar donde debían encontrarse, trago grueso sintiendo un nudo en su estómago a la vez que sus rodillas flaqueaban queriendo derrumbarse o simplemente darse la vuelta para huir del lugar como el buen cobarde que era, pero no debía tenía que enfrentarlo como el hombre que supuestamente era, además que, si huía lo más seguro era que fuera en su búsqueda a reclamarle del porque no asistió a la cita. Tembló al imaginarse lo que le haría si sucedía, pero de por sí ya estaba temblando por los nervios y el miedo...

Ese mes había sido el más difícil para el... era agosto, estaban cerca de esa fecha. , no podía seguir engañándose más, no podía seguir engañando a sus amigos... a su hermana. Ellos no se lo merecían, aun que conocía al Mekakushi-Dan desde hace muy poco tiempo los consideraba -De cierta forma- amigos ayudaban a su hermana a controlar su poder, la hacían sentirse aceptada en un grupo, la hacían sentirse normal, debía pensar en ella no quería que por su culpa la tacharan como la hermana de un traidor...luego estaba Ene, que por muy insoportable que fuera, por muy insistente y chantajeadora que fuera también era su amiga que lo había acompañado en los peores momentos, el sabia apreciar eso.

Suspiro quien sabe cuántas veces en ese día dispuesto a irse al lugar, pero... sus piernas no le respondían y los nervios aumentaban.

Muchacho ¿Estas bien? —escucho la voz de una persona mayor a su lado, se volteo sobresaltado.

¿A-Ah? S-si lo estoy —Dijo sorprendido.

No lo parece -Comento el anciano —Llevas mucho rato ahí parado sin moverte y además temblabas ¿Seguro que estas bien?

Shintaro ante las palabras del hombre no pudo más que sonrojarse y chasquear la lengua mirando hacia otro lado, asintió de forma leve al mismo tiempo que decía un ″Si estoy bien″, para alejarse rápidamente de ahí e ir directo a su encuentro.

"Se fuerte, se fuerte no te acobardes ahora"

Dándose ánimos mentalmente es como se iba acercando al lugar, pero entre más cerca estaba más temeroso se ponía y las manos le sudaban más. Entro al lugar y miro alrededor, estaba vacío no había ni una persona, y con eso se refería a que no había ni clientes, ni camareros, no estaban ni los limpiadores, ni las personas que cobraban y el lugar estaba tenuemente iluminado. Se pregunto si había llegado demasiado temprano o muy tarde, se adentró un poco más en el lugar observándolo meticulosamente y con cuidado de no tropezar por la poca iluminación, miro hacia las mesas cerca de las ventanas y vio una persona, la única en todo el lugar aparte de el con la vista fija hacia la ventana, trago con dificultada al encontrar a la persona que venía a ver. Se dedico a mirar a ese individuo desde donde estaba, como si estuviera grabando cada detalle para sus adentros, dispuesto a guardar ese momento como un secreto de todo y de todos, tenerlo solo para él, era el momento de acabar con todo y poner fin, ya no habría una próxima vez de reuniones secretas a espaldas de todos.

Pero en cuanto esa persona se percató de su presencia y cruzaron miradas, en cuanto esos ojos dorados, esa mirada tan electrizante hicieron contacto con la suya, sintió las fuerzas abandonar su cuerpo, la determinación se había ido dando paso al nerviosismo y la inseguridad, cuando esa ladina sonrisa se hizo presente en aquel rostro que lo observaba paciente, entretenido y quizás incitándolo a que se acercara con la mirada, supo que estaba en problemas, sintió sus manos temblar, su boca secarse y una sensación extraña en el estómago. Pero aun así mantuvo su compostura y camino hacia esa mesa donde lo esperaban, en ningún momento aquella sonrisa de esa persona se borraba, eso lo empezaba a molestar, lo molestaba porque lo hacía darse cuenta de cuanto amaba esa sonrisa, que lo adoraba, pero eso no podía ser posible porque no era correcto, lo hacía dudar de su decisión.

Hola, pequeño Shintaro —Canturreo en forma de saludo Kuroha, que a diferencia de él estaba muy tranquilo. Al escucharlo no pudo evitar estremecerse.

H-Hola Kuroha... ¿C-Cómo estás? —Saludo con la voz temblorosa, tomando asiento frente al chico de cabellos negros. Kuroha rio entretenido ante la actitud miedosa del chico, le recordaba a un pequeño conejo miedoso acorralado ante su depredador, porque eso era para el Shintaro...un pequeño y lindo conejo que debía ser cuidado, su conejo.

Yo estoy muy bien ~ como podrás ver Shin-Chan —Contesta antes de darle un trago a su bebida que consistía en una taza de café. Shintaro se preguntó cómo es que Kuroha podía tomar café caliente con ese clima, pero de todas formas no era algo de que sorprenderse, era Kuroha de todas formas.

Me alegro... Murmuro con la cabeza baja evitando mirarlo, se quedó en silencio unos minutos que Kuroha aprovecho para mirarlo de reojo, analizando cada gesto del menor — hmm... y-yo amm... — balbuceo encogiéndose más desde su asiento y apretando fuertemente sus manos sobre su regazo.

Adelante. Tienes toda mi atención dice incitándolo a continuar, sosteniendo su mentó sobre el dorso de la mano, con una amplia sonrisa. El Kisaragi trago grueso antes de proseguir a hablar, teniendo miedo de la reacción que pudiera tener el Negroha.

-Yo ... —Inhalo profundamente luego exhalo —Ya no podemos vernos —Soltó al fin enfrentándolo con la mirada. La serpiente solo lo observa de forma neutra, antes de darle otro trago al café —Ya no debemos vernos más —Repitió.

¿Por qué? —Pregunto de forma tranquila antes de dar otro sorbo. Shintaro volvió a tragar grueso para volver a mirarlo.

P-Porque no debo... no es correcto —Agacho la cabeza, no muy seguro si había dicho lo último o lo pensó.

Kuroha sonrió, dejo su taza sobre la mesa y llevo su mano al rostro de Shintaro; acariciando su mejilla con los dedos provocando que este se estremeciera y lo mirara de forma tímida.

Vine a pasar una tarde agradable contigo —Comenta captando la atención del Kisaragi —¿Por qué crees que reservé todo el lugar? Incluso prepare tu bebida favorita.

Shintaro parpadeo un par de veces antes de mirar un poco el oscuro lugar, le había parecido extraño desde un principio que no hubiera nadie y además de la poca iluminación en un lugar bonito lo hizo sospechar que no andaba bien o que algo había pasado, tomo el vaso delante de él y dio trago dejándolo luego en su lugar.

Reservaste... ¿Cómo reservaste todo el lugar? —No quería saber la respuesta, pero la curiosidad le había ganado. Kuroha deja de acariciarle la mejilla y lo toma del mentón para que lo voltee a ver.

¿Importa realmente como hice la reservación? —Pregunto divertido por la pregunta —Además no creo que quieras saber sobre eso, Shin~ta~ro~ —Murmuro de forma lenta y prolongada su nombre, causando un vuelco en su pecho y su sonrojo incrementara.

Sonrió complacido y se inclinó sobre la mesa, acercándose más al Kisaragi de manera lenta acerco su rostro mezclando sus respiraciones, noto con satisfacción como la respiración del chico del jersey rojo se aceleraba y sus latidos aumentaban, pero antes de cumplir con lo planeado el Hikikomori se aleja avergonzado molestando a la serpiente.

¿Qué pasa? —Pregunto algo molesto, observándolo fijamente.

N-No debo... - Volvió a repetir —No debemos...No... —Intentando convencer, convencerse. El Negroha sonrió y vuelve a sostenerlo del mentó para que lo mire.

¿Sabes? Es gracioso —Susurra en voz baja, como si hubiera más gente aparte de ellos dos en ese lugar y tuvieran que hablar entre susurros para que no los escuchasen, con su dedo pulgar empieza a acariciar el labio inferior del NET, provocando otro estremecimiento Hablas de que no debemos y que no debes, de que no es correcto. Pero en ningún momento dices ″Ya no deseo verte″ ″Ya no quiero verte—Shintaro lo mira y parpadea, ahora si estaba completamente rojo y su boca no dejaba de cerrarse y abrir buscando argumentos, se supone que era el más listo, el que sacaba las mejores calificaciones en secundaria y el mejor estratega en videojuegos ¿Cómo mierda se le pudo escapar ese detalle? Kuroha, complacido y divertido con su reacción se acerca un poco más a Shintaro —Además no me rechazas, no rechazas mi tacto, mi cercanía y mi compañía. Si realmente alejarme fuera tu intención, no te hubieras tomado el tiempo de sentarte, buscar argumentos y prolongar esto, solo hubieras dicho ″No quiero verte″ te hubieras largado y seguramente ir directo en donde están tus amiguitos y contarles sobre mi... no hubieras alargado el tiempo, ni puesto caras tan melancólicas... no van de acuerdo a ti.

Shintaro se quedó callado, escuchando de principio a fin todo lo que Kuroha había dicho... y era verdad. Si terminar esa relación era lo que realmente quería no se hubiera tardado y sin rodeos le hubiera dicho a lo que venía, para luego largarse de ahí sin peso de conciencia, pero como siempre, Kuroha veía más allá, analizando cada uno de sus gestos. La mano que estaba en su mentón y acariciaba sus labios se alejó para posarse en su hombro, sobresaltándolo un poco y volteando hacia otro lado.

Si alejarme es lo que quieres, entonces... acaricio con lentitud su hombro, hizo a un lado la tela que cubría su piel y un poco de su clavícula revelando marcas en la curvatura de su cuello y un poco más abajo, marcas como chupones, marcas de besos intensos y mordidas en la piel del VirgenComo le llamaba Ene. Shintaro se sonrojo con los ojos fuertemente cerrados al saber lo que miraba con tanto orgullo y felicidad —Dime a la cara ″No quiero verte, ya no deseo volver a verte nunca más″ y me alejare sin más y cuando todo esto se repita, tu no me veras.

Shintaro lo miro a los ojos, ahora el Negroha tenía una mirada seria y fija puesta en él. Sus labios temblaron y, sin embargo, no abrió la boca, no dijo ninguna palabra y no argumento nada al respecto. Quería decirlo, todos los motivos que lo habían llevado hasta este punto, los miedos que tenía día tras día, las cosas que lo atormentaba y no lo dejaban dormir de noche, las sensaciones, los sentimientos de culpa, de traición que lo llenaban y albergaban profundamente... pero simplemente no podía, no quería abrir la boca para eso. Irremediablemente sus ojos se cristalizaron queriendo llorar, sintiéndose invadido de nuevo por esos sentimientos, pero principalmente uno más fuerte que era el no querer terminar con nada y a la vez mandar todo a la mierda.

Kuroha se separó de shintaro, este agacho nuevamente la cabeza y temblaba ligeramente, Kuroha lo observo por unos segundos, se levantó, se acercó al Hikikomori sentándose a su lado, rodeando su cintura con un brazo en forma de abrazo, con la otra mano lo tomo por el mentó para que lo mirara, volvió a acariciar su mejilla con el dedo.

Solo eso tienes quedecir si realmente no quieres volver a verme —Shintaro solo se quedómirándolo a los ojos, solo unos segundos bastaron para que volteara a otro ladocerrando los ojos y negando con la cabeza, dado a entender que admitía suderrota, él no era capaz de decir eso porque simplemente no quería dejar deverlo, pero no podía dejar de pensar en lo otro.


Espero que les guste está historia. Sólo tendrá dos capítulos y el último será el final.



También está disponible en wattpad. Con mi mismo nombre de Usuario: Blackluz.