Capitulo 1
El silencio llenaba el aire, solo interrumpido por el constante tic-tac del reloj. Docenas de ojos se clavaban en los números, esperando ansiosos el momento de escapar de aquel aula. Las paredes, desgastadas por el tiempo, parecían susurrar historias olvidadas, mientras las sillas exhibían escritos y garabatos sexuales.
La universidad de artes escénicas, después de dos décadas cerrada debido a problemas policiales, finalmente había reabierto sus puertas. En un intento por dejar atrás su turbio pasado, se ofrecieron becas para atraer a jóvenes talentosos de escasos recursos económicos.
Sin embargo, no todos los estudiantes en aquel lugar compartían la misma historia...
Primer día
Mantenía la mirada baja, mientras en sus audífonos el volumen era el más alto. varias personas corrían a su alrededor, tropezando con él, pero parecía no importarle. Solo quería entrar a su salón.
En un momento de disociación extrema, chocó fuertemente con alguien. Logrando que los auriculares salieran disparados de sus orejas; directo al piso. Apretó la mandíbula y miró hacia un lado buscando al culpable. Un pequeño rubio, con preocupación y manos temblorosas, recogía todas las cosas que se habían salido de su mochila. En otra instancia lo habría maldecido pero en ese instante era conciente de que él era quien iba distraído. Bajó para ponerse de cuclillas y ayudar al más bajo.
— Lo siento mucho — dijo aquél sin mirarlo pero con una voz terriblemente dulce.
— No te preocupes, fue mi culpa.
Una vez todo estaba devuelta al bolso, sus miradas lograron conectar unos segundos. Solo hasta que el rubio miró por encima de su hombro y sonrió en grande.
— ¡Amor! — exclamó corriendo a los brazos de otro chico. Quien lo recibió gustoso, dándole vueltas por los aires y besándolo con pasión al bajarlo.
Jungkook vió la escena por un momento corto, antes de volver a conectar sus audífonos y seguir su camino...
— No puedo creer que de verdad estés aquí — dijo con ojitos brillantes, mirándolo desde su altura.
— Te dije que haría lo que hiciera falta. No desaprovecharía la oportunidad de verte todos los días — lo volvió a besar.
— Estoy feliz.
El timbre sonó, avisando que debían ingresar a los salones. Dedicándose una sonrisa y tomando sus manos; caminaron hasta el aula.
Una mujer entró y se posicionó frente al enorme pizarrón.
— Buenos días, estudiantes. Hoy nos complace darles la bienvenida a cada uno de ustedes y agradecemos la confianza que han puesto en nosotros. Gracias a eso, la universidad de artes escénicas de Seúl ha vuelto a abrir sus puertas.
Aplausos y silbidos.
La mayor hizo una seña con sus manos para que dejaran el alboroto y prosiguió con una sonrisa — A continuación, se levantarán de sus asientos y nos dirán su nombre, junto a lo que sueñan en convertirse.
El primero fue un joven moreno de cabello azul, quien se levantó con seguridad y habló — Buenos días a todos, mi nombre es Kim Taehyung y mi sueño es ser actor.
— Buenos días, es un placer estar hoy aquí. Mi nombre es Kim Namjoon y mi sueño es ser director de cine.
— Hola a todos — se levantó torpemente y todos rieron — Soy Jung Hoseok pero eso es muy largo así que solo díganme "Hobi" — a sus compañeros pareció agradarle — quiero ser bailarín. Pero no cualquier bailarín. Quiero actuar en escenarios gigantes y que mi nombre esté en todas las carteleras...
— Eso es muy interesante, señor Hoseok. El siguiente — lo cortaron y de nuevo los demás se rieron.
Con vergüenza se puso de pie — Buenos días, mi nombre es Min Yoongi y quiero ser productor musical — sin más se sentó.
Su turno había llegado. Se levantó y peinó su cabello hacia atrás con una sonrisa brillante y cautivadora — Muy buenos días a todos, yo soy Park Jimin.
— Es mío — dijo el hombre a su lado. A lo que todos silbaron y bromearon. Jimin lo miró con las mejillas rojas y le acarició el hombro.
— Es un gusto estar hoy aquí con ustedes. Mi más grande sueño es ser bailarín clásico y no tengo ninguna duda de que lo voy a lograr.
— ¡Ese es mi chico! — el pelinegro exclamó y todos aplaudieron — y es mi turno — se levantó — Soy Kim Min-gyu y soy desde ya, modelo y rapero. Cómo dije anteriormente, la belleza que está a mi lado es mi novio y si los veo mirándolo de más, les sacaré los ojos — sonrió en grande.
— Soy Kim Seokjin y quiero ser cantante y modelo — se presentó de forma muy cordial.
— Soy Lee Taemin...
— Soy Cha Eunwoo...
— Soy Jackson Wang...
Así se fueron presentado todos hasta que llegó el turno del que estaba en la última silla.
Todos los ojos se fijaron en él, en espera de su presentación.
Jugó con el piercing de su labio y tras resoplar, se levantó — Soy Jeon Jungkook. No tengo ningún sueño por ahora. Solo vine porque mis padres no me quieren todo el día en su jodida casa — dicho esto se sentó. Todos quedaron impresionados y pensaron que era muy cool y rebelde.
Sus ojos engancharon con los del rubio, quien inmediatamente miró hacia el pizarrón.
Día tres
Las clases habían terminado, y varios se reunían en la salida, planeando qué hacer más tarde.
— ¡Oye, Jeon! — Min-gyu lo llamó, sin quitar su brazo de alrededor de la cintura de Jimin. Jungkook volteó a verlo — iremos por unas cervezas, ven con nosotros.
Miró de nuevo el camino que lo llevaba a casa y decidió que estaría bien beber algo. Se unió a ellos y subieron en la camioneta de Min-gyu. Ninguno más tenía carro; solo él.
Jungkook se montó en la parte de atrás junto a Yoongi y Hoseok y Jimin se fue adelante con Taemin y Jackson.
Se detuvieron en una licorería y Min-gyu se bajó — Esperen aquí.
Cómo era el mayor, se ofreció a comprar las cervezas. Minutos después, volvía con una gran bolsa, repleta de ellas.
Besó a su novio en los labios y se dirigieron hacia la cima de una montaña. Dónde había un gran mirador y de noche, las luces parecían estrellas.
La tarde caía poco a poco, reemplazando la luz con la oscuridad. La camioneta de Min-gyu, tenía música a un volumen moderado mientras todos bebían y conversaban.
— ¿Naciste aquí? — preguntó Yoongi.
— Nací en busan — contestó Jungkook.
— ¿Y qué haces aquí?
— ¿Quieres que me vaya? — bromeó dándole un sorbo a la bebida embriagante.
— Me refería de aquí en Seúl — rió también bebiendo de su lata.
— Mi padre consiguió un empleo mediocre y nos mudamos hace algunos años.
— ¿No te llevas bien con ellos?, el primer día... También me pareció notar eso.
— ¿Te gustan mucho las preguntas?
— No tengo con quien hablar. Hoseok está bailando junto a Jackson, Jimin se besa con Min-gyu, Taemin fuma marihuana en aquella esquina y solo restamos nosotros.
Jungkook se rió — Es una respuesta complicada.
— Vale, no insistiré — sacó un tabaco y se lo mostró — ¿Fumas?
— Te estás tardando en prenderlo.
— Eso es — con el encendedor, hizo arder la punta. Dándole varias caladas rápidas, conteniendo el humo — es del mejor. Mi tío los fabrica — hablo ahogado, procediendo a toser.
Jeon lo tomó entre sus largos dedos y fumó sin inmutarse. Miraba hacia donde la pareja demostraba afecto y nuevamente sus ojos conectaron con los de Jimin.
— Creo que son de los que pueden follar frente a la gente — comentó Yoongi, pidiendo el tabaco.
— ¿No están ya follando?
— Si para ti eso ya es follar... — bromeó.
Cuando las cervezas se terminaron y la mayoría estaban ebrios y drogados, Min-gyu los llevó hasta la universidad. A partir de ahí cada quien vería como llegar a su casa.
La obscuridad de esa noche, era incluso más oscura de lo que normalmente era. Daba pasos torpes, sintiendo que caminaba sobre algodón y nuevamente una melodía fuerte de rock sucumbía sus oídos. Llegó a su casa y abrió con cuidado. Dirigiéndose de inmediato a su habitación.
— Kook... — su madre susurró detrás de él.
— Mamá...
— ¿Por qué vienes así? — encendió la luz — tus ojos... Están muy rojos — intentó tocarle el rostro, pero Jungkook desvió la mirada.
— ¿Fumaste esa mierda otra vez?
— Solo bebí — mintió.
— Conozco esa mirada... Prometiste que no lo harías de nuevo.
— Ya basta, mamá. Soy un maldito adulto.
— Estuviste a punto de morir por una sobredosis... Sabes a lo que te estás enfrentando y parece que no le tienes miedo — se veía preocupada.
— ¿Papá ya llegó? — preguntó, pero no por interés, sino por herir a su madre.
La mujer asintió — Tienes comida en la cocina.
— Que se la coma, Joy, cuando llegue.
Dicho esto entró a su recamara y cerró la puerta. Su madre se quedó en la sala, tratando de no derramar más lágrimas.
Dia díez
Cómo la mayoría de las veces, después de clases, se reunían a la salida. Buscando planes.
— ¿Estamos todos? — preguntó Taemin.
Jimin los contó — Falta Yoongi.
— ¿Vino hoy? — inquirió Jackson.
— Juro que lo ví en su silla — esta vez fue Hoseok quien habló.
— Lo buscaré adentro.
El rubio corrió para ingresar de nuevo a la universidad y lo siguiente que se escuchó fue un grito desgarrador.
El cuerpo de Yoongi yacía sin vida en uno de los cubículos del baño de hombres, en completa desnudez y con su anatomía cubierta de pinturas de diferentes tonos.
¿Se estaba repitiendo la historia de hace veinte años?