Bored
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YoonGi era un chiquillo travieso y cachondo.
Basta con decir que ahora mismo se estå tocando por encima de su traje de baño.
Estaba aburrido por lo que saliĂł del hotel mientras sus padres iban a visitar el alrededor con los guĂas. Se puso un traje de baño algo provocativo, constaba de dos piezas diminutas.
Y estaba tan feliz de mostrarlo y usarlo, le encantaba la sensaciĂłn de que lo miraran y como se adherĂa a su cuerpo.
Como justo ahora, tenĂa encima la penetrante mirada de un hombre que se encontraba del otro lado de la piscina en su silla.
No supo cĂłmo, pero mientras YoonGi jugaba en su celular, pudo sentir su mirada y por ende, se encontraron con estas. YoonGi le sonriĂł al hombre, fue una sonrisa coqueta.
DespuĂ©s de eso, volviĂł a jugar con su telĂ©fono como si no fuera nada, aunque en realidad eso fue solo el comienzo de su travesura. Mientras miraba su celular, abrĂa sus piernas a propĂłsito, su coño regordete y depilado se adherĂa a la tela del traje de baño.
PodĂa sentir la fricciĂłn que causaba el diminuto calzĂłn sobre su coño, su clĂtoris comenzaba a palpitar y sentĂa que secretaba lĂquido. Estaba tan cachondo que tuvo que morder sus labios para no soltar un gemido.
Ya no podrĂa aguantar mĂĄs, asĂ que tirĂł su celular a un costado suyo. AbriĂł sus piernas y acercĂł su mano hasta su sexo.
Su Ăndice y medio frotaron por encima de su clĂtoris que ya estaba ansioso e hinchado.
SiguiĂł frotando por encima de su calzoncito un rato mĂĄs, para luego hacerlo a un lado, dejando en visto su regordete y jugoso coño, YoonGi no estaba viendo al frente, pero aseguraba que el hombre de antes debĂa estarlo mirando.
AsĂ que, se asegurarĂa de darle un buen espectĂĄculo, Âżpor quĂ© no? El hecho de que alguien mĂĄs lo viera hacĂa que se calentara aĂșn mĂĄs.
MasajeĂł sus labios mayores y su clitoris con fuerza, ya estaba algo desesperado.
AgregĂł un poco de fuerza a sus movimientos, notando que sus dos dedos ya comenzaban a empaparse de sus jugos.
Paseó su lengua por sus labios, humedeciéndolos y mordiéndose estos con los dientes, en un solo tirón se deshizo de su calzoncito.
Esta vez, mirĂł en direcciĂłn al hombre, y como suponĂa, el lo miraba tan atenta y penetrantemente.
YoonGi le sonriĂł antes de meter sus dedos en su boca para empaparlos con su saliva, una vez hĂșmedos, y ante la atenta mirada del hombre, YoonGi metiĂł los dedos en su coño, primero fue uno y un gemido se escapĂł de el.
Realmente no importaba si lo escuchaban o descubrĂan. A fin de cuentas, le encendĂa la sola idea de que eso pasara.
Le encantarĂa que lo descubrieran, que lo castigaran. QuerĂa tanto una buena polla en su calorcito, que lo llenaran de leche hasta desbordarse, el mismo usarĂa sus dedos para que nada se escurriera ni desperdiciara.
Sin aguantar mĂĄs, YoonGi metiĂł otros dos dedos en su coño hĂșmedo, los sacaba y metĂa con fuerza, los tres dedos en su interior golpeaban con fuerza, estaba abriendo su coñito para que una buena verga abusara de Ă©l y lo complaciera. SĂ, eso querĂa.
Los sucios pensamientos de YoonGi aumentaban su deseo, mientras su derecha se encargaba de su urgido coño, su mano disponible apretó con fuerza sus tetas. Las sacó en un movimiento y sus dedos jugaron con sus pezones rosados y erectos.
Joder, YoonGi estaba en un paraĂso, sus dedos chapoteaban con cada movimiento brusco, mientras sus tetas eran apretadas y pellizcadas deliciosamente.
Con la respiraciĂłn entrecortada, abriĂł sus pequeños ojos, el hombre seguĂa viĂ©ndolo, pero esta vez, tenĂa su verga fuera de sus pantalones. Y por todos los cielos, pensĂł YoonGi al ver su deliciosa polla, era tan grande y gorda, seguro le darĂa una buena cogida a su coñito y lo llenarĂa con tanta leche.
De solo pensar en ese pedazo de carne entrando en su calor y no sus dedos, sentĂa oleadas elĂ©ctricas recorrerle el cuerpo entero.
Mirando al hombre, y como su mano bajaba y subĂa por su espesa longitud no pudo evitarlo.
Un gemido fuerte abandonĂł sus labios, con un Ășltimo empujĂłn en su coño, se vino a chorros. Sus jugos empaparon su mano y la toalla que estaba debajo suyo, incluso el piso se manchĂł. Pero eso no importaba, a YoonGi nada le importĂł mĂĄs que el placer que estaba sintiendo en ese momento.
Mientras su cuerpo convulsionaba de placer, sus ojos miraban al hombre masturbarse. Una vez que terminĂł, su polla disparĂł tiras de semen, fue algo increĂble para YoonGi que hizo que sus dedos se apretaran en su interior y otro chorro de sus jugos salpicaron.
Con una sonrisa se tumbĂł en la silla descansando de su orgasmo. Mientras mordĂa sus labios no podĂa evitar pensar en que fue lo mĂĄs caliente que pudo haber imaginado. Levantando su cabeza un poco, mirĂł al hombre de antes levantarse de su silla.
YoonGi sabĂa que se dirigĂa hacia el, y estaba tan emocionando como cachondo de que se le acercara y lo follara de una vez, poco le importaba si lo hacĂa ahĂ mismo en esa silla al aire libre.
Pero pronto el momento se arruinó por el sonido de su teléfono, se dio cuenta de que era su mamå llamåndolo. Con un puchero molesto contestó.
Mientras su madre le decĂa que volviera al hotel para comer, el se estaba vistiendo con su traje de baño de nuevo, se despidiĂł de su madre diciĂ©ndole que iba para allĂĄ.
AsĂ que, una vez listo, se levantĂł de su sitio y mirĂł una vez mĂĄs al hombre de antes. Con una sonrisita tierna se despidiĂł con un ademĂĄn de manos y luego volviĂł al hotel.
(...)
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