Capítulo único
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Kim junmyeon era un príncipe futuro rey, como era normal en las familias reales, junmyeon tenia que contraer matrimonio con algún Príncipe o algún conde, incluso con un heredero, pero tenía que ser un alfa, el solo conocía dos alfa, su padre y su hermano mayor, también su otro hermano mayor que murió en la guerra.
Al ser omega, junmyeon era encerrado por horas en su habitación, no le era permitido salir a ningún lugar, mucho menos le era permitido transformarse.
Junmyeon era el futuro heredero del gran pueblo de seul, estaba harto de ponerse cosas ajustadas y estaba harto de su otro hermano mayor si le fuera permitido salir y a el no, estaba harto de no poner salir y encontrar al amor de su vida, estaba dispuesto a todo con tal de salir de esos grandes muros, quería ser rescatado, como en los cuentos de hadas, lastimosamente lo único que tenia permitido hacer era de vez en cuando ir al jardín real y sentarse entre las hermosas flores de lavanda y tomar algunas para llevarlas a su habitación, el se encargaba de cuidarlas bien.
-Su majestad, su baño esta listo -dijo una chica de la servidumbre, junmyeon agradeció con una pequeña inclinación de su cabeza, fue rápidamente al baño real para poder bañarse-
Hoy iban a tener la grata sorpresa de conocer al General, el luchador mas fuerte en la guerra, a veces varios Generales llegaban al castillo, pero jamás pudo verlos frente a frente, porque su ventana estaba muy lejos del suelo y solo veía a los hombres como unas hormigas, ademas no le era permitido ser visto por otro hombre que no fuera su padre y su hermano, estaba nervioso y emocionado de ver a una nueva persona.
Cuando salio del baño comenzaron a arreglarlo para la visita del General, lo vistieron con las mejores telas y arreglaron todo su traje correctamente.
-Como me veo!?~ -dijo emocionado-
-Se ve muy guapo su majestad, no necesita ningún tipo de maquillaje, su piel es perfecta y ademas usted siempre huele a lavanda
-Jejeje, eso crees?~ me veo bien? Estoy emocionado! -el salto como las chicas, realmente eran su única compañía así que el era feliz cuando hablaban todos juntos, entro otro chica con un gran velo haciendo que su sonrisa se borrara- no otra vez...
-Lo lamento su majestad, pero el rey kim no quiere que su rostro sea visto por el General...-escucharon afuera bulla haciendo que todos se asomaran-
-Ya viene! Solo ponmelo!
-Si, su majestad! -se lo pusieron rápidamente y el salio de su habitación un poco rápido se topo con su hermano mayor-
-Uh~
-Principe junmyeon, no deberías estar afuera de tu habitación -dijo su hermano mayor-
-Nuestro padre el rey, esta de acuerdo en que yo este en la cena con el General, lamentó lo recién sucedido su majestad
-No es posible, no quiero que estés ahí con otro hombre
-P-Por favor, no lo hagas, dejame estar en la cena...tengo el velo su majestad, ningún hombre mas que tu y nuestro rey me va a ver el rostro -dijo insistente- por favor~
-Bien, vamos antes que el rey kim se enoje -fueron hacia la entrada a recibir al general-
Cuando el General entro lo primero que vio fue al rey kim y a sus hijos los Príncipes kim, junmyeon se quedo impresionado con la altura del hombre, sin bromear parecía el árbol mas grande del jardín real, no podía ver su rostro porque su velo se caería, pero podía ver sus manos y su pecho, que era muy grande.
-General zhang, es un gusto poder tenerlo en nuestro castillo nuevamente -dijo el rey-
-Su majestad -el peliblanco hizo una reverencia- es un gusto poder conocerlo y a sus príncipes también, pero yo no soy...
-Si si, vamos al comedor, preparamos un buffet en tu nombre, estoy tan orgulloso de tener a un gran general como tu, sabes cuántas guerras hemos ganado por tenerte como líder? Eres increible, zhang
Los Príncipes hicieron una reverencia al igual que el, fueron al comedor a charlar mas extensamente, el rey kim empujo al hombre a la mesa, el chico al sentir el aroma de uno de los Príncipes volteo a verlo, su aroma era fantástico, pero porque cubría su rostro? no podía ver el rostro de ese Príncipe, llegaron a comedor y rey kim no dejaba de hablar y hablar.
-Porque el príncipe tiene eso en su rostro? -el rey se quedo callado y junmyeon se congeló-
-Es porque mi amado hijo es muy puro, nadie mas que el príncipe segundo y yo podemos ver el rostro del Príncipe
-Solo aumenta mi curiosidad, parece como si estuvieran ocultando una joya muy valiosa o talvez una gran belleza? De la cual cualquier hombre caería a sus pies, su majestad -junmyeon se sonrojo y se encogio un poco, soltó una risita haciendo que al peliblanco le diera vuelta el corazón- su majestad...-junmyeon levando su rostro para ver al dueño de esas hermosas palabras, la mesa fue golpeada por un cubierto asustando a ambos, sacandolos de su burbuja-
-Príncipe junmyeon, regresa a tu habitación
-P-Pero padre...
-Regresa ahora mismo a tu habitación!
Junmyeon fue escoltado hacia su habitación cerro de un portazo y tiro el velo por alguna parte de la habitación, puso su hermoso rostro en la almohada de su cama para poder llorar, se sentía tan solo, el solo quería tener un amigo o algún valiente Príncipe o guerrero que viniera por el y lo sacara de esta miseria, quería ser feliz y quería ser amado, minutos después se quedo dormido.
Mientras tanto el peliblanco le explicaba al rey que se tenia que ir, claro que el rey lo dejo ir, el chico corrió hacia la casa del General zhang.
-Mierda me han confundido con el General, espero no le moleste -el chico corrió hacia la casa del General-
-Y bien, que te dijo el rey kim, yifan? -el peliblanco se puso nervioso-
-El dijo que no se preocupara general, el va a esperarlo
-Muy bien, no tengo tiempo para tonterías del palacio, quiero descansar de la guerra
-Como usted diga General zhang
No fue la ultima visita de yifan al palacio, solo miraba sombras del otro Príncipe que tenia un fuerte aroma a lavanda, incluso llego a verlo pasar por la puerta semi cerrada de la oficina del rey kim, haciendo que su curiosidad llegara a un limite de locura, quería ver el príncipe, quería hablar con el.
-Me permite un momento rey kim, necesito usar su lavabo
-Oh, por supuesto, puede ir
El salio y busco al pequeño Príncipe, quería verlo, quería sentir su aroma, moría de ganas de ver su rostro, comenzó a buscarlo hasta que fue a la cocina.
-El príncipe ya subió a su habitación, lleva esto al séptimo piso -yifan fue corriendo a las escaleras, septimo piso-
-Voy por ti, Príncipe lavanda -iba aproximadamente en el cuarto piso cuando vio la cola de la vestimenta del pequeño, corrió tan rápido como pudo, hacia el pasillo- Príncipe! -junmyeon se quedo congelado en su lugar, iba a voltear pero no tenia su velo, su padre lo iba a matar- por favor, Príncipe, dejame ver tu rostro -yifan quería recuperar el aliento-
-P-Porque debería? N-No lo conozco General zhang
-Por favor, no me llames así, no soy el General zhang
-Eres un impostor!?
-No! Solo vengo porque el General zhang no tiene tiempo
-Eres grosero, le hablas así a tu Príncipe?
-Lo lamento su majestad...
-Quien eres y como te llamas?
-Me llamo wu yifan y soy el mensajero del general zhang
-Mensajero...?
-Si, su majestad -junmyeon volteo lentamente viendo al hombre a los ojos, ambos sintieron una conexión inexplicable, que sucedía? Porqué no podían dejar de mirarse?-
-Me llamo kim junmyeon, Príncipe kim junmyeon
-Su excelencia -yifan hizo una reverencia- usted es el ser mas precioso que mis ojos hayan podido ver, su belleza es admirable, su rostro es tan fino y parece porcelana, su piel...siento la suavidad de la seda solo con verla, esos ojos marrones, se ven tan hermosos con cada segundo que los veo -junmyeon sonrio haciendo que el corazón de yifan se volcará- su majestad, déjeme ser su admirador~ -kris se arrodillo frente al pequeño quien le sonrió-
-M-Me q-quieres cortejar?~
Kr. Por supuesto que si quiero hacerlo...solo si usted me lo permite -yifan le sonrió haciendo que se sonrojara-
Sh. S-Si quiero~
Y así fue, el mensajero wu llegaba cada día a darle flores, poemas, cartas, dulces, regalos pequeños al príncipe, que cada vez que recibía una carta de su enamorado su corazón latía con fuerza, sentía mariposas en el estomago, se sentía tan feliz de verlo cada vez que podía, se estaba enamorando cada vez mas del humilde mensajero, lo veía siempre en el jardín real, el corría lejos de las miradas y buscaba a su encantador mensajero.
Pasaron varios días, semanas, incluso meses desde que comenzaron a verse y hablarse a escondidas, ahora ya no solo querían hablar y mirarse, quería comenzar a salir, querían ser libres.
-Mi Príncipe, dame la oportunidad de tomar tu mano en matrimonio, se mi esposo -yifan se arrodilló frente a el, mostrándole un hermoso anillo-
-Acepto acepto acepto!~
Junmyeon lo abrazo emocionado, yifan acaricio su rostro, el sol iluminaba hermosamente las flores de lavanda, los ojos de los enamorados se encontraron, sentían lo mismo, era el momento mas especial para ambos, acercaron su rostro al del otro, rozando sus labios, deseaban besarse, deseaban irse lejos del castillo y tener su propio hogar y sus propios cachorros, el beso de esa hermosa mañana fue lo mejor que les pudo suceder a ambos, estaban enamorados, lo sabían y lo sentían con cada acto y palabra del otro, estaban perdidamente enamorados.
-Estoy enamorado de ti, su majestad
-Y yo de ti, yifan -se besaron lentamente, cuando se separaron estaban sin aliento- llevame contigo, mi guapo mensajero, llevame lejos de aquí, donde nadie nos pueda separar~
-Lo haré, te voy a secuestrar mi amado Príncipe~ y te haré el hombre mas feliz del mundo.
...
Planearon todo, planearon la hora el lugar y donde, cuando y como iba a suceder, la fiesta de príncipes llego y junmyeon tuvo que fingir interés en uno que otro príncipe, los cuales le importaba mas bien poco, decidió elegir a uno para poder salir del palacio.
-Así que el príncipe lee, porque no te quedas a solas con el? -dijo el rey-
-Si padre~ -junmyeon y el otro príncipe hicieron una reverencia y fueron al iluminado jardín real, junmyeon lo guió lejos del palacio y lejos de los guardias-
-No tienes interés en mi, no es así? -dijo el príncipe-
-Como lo sabes?
-No soy tonto y no eres mi tipo, ah quien buscas hasta aquí atrás, su majestad?
-A mi prometido, esta noche voy a huir con el
-Funcionara?
-Lo hara si me ayudas
-Trato echo, me caes bien Príncipe kim, eres atrevido
-Y tu me caes mejor de lo que pensaba, Príncipe Lee -ambos rieron y fueron a buscar a yifan, lo encontraron muy lejos en el jardín real-
-Rápido, mi hermoso Príncipe, nos tenemos que ir -kris vio el otro chico- quien es el?
-El nos ayuda, solo vámonos amado mio~
-Claro, muchas gracias su excelencia
-No hay de que, váyanse ahora -dijo el príncipe-
-Gracias, Príncipe lee
-Gracias
-No es nada
-Podrías darle esta carta a mi padre? -junmyeon le dio la carta-
-Por supuesto
-Si te pregunta con quien hui, dile que huí con un hermoso lobo -yifan beso su mejilla-
-Mucha suerte a los dos
Los enamorados se transformaron, yifan era un enorme lobo blanco y junmyeon era un hermoso conejito blanco, ambos corrieron, tuvieron riesgos en el camino, pero siguieron corriendo y corriendo hasta quedarse sin aliento.
Mientras tanto el rey leía la carta que le fue entragada por el príncipe.
-Huyo con un lobo blanco
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Querido padre:
Se que estarás muy decepcionado de mi, pero no pude evitar enamorarme del hombre mas hermoso de la tierra, se que no aceptarias nuestro amor, así que hui, hui por temor a que me arrebataran al hombre que mas amo, a mi alma gemela, solo quiero pedirte que no me busques, no quiero ser perseguido, quiero vivir en paz con mi esposo y quiero que los cachorros que algún día tendré vivan en paz y felices, no trates de hacerme volver, porque el trono no es para mi, nunca lo fue porque jamás me diste la oportunidad de conocer a las personas de nuestro pueblo.
Quiero decirte que te quiero padre, pero quiero vivir mi vida como yo decida, volveré cuando los años pasen y te presentaré a tus nietos, pero no voy a dejar que vuelvas a entrometerte en mi vida, lo lamento y gracias por leer la carta, voy a ser la persona mas feliz del mundo, por que mi amado es el hombre las amable del mundo, me ama y yo lo amo, cuidate rey.
Ex-Príncipe kim junmyeon.
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La pareja paro de correr cuando encontraron una cabaña abandonada muy muy lejos del castillo y del pueblo, pasaron semanas arreglando la cabaña, amaban pasar todo el día juntos, amaban estar juntos y no podían ser mas felices en su pequeño hogar.
-Nuestro hogar huele a lavanda, como el castillo lavanda en el que te conocí -kris lo abrazo por detrás haciéndolo sonrojar-
-El aroma a lavanda, probablemente sea mi culpa~
-Amo ese aroma, pero ahora ya tenemos nuestro propio reino lavanda~
Kris sintió los labios de junmyeon en los suyos, nunca tendría suficiente de ese aroma a lavanda.
Fin
...
Espero te haya gustado, puedes dejar tu voto o un comentario!
^^