Prólogo
“En un viaje de drogas te vi amándome y me gusto demasiado que decidí hacerlo una y otra vez porque en ninguno de esos viajes te perdí, era tan real que de pronto sentí que me acariciabas el rostro, el viaje se volvió tan adictivo que ya no tengo ganas de volver a la realidad ”
Las lágrimas son pequeñas gotas de agua que por más insignificantes que parezcan cada una de ellas tiene una historia, nuestras almas eran la fusión perfecta pero esta línea temporal no es nuestra, el hilo rojo del destino nos conecto y la sangre que derrame por mis acciones nos separó, conocerte fue mi camino, amarte mi destino y perderte mi castigo, las lágrimas salen sin parar de mis ojos, mientras mi mente alucina, mi alma se marchita, nunca te das cuenta que amas a alguien hasta que lo pierdes, de un momento a otro ya no estabas, te perdí y me perdí, se fue el brillo que dio luz a mi vida, a mi oscuridad.
Tal vez el destino y el hilo nos unan después, tal vez en otra vida podamos ser felices, tal vez en otra vida no vamos a dañarnos, tal vez en otra vida no vamos a odiarnos, tal vez en otra vida el alma no duele y nos amaremos.
“Mi alma murió, cuando observé cada cristal de la suya salir en las lágrimas que resbalaban por sus mejillas, entendí que mi presencia en su vida sería efímera, pero ella en mi alma sería indeleble.”