Sumiso

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Summary

Una noche cambio toda mi vida, estar bajo su dominio es mi mayor anhelo.

Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Bajo su dominio

SUMISO

Escrito por: Alejandra Lilibeth Pin Cusme

¿Has saltado alguna vez al precipicio sin dudarlo? ¿Has cambiado tu vida sin pensarlo? ¿Has dado la espalda a todos por una persona? Yo lo hice y no me arrepiento de nada.

Fue aquella noche en un bar donde los vampiros celebraban su victoria contra los brujos supremos. La lucha había durado mucho tiempo y mi pueblo tuvo que unirse a los vampiros en la batalla. Aunque muchos dudaban de los humanos, fuimos una pieza clave para su victoria.

Es divertido pensar que ellos nos consideraban la escoria más baja de la sociedad y ahora nos deben su victoria. Eso les hirió el orgullo, pero los brujos supremos nos estaban cazando y los vampiros ya estaban en guerra con ellos, así que no fue difícil unirnos a ellos en la masacre.

El desagrado era mutuo, esos chupasangres han cazado a mi especie desde que se hicieron conocer ante el mundo, ya no viven entre las sombras, al menos antes se arrastraban en la oscuridad, ahora es normal verlos beber sangre en público, es asqueroso, según las leyes pueden beber sangre únicamente de donadores, pero sé que hay muchos que prefieren la persecución, el terror de los humanos es su alimento.

Esa noche, la conocí. Era una mujer poderosa y misteriosa, con brazos cubiertos de tatuajes oscuros que brillaban bajo la luz ultravioleta. Su mirada era tan profunda como la noche sin estrellas, tan oscura que erizaba los pelos de cualquiera que estuviera a su lado.

—¿Se te perdió algo? —espetó enojada.

—Eres muy hermosa —nunca he sido de rodeos, cuando una mujer es hermosa, no me importa nada más, solo quiero que sepa mi admiración por su belleza.

—Eres muy valiente para ser humano —sus manos con uñas largas y puntiagudas rozaron mi mejilla—, y también eres atractivo para ser humano.

—Ser humano no me hace débil, al contrario, soy muy hábil en lo que hago —le lancé mi sonrisa más coqueta, la misma que me ha ganado noches inolvidables.

Su presencia hizo que olvidara a los que estaban a mi alrededor. Mis compañeros de batalla humanos me observaban, pero los ignoré. Ninguno de ellos me alejaría de esta mujer. Sería mía y no me importaría lo que dijeran.

—Necesitas más que eso para llevarme a la cama —susurró en mi oído, tan despacio que erizó mi piel y aceleró mi pulso.

—Créeme, esto es, solo el principio —acercó su asiento al mío, eliminando cualquier espacio entre nosotros.

Me regaló una sonrisa depredadora que me hizo contener el aliento, sabía que después de esta noche, su nombre no se me olvidaría jamás.