𝖄𝖔𝖚 𝖉𝖔𝖓'𝖙 𝖔𝖜𝖓 𝖒𝖊

Summary

Nadine siempre tuvo una vida cómoda, sin inconvenientes ni problemas. Era una estudiantes de enfermería, recibiendo su diploma. Lo único que le faltaba era ingresar a un buen trabajo en un buen hospital. Quien diría que en su noche de festejo, seria la ultima con sus amigas, en su ciudad, en su país. Su único pecado fue salir a divertirse. Nadine iba en camino a ser vendida, junto a otro grupo de chicas, por un tratante de blancas, sin saber que terminaría como reina de una de las organizaciones criminales mas peligrosas que podría haber. Durante ese trayecto va a tener que pasar por cosas completamente inhumanas que nunca pensó que viviría... "el camino sera duro, no te rindas Nadine"

Status
Ongoing
Chapters
9
Rating
n/a
Age Rating
18+

𝕊𝕚𝕟𝕠𝕡𝕤𝕚𝕤


¿Alguna vez tuvieron ese presentimiento de que algo malo les va a pasar? y no, no hablo de que algo malo va a pasar, si no de que algo malo les va a pasar, a ustedes mismos…

¿No?

Yo tampoco; siempre suelo tener el presentimiento de que algo malo va a pasar a alguien externo a mí, no a mí.

Y lo que me pasó es peor que malo.

Ahora mismo me encuentro en, al parecer, la parte de atrás de un furgón en movimiento con unas 25 chicas de más o menos mi edad, si es que no son menores. Algunas están dormidas, drogadas supongo, unas encima de otras en el reducido espacio. Cada una con un rasgo diferente, algunas rubias, morenas, coloradas y hasta hay alguna que otra extranjera, por lo que puedo notar.

Yo estoy en la esquina anterior de la caja del furgón, atrás de todas, arrinconada con mis piernas pegadas a mi pecho y mis brazos alrededor de ellas, sin conocer a nadie, con mis ropas sucias como todas las demás, con olor a alcohol, cigarrillo y seguramente marihuana.

Aquí adentro apesta.

Nada me asegura de que algunas no se orinaron encima, si es que no hicieron otra cosa, a parte de la peste a vómito en la ropa de algunas.

Y mientras mis lágrimas caen, mi conciencia cada vez cae, junto a ellas, que estoy siendo secuestrada por un tratante de blancas junto con estas chicas.

Sin saber cómo pasó.

Sin saber en dónde estoy.

Sin saber a donde voy.

Entierro mi cabeza entre mis rodillas, rogando a Dios que no me pase nada en el camino a mi muerte segura.

Solo espero seguir estando en mi país.

Lamento el haber salido a bailar con mis amigas, espero que ellas estén a salvo y no corran con la misma mala suerte que yo… lamento el haber salido la noche en que me recibí como enfermera.

En serio lo lamento...