¿Chico hámster?
─¿Hámsters?─indagó balanceando el bolígrafo sobre la punta de su dedo─¿Por qué lo dices tan repentinamente?, Marco-ya.
─son animales tiernos a simple vista, pero sus muertes son un tanto...¿raras?─ tomó asiento frente a él.
─No son raras, son satánicas─apoyó su mejilla sobre la palma de su mano y descansó su codo sobre el escritorio─Mi primer hámster, ¿Cómo crees que murió?.
Ante aquella pregunta el rubio negó con la cabeza sonriendo, a la espera de escuchar aquella anécdota.
─Marco-ya, aveces la vida explota en tu cara y te deja confundido, así explotó mi hámster─suspiró─yo solo era un niño y el maldito animal explotó en mi cara.
─Law...─cubrió su boca pero aún así se le escapó una fuerte carcajada
─Pero Cora-san me dió otro hámster, ese murió de otra manera.
─¿Cómo sucedió?─ interrogó con interés.
─Para entonces creía que esos animales tenían un explosivo dentro de sus cuerpos, así que lo abrí para examinarlo.
─Eso es extraño, espero que no le hagas eso a nuestro paciente, yoi─Arqueó una ceja al tiempo que sus labios formaban una ligera sonrisa.
─¿Paciente?, no somos veterinarios─ sonrió irónico ante las palabras de su colega, creyendo lo irracional que sería tener un hámster como paciente en un hospital tan reconocido. Aquellos animales que Law tachaba como “insignificantes” a causa de algunos traumas de la infancia.
─El hermano menor de un joven que conocí la semana pasada─continúo hablando el rubio─Tiene una enfermedad muy extraña, es como un hámster.
─¿Es una rata catalogada como mascota?.
─No, el es un chico normal a simple vista, pero a juzgar por su enfermedad es como si tuviera un..─ llevó el dedo índice hacia su barbilla, pensativo─Puedo decir que tiene un complejo de hámster.
─Complejo, ahora entiendo, ¿y se supone que es una enfermedad?─lo miró incrédulo
─Es de las más raras que he visto─ respondió poniéndose de pie─Su hermano mayor y el chico hámster vendrán en un rato, así que ¿podrías ser amable?.
─¿No va a explotar?.
─Que gracioso─rió mientras se dirigía a la puerta para salir, dejando completamente solo al pelinegro
─No era un chiste, lo preguntaba enserio─ murmuró un tanto preocupado por lo que pudiera suceder, aunque aún parecía una broma.
{....}
─Ace, no me gusta este lugar─se aferró al brazo de su hermano rogándole con una mirada─Por favor vámonos de aquí.
─Sé que ya hemos estado en muchos hospitales, solo uno más─revolvió ligeramente el cabello de su hermano menor.
Caminaron hacia la recepción del hospital, todo a su alrededor se veía tan blanco y limpio que se sintieron un poco incómodos.
Una enfermera de cabello rosa llamó la atención de ambos, no solo por el color de su cabello, si no porqué estaba comiendo un trozo de carne.
─¿En los hospitales suelen comer en horas de trabajo?─ murmuró el pecoso con incredulidad.
─No lo sé─ respondió el menor encogiéndose de hombros.
─Disculpe─exclamó acercándose a ella─Busco a Marco, un hombre rubio que parece piña.
Ella limpió sus labios con el dorso de su mano y les regaló una sonrisa poco cortés.
─¿Tiene una cita con él?─ les indicó que la siguieran hasta la recepción, donde se posicionó tras el ordenador.
─¿Cita?, Sólo somos amigos─respondió el pecoso sonriendo.
─Cita médica─corrigió empezando a teclear rápidamente con una mano mientras que con la otra sostenia su comida─¿Cuál es el nombre del paciente?.
─Ah, mi hermano se llama Monkey D. Luffy.
─No tiene una cita con él─revisó de nuevo para estar segura─Tiene una cita con el doctor Trafalgar Law.
─¿Trafa- qué?─frunció el ceño─algo así me dijo el piña cuando hablamos.
─Los acompañaré hasta el consultorio del idiota─señaló el pasillo.
─¿idiota?─ murmuró Ace con duda.
La joven enfermera guío a los hermanos hasta el lugar, el menor estaba un poco nervioso y harto de los hospitales, había visitado muchos en pocos meses, y en ninguno encontraban la solución para su problema.
─Aquí es, suerte─se despidió con un ligero movimiento en su mano
─Aquí vamos de nuevo─suspiró exhausto y observó a su hermano mayor.
─Tranquilo Luffy─sonrió para darle un poco de ánimo.
La puerta estaba un poco entreabierta así que empujó con cuidado y esta se fue abriendo lentamente.
─¡Maldito jugador tóxico!, ¿¡Acaso soy un estúpido manco como tú?!─dió un puñetazo sobre el escritorio
Ambos hermanos observaron en silencio al doctor que parecía estar ¿Jugando en su computadora?, cómo si fuese un adolescente en su habitación y no un doctor en su consultorio.
─Eh, disculpe─el pecoso intentó llamar su atención
─¡oiga doctor jugador de Lol!─exclamó el hermano menor sorprendiendo abruptamente al doctor.
─¡No e-estaba jugando Lol!─ oprimió con fuerza el botón indicado para apagar el portátil.
─¿Por qué juega en sus horas de trabajo?─preguntó el menor de los hermanos
─No estaba jugando─repuso el doctor─ solo estaba...ejercitando mis dedos.
─Ace, creí que los jugadores de Lol solo eran personas sin futuro, pero este es un doctor─algo que debió haber murmurado salió en voz alta
─olviden lo que vieron.
─Disculpe, creo que tenemos una cita médica con usted─el pecoso se acercó al escritorio junto a su hermano
─¿Quien es el enfermo?─observó a ambos
─Estoy aquí porque mi hermano─
señaló al menor─sufre de un transtorno extraño.
─¿Podrá ser el hámster?─preguntó con interés observando al chico del sombrero de paja
─Es él─ respondió entre dientes, odiaba que su hermano menor fuese comparado con una mascota
─No tiene orejitas, ni bigotes y tampoco es peludo─se puso de pie para acercarse y observarlo
─Claro que no los tiene, pues Luffy es un humano como usted y yo─repuso cruzándose de brazos
─¿Luffy?, tiene nombre de hámster─con su dedo índice acarició la mejilla del menor y este le dió una placentera sonrisa─Además le gustan las caricias.
─¡No se burle de de mi hermano!─lo tomó entre sus brazos para alejarlo del doctor─Tampoco lo acaricie, no es una mascota.
─No soy veterinario pero esas ratas aman las caricias así que quería ver la reacción de tu hermano─agregó regresando a silla.
─¿Dice que mi hermano es una rata?─el pecoso le lanzó una mirada de odio
─Es decir hámster, lo que sea.
─¿Puede ayudarme?─interrogó el chico mirando fijamente al doctor─¿Puede hacerlo?.
─hmm..─ observó a ambos hermanos antes de contestar─¿Esto no es una broma?.
─Mierda, ¡eso creen todos!─tomó la mano de su hermano menor, dispuesto a salir del consultorio
─Nunca dije que no los ayudaré.
Ante la aclaración del doctor ambos se detuvieron y cruzaron una mirada entre si.
─Si me ayuda prometo no decirle a nadie que le gusta jugar Lol en sus horas de trabajo─ afirmó el hermano menor notoriamente emocionado.
─¡No estaba jugando eso!─insistió el doctor pero ambos hermanos sonrieron restándole importancia─Ya dime todos los detalles de su enfermedad─añadió observando al hermano mayor, pues parecía ser el más responsable comparado con su hermano de semblante más despreocupado
─Ha sido complicado para Lu-
─¿Que tan difícil puede ser tener un complejo de rata?─ rodó los ojos con disgusto
─¡Doctor, tómese su trabajo enserio!─ el pecoso bufó enojado
─Ace, ¿Soy una rata?─ observó a su hermano con ojos temblorosos
─No eres una rata, eres un humano─ acarició tiernamente el cabello de Luffy y como recompensa este le sonrió
─Haré lo posible por ayudarlo, supongo─
anunció el doctor dispuesto a escuchar aquel extraño problema...