Chapter 1: A heart in pieces

🍂 Un fanfic para mi ship crack: Kang Dooshik x Kim Dan.
🍂 Crossover entre조개소년 | Pearl Boy (Webcomic) | 징크스 - 밍과 | Jinx - Mingwa (Webcomic).
🍂 Pearl Boy en este universo, fue una serie muy exitosa, y de la cual, los actores no quieren hablar. (Experiencia traumática, entrando al chat).
🍂 Dooshik y Jooha son mejores amigos, y solo pareja ficticia debido a su protagónico.
🍂 Dan solo necesita un abrazo. En este fanfic se tratará de abordar el estrés postraumático provocado debido a la violencia psicológica y física que sufrió el pequeño hamster.
🍂 Jaekyung es un idiota que no pudo redimirse a tiempo. Posiblemente lo odien o posiblemente crean que es un cretino.
🍂 Dooshik es el ángel que Dan necesita. Un hombre acompaña a nuestro castaño en el proceso de adaptarse a una nueva vida.
🍂 Por favor, si no de tu agrado, estas invitado a retirarte, gracias.
🍂 Un agradecimiento gigante a Ciel Michaels por provocarme un lluvia de ideas con esta pareja y convertirlo en un fanfic.
Summary: Jaekyung finalmente destruyó el corazón de Dan y con ello, el poco amor que le tenía.
Note 1: Por si no lo sabes, un 20 de octubre del 2017 perdí a mi alma gemela, cada 20 realizo un escrito para conmemorar su esencia. Un escrito desde el fondo de mi corazón para no olvidar, qué alguna vez, alguien me amo con todo lo que tuvo y representaba. I miss you, Orión. ❤️
Note 2: Posiblemente aquí se haga referencia a las reacciones negativas que en su momento tuvo el Manhwa “Paerl Boy”, mostrándolo como una totalidad. Por favor, tómelo como un recurso o licencia creativa. En ningún momento se quiere asumir o declarar que el final fue malo o que la obra es mala, simplemente se quiere usar este recurso como un facilitador para construir la historia.
20 de octubre 2XXX, Estados Unidos. 10:45 P. M.
—¡Señores sucedió! ¡Dominic es declarado el nuevo campeón mundial de MMA!
—¡Jaekyung! ¡Necesitamos llevarlo al hospital!
El entrenador Park ni siquiera sabía qué hacer o pensar, estaba desesperado, intentando despertar a quién considera su pequeño y mimado niño, quien estaba tirado en el ring inconsciente.
Jaekyung estaba bañado en sangre, por primera vez, desde que inició su carrera, había sido masacrado a golpes. El entrenador Park intentó detener la pelea, pero no lo escucharon, Jaekyung había dado todo lo que podía; se había confiado demasiado.
Cuando llegaron a urgencias, Jaekyung tuvo que ser intervenido quirúrgicamente, su ojo izquierdo estaba en riesgo, su mano derecha estaba con pequeñas fracturas en los huesos de sus dedos.
Tenía dos costillas astilladas y una amenazaba con perforar el pulmón, estaba en estado crítico, su hombro estaba dislocado y definitivamente necesitaría una cirugía para poder reparar el daño.
El sobre esfuerzo que había hecho los últimos meses, le estaba pasando factura, Dan estaba angustiado qué incluso temblaba y el pequeño Yoon-gu solo podía llorar en los brazos de Yosep, quien lo consolaba cuál niño pequeño. Fueron horas interminables, pero las cosas resultaron medianamente bien, Jaekyung tendría un período de recuperación larga, lenta y tediosa.
Todos en el team Black suspiraron aliviados por las buenas noticias, incluso la constante problemática de Jaekyung recibió una solución experimental, aprovechando la operación, se aplicó el uso de nanotecnología. ¡Joder! Seguramente Jaekyung estaría feliz de resolver esa problemática tan dolorosa en su carrera.
Dan sentía que el alma le volvió al cuerpo, se quedó cuidando al inconsciente Jaekyung.
Duró como tres días inconsciente. Dan limpiaba su rostro cuando despertó, la sonrisa cálida del chico fue lo primero que vio al recobrar la consciencia. Sin embargo, jamás admitirá que esa simple acción, aceleró su corazón.
Fue humillante saber que perdió contra un tipo tan insignificante, pero perdió el control, cuando este bromeó en el buen sentido y le dijo:
—Tu pareja es bastante bonito, ten cuidado, estamos en USA, aquí no tendrán miedo en retarte para robártelo.
Fue una broma, para aligerar la tensión e ignorar los comentarios de xenofobia hacia Jaekyung, pero este simplemente enfureció ante las palabras del otro.
Dominic, lo veía como un gran oponente y trató de ser respetuoso en todo sentido, pero el otro estaba colérico y prácticamente no coordinaba sus movimientos. Dan incluso tuvo que soportar qué Jaekyung le gritara e insultara por su aparente ‘deficiencia’.
Los tres días después de que recobrara la consciencia, Dan era el objetivo principal de los maltratos del boxeador.
Yoon-gu incluso lo reportó con el entrenador, quien lo regañó, pero también notó su frustración de no poder siquiera moverse sin dificultades. Dan era el más comprensivo, le preparaba comida y siempre soportaba qué el idiota, le tirara la comida a la basura, le lanzara el jugo o el agua qué no quería a la cara o rompiera platos o tazas cuando se los lanzaba.
—¡Eres un idiota inútil! ¡Carajo si no me sirves para el sexo, al menos sirve para traerme comida decente!
Dan tuvo que morderse los labios cuando sintió el caliente de la sopa, quemarle la piel.
Sin mencionar que el golpe del plato de porcelana lastimó sus antebrazos al romperse contra su cuerpo. Estaba temblando de miedo y el otro entonces siguió tirando su veneno.
—¡¿Qué esperas?! ¡Muévete inútil de mierda!
El chico simplemente sé arrodilló y recogió las piezas del plato y las puso en el basurero. Cuando salió, Namwook se preocupó por su estado y se dispuso a regañar al otro, quien no dejaba de contestar de manera grosera e impertinente.
En tanto, Dan obediente y silencioso como siempre fue a pedirles a las enfermeras qué, por favor, le curaran las quemaduras qué tenía. Las enfermeras lo miraban con pena y ahogaban sus palabras y simplemente le dejaron folletos sobre violencia en parejas. Dan entonces rio para sus adentros, ¿pareja? Qué gracioso, ellos no eran más que empleador y empleado.
Jaekyung le había dejado en claro que no le interesaba como pareja, solo era como una propiedad más. Era más que claro que, sus sentimientos, eran unilaterales y eso no le molestaba.
Jaekyung solo tenía días malos, eso era todo, no podía asimilar su reciente derrota y claro que estaba pasando por días difíciles porque le era casi imposible pararse de la cama sin necesitar su ayuda para que lo acompañe a la puerta del baño.
Sí, solo necesitaba tener un poco de independencia y volvería a ser él mismo de siempre.
Cuando lleva de nuevo la comida, el otro se limita a gruñir, en tanto, Namwook le pide de favor que aliste un poco de ropa, qué una enfermera se encargaría de darle una ducha. El castaño se extrañó, se supone que él era el único que tenía permitido esa labor, pero no quiso ganarse más regaños. Cuando le preguntó a Jaekyung lo que prefería, el pelinegro pareció cambiar su actitud y le pidió acercarse y que tomará asiento en la cama.
Dan lo obedeció sin chistar y entonces sus mejillas se calentaron cuando el otro acarició suavemente su mejilla.
—Lo siento, no debí tratarte de esa manera estos días. No me he estado sintiendo bien y me resulta difícil controlar mi temperamento.
El fisioterapeuta no supo qué decir o pensar cuando Jaekyung, tomó con delicadeza sus manos vendadas y las roza contra su rostro, sonriendo con dulzura y felicidad.
—Dan... dame una oportunidad de ser tu pareja y de enmendar mis errores.
Esos ojos negros que brillaban como diamantes negros, lo miran con un brillo especial y sincero. El pobre no sabe qué pensar, siente que su corazón se acelera con locura por esas palabras, esa pequeña llama de esperanza parece quemar con fuerza.
El boxeador se acerca su rostro, lo besa con delicadeza y Dan siente que todas esas palabras son sinceras, pero también siente miedo. No quiere caer ante unas dulces palabras, pero aquel beso lo desarma y se permite creer en las palabras del menor de los Joo.
El otro por esas horas antes del baño se permite ser como un niño enamorado, jugando con sus dedos y besando su mano mientras tiene sus manos entrelazadas. Lo llena de halagos, sonrisas y tontos motes cariñosos.
Dan se permite respirar tranquilo y ríe cuando Jaekyung lo abraza y se niega ser llevado a su ducha privada. El castaño entonces negocia y permite que el boxeador tenga una siesta antes del tedioso baño y pueda estar de buen humor para que el personal no tenga que luchar con él.
Yoon-gu lo había invitado a comer algo a la cafetería del hospital cuando la fatídica llamada sucedió. Cuando notó el nombre del hospital de su abuela, contestó apresurado y su corazón fue partiéndose en pedazos al escuchar las palabras del médico.
—Señor Kim Dan, lamentamos informarle que su abuela acaba de fallecer, hoy 28 de octubre, a las 13: 45 p.m. Su cuerpo comenzó a colapsar y aunque estuvo bajo cuidados intensivos, no pudo seguir luchando. Lamentamos mucho su pérdida, el hospital se encargará de su autopsia y preparaciones funerarias. Su abuela estará esperándolo.
La voz del médico sonaba afectada, Dan ni siquiera contestó, simplemente colgó la llamada. Ni siquiera notó como las lágrimas surcaban sus mejillas y estaba tratando desesperadamente de respirar.
A partir de ese momento, entró en modo automático, el corazón le dolía, le quemaba como si hubiera ingerido fuego. Yoon-gu, intentó preguntarle si estaba bien, si había algo que pudiera hacer, pero Dan salió corriendo, corrió sin dirección ni sentido.
Le dolía el corazón, aquel símbolo qué parecía romperse en pedazos cada que daba un paso.
Las Vegas era escandalosa y las luces le hacían doler la cabeza y lo mareaban, pero no podía dejar de correr e intentar disculparse con la gente. Cuando llegó a un casino, su sonrisa desesperada apareció y su mente se quebró por esos instantes.
¿Qué hacía aquí? ¡Ja, claro, necesita ganar dinero para el tratamiento de su abuela!
Si ganaba, le compraría un bonito abrigo de piel para que pueda sonreír siempre que lo sienta y se acuerde de él.
Con los 100 dólares qué tenía, Dan cambiaría su destino, sin saber que su corazón tendría nuevas heridas, muy pronto.
—¡De ninguna manera! Me harté de sus exigencias poco realistas. No pienso renovar contrato, me harté de los haters y sus nefastos comentarios o exigencias. Quiero mi dinero y ya.
Dooshik estaba harto de las trampas qué tenía la productora de la dichosa serie de “Pearl boy” estaba más que cansado de las horas laborales tan tediosas, el director con su obsesión perfeccionista y hasta abusiva con el personaje de Jooha. Estaba harto de que al mínimo acto ‘inapropiado’ lo tratarán de animal descerebrado, inconsciente y dijeran que no merecía ser Dooshik.
¡Dios! Hasta quería cambiarse el nombre con tal de que lo dejaran en paz, no podía reír ni socializar adecuadamente con el antagonista, qué era Pilwon, en la serie, porque las fans simplemente no podían separar la realidad y su trabajo como actor, qué interpreta determinados papeles. Estaba harto de todo, aunque quería muchísimo a sus amigos, necesitaba olvidar que, alguna vez, protagonizó esa serie.
No quiere lidiar más con las constantes quejas de que el final no fue del agrado de las fans, quienes atacan a todo lo que se mueve o está relacionado con la serie.
—No podemos pagarte, a menos que renueves el contrato para una nueva temporada.
El actor tomó su segundo vaso de vodka y simplemente perdió el control, lanzó el vaso hacia la pared y dijo que su abogado se contactaría con ellos.
Les escribió mensajes a sus compañeros de trabajo quienes, le aseguraron, que ellos también habían rechazado el continuar con la serie y esa continua explotación, todos harían un frente unido. Vamos, qué hasta Pilwon terminó llorando, porque todos lo atacaban en redes sociales y llenaban sus fotos con insultos e insinuaciones de que se quitara la vida. Dooshik tuvo que suplicar junto a Jooha qué pararán con aquello, pero simplemente eso pareció empeorarlo.
Todos fueron muy profesionales, incluso los gemelos, quienes se sintieron un poco cohibidos ante la repentina idea de presentar una relación incestuosa, aceptaron porque se los amenazó con demandarlos por incumplimiento de contratos y tuvieron que lidiar y batallar para poner límites al director y la productora.
Se supone que simplemente serían unos cómplices y villanos, muy hijos de puta, pero ahora todo cambiaba; incluso uno de ellos terminó con su novio porque las fans lo trataron de zorra qué interfería en la relación imaginaria de los hermanos.
Si alguna vez, sintieron qué esa serie fue una bendición, ahora solo era una maldita pesadilla.
Todos los actores tuvieron serios ataques de pánico, crisis nerviosas y hasta lloraban para qué pararán con improvisadas escenas para nada agradables.
Estaban hartos de los contratos basura, eran nuevos en la industria y la serie catapultó sus carreras, pero también los hizo blanco de tantas cosas desagradables.
Cuando todos los miembros supieron que esa era la última temporada, festejaron en un karaoke, bebieron como nunca y hasta se abrazaron de felicidad cuando toda filmación termino.
Sin embargo, las quejas, los malos comentarios y todas las malas decisiones que tomó la empresa productora, hicieron de la última temporada un desastre que nadie pudo entender o al menos eso leyó en Internet.
Él se retira de ahí, mostrando su dedo del medio, mandando a todos los ejecutivos a la mierda. Revisa que la grabación de las conversaciones estuviera bien y se las envió a una revista de chismes, junto con todos los audios que sus compañeros grabaron para evidenciar el maltrato y presión a la que eran sometidos.
En un principio pensó en cortar las partes en las que maldicen desesperados a los propios fans, pero era mejor dejarlo para que la empresa no jugará con eso, en su contra. Total, ya lo odiaban por no ser ‘perfecto’ y a los otros también, así que no había más que hacer.
Por ahora, se iría de tour por toda Estados Unidos, aprovecharía el viaje que hizo para exigir el dineral qué le deben.
—Debería conducir a Las Vegas, dicen que la experiencia es de otro mundo.
Tonto e ingenuo Dooshik, la experiencia si es de otro mundo, porque lo único bueno de conducir a Las Vegas, es que llegues vivo.
—¡Felicidades!
—¡Eres millonario!
La gente lo felicita y abraza, Dan no puede creer su suerte, está totalmente shockeado. Acaba de ganar el premio gordo por mera casualidad.
Había convertido sus 100 dólares en 250 y perdió sus 50 en su segunda vuelta, así que simplemente se retiró. Cuando iba saliendo del casino, las hermosas camareras le dijeron que probará su suerte en la gran máquina de “monedas” que funcionaba con 100 dólares y la petición dulce de una de las chicas, fue lo suficiente para que su corazoncito se ablandara y decidiera jugar con su suerte.
—Abuela... Esta va por ti... —susurra antes de besar el billete para insertarlo en la enorme máquina.
Tira de la enorme palanca y le dicen que si la suerte está de su lado. Se llevará el premio acumulado de 550 mil millones de dólares libre de impuestos.
El castaño sonríe cansado y tímido, no espera más que perder y que le den un premio de consuelo, pero el silencio repentino y el sonido escandaloso de la máquina lo hacen levantar la vista para encontrarse con las tres monedas de oro alineadas perfectamente y declarándolo ganador.
Las meseras, el anfitrión y todos los presentes lo felicitan con abrazos y besos, mientras el dueño del casino se permite respirar aliviado y señalar sonriente al agente de gobierno, qué su casino no está diseñado para perder.
—No creas que con esto perdonaré a tu casino Sam, ese chico debe estar con su dinero a salvo antes de que no vuelva a pensar en cerrar este lugar. Además, no veo más ganadores en las mesas.
El pobre hombre tuvo que suspirar agotado, él solo trataba de que su negocio, siga en pie, pero el gobierno no colabora para nada.
—Querido ganador, ¿Qué harás con tu dinero?
—Se lo daré a mí a abuela para que pueda descansar en paz.
Las lágrimas amargas del chico brotaron por la emoción, su vida parecía estar dando un giro agradable.
Jaekyung despertó un tanto desorientado, luego de tirar esa horrible sopa, su idiota entrenador hizo qué lo sedaran con un medicamento tan fuerte, que hasta imaginó pedirle una oportunidad al inútil de Dan.
Dios lo libre de humillarse así, por favor, Dan es un idiota que lo hizo perder su título, no sirve para nada.
Cuando ingresa un joven enfermero a revisarlo, Jaekyung fija su atención en él, Dan era tan insignificante qué no vale su atención, además... el enfermero entra completamente en su gusto.
Horas después...
Dan ingresaba al hospital, algo alcoholizado, pero consciente de todo, tremendamente feliz por su buena suerte.
El entrenador lo abraza con alivio, pues Yoon-gu había roto en llanto al contarles como salió huyendo y casi fue atropellado por una ambulancia. Les contó la mala noticia sobre su abuela y cuando iba a contarles sobre su buena suerte en el casino por su pequeña crisis mental, Namwook lo sorprendió al decir:
—No te preocupes, ahora tienes a Jaekyung ¿no? Finalmente, te pidió una oportunidad. Espero que puedan ser felices, discúlpame por mis nervios, pero no soy muy bueno con los cambios.
Las mejillas de Dan se calientan y ríe feliz, quiere ir a ver a Jaekyung y Yoon-gu le indica donde se fueron. Dan camina feliz y calmado, su corazón ya no se siente quebradizo, pues recuerda las dulces palabras del deportista.
Cuando encuentra la puerta, se acomoda la ropa y el pelo, respira, toma la manija y su corazón parece detenerse de un segundo a otro. Puede escuchar gemidos y sonidos obscenos qué se mezclan con el agua. Siente que sus manos tiemblan al igual que sus piernas.
Intenta convencerse de que está alucinando cosas y solo está cansado, Jaekyung le había pedido formalizar su relación, tomarse un descanso juntos y ahora... ¿Está follándose a otro?
Con la poca valentía y esperanza, abre la puerta y su corazón se quiebra en pedazos, tal y como siempre suele suceder, cuando se rompe el vidrio de algún templo.
Podía ver a Jaekyung disfrutando de la compañía de otro, un joven americano qué no paraba de gemir, qué no dejaba de saltar y apoyarse en el cuerpo del otro, quien tiene una sonrisa brillante en el rostro mientras lo mira con desdén.
Dan siente sus mejillas mojarse, su cuerpo parece perder ese peso horrible de sus hombros y se da cuenta de cuan ingenuo fue al creer en esas palabras envenenadas.
Yoon-gu lo ve parado sin decir algo y se acerca para animarlo, pero nota las lágrimas del otro, su mirada es testigo de aquel acto de traición. El joven, que alguna vez admiró a ese deportista, se enfurece y mientras Dan sale corriendo, él se acerca y le propina un puñetazo en el rostro con toda la ira que tiene.
—¡Eres una mierda de persona! ¡Dan acaba de perder a su abuela y pensaba que tus palabras eran reales! No puedo creer que hace unas horas le pidieras una oportunidad y ahora te metas entre las piernas de otra persona. Eres un cretino.
El chico se larga y cuando Heesung llega de improviso, solo puede preocuparse cuando ve a su pareja llorar frustrado y enojado mientras maldice a Jaekyung y su jodida existencia.
Dan corre por las escaleras de emergencia y toma bocanadas de aire mientras comienza a llorar de rabia, libera toda su ira, maldiciendo con todo lo que sus pulmones pueden ofrecer al llegar al estacionamiento.
Odia a Jaekyung, odia su maldita deuda y odia su tonta existencia, odia a su estúpido corazón al pensar que todo lo que sale de la boca de ese imbécil es cierto.
Maldice lo que nunca ha maldecido en su vida, y luego se tira al suelo llorando por su pésima suerte, odia ser tan insignificante, qué siempre se esperó todo aquello.
No puede evitar golpearse la cabeza, constantemente, para que la estúpida voz de Jaekyung deje de hacer eco en su mente, quiere olvidarse de él, necesita y debe hacerlo.
Cuando Jaekyung vuelve a su habitación, su entrenador le propina un derechazo tan fuerte, qué incluso Jaekyung tiembla por instinto.
—¡He sido tu maldito entrenador todos estos años, he aguantado tu humor de mierda, tu egocentrismo y narcisismo de mierda! ¡Jamás te pedí que aparentaras algo que no eres!
Yosep es quien tiene que retener a Namwook para que no cometa homicidio. —¡¿Quién carajos te crees para tratar de esa manera a Dan?! ¡Eres un animal sin sentimientos que solo destruye todo lo que está a su alrededor, me harté de tu actitud de mierda! Óyeme bien Jaekyung Joo, puedes irte al carajo.
El entrenador sale de ahí, hecha una bestia, el personal médico no sabe qué hacer, todo lo dicen en otro idioma y se pierden del chisme.
Jaekyung se queda, por primera vez, completamente solo. Luego de aquello, las horas pasaron y pensó que al menos Yoon-gu vendría a molestarlo, pero no dio señales de vida. Las enfermeras le trajeron su comida y nadie sabía qué decir o hacer con él.
Cuando llamó a sus teléfonos, nadie contestó, ni siquiera Dan. Aunque quiera negarse, el ver al castaño tan quebrado por lo que hizo; lo está matando.
Siente una presión tan fuerte en el pecho qué siente que le falta el aire, está completamente solo y nadie viene a ver como esta y eso está calando sus nervios.
Cuando intentó comer la sopa, esta estaba tan desabrida, qué pidió el plato principal, junto al postre.
Solo entonces, pudo darse cuenta de que Dan era quien preparaba su comida y soportaba en silencio sus humillaciones.
En otro lugar...
Dan se encontraba escondido en el enorme jardín del hospital, pensando en que iba a hacer con su vida. Ahora tenía el dinero necesario para ser libre, ¡podía dejar atrás a Jaekyung!
Sus lágrimas se habían agotado hace mucho, le ardían los ojos y sentía que no podía liberar más lágrimas.
Había soñado con ese momento tantas veces, pero su abuela estaba muerta y no sabía cómo continuar. Sentía que toda esperanza estaba perdida, aun si logra ser libre, Jaekyung no lo dejaría en paz. Necesitaba desaparecer del mapa para iniciar una nueva vida. Ahora podía darse el lujo de vivir en el Tíbet si deseaba.
Fue en ese preciso momento, que todo comenzó a encajar en su cerebro, estaba atado a Jaekyung por una deuda y un contrato qué expiraba en dos días. Al no tener contacto con muchas personas, Dan no sabía mucho de la vida, incluso aprendió de sexo con Jaekyung, el cual jamás fue amable con él por iniciativa propia. No hace mucho había descubierto qué fue el amigo doctor que le había sugerido ser un poco más amable y él simplemente obedeció porque odiaba qué llorara.
Para el gran Jaekyung Joo, su existencia se resumía en un juguete que le da buena suerte antes de cada enfrentamiento, UN JUGUETE QUE PODÍA REEMPLAZAR.
Ese frágil castaño, entonces, pareció terminar de romper la parte de su alma y corazón que albergaba el amor que sentía por el conocido ‘emperador’.
Prende su teléfono e ignora las llamadas perdidas de Jaekyung y los mensajes del Team Black. Bloqueó cada número y se dispuso a realizar los cálculos de cada gasto que hizo su empleador por él.
¿El resultado? 250.000 dólares más inconvenientes ocasionados por el retraso de pago. Al menos eso calculaba. De todas formas, hablaría con un abogado.
Por el momento, necesitaba una ducha, así que iría a algún motel cercano a dormir. Estaba agotado, necesitaba descansar para poder regresar a Corea del Sur y asistir al entierro de su abuela.
Estaba cansado y caminaba a ritmo lento, así que no sintió la proximidad del Lamborghini rojo, hasta que la luz de los faroles lo iluminó y escuchó los frenos activarse, sin contar con el sonido de las llantas raspar el piso.
Cierra los ojos esperando el impacto qué tal vez lo reúna con su abuela y lo haga noticia como la persona más desafortunada del mundo, al ganar la lotería y a las horas morir.
Un pequeño golpecito fue lo que recibió, lo sintió como una pelota de goma chocando con su muslo. Cuando abre los ojos, nota como una persona sale del vehículo para segundos después caerse al piso, mientras batalla por respirar.
—Ne-necesito a-ayuda.
La voz, tan ronca, pero varonil, hace que un escalofrío recorra la médula espinal de Dan, quien sale del shock y se dispone a brindarle primeros auxilios a ese hombre que está tirado en el piso.
—Mi nombre es Kim Dan, estás en el hospital Saint Andrew de la ciudad de Las Vegas. ¿Cuál es tu nombre?
—I... I’m Kang... Kang Dooshik...
—Bien, señor Kang, necesitaré qué me ayude a llegar a la entrada de urgencias para que sea atendido.
El hombre hace lo que le pide, Dooshik no encuentra mejores palabras para describir su situación que... Fue una mierda de viaje.
¿Recuerdan que les dije que ese viaje no tenía nada de bonito? Bueno, él lo aprendió a la mala.
El desierto es un maldito infierno, casi muere de la sed.
Su maldita playlist fue cambiada por la música clásica qué siempre escucha Pilwon.
Una llanta se pinchó y estuvo ¡6 horas luchando con ese maldito neumático!
Tuvo una reacción alérgica porque comió una palomita de maíz con mantequilla, mezclada con picante.
No ha logrado respirar bien las últimas horas y ha notado que se siente mareado y que su piel ha mostrado un enrojecimiento gradual, sin contar que con cada segundo siente sus manos más hinchadas.
Siente que el enfermero qué lo recibió es un ángel del cielo glorioso. Cuando cruzan las puertas, el equipo médico lo ayuda a subirse en una camilla y escucha la dulce voz, de quien se presentó como Dan.
—Tiene un ataque anafiláctico.
—¿Cómo sucedió?
—Comió una palomita de maíz qué parecía estar mezclada con algo más que mantequilla. Lo compró en una gasolinera en el camino. Ya sabe, un viaje por el desierto.
—¿Cuál es su nombre?
—Kang Dooshik... ¿Estará bien?
—Tal vez debamos entubarlo y realizarle análisis. Tome sus cosas y vaya a información para llenar los formularios.
Dan se quedó un tanto perplejo, la doctora, en tanto, le va entregando sus llaves, unos chicles, su billetera y teléfono móvil.
Entonces el castaño siente como el moribundo hombre toma su mano y la presiona buscando algo de consuelo. Sus miradas se cruzan, Dan puede ver el miedo en esos ojos avellanas, ese mismo sentimiento que siempre veía al ver su reflejo. Presionó esa suave, pero enorme mano y le susurra:
—Tranquilo, estaré aquí para ti para cuando despiertes. No te sientas solo.
Dooshik sintió que aquella dulce voz lo acariciaba y le permitía sentir tranquilidad en ese momento tan horrible. Entonces, con la poca fuerza que tenía, susurró algo:
—Si no sobrevivo, dile a Pilwon qué regresaré para jalarle los pies.
Su perfecto inglés hace entendible para todos el chiste mal hecho, el equipo en tanto inyecta medicina mientras ríen por su raro humor, le piden a Dan esperar en la sala y llenar los datos en la plataforma.
Dan obedece y se pone a buscar la documentación del chico, en su billetera. Está llenando datos personales cuando el teléfono del otro comienza a sonar, mostrando el nombre:
Pilwon-Idiota.🤫
Dan no sabe si contestar o no, pero ni bien la llamada termina, los mensajes comienzan a llegar por doquier y sinceramente, no sabe qué hacer y más cuando escucha por los cuchicheos de las enfermeras, qué Jaekyung tuvo que ser sedado porque estaba realmente fuera de control.
Al menos, tiene el alivio de que en unas horas será libre. Sin embargo, no sabe cómo pasó de tener mensajes pidiéndole qué no lo ignore a miles de emojis llorando.