Me perteneces solo a mí

Summary

Pensaba que solo siendo su amigo Katsuki estaría bien, pero no fue así… algo dentro de su mente le decía que Izuku tendría que ser de él… no importaba lo que tendría que hacer solo quería a Izuku y haría lo que fuera por tenerlo… One-Shot, la historia en si no me pertenece del todo, sino al artista: INFJ en Twitter. 주로 캇데쿠💥🥦 https://twitter.com/dm04206?s=20&t=4iMUvDLietjSYuqHc93MxA 🚨Advertencia: la historia contiene violencia. Si no gustan leerlo abstenganse de hacerlo, así como escribir comentarios negativos. Los personajes no pertenecen a INFJ ni a mí. Si no al mangaka Kōhei Horikoshi. Doy sus respectivos créditos. Las imágenes no me pertenecen, doy sus respectivos créditos a quienes les pertenecen.

Genre
Other
Author
Futakubl
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Lo que hago por ti

Yo siempre hice todo lo mejor para que estuvieras feliz. Te compraba regalos que hacían que sonrieras, tu sonrisa era lo que más me gustaba, siempre siendo amigos. Eso era lo que querías ¿no?


Pero yo quería ser algo más que solo amigos, pero respete tu decisión. Oculte mis sentimientos en lo más profundo de mi ser, yo quería verte sonreír. Izuku, Izuku, Izuku. Todo el día pienso en ti, ya no sé que hacer me estoy volviendo loco. Quiero estar juntos a ti, quiero abrazarte, quiero besarte… quiero hacer muchas cosas contigo.


Pero al parecer tú nunca lo notaste, quería que me notaras, quiero que me veas, ¡quiero que me ames!. No mejor me calmo… no quiero enloquecer por esto otra vez.


He estado contigo desde que éramos niños, puede que haya sido muy malo contigo, pero cada vez que te dañaba me dolía, yo no quería hacerte daño, pero no comprendía como demostrarte mi afecto… en ese tiempo fui estúpido… me diste tu amistad y yo solo te humille.


Me sorprendió que actuaras tan normal después de todo lo que te hice, que me perdonaras todo el daño que te he hecho. ¿Pero realmente merecía tu perdón?. Tú me propusiste ser de nuevo amigos como en los viejos tiempos.


La verdad no pensaba que me ibas a proponer eso… pero acepte, ya que no quería que te alejaras… no de nuevo.


Creí que siempre estaríamos juntos, pero no ¡Tenía que aparecer ese maldito bastardo!. Cuanto odie que te le acercaras proponiéndole ser amigos, que se interpusiera entre nosotros dos. Recuerdo que me dijiste un día…


—Kacchan ¿puede Shoto ir con nosotros?—. Me sonreías tan alegremente que no pude negarme.


—Por supuesto, ¿por qué no?— Dije con una falsa sonrisa. ¿Desde cuando lo llamas por su nombre?. Por dentro estaba más que furioso. No quería que él se te acercara. No quería verlos juntos.


Poco a poco me alejabas, esta vez tú me dejabas atrás, salías más con él que conmigo… tu mejor amigo. Me dolía verte lejos, que no me tomaras en cuenta. Ay Deku no sabes cuanto dolor me provocas. Ustedes me excluyeron pasaban más tiempo juntos.


Me alegre porque un día me llamaste porque querías decirme algo muy importante. Me ilusione pensaba que me pedirías perdón por haberte alejado, que estaríamos como antes… que iluso fui…


—Kacchan—. Caminábamos por el parque, la luz del sol hacía que se viera hermoso, no podía apartar los ojos de él. —Bueno como decirlo… es que… primero…


—Deku ya dilo—. Él se detuvo, lo cual yo también hice. Sus ojos tenían un brillo alegre.


—Entonces espero que entiendas lo que estoy a punto de decirte—. Comenzó a sonrojarse un poco, con ello mi corazón empezó a latir rápidamente, ansiaba lo que diría. —Estoy saliendo con Shoto—. Me quede sin aliento. Saliendo, dice que esta saliendo con ese bastardo. —Kacchan ¿Estás bien?


Reaccione cuando me hablo. Sonreí ligeramente. —Si Deku estoy bien.


—¿En serio?


—Te dije que si lo estoy.


—Ok… entonces estas de acuerdo que Shoto y yo ya sabes…


—Por supuesto… no tengo problema.


—En serio—. Se lanza a abrazarme. —Gracias, gracias, eres un gran amigo, el mejor—. Correspondo a su abrazo.


—Sí… soy tu mejor amigo—. Cuanto deteste esas malditas palabras salir de mi boca. Amigo, amigo, amigo. Las repetí con odio una y otra vez.


Lo peor fue cuando ustedes me invitaban a una salida de “amigos”. Lo único que hacían era presumir su relación frente a mí. Como lo veías con tanto amor, como le sonreías con dulzura, como lo besabas con esos labios tan suaves, que se tomaran de las manos, presumiendo su amor. Yo quería todo eso, yo anhelaba eso de ti, pero claro solo era para mitad y mitad, ¿no es así?


Deku si te dijera que me obsesione tanto contigo lo creerías. Te contare un secreto… te he estado viendo todo este tiempo mi querido Deku y tú no lo has notado.


En tu habitación he ocultado cámaras, pero no soy un acosador no, no, no. Yo solo me preocupo por tu seguridad… no sabes cuantos locos hay por ahí, yo solo te estoy protegiendo nada más.

Ya estoy harto de esta situación. Tengo que idear algo para que seas mío y solo mío, piensa en algo… piensa, ¿qué podré hacer para que Deku se quede conmigo?… oh ya sé… porque no se me ocurrió antes.


—Shoto soy yo—. Que repulsión me causa decir su nombre.


[—¿Qué pasa Katsuki?]


—¿Quería preguntarte si hoy no estás ocupado o sí?


[—No, hoy estoy libre ¿Por qué?]


—Mmm… bueno quería ver si me podías ayudar a deshacerme de algo, se ha vuelto molesto y quiero deshacerme cuanto antes de eso—. Subí el cuchillo que sostenía para admirarlo.


[—Ok, te ayudare sea lo que sea con lo que te quieres deshacer, también podría llamar a Izuku para…]


—No, no llames a Deku creo que es muy débil para ayudar.


[—… Esta bien no lo llamaré, ¿dónde te veo?]


—En mi departamento, lo más rápido que puedas venir.


[—Bien, nos vemos en 15 minutos.]


—Aquí te espero… amigo—. Colgué. —Que tan inocente eres, sin saberlo estas viniendo al matadero pequeño cordero… con esto me desharé de ti de una vez por todas… y no sabes cuanto lo voy a disfrutar —. Sonreí sabiendo cuanta diversión iba a tener.


Paso un tiempo determinado antes de que tocaran a la puerta. Escondí el cuchillo tras mi espalda, abrí la puerta viéndolo a él.


—Lamento llegar un poco tarde Katsuki.


—No te preocupes—. Le sonreí. —Pero pasa no te quedes afuera.


—Gracias… con permiso.


—Adelante, adelante—. Él entra tan confiado sin saber que ya no saldrá. Por suerte el apartamento era insonorizado donde ni un solo ruido podía oírse en el exterior. Empuje ligeramente la puerta.


Camine tranquilamente hacia donde él estaba, muy lentamente saque el cuchillo detrás de mi espalda, escuche como la puerta se cerro por completo. Él se giro hacia mí.


—Kats…— Sin darle tiempo de seguir hablando clave el cuchillo en su estómago. Al introducirlo más, él tosió esparciendo algo de sangre sobre mi rostro. Él lentamente bajo su mirada, notando el cuchillo. Al retirarlo lentamente, él cae sobre su espalda. Me posiciono encima de él. —¿P..or…q..ué?


—¿Preguntas por qué estoy haciendo esto? Te lo dije, me estoy deshaciendo de algo muy molesto y ese eres tú… desde que llegaste Deku se alejo de mí, no sabes cuanto te odio —. Le sonreí de nuevo. —Pero eso ya no importa ahora… por fin me desharé de ti… el maldito obstáculo que se interpuso entre Deku y yo, pero no te preocupes lo haré feliz—. Dicho esto comencé a apuñalarlo muchas veces, mientras reía. Cuanto adoro este sonido.


—K-kacchan…— Me detuve al escuchar su voz, no contaba que Deku viniera. Al ver lo que cause sonreí más ampliamente. El rostro de mitad y mirad estaba lleno de miedo… pero él ya dejo de vivir… esta muerto lo veo en su mirada. Me levantó lentamente, cuando me volteo a verlo, me ve aterrorizado. —Kacchan que…


Ahí es cuando nota el cuerpo y en mi mano nota el cuchillo donde aún gotea la sangre de ese bastardo. Deku cae sentado.


—No te preocupes Deku ya me encargue de él… ya no volverá a interponerse —. Él comenzó a llorar, eso me preocupo, me acerque a él lo más rápido que pude. —No Deku no llores… sabes que no me gusta verte llorar—. Trate de limpiar sus lagrimas, pero en cambio lo llene de sangre.


No dejaba de ver a ese bastardo, así que tome su rostro. —Deku mírame—. Su mirada se poso en mí, había un poco de miedo en ella. —Ya no llores… en cambio, sonríe como siempre lo haces, la sonrisa que siempre me muestras, vamos hazlo por mí —. Al poco tiempo comenzó a formarse una sonrisa en su rostro.


—Eso es, me gusta que sonrías—. De la felicidad lo abrace. —Ahora tú y yo estaremos juntos, ya nadie se interpondrá entre nosotros, porque ahora… me perteneces solo a mí.