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A Devon no le agrada su hermano, su tonto hermano, su perfecto hermano:
El niño de mamá, el chico estrella de la casa.
No le tiene envidia, para nada, en realidad, solo le desagrada, no soporta a los niños como Tyler, es simple, no le gustan los hijos trofeo; esa clase de hijo que se presume en las reuniones familiares y que sus padres disfrutan mostrar en público y la principal razón por la que Devon es una decepción para la familia.
Porque en sus propias palabras un niño de 13 años es superior a él. Como si su hermano fuera mejor, pudo haber ganado un par de concursos de ortografía y ser el primero en su clase durante tres años seguidos pero si dejaban a Tyler en el mundo real no duraría ni un minuto.
Es a todas luces una presa fácil, un lindo gatito que se dejaría manipular por quien sea, no tiene amigos y Devon puede jurar que nunca lo ha visto convivir con sus compañeros de la escuela, es un bicho raro que aún tiene pesadillas en la noche y se refugia en la habitación de sus padres, que duerme con peluches y es fan de una banda pop de chicos.
Si no fuera su hermano Tyler sería la clase de niño con el que podría divertirse mucho.
Devon da otro trago a la cerveza, lleva bebiendo lo suficiente para que su cabeza de vueltas, pero no hay nadie despierto en casa y aún si lo hubiera, no sería más que otra cosa a la larga lista de decepciones que le ha hecho pasar a sus padres. Justo cuando habré otra lata, escucha la puerta de su habitación abriéndose, no se molesta en ocultar la cerveza, en realidad está dispuesto a una tener una discusión nocturna si sus padre así lo quieren. Pero sus padres no entra a la habitación en su lugar la figura de su hermano se queda justo en el marco de la puerta.
"Devon" llama el niño sin moverse de su lugar.
El mayor bufa, molesto por la interrupción.
"Vete" Dice sin tacto, apenas viendo al niño.
Tyler luce incómodo y Devon casi cree que se irá justo como le acaba de decir, pero el niño da un paso hacia el frente, entrando a la habitación.
"H-hermano..."
"Nunca te dije que entraras" Responde Devon, lo mira de nuevo con el mismo desinterés de siempre.
"L-lo siento" La voz del niño tiembla y juega con la tela de su pijama "T-tuve una pesadilla y quería... Quería saber si podía dormir contigo"
Devon arquea una ceja al escucharlo, la luz de luna se cuela por la ventana y lo hace ver (con más detalle) a su hermano; lleva una camiseta que fue suya, para él ya es pequeña pero a Tyler le queda grande, tanto que cae por uno de sus hombros dejando ver la clavícula del niño. No es lo único que nota, pues su dulce hermanito también lleva unos shorts, pequeños y que dejan poco a la imaginación, demasiado altos y ajustados. Ningún niño se debe vestir así, igual que una puta. Devon baja la mirada hasta llegar a los sedosos muslos y no la aparta, incluso cuando Tyler trata de cubrirse con la camisa.
Bien podría echarlo, cerrarle la puerta en la cara, no es su problema si el enano soño algo horrible. Aún así Devon se hace a un lado en la cama, dejando un espacio abierto que Tyler no tarda en ocupar. Y Dios, tal vez sea la cerveza pero Devon no deja de mirarlo y de preguntarse cuando tardaría en poner a Tyler contra la cama y quitarle ese diminuto short.
Niega, cerrando los ojos, puede ser la decepción de la familia pero, nunca un enfermo, el no tocaría a su hermano, incluso cuando no puede evitar imaginar la cara de sus padres al saber que su niño trofeo fue manchado. Hace mueca, asqueado de su propia imaginación, de sus pensamientos, voltea a ver al niño, sus mejillas lucen húmedas, seguro estuvo llorando.
"Toma" Ordena poniendo la lata de cerveza justo frente al niño, Tyler abre sus lindos ojos cafés.
"N-No puedo"
"Toma" Repite "Te ayudará a dormir"
Tyler asiente, inseguro pero sin decir que no frente a la mirada predatoria de su hermano mayor, sus pequeñas manos se envuelven al rededor de la lata, llevándola sin ganas hasta sus labios, da un trago y Devon apenas es capaz de contener la risa al ver la mueca en ese infantil rostro.
"Ya lo tome"
"¿Solo un trago?" Pregunta divertido.
Tyler lo mira, volviendo a dar otro trago más, sus ojos se cierran dejando a un lado la lata.
"Sabe horrible" Se queja, limpiando las gotas de licor de sus labios con la palma de la mano.
Devon no entiende el porque pero, esa acción hace que el calor en su vientre baje hasta su miembro. Los labios del niño son una tentación de color carmín y tan carnosos que parecen de una niña.
"Tyler" llama haciendo que el castaño voltee a verlo "siéntate en mis piernas"
El niño abre los ojos sonriendo emocionado por la petición.
"¿Vamos a jugar?" Pregunta levantándose de la cama, tomando lugar en las piernas del mayor, Devon no le responde.
En su lugar sus manos se dirigen a las caderas del niño, sosteniendo con la suficiente fuerza para que Tyler jadee he intenté levantarse de sus piernas.
"¿Qué haces?" Pregunta asustado.
"Solo vamos a jugar" Le responde el de ojos azules.
Tyler asiente, sin estar convencido de la respuesta. Devon sonríe satisfecho llevando las manos más arriba acariciando el abdomen del niño sobre la tela, llegando hasta los pequeños pezones, jugando con ellos, apretando y disfrutando de los suspiros del menor. El niño se mueve sobre su regazo, rozando sin querer en sus movimientos el miembro del mayor.
"Tyler" Jadea Devon contra el oído de su hermano. Disfrutando de la exquisita fricción.
Mete sus manos a la camisa del niño y Tyler se queda estático, su respiración se hace frenética, incluso cuando no está tratando de escapar del toque Devon se pregunta si su hermano está bien.
"N-No hagas eso" Se queja Tyler "no me debes tocar ahí"
"¿No te gusta?" Pregunta Devon, volviendo a acariciar los pezones del niño, Tyler quiere negar pero de su boca solo salen suspiros.
Devon podría pasar todo el día escuchando esos suaves sonidos salir de la boca de su hermano pero tiene una mejor idea. Toma el rostro de Tyler, atrayendo al niño hacia él y lo besa, devora los suaves labios, mordiendo tanto como puede a su paso, saboreando el sabor metálico de la sangre. Tyler trata de empujarlo pero ahora Devon tiene el control.
Sus manos levantan la camisa, obligando a Tyler a levantar sus brazos para quitar la prenda, aventando la ropa a un rincón de la habitación.
El cuerpo de su hermano tiembla por el aire frío chocando contra él. Devon admira la piel desnuda, el lienzo virgen que se presenta ante sus ojos y tiene ganas de morder, de ver cómo reaccionaria el perfecto de Tyler ante esa clase de toques, pero se contiene es muy pronto para asustarlo. En su lugar toca los pezones del niño, el cuerpo de Tyler está caliente al tacto y se estremece ante la caricia de una mano fría pero, reacciona justo y como Devon espera. Su hermanito suspira en su regazo, moviéndose contra la mano del mayor. Deseando más de ese toque.
"Eres un maldito pervertido" Ríe divertido a los labios del niño "Apenas te toque y ya te estás restregando contra mí"
Los ojos de Tyler se cristalizan al escucharlo: "No digas eso, no soy un pervertido..."
Devon no lo deja terminar, empuja el cuerpo del niño a la cama y tiene la oportunidad de verlo; su hermano es tan pequeño, ya no tiene esa tonta cinta que usa siempre en el cabello y los rizos castaños caen adornando el rostro del pequeño, siendo un marco perfecto para tal obra de arte.
Los ojos de su niño están rojos, algunas las lágrimas corren por las suaves mejillas y si Devon fuera una mejor persona se preocuparía pero no lo es, solo desea ver más de esas perladas gotas en el rostro de su hermano, quiere ser el causante de tal llanto.
Se agacha, dejando su rostro frente al pecho del menor, la tela ya no lo cubre y el aroma a jabón se mezcla con el sudor del niño. Devon lame el pezón de su hermanito, jugando con él hasta que Tyler no es más que un lío de gemidos y espasmos en sus manos.
"D-Devon" Chilla una y otra vez, jadeando y frotando sus muslos contra él.
Y por un momento Devon se imagina tomando al niño justo en ese momento. Lo fácil que sería romper los shorts que lo cubren y entrar en él. Se imagina lo apretado que estaría, como lo tomaría. Se imagina las palabras de Tyler, las súplicas que saldrían de esos suaves labios, ¿Le rogaría para que se detuviera o lo tomaría sin quejarse?
Jadea mientras se obliga a separarse solo unas pulgadas, admirando como la marca de sus dedos se vislumbra en la suave piel de su niño. Tyler se remueve en la cama, moviendo sus caderas contra el aire, demasiado avergonzando para tocarse.
Sería tan fácil darle la vuelta y recargarlo contra la cama... Pero Devon no quiere romper tan rápido a su muñeca.
"Voy a hacer algo" Advierte mientras la voz sale ronca por la excitación.
El de cabellos castaños apenas y lo mira. Devon toma el silencio como una aceptación y toma por el elástico los shorts bajando la prenda con prisa, dejando un rastro rojo en la piel ajena a su paso. Tyler trata de detenerlo, poniendo sus pequeñas manos sobre las suyas, rogándole con sus ojos color chocolate para que se detenga pero Devon lo ignora, deshaciéndose por fin de la molesta ropa.
Mira al niño de la misma manera en que un cazador ve a su presa, admira lo que ha capturado y pasea sus dedos por las suaves piernas. Tyler niega, intentando cubrirse con las sábanas de la cama.
Los iris azules de Devon se dilatan, tomando los tobillos del niño con fuerza obligando a abrir sus delgadas piernas para él.
"¡D-Detente!" Grita Tyler con la voz rota.
"Guarda silencio" Regaña el mayor poniendo la palma de su mano contra los labios del moreno "No querrás qué mamá se entere de lo que estamos haciendo ¿Verdad?. ¿Qué pensaría ella si te ve así?"
La amenaza hace que Tyler se mantenga callado por unos segundos antes de que las lágrimas vuelvan a llenar sus ojos, cayendo sin cesar formando pequeños ríos cristalinos en sus mejillas.
"No me lastimes" Pide Tyler sollozando "Prométeme que no me vas a lastimar"
Devon le sonríe, soltando uno de los tobillos del niño para acariciar su rostro.
"No te voy a lastimar. No soy un monstruo" Las palabras parecen tranquilizar a su hermanito incluso cuando sigue llorando "ahora, sé un buen niño para mí y abre tus piernas."
Tyler duda cuando lo hace y oculta su rostro en una de las almohadas de la cama que pronto se ve empapada por las lágrimas. Devon sonríe por la vista, llevando dos de sus dedos hasta la boca del niño.
"Lame" Ordena haciendo la almohada a un lado.
Tyler solloza en respuesta abriendo tímidamente la boca envolviendo los dígitos entre sus labios, los chupa como si fuera un dulce porque él no sabe que hacer. Cuando Devon los saca de su boca vuelve a sentir unas ganas terribles de huir.
Los dedos se Devon van hacia un lugar que Tyler no conoce y se tensa al sentir como acarician un punto en su cuerpo que nadie debería tocar, pero se convence de que está bien, su hermano prometió no hacerle daño. Incluso cuando la quemadura de piel contra piel lo hacen volver a llorar.
Devon solo ha metido un dedo en el interior de su hermano, lo lleva hasta el nudillo y se queda quieto ante la reacción adversa del niño. Espera hasta que siente el cuerpo del menor relajarse volviendo a mover el dígito a un ritmo lento buscando un punto en el interior del menor. Pensó que sería más difícil pero no tarda en escuchar los gemidos de Tyler y en ver cómo las caderas del niño se mueven contra él. Devon ríe, metiendo otro dedo en el apretado interior, juega con las reacciones del niño. Lo ve arquear su espalda y abrazar con fuerza las sábanas, sujetarse a cualquier cosa a su paso y morder con fuerza sus rosados labios para no gritar cuando Devon toca un lugar particularmente bueno dentro de él.
Saca sus dedos, bajando con rapidez su boxer siendo seguido por una mirada confundida por parte de su hermano.
"E-eso no" Alcanza a decir Tyler.
Devon cubre la boca del niño, alineando su miembro contra la entrada del pequeño, el cuerpo de Tyler se frota contra él, incluso cuando el niño niega una y otra vez, a pesar de eso, finalmente lo hace se empuja contra él, entrando por fin y es igual a sus sueños más obscuros y a sus peores fantasías. Tyler llora, tratando de escapar de su regazo, de deshacerse del agarre sobre sus caderas pero le es imposible. Tiembla en su lugar, encogiéndose y Devon casi siente pena por él, decide cumplir su promesa, se mantiene quieto, incluso cuando la palma de su mano se ha llenado de lágrimas. El ver a Tyler llorar lo hace querer partirlo por la mitad, enterrarse en el tan fuerte que el niño no podría levantarse de la cama al día siguiente, pero no puede hacerlo, no debe asustar a su pequeño gatito tan rápido.
"P-por favor" Ruega Tyler, sollozando en el hombro de su hermano, aferrándose a él, hundiendo sus uñas en la piel ajena "ya no quiero"
"Shhh, tranquilo bebé, se sentirá bien" arrulla, moviéndose contra él, dando una leve embestida, pero el interior del niño es apretado y no deja que Devon se pueda mover con facilidad.
Tyler no guarda silencio, solloza con fuerza y se remueve sin gracia bajo él. Devon cree que sus padres entrarán a la habitación en cualquier momento alertados por el ruido pero no sucede, el silencio de la noche no tiene más perturbación que el llanto de su hermano.
Comienza a embestirlo a un ritmo lento, experimentando con las reacciones de su hermanito, buscando dar en los lugares correctos, hasta que los sollozos se ven interrumpidos por suaves gemidos y jadeos. Tyler cubre su boca con las manos, tratando de callar los sonidos extraños pero Devon no lo deja.
"Déjame escucharte" Pide, sacando casi por completo su miembro del interior del niño antes de volver a entrar, repitiéndo la acción.
Tyler gime en respuesta, apretando las sábanas de la cama. No ha dejado de llorar pero ahora las lágrimas se confunden entre el dolor y el placer.
"Por favor, por favor" Ruega Tyler, sin saber realmente que es lo que pide.
Devon lo mira, disfrutando de su propia obra, de haber arruinado hasta tal punto a su perfecto hermano.
Las embestidas dan en lugares que Tyler no conocía y lo hacen moverse contra el mayor. Desesperado por la nueva sensación que invade su cuerpo, buscando una liberación. Devon acaricia su cuerpo mientras sigue arremetiendo contra su interior llevando su mano hasta el miembro del niño, huntando el pre semen del menor en la base y acariciando la punta.
Tyler cierra los ojos, mareado por el placer, su cuerpo se aprieta alrededor de su hermano y tiembla ante la tan esperada liberación.
Su semen mancha el vientre de Devon pero al mayor parece no importarle. Se mueve con mayor fuerza contra él, sobreestimulando haciendo que el cuerpo le duela en una dulce agonía. Las caderas del mayor pierden el ritmo y jadea con fuerza en su cuello después de una embestida particularmente ruda, llenando el cuerpo del niño con su escencia.
La respiración de Tyler agitada en su oído, el niño apenas y puede moverse cuando intenta alejarse de él haciendo una mueca de dolor. Devon quiere reír al verlo así, tan dócil. Y piensa que es una pena que alguien más tenga la oportunidad de ver a su dulce hermanito en esa situación, con las mejillas sonrojadas, el cabello alboratado, los ojos rojos por las lágrimas. Semejante a un ángel que acaba de ser destrozado.
"Luces tan bonito así" Halaga, aunque su hermano finge no escucharlo.
Devon decide que lo aceptará solo por esta ocasión, ya tendrá más tiempo para domesticar a Tyler.