Adictium

Summary

Cansada de esperar, cansada de soñar, Te encuentras sola y nadie te puede ayudar. Si quieres escapar de esta realidad, Solo una dosis de alas que te hagan volar, Perdida estás, sin corazón, Sin alma ni sin razón, consumida por una adición. *Abuso de sustancias *Lenguaje soez *Posible depresión *Romance poco saludable *Problemas de autoestima * Los personajes pertenecen a Alex Hisrch Trate de buscar al respecto para evitar escribir información sesgada, aunque debe tener en cuenta que tiene su toque de fantasía.

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

La Tentación


Habían pasado los años, aquellos niños que buscaban aventura en antaño ahora eran dos jóvenes adultos en víspera de sus veintiún años. Las cosas habían cambiado bastante, empezando por sus apariencias; aún tenían ese aire de gemelos, pero sus cuerpos habían tomado los clásicos rumbos de una pubertad promedio y terminar de madurar en la edad casi adulta.

Dipper ya no era un chico enclenque. Múltiples peleas en secundaria por ser un nerd habían hecho que tomara cartas en el asunto. Aprendió después de haber conocido las infancias de sus tíos abuelos Stanley y Stanford, donde de pequeños solían ser molestados por ser raros y quien los viera ahora peleando contra zombies o un demonio dorito interdimensional.

Por lo que después de unas clases de defensa personal, ahora se había convertido en un hombre más fuerte. Seguía siendo escuálido por su tipo de complexión, pero al menos desde octavo grado había logrado quitarse ese molesto apodo de “brazos de fideo” o “el chico constelación” refiriéndose a su marca de nacimiento en forma de Osa Mayor.

Mabel por su parte, tuvo que moderar sus gustos estrafalarios que eran una combinación de moda de los 80′s con un toque bastante infantil. Atraía todas las miradas de la escuela y se hizo bastante popular rápidamente, ganó muchos amigos, pero a la vez algunos enemigos, sobre todo de versiones de Pacífica antes de hacer amistad con los gemelos. Aun así no permitió que su espíritu risueño e inocente se mancillara durante su adolescencia, siendo ella misma cuando estaba con su hermano o cuando hacía vídeo llamada a sus amigas de Gravity Falls.

El problema fue cuando sus padres se habían hartado de los gustos de sus hijos; Dipper parecía recopilar todo lo que supiera de cosas paranormales que a su percepción no eran reales y Mabel con sus actitudes infantiles dignas más de una niña de once años que una de dieciséis.

-¡Mabel enserio! No puedes seguir portándote como una niña.- La regaño su madre.- Tira esa cosa inmediatamente.- Señalo un suéter que su hija había fabricado que se conectaba a la luz y brillaba

-Pero es mi suéter favorito.- Alegó.

- Por Dios ¿Entonces cuando te lo pongas estarás todo el rato pegada al interruptor? Además ese tipo de ropa es un peligro latente.- Dijo mientras tomaba la prenda ella misma para tirarla.

-¡No! Es diversión latente.-

-Créeme que te estoy haciendo un favor y me lo agradecerás.-

-¡Mamá!- Protestó.

-¡Mabel, deja de portarte como una niña!-

Suspiro, sabía que era inútil pelear con su madre, aunque no quisiera, saldría perdiendo.

Importándole más su estatus social en la escuela, comenzó a coquetear con chicos, en especial los del equipo de Fútbol, se alejó más de su hermano por estar catalogado como un nerd. Pero lo que mas le estaba molestando era el cambio; resulta que era tonto hablar del primer beso, ahora muchas contaban su primera vez, cosa para que Mabel no se sentía lista a pesar de buscar un novio. También Varias Veces ya no estaba de moda, desde que misteriosamente se fugaron y su manager fue arrestado, su popularidad fue decayendo hasta que llegó el siguiente artista en turno.

Fue así como se abrió paso a la preparatoria con múltiples inseguridades, a pesar de aparentar una personalidad fuerte y segura. Tanto sus enemigas como amigas solían de hablar temas relacionados al sexo, alcohol y drogas, como si eso las hiciera ver más maduras, aunque para Mabel era un indicio de que se estaba quedando atrás. Por otro lado, su hermano se habría paso en los estudios gracias a su brillante mente, pues después de compartir unos días con su tío Ford, un simple proyecto de ciencias era cosa de niños en comparación. También puso en práctica los consejos que le dio su tío Stan para poder ser seguro con las chicas, pero siempre recordando su desafortunada aventura con Candy Chiu, para evitar que alguien saliera lastimado, simplemente lo hizo para no quedar como un bobo frente a una mujer. Así como el hecho de recordar el tiempo con Wendy y sus amigos, pero sin llegar a aparentar algo que no era, todo perfectamente equilibrado.

Y fue entonces cuando los papeles se invirtieron; Mabel era quien se sentía acomplejada y muchas veces escuchaba como sus amigas la señalaban por no dejar de ser una niña, hasta especulaban que ni siquiera había tenido su periodo, pues era la única que no compartía experiencias al respecto. En cambio Dipper, a pesar de seguir siendo un nerd, se las arregló para mantener la fiesta en paz, no era un chico popular pero en cambio tenía amigos reales y un respaldo de los profesores y los más importante, no era abusado por matones de la escuela, incluso ofrecía tutorías a cambio de dinero o créditos extra, dependiendo de la situación.

Una noche Mabel explotó al enterarse que no fue invitada a una fiesta de unos chicos populares, enterándose de la misma por las redes sociales casi el mero día y porque Dipper fue invitado por uno de los jugadores de la escuela al cual le dio asesorías y había sacado buena calificación.

-¡No lo entiendes Mason! No sabes ser lo que se siente ser un inadaptado como...- Se interrumpió al darse cuenta de lo que iba a decir.

-¿Como yo?- Completo el de manera irónica.- Rayos Mabel, justo cuando pensé que ya habíamos pasado la etapa en la que no soportas verme feliz por algo.-

-¡Eso no es verdad!-

-¿Qué me dices de tu capricho de tu romance de la semana en lugar de haberme ayudado con la contraseña de la laptop como lo prometiste? Pudimos evitarnos muchos problemas si me hubieras ayudado.-

-No seas estúpido, hacerlo juntos no garantizaba haberla descifrado. Además nadie te dijo que hicieras un trato con Bill o intentaras descifrarla tu solo a lo menso y no esperarme.- Protestó ella.

-No te importo destrozar propiedad privada con tal de liberar a ese tal Marmando y que me costara mi empleo, encima después de que te ayude, me tomas una foto comprometedora con el.-

-Éramos niños y me pareció divertido, además tampoco es que te importara tu trabajo, solo querías estar con Wendy.-

-¿O la vez que te burlaste de mi hombría? Tal vez para ti y el tío Stan fue gracioso, pero sabes lo acomplejado que siempre me sentía y aún así te burlaste de la peor manera posible ¿O cuando me trataste de quitar la habitación secreta, cuando podías tener para ti sola y tus amigas el ático?-

-¿Enserio me vas a reclamar por cada cosa que pasó hace años? Y no te atrevas a mencionar lo de Ford.-

-¡Bien! ¿Qué me dices de cuando recién entramos a secundaria? Te burlaste de mi con tus nuevas amigas solo para caerles bien. Sin duda es divertido burlarse de los nerds.- Ante esto Mabel se quedó de piedra.- Si, no creas que no te escuche, nunca te dije nada. Por eso comencé a mantener distancia contigo.- No quiso seguir discutiendo y la dejó sola en el pasillo.


Desde aquel día Mabel cambió para mal, comprando cigarrillos para meterlos de contrabando a la escuela y ofrecerlos a sus amigas detrás de las gradas del campo, quienes estaban impresionadas por semejante atrevimiento por parte de la integrante más infantil.

-Te luciste Mabel, necesitaba un poco de esto.- Dijo una pelirroja mientras daba una calada a su cigarro.

-También traje uno de mis perfumes, huele algo dulce, pero oculta muy bien el aroma del cigarro.- Dijo mientras sacaba una botellita de lo que parecía ser fragancia pastelera.

-Ay amiga, eso es para novatas. Lo que tu necesitas es algo como esto.- Dijo una rubia sacando de su bolso una botella de Pure XS for Her, de Paco Rabanne.

El siguiente paso fue ingerir alcohol en una pequeña reunión en la casa de una amiga, con algunos chicos. La típica reunión de adolescentes sin padres en casa. Odió el sabor de la cerveza por ser horriblemente amargo, pero no pensaba dar un paso atrás para ser aceptada.

El regaño que le dieron sus padres al regresar a casa con la ropa oliendo a cerveza y el cabello apestando a cigarro fue monumental.

La comunicación con sus padres y su hermano pasó de ser mala a deplorable, ocultándoles cosas a menudo. Con sus amigos, si bien aparentaba tener una actitud cool, se sentía extremadamente sola, nunca podría hablar de cómo era que se sentía en realidad, teniendo que usar una máscara. Ni siquiera pudo decirle a Alice, la chica del grupo con la que era más unida, lo mal que le había caído probar el vodka por primera vez, de hecho tras ir al baño a vomitar, antes que pudiera decirle que le pasaba, esta le ofreció un cigarro de marihuana. Mejor se quedó callada, lo que importaba era divertirse.


-Mabel ¿Adivina que?- Llegó un día Alice.

-¿Qué ocurre?-

-El próximo viernes habrá una fiesta, donde vendrá “El Demonio Dorado”.- Explicó emocionada.

-¿Enserio?-

Había escuchado hablar sobre ese hombre por sus otras amigas, era un traficante de drogas y al parecer había creado una nueva droga que dejaba al éxtasis y al LSD como unas aspirinas. Todo el mundo quería probarlas y los efectos no eran tan brutales. Ahora andaba de fiesta en fiesta vendiendo esa droga misteriosa que se había convertido en un éxito, lo mejor de todo es que el cuerpo la asimilaba así que si por alguna razón alguien tenía que pasar por pruebas antidoping en los siguientes días, era indetectable.

Mabel ya había consumido la marihuana y había gustado de sus efectos relajantes, pero honestamente la cocaína y el LSD prefería dejarlos por la paz, limitándose solo a beber cuando sus amigos sacaban “los dulces”.

-Va, pero no le digas nada a mi hermano, me acusará con mis padres y conociendo como es mi madre, nos llevará a todos por delante.-


Mabel Pv

Les mentí a mis padres a donde iría por supuesto, les dije que Alice haría una pequeña reunión en su casa con alguno de nuestros amigos, pero la realidad es que la fiesta era en una casa más lejos que la suya, de hecho, pude notar que era bastante grande, no al nivel de una mansión, pero sin duda de clase media no era.

Divisé algunos de la escuela y a otros más que no pude identificar, hasta juraría que vi universitarios entre la multitud. Como sea, nadie parece preocuparse que haya menores de edad aquí.

La música era agradable, y el alcohol ya estaba corriendo entre los presentes, pero aún no había rastro de la supuesta droga. A decir verdad me sentía muy mal, justo antes de venir había discutido nuevamente con mi hermano, ya no tenemos más ese vínculo de misterio-melos.

Una hora antes:

-¡Es en serio Mabel! Deja de juntarte con esos vagos.-

-No son vagos, son los chicos más populares de la escuela y me invitaron a su fiesta.- Proteste.

-Drogarte y emborracharte no te hará más popular.- Me quedé en shock al escuchar esto.- Si, se que te drogas y bebes. Mabel eres una chica muy amigable, de todo el círculo social que pudiste haber tenido tenías que haberte ido con los peores.-

Ya basta, no sabes nada ¿Qué puedes saber tú de socializar?

-Lo que pasa es que estas celoso porque ya no eres parte de los chicos geniales. Estás celoso porque no tienes una Wendy a la que le tengas lástima como para que te incluya en su círculo de amigos.- Hasta yo me sorprendí de mi respuesta, Dipper solo retrocedió como si lo hubiera abofeteado.

-Te equivocas...- Me dijo con la voz quebrada.- Los amigos de Wendy y ella me querían por lo que era y los que tengo ahora puede que no sean mi boleto a la popularidad pero también sé que me aprecian.- Dio la media vuelta y salió de mi habitación.

-Dipper...-

-¡Anda ya a tu fiesta!- Espetó sin mirarme.- Luego no vengas llorando.

Y pues aquí estoy, esperando que esta sea la mejor fiesta de mi vida, Alice y las demás dicen que nada como una dosis de alas para volar libremente.