El muñequito favorito [ Boypussy ]

Summary

— Toma todo lo que puedas, zorra. Que no me iré de aquí hasta dejarte tan abierta que ningún hombre tendrá el deseo de volver a tomarte. Sus palabras y el órgano caliente enterrado en su coño hace que se contraiga de puro placer. ₊˚ෆ Taehyung boypussy - boytits ₊˚ෆ Kookv - Yoontae

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1
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n/a
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18+

ONLY

Sentía como su vagina se amoldaba perfectamente a la polla del hombre mayor. Su cuerpo estaba deshecho, la noche anterior tuvo que atender a siete personas que casualmente tenían cierta fijación con el sexo bondage.


Normalmente por noche atendía a no más de cinco personas. Ayer fue solo una excepción.


El abandono de su ex-novio, le hirió en el orgullo y qué mejor forma de desquitarse tomando pollas de diferentes tamaños.


Justo como lo estaba haciendo ahora. Tomando la gruesa polla de su jefe.


Yoongi martillaba rudamente sobre su agujero mientras que sus manos abusaban y pellizcaban su clítoris y sus duros pezones.


Taehyung, para ese entonces, era un mar de gemidos escandalosos.


Algo que amaba más que su espectacular trabajo era ser follado y masacrado por el pene de su caliente jefe. Fue la primera polla que tomó y con el pasar de los años, ambos se obsesionaron con el cuerpo del otro. Al peliazul le importaba muy poco que aquel hombre tuviera esposa e hijos. Eso no lo detendría porque follar con un hombre casado solo alzaba su líbido.


El trabajador sexual gimió cuando sintió el primer golpe de la noche en su coño. El pezón hinchado de Tae fue nuevamente chupado por su boca, tiró de ella ocasionado que se corriera y manchara toda la extensión de la polla de su amante.


— Mierda.. te me adelantaste — rió sarcástico. Yoongi volvió a tomarlo de sus caderas para inclinarlo contra el escritorio de su oficina y de esa forma poder hundir su dotado miembro hasta el fondo. Luego le obligó a doblar sus rodillas y de la parte trasera de sus tobillos, enroscó su cadera mientras su polla tocaba su punto dulce.


Para ser sincero, no le atraía mucho la forma de la posición en la que estaba pero nada podía hacer, solo debía quedarse siendo sostenido por el peso de su hombre y ser follado tan fuerte logrando que sus pechos grandes rebotaban al ritmo de una pelota de basquet en medio de un juego.


— Qué puta para más deliciosa — gimió su jefe en su oído — No importa el tiempo que pase y cuántos chicos tome. Tu siempre serás mi muñequito favorito.


Y con esa declaración, el peliazul se corrió gimiendo en alto al hombre a quién pertenecía. Yoongi no tenía intención de dejarlo ir, así que continuó follandolo hasta que su coño dejara de chorrear.


Taehyung tembló y se aferró a los brazos del mayor, la polla de Yoongi seguía bombeando en su interior, llenándolo y mezclándose con sus fluidos. Dos embestidas más fueron suficientes para soltar toda su esencia dentro de él.


Cuando Min se retiró, Taehyung no tuvo el poder de pararse correctamente, cayendo de rodillas al suelo. Yoongi lo ayudó a levantarse y con mucho cuidado lo recostó en el sillón. El peliazul se desvaneció contra el respaldo, juntando sus piernas que aún chorreaba gotas de semen combinado con sus jugos.


— ¿Listo para el show? — Yoongi alcanzó la lencería de dos piezas a su amante. Taehyung asintió, tomando la prenda con ambas manos, rápidamente se los colocó. Estaba retrasado y podía escuchar los fuertes chiflidos de la gente, llamando y aclamando su presencia.


— Tu público te espera — dice con una sonrisa ladina antes de dirigirse hacia el pequeño frigorífico y sacar de ella una lata helada de cerveza.


Por otro lado, Jungkook estaba siendo arrastrado por uno de sus mejores amigos al lugar de nombre “Sacrilege”. Una vez que entraron, las intensas luces de neón fueron lo primero que golpearon sus ojos.


Se sentía extraño por recurrir nuevamente a “ese” lugar. Todo el lugar había cambiado con los años. Chicos y chicas con poca ropa se paseaban por todo el lugar ofreciendo sus servicios o bebidas adulteradas. Su mirada se desvió hacia un rincón y al hacerlo pudo ver detalladamente como un hombre empresario estaba siendo montado por una hermosa chica de grandes senos.


— No puede ser.. ya empezó.


Hoseok tiró de su saco, jalándolo nuevamente pero esta vez dirigiéndolo hacia al gran escenario que estaba ubicado en el centro del burdel y que era rodeado por una multitud de hombres excitados.


Quiso refutar por el fuerte agarre de su amigo con su brazo, cuando en eso la silueta de un hombre hipnotizó sus ojos. Su perfecta figura etérea brillaba con cada reflector, la tela de la hermosa y sexy lencería se ajustaba perfectamente a sus labios gruesos inferiores. Su coño gordo goteante le provocó una erección y que se relamiera intensamente los labios.


Tenía hambre del ser etéreo, hambre del deseo, hambre de joder profundamente ese coño goteante que lo llamaba como un mantra.


Cierra su mano en un puño mientras lo seguía devorando con la mirada. Después de su fallido matrimonio y de que su mujer lo abandonara, no volvió a sentir atracción por ninguna otra persona. Se enfocó al cien en la crianza de su adorable hijo de cinco años que era su mundo para él.


Una mesera le ofreció un vaso de whisky y él gustoso lo aceptó con una sonrisa. Dió un pequeño sorbo a la bebida, calentándolo aún más.


Jungkook volvió a su tarea de grabar con su mente los impecables movimientos que ejercía el joven sobre el tubo. Tenía las piernas completamente abiertas sobre el aire. En ese momento deseó acercarse y arruinarlo de la manera más lasciva posible.


Los ojos grises del peliazul lo miraban fijamente mientras deslizaba un dedo dentro de su ropa interior sacando un poco de su fluido y sin dejar de hacer contacto visual con él, se los tragó. Chupaba su dedo de manera obscena, los trazos que ejercía su lengua con su dedo solo provocaba que su erección se endureciera.


Era seguro que iba a ser una divertida y larga noche.


Cuando el espectáculo terminó buscó con la mirada a su amigo, encontrándolo devorando las tetas de un chico apuesto mientras que el otro empresario de aura dominante lo penetraba por delante.


Por hoy lo dejaría divertirse mientras que él seguiría su camino. El camino de buscar su propia diversión.


Taehyung se estaba retocando su maquillaje cuando Hyuna ingresó a su camerino. Al contrario de los demás, la mujer llevaba una lencería junto a unas orejitas y cola de gatito. Era una híbrida defectuosa.


— Tienes un cliente — informó la pelirosa — Pagó mucho por ti y no solo eso. Prohibió que otro hombre te tocara después de él.


El joven soltó una fuerte carcajada.


— Eso es imposible y tú mejor que nadie lo sabe — Hyuna asintió con una sonrisa, pues conocía el trato que tenía su hermano adoptivo con su mejor amigo.


Yoongi, el dueño y fundador de “Sacrilege” tomaba a Taehyung antes y después de su intenso servicio con sus clientes estrellas. Él se encargaba de recordarle a quien le pertenecía.


— Bien. ¿Algo más?


— El hombre que pagó por ti, tiene gustos peculiares. Quiere que uses un traje sexy de conejita y un plug anal.


Taehyung bufó. Lo que faltaba, otro idiota fetichioso más.


— Okay.. dame quince minutos para recibirlo.


Pasado el tiempo requerido, Jungkook a pasos acelerados y dirigido por un guardaespaldas llegó a la gran puerta roja.


Su respiración se entrecortó cuando entró a la habitación que estaba decorada por luces neón roja. Dándole un toque extra de sensualidad a la belleza que se encontraba recostada de lado en la cama. Podía ver como su coño gordo se apretaba y adhería a la tela, las orejas de conejita sobre su cabeza y la cola de algodón enterrada en su trasero con la ayuda del plug anal provocó que su organismo diera un vuelco.


Su erección era notoria y el peliazul se dió cuenta de eso.


— Bienvenido a “Sacrilege”


Dijo en un tono sexy mientras paseaba sus manos por toda su figura. Jungkook caminó hacia él sin detenerse y cogió ambas piernas, abriéndolas de par en par. Disfrutó como el encaje que apenas tapaba su vulva se mojó con ese movimiento.


— Tan lindo y sexy — deleitó el empresario sin dejar de tocar sus partes privadas.


Un gemido salió de los labios carnosos del peliazul cuando el rubio le dió una fuerte palmada a su adolorido coño — Soy Jeongguk. Tu dueño y único amo por estás tres horas.


Taehyung se sorprendió al oírlo. Los turnos de los clientes no pasaban de cuarenta y cinco minutos. Supuso que el hombre había pagado un dineral por tenerlo. Sonrió orgulloso.


Los azotes sobre la lencería provocativa siguieron hasta dejarlo chorreando. Jungkook sonrió al ver el extenso y pegajoso recorrido de sus fluidos entre sus piernas. No se hizo esperar más y sin mucho esfuerzo bajó su cabeza para chupar y limpiar hasta la última gota.


Lentamente llevó su rostro hacia la fuente principal. Rozando su nariz por su coño empapado. Taehyung echó su cabeza para atrás al sentir el fuerte aliento de su cliente sobre su vagina. Por instinto propio abrió más sus piernas.


Su coño hambriento fue abierto por largos dedos pasando a ser profanado por la deliciosa lengua del rubio. El peliazul gemía y gemía sin parar. Su piel era muy sensible.


Jungkook al verlo tan destruido se burló de él. Pero a medida que su orgasmo se acercaba aceleró sus movimientos.


— Sabes delicioso, bebé — Taehyung no respondió y en vez de eso solo atinó en guiñarle el ojo coqueto — Ya veo.. eres un chico sin palabras — rió.


Las piernas esbeltas morochas fueron dirigidas al hombro del rubio y en esa posición, volvió a llevar su boca a su concha, absorbiendo todo el jugo que retenía sus paredes vaginales internas. El sonido morboso que empleaba sus labios sobre su lugar más preciado y adorado por diferentes hombres solo ocasionaban que Taehyung se excitara.


— Hmmh.. ¡Ah, ah! — el peliazul gemía de placer.


— Pídeme que te viole el coñito — ordenó el empresario — vamos.. hazlo perra sucia.


Acostumbrado a esos insultos no le quedó más que gritar su pedido entre gemidos. Curiosamente a los hombres les excitaba que hiciera eso.


Sin más preámbulos, Jungkook cogió la botella de lubricante que estaba sobre la mesa de noche junto a una tira de preservativos. Lo esparció por todo su falo bajo la atenta mirada de su zorra — ¿Quieres ayuda con eso?


Preguntó Taehyung


— No hables. No te dí la opción de hablar mientras miras a tu amo pajearse con tu coño.


El empresario lo empujó sobre el colchón sin ninguna sutileza y estiró sus piernas, abriéndolas extensamente. La polla del hombre juega con sus pliegues mientras que sus dedos toman posesión de su clítoris arrugada y sensible.


Taehyung gime y rechina cuando siente que algo empuja su coño desde abajo. Rápidamente se levanta y golpea el pecho duro de Jungkook.


— Sin condón, no puedes meterlo.


— Estoy limpio — se excusó el rubio.


— Son reglas de Sacrilege.


Jungkook rodó los ojos, soltando su pene gordo y enfocándose en acariciar la parte superior del peliazul. Rompe sin piedad la lencería por la mitad, tomando con sus manos los dos senos grandes del trabajador sexual. Sus manos ásperas y callosas acarician su suave piel de bebé. Apretan un poco y luego se deslizan para clavar sus uñas en su delgada cintura. Lanza otro gemido cuando el empresario vuelve a tocar sus pechos redondos.


El rubio se tira sobre él con la erección erecta deseando por meterse en ese húmedo coño.


Por precaución, las manos suaves y delgadas del peliazul bajan a su erección desnuda para separarlo de su coño — Te dije que sin condón, no.


Gruñe molesto y el empresario suspira pesadamente al ser atrapado.


Jungkook retoma la atención que tenía sobre su pecho. Taehyung no puede evitar gemir cuando siente a sus pezones envolverse por la boca del contrario. Jadea alto cuando Jungkook muerde uno de sus pezones. El peliazul agarra las hebras doradas del empresario cuando este succiona y muerde la carne de sus tetas de manera prominente.


Tae lo jala de la corbata y Jungkook en un movimiento veloz, lo alza y lo ubica sobre su regazo, con el culo redondo posicionado sobre su erección.


Kim empuja su pecho para que el rubio vuelva a jugar con sus senos.


Jungkook acepta la invitación y se aferra con la boca a su pezón derecho mientras que su mano pellizca y juega con el otro.


Sin perder el contacto visual, su lengua caliente tortura con parsimonia sus pezones. Ver a su cliente devorar su pecho y dejar notorias marcas en su piel logra que Taehyung vuelva a correrse manchando el pantalón de vestir de Jungkook.


El empresario ajeno a eso, le escucha gemir cuando chupa vorazmente sus tetas. Enviándole toneladas de placer a su hambriento coño, que estaba rogando por ser llenado.


Jungkook se desabrocha su camisa y lo tira hacia algún lado de la habitación. Con el pecho desnudo, Taehyung puede ver claramente los duros y fuertes pectorales de su cliente. Se inclina y reparte besos sobre todo su torso. El rubio encantando con la sensación lo toma del mentón y lleva su boca para chupar ese lugar. Taehyung ladea su cabeza para que el empresario tome más de lo que debería.


Kim lo sostiene del cuello y atrae al hombre mayor para darle un beso sucio y desordenado. Mientras que su cliente cierra sus ojos disfrutando del movimiento experto y caliente de su puta, Taehyung toma y rompe la bolsa metálica del preservativo.


Masturba su erección y con astucia coloca el condón enjaulando toda la extensión del empresario. Una vez hecho, muele su coño sobre su polla despierta. Jungkook muerde su labio y dirige sus manos hacia la abertura palpitante del ninfómano. Le jode furiosamente el coño con sus dedos sintiendo su próxima su corrida.


Jeon sale de su interior y Taehyung continúa frotando su coño sobre la erección que amenaza por entrar a su capullo. El peliazul se queja cuando en un movimiento Jungkook abre sus pliegues y empuja su polla dentro de él.


Mierda


Sale de él y vuelve entrar de una sola embestida. Taehyung se muele por la polla del mayor, su coño envolviendo y siendo estimulado por las venas abultadas de su pene. Se moja haciendo su tarea más fácil de deslizarse y cogiéndolo duro, abusando de su deliciosa y apretada entrada.


— Mmgh.. ah.. ah ah — gime Taehyung — tan bueno y grande — articula el moreno.


— Toma todo lo que puedas, zorra. Que no me iré de aquí hasta dejarte tan abierta que ningún hombre tendrá el deseo de volver a tomarte.


Sus palabras y el órgano caliente enterrado en su coño hace que se contraiga de puro placer.


Jungkook maneja el ritmo de las caderas de su amante con sus manos, follándose su coño con la cabeza de su pene. Taehyung se inclina hacia adelante y le saca la mierda a la polla envuelta por el preservativo. Su coño rojo es abusado por cada roce y embestida dirigida por el mayor.


— Mmhhmm.. daddy. Más por favor.


Cuando el empresario lo escucha gemir, su pene se vuelve loco y comienza a follarlo con mayor determinación y rudeza. Valiendole muy poco que le ocasione un desgarre.


Jungkook al estar cerca de su orgasmo vuelve a salir y a joder esta vez a la bola roja de nervios con su excitada erección. Se hunde nuevamente en su agujero, inclina al peliazul sobre su regazo, con las piernas en forma de una < m > y la espalda pegada a sus piernas.


— Tu amo te va follar tan bien, bebé. Abusará tan bien de tu coño.. ya lo verás — Gime Jungkook.


Mira el reloj y con total impaciencia lo folla duro. Tres horas son insuficientes para todo lo que quiere hacerle. Fueron cuatro largos años sin sexo y pensaba desquitar su hambre sexual contra el capullo abusado de su puta.


Jungkook se siente tan bien que sus caderas se alzan e instintivamente joroban su pene haciendo que entre profundamente en ese apretado hoyo. Por otro lado, Taehyung siente a sus paredes internas siendo abusadas por el grosor de carne de su cliente que se encorva y expulsa todo sus fluidos, cuando el pene sale de él por un breve momento, su chorro se desliza, manchando también las piernas desnudas del empresario.


Jeon al sentir la viscosidad del peliazul por sus muslos se corre dentro del preservativo y con astucia toma otro nuevo para colocarselo.


Vuelve a tomar las piernas morochas y de una sola embestida entra en él. Golpea hasta el fondo de su coño, ocasionado que Taehyung gima fuerte. Con cada movimiento errático, el trabajador siente como su clítoris roza el pubis del rubio estimulándolo tan bien que vuelve a correrse.


Ambos gimen en coordinación después de dicha acción.


— Joder.. daddy. Tan bueno, increíblemente bueno — el mencionado siguió martillando profundamente dentro de él — ah, ah.. ahhhh más, m-más — suplicaba el peliazul.


No pudo completar una frase coherente porque Jungkook ejerció más fuerza y velocidad sobre él. Su mente para ese tiempo se encontraba en blanco, solo disfrutando y gozando cada toque que hacía la cabeza de su pene en su punto dulce.


— No me saldré de este caliente coño — lo palmeó mientras volvía a insertarse — No hasta haberme corrido lo suficiente para estar satisfecho — informó el hombre — Voy a follar este pedazo de mierda con mi pene hasta dejarte tan hambriento y sediento de mi.


Jungkook vuelve acelerar sus embestidas mirando como su pequeño coño se traga perfectamente bien toda la extensión de su polla.


Maravillado por eso, vuelve a vaciar su semen en el preservativo.


Pasado las horas establecidas, Taehyung se encuentra ahora bañándose y limpiándose profundamente toda la extensión de su coño. Lo perfuma con el olor típico de frutos rojos. El aroma favorito de su jefe. Si.. quizás tomaba y prestaba atención a cada detalle que le decía Yoongi con respecto a sus preferencias.


Luego de un rato, el mayor entra a la habitación con una sonrisa decaída. Taehyung preocupado se coloca de pie y avanza hacia él.


— ¿Sucedió algo? — pregunta


— La jodida de JiEun se fue del país con mis hijos. Me amenazó con destruir sacrilege si no le firmaba la custodia completa — Taehyung lo abrazó, sabía lo importante que eran sus hijos para él — No tuve opción, Taehyung. Quise llegar a un acuerdo con ella pero esa mujer estaba tan obsesionada con quitarme lo más preciado que tengo. Sacrilege es mi vida.. mis hijos también lo son pero no pude hacer nada.


Verlo tan destruido hizo que Taehyung sin hacer mucho esfuerzo lo besara. Yoongi siguió el beso, empujando a su muñequito sobre la cama. Separó sus piernas, revelando ese coño apetitoso cubierta por una fina ropa de encaje transparente.


— Desquitate conmigo, Yoongi. Úsame. Úsame como tú vertedero y lléname de tanto semen hasta embarazarme.


— ¿De verdad quieres que haga eso? — palmeó su coño, tocando suavemente su montículo sobre la tela.


— Quiero hacerlo. Déjame llevar a tus hijos, prometo ser un buen padre.


Yoongi lo piensa pero no responde.


Se enfoca en frotar furiosamente el coño caliente de su muñequito favorito. Cuando la prenda costosa fue rota, Yoongi encorva sus dedos dentro de él pero se aburre inmediatamente. Así que en un simple parpadeo se despoja de sus ropas y lo penetra rudamente.


El dueño de Sacrilege acelera las embestidas y se muerde el labio observando en primer plano como el agujero de su chico estrella traga perfectamente su pene gordo.


— Amo.. A-Amo follame por f-favor follame hasta no poder soportarlo m-mas — Articula Taehyung excitado.


Moviendo las caderas a un ritmo rápido no puede decir todo lo que piensa. Kim por su parte se siente tan estimulado que no puede evitar correrse. Yoongi no se detiene y sigue abusando de la entrada del peliazul. Poco después, Min se corre manchando con su esencia parte de su agujero y su abdomen.


El coño hambriento de Taehyung trabaja deliciosamente alrededor de la polla de su jefe, permitiéndole ir más profundamente hasta sentir su espasmo combinarse con el semen caliente de Yoongi.


Gemidos y más gemidos resonaban por toda la habitación de su camerino. Un sonido morboso y obsceno se creaban con la fricción de sus cuerpos. Taehyung aún seguía excitado, así que sin más llevó sus manos a sus pliegues para abrirlos mientras la polla del pelinegro seguía martillando su coño con bastante fuerza y vigor.


— Joder.. este coño es tan codicioso, jodidamente codioso. ¿No es así, mi pequeña puta? — gemía el hombre con una sonrisa lasciva — Eres mi pequeña puta codiciosa.


— Lo s-soy — balbuceaba Taehyung completamente fuera de sí.


— Dí que eres mío. Vamos, hazlo. O no te dejo correrte.


— Soy tu tuyo. Siempre lo he sido. No importa cuántos hombres pasen por mi agujero, mi coño siempre esperará por ti. Mi amo. Mi único amo.


Yoongi después de escucharlo gime guturalmente descargándose dentro de la concha húmeda y caliente de su chico estrella. Su cuerpo se mantuvo inmóvil por unos minutos pero el tiempo no fue mucho ya que siguió moviéndose y empleó más rudeza, recordándole al peliazul que la única polla que lo dejaría completamente satisfecho sería únicamente la de él.


Taehyung jadeó cuando la lengua del pelinegro invadió su boca y exploró cada rincón de ella — Te arruinaré más que cualquier otra persona que se haya atrevido a tocarte.


— Ah, ah.. p-por favor más rápido.. ¡Hmmh! ¡Ahhh! — el muñequito suplicaba entre gemidos a la vez que la polla de Yoongi le destrozaba el coño.


— Zorra estúpida — lo cogió del cabello de manera brusca — Te voy a joder todos los días hasta que nuestro hermoso hijo nazca.


Era un hecho, la decisión estaba tomada. Taehyung llevaría y engendría a su primer de muchos hijos.


— E-Espera.. Espera — el moreno lo detuvo impaciente. Yoongi al escuchar su pedido paró sus movimientos — No bromees con eso, sabes lo mucho que he deseado tener un hijo contigo.


Min soltó una suave risa — Estoy dispuesto para empezar de cero contigo. ¿Pero tú realmente lo estás? Sabes que una vez que aceptes, no hay opción para retroceder.


— Acepto y renuncio oficialmente a mi trabajo.


— ¿Q-Qué?


— Lo que oíste. Me encargaré de cuidar y velar por nuestra familia. Se terminaron los obstáculos.


— ¿Eso crees? — preguntó con el entrecejo arrugado — Tu cliente anterior parece que se obsesionó contigo. Después de estar contigo me fue a buscar, exigiéndome que nadie vuelva a tomarte y a cambio de eso nos depositaria diario una millonada de wones.


Taehyung bufó molesto al recordar a dicha persona. Aceptaba que era un hombre muy apuesto y supo tocar muy bien sus puntos sensibles para llevarlo al éxtasis. Sin embargo si lo comparamos con el delicioso y caliente hombre que tenía enfrente, todos sus míseros toques le quedaban cortos. Nadie podía llegar al nivel de Yoongi y al poder que tenía de ocasionarle un orgasmo con tan solo un roce.


— Dios mío, pero qué intenso. Aunque lo supe desde el primer momento que llegó a la habitación asignada.


— ¿Tuviste problemas con él?


— Solo al principio.. no quería ponerse preservativo.


— ¡¿Tuviste sexo sin protección?!


Exclamó Yoongi exaltado. Taehyung negó abrazándose a él.


— Por supuesto que no. Jamás te haría eso. Tú eres el único que puede llenar mi coño sin obstrucciones.


Un poco más aliviado, Yoongi retomó su tarea de presionar su miembro dotado sobre la hendidura rojiza del peliazul — Aceptaré tu renuncia. Y a partir de ahora, él único que podrá tocarte seré solamente yo.


El pelinegro sacó su polla antes de volver a golpearla contra ese coño empapado y cubierto de su lechosa esencia. Yoongi lo gira y lo empuja, recostando su pecho contra el colchón, levanta su trasero y al estilo perrito vuelve a entrar. Taehyung pone en blanco sus ojos con un gemido al mismo tiempo que separa más sus piernas.


Min agarra los pechos firmes temblorosos y los amasa fuertemente.


— Yoon… Yoon.. Y-Yoongi — chilla Taehyung cuando la polla del otro hombre golpea su cuello uterino.


— Ah, ah.. ¡Mmh! — gime el peliazul ante los gloriosos movimientos de su hombre — ¡Nggh! ¡Joder..!


Unos cuantos empujones más tarde Yoongi vuelve a correrse, pintando e inundando sus paredes de blanco. Saca lentamente su longitud y con la ayuda de sus dedos cierra sus pliegues para que ninguna gota de su semen se desperdicie. La idea es dejarlo preñado lo más pronto posible.


— Eso fue increíble — Taehyung gime antes de desplomarse contra el suave colchón. Yoongi ríe y besa sus labios con dulzura.


— Fuiste un buen chico para tu amo.



THE END



Fue algo más intenso que mis anteriores trabajos. Espero leer sus opiniones en los comentarios.


𖥻 Atuendo que usó Taehyung para recibir a Jungkook :


𖥻 Lencería que usó Taehyung para recibir a su jefe y dueño de Sacrilege :