❛❛⩩𝐬𝐢𝐧𝐠𝐥𝐞 𝐜𝐡𝐚𝐩𝐭𝐞𝐫 : 𝒕𝒉𝒆 𝒈𝒐𝒍𝒅𝒆𝒏 𝒃𝒖𝒕𝒕𝒆𝒓𝒇𝒍𝒚⩩❜❜
•| ⊱ᴛᴇᴀʀs ᴏғ ᴊᴏʏ⊰ |•
(lágrimas de alegría)
𝐭𝐡𝐞 𝐰𝐨𝐧𝐝𝐞𝐫𝐟𝐮𝐥 𝐝𝐚𝐢𝐬𝐲 𝐟𝐢𝐞𝐥𝐝
—𝗍𝗁𝖾 𝗐𝗈𝗇𝖽𝖾𝗋𝖿𝗎𝗅 𝖽𝖺𝗂𝗌𝗒 𝖿𝗂𝖾𝗅𝖽 𝗃𝗎𝗇𝗀𝗄𝗈𝗈𝗄 𝗌𝖾𝖾𝗌 𝗂𝗇 𝖺 𝗎𝗇𝗂𝗊𝗎𝖾 𝗐𝖺𝗒.
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Jungkook, caminaba cómodamente por aquel campo de margaritas, disfrutando de la calidez del sol y la compañía de las flores. Las margaritas, eran de sus preferidas, le parecían muy expresivas. Ese campo, para él era mágico. A su parecer, era un lugar único en todo el mundo. Le encantaba ir al campo por las tardes simplemente porque podía ver la puesta de sol mientras está rodeado de margaritas y aquel suave olor a polen.
Jungkook, odiaba el mundo, odiaba a todos los seres humanos, incluidos a él mismo, se odiaba... Sus inseguridades, lo atormentaban hasta el punto de comenzar a pensar seriamente enquitarse la vida, una locura...
Por esa razón, iba a ese campo de margaritas, porque eralibre, libre de cualquier otro humano que no sea él. Había paz y tranquilidad, él y la naturaleza.
Especialmente, amaba ese lugar, porque era libre de automóviles, extrañamente lo hacían entrar en pánico sin razón alguna. Todo era tan confuso a su alrededor...
Parecía irreal...
De vez en cuando, aparecían mariposas de distintos colores por el campo y se ponía a jugar con ellas. Esta vez, pasó una que le llamó mucho la atención. Eraespecial.Tenía unas alas amarillas tan delicadas que parecían de seda, eran alas doradas. Cuando los rayos del sol se posaban sobre aquellas alas, las hacía resplandecer de una manera indiferente, así resaltando en el campo. La veía alejarse mientras volaba con calma. Este, no se iba a quedar de brazos cruzados, definitivamente iba a ver de cerca a esa mariposa.
Comenzó a correr en dirección a esta, pero comenzó a ir más deprisa. Minutos más tarde, este, se dió cuenta de que se había alejado demasiado del lugar de donde venía. Frunció el ceño preocupado, y optó por volver. Triste, comenzó a caminar de vuelta. Mariposas así, no se encuentran por todos lados...
Recordó que una vez, leyó en un libro que las mariposas doradas, son dueñas del amor, de la buena suerte y segundas oportunidades en la vida. Pero, ¿por qué aparecía en aquel momento...?
Se dió la vuelta una vez más para ver si la mariposa estaba de vuelta, pero no, no fue así. En su lugar, vió un gran árbol, uno, quenunca había estado allí antes... Se nota que le faltaba mucho por explorar de aquel campo.
Se dijo a él mismo que podría volver al punto de inicio más tarde, y comenzó a caminar en dirección hacia aquel gran árbol. Al llegar, era mucho más grande, se veía mejor; más bonito, más grande, más vivo.
Era... Maravilloso.
Jungkook, sonrió en grande, el árbol, le transmitía mucha paz. Corrió a sentarse bajo él, y refugiarse ahí. Una vez en el lugar, se sentó, y comenzó a disfrutar de la suave brisa mover su cabellera.
Inconscientemente, comenzó a sentirse cansado, su cuerpo pesaba. Hasta que sin darse cuenta, sus párpados comenzaron a cerrarse lentamente hasta que se durmió.
Durmió por primera vez.
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Jungkook, comenzó a despertarse al escuchar una suave y delicada melodía que le llamaba la atención. Esa melodía, le parecía familiar, demasiado familiar hasta el punto de hacerlo querer averiguar quién la tocaba.
¿Había alguien más?
Se levantó en silencio para procurar no asustar a nadie, y comenzó a seguir aquella dulce voz, la cual parecía ser acompañada por un instrumento, que resonaba en armonía en su cabeza.
Rodeó el gran árbol con cuidado y llegó hasta el otro extremo.
Y definitivamente, sí que había alguien más.
Era un chico de cabellos rubios que parecían dorados. Yacía calmado mientras estaba en silencio tocando armónicamente el arpa. Tocaba en silencio, tarareaba suavemente con aquella voz tan fina al compás del arpa. Vestía una camiseta blanca y unos pantalones marrón claro.
Además, de accesorio, llevaba una corona de flores que parecía ser hecha a mano por él mismo.
Jungkook, había quedado hipnotizado bajo aquel suave canto, como si fuera una especie de hechizo.
Eso, era algo extraño, ya que Jungkook, odiaba toda presencia humana, sea cual sea, pero esta, no parecía molestarle en absoluto, sino que parecía agradarle bastante. Quería presentarse, pero no sabía cómo.
Se aclaró la garganta y salió de su escondite.
Jungkook, se acomodó el pelo y dió un paso al frente, mostrándose firme.
—H-hola.
El chico, sobresaltó y miró a Jungkook.
—Oh, hola. — respondió el chico desconocido.
—Yo- —se interrumpió a sí mismo. —¿Quién eres?— preguntó. Realmente es un chico muy encantador.
—Encantado de conocerte.— sonrió tímidamente. Tenía una sonrisa cuadrada bastante bonita.
—Gracias, encantado de conocerte también. Soy Jeon Jungkook.— sonrió. —¿Y tú?
—¿No me recuerdas...?— se quedó en silencio. —¿N-no sabes quién soy...?— lo miró con cara de preocupación.
—Es que nunca te he visto. Es la primera vez que te veo.— dijo Jungkook.
—¿Por qué no vuelves...?— bajó la cabeza. —Te echo de menos...
—¿A quién?
—Te echo de menos a ti.— confesó.
¿Lo echaba de menos? Por Dios, ¿quién era él, y por qué reclamaba que volviera?
—Este campo es lo único que me gusta del mundo, porque nunca hay más humanos excepto yo.
—Entonces..., ¿me detestas?— preguntó.
—¡N-no quise decir eso...! Me refería a qué disfruto estar yo solo.— dijo.
—Yo no..., yo quiero compañía..., esto realmente no me gusta. ¿Te puedes quedar conmigo, porfavor?
—Supongo.
Jungkook, sonrió y se sentó a su lado.
—¿Realmente no tienes nombre?— preguntó Jungkook mirando al maravilloso campo de margaritas que tanto adoraba.
Taehyung, negó con la cabeza desviando la mirada.
—Sí que tengo nombre. Recuérdalo. Porfavor.
No recordaba nada... A Jungkook, se le ocurrían bastantes preguntas por hacerle a este.
—¿R-recordar? ¿El qué, y por qué?— preguntó.
—Es depende de ti...— dijo. Su mirada, parecía haberse apagado, como si Jungkook lo hubiera decepcionado.
—¿Y si en lugar de eso, te pongo uno?
—Como gustes...
—¿Qué tal... Taehyung? Sí, Taehyung es un nombre muy bonito.
Taehyung, lo miró con emoción. Su mirada, se iluminó y esbozó una sonrisa en la comisura de sus finos labios. Asintió con la cabeza efusivamente mientras dejaba el arpa a un lado.
—¡Me gusta!— sonrió. —Muchas gracias.— agradeció mientras sonreía. —No hay suficientes palabras para expresar mi felicidad, enserio. ¿Puedo darte un abrazo?— preguntó emocionado. La gratitud en su interior era demasiada.
Jungkook, no negó en abrazo. En realidad se moría por uno.
Sin pensarlo dos veces, Taehyung, se lanzó a los brazos del contrario y se abrazo a su cuerpo. Jungkook, no podía dejar de mirarlo. Tenía un cuerpo muy delicado y definido, tenía una sonrisa tierna y corazón puro. Era agradable estar con él.
—Tu presencia es cómoda.— admitió Jungkook.
—La tuya también. De verdad, muchas gracias Jungkook. Sabes, si te soy sincero, yo nunca vi este campo de margaritas, tampoco te vi a ti.— dijo.
—¿Ah sí? Qué casualidad, porque yo tampoco nunca te vi a ti ni a este lugar. Comencé a verlo de repente cuando perseguía una mariposa que para mí era única.
Taehyung, le comentó que él tocaba el arpa tranquilamente sentado en la hierba verde, cuando más tarde vió como al otro lado del campo, habían margaritas.
—Yo la verdad nunca me había molestado en ver si había más gente aquí.— exhaló. —Siempre he preferido estar yo solo, sin más presencia humana a parte de la mía.
—Oh. ¿Te molesto?— preguntó.
—¡No, no! Quédate, porfavor.— suplicó con ojos de cachorro.
Taehyung, rió en silencio ante la actitud de menor y asintió con la cabeza. De todas formas, no se podía ir de ahí.
—Me voy a quedar, no te alarmes.— aseguro. —Estoy destinado a estar contigo.
—Gracias.— sonrió un poco desconcertado. Decía cosas que Jungkook no entendía. —¿Cómo has llegado hasta aquí?— preguntó Jungkook.
—No sé. No recuerdo nada. Solo recuerdo estar aquí siempre y ya está.— afirmó mientras inclinaba las cejas, mirando al frente.
—Entiendo. Sabes, aquí nunca se ha hecho de noche, ¿te has dado cuenta?
—Sí. Me dí cuenta de ello. Aquí es el paraíso, ¿lo sabías?
—¿Paraíso...? ¿Por qué lo dices?— preguntó.
Taehyung, tragó en seco.
—No te lo puedo decir... Debes descubrirlo tú, yo no tengo que decirte nada. Sabes, tú lo sabes todo. Estás aquí por algo. Queda poco tiempo, porfavor, recuérdalo, sé que puedes hacerlo.
Jungkook, sentía que era capaz de perder la cordura ahí mismo y volverse loco. ¡No sabía de qué le estaba hablando! Pero extrañamente, le parecía algo que él sabía...
Oh por Dios, ¿qué es esto...?
Jungkook, recorría el campo de margaritas en silencio.
Había hecho un puchero con sus labios mientras su mente aún pensaba en lo que le dijo Taehyung anteriormente.
Realmente lo confundía.
Después de un largo paseo para tratar de recapacitar volvió de nuevo al árbol, el cual compartía con Taehyung.
Una cosa que nunca le ha mencionado a este, es que cada vez que está cerca del árbol, empieza a recordar cosas, fragmentos sueltos de lo que llegaban a ser su vida, pero... Nadie tenía cara y menos, una voz. Eso lo asustaba mucho.
—Hola.— saludó mientras se sentaba al lado de Taehyung. —¿Estás bien? Te noto serio.
—Eres tú. ¿No me recuerdas?
—No te recuerdo... Ya te lo dije. No sé a qué te refieres, me estás preocupando mucho, basta, porfavor.— lo miró con casi lágrimas saliendo de sus ojos. —No me gusta que hagas eso...
—Tú sabes bien quién soy. Rebusca entre tus fragmentos...
Taehyung, se acercó poco a poco hasta él, para después abrazarlo en un intento de calmarlo.
—Te ayudaré a recordarlo. Trataré de hacerlo...— dijo sonando convencido.— Me queda poco tiempo... —susurró en voz baja.
¿Poco tiempo? ¿De qué? ¿Por qué? Siempre decía cosas así de repente, que impactaban y asustaban a Jungkook de una manera imposible.
—¿No recuerdas a nadie...?— preguntó.
—No... Realmente lo intento, pero te juro que no recuerdo nada... No sé a qué te refieres y me da miedo de que me perjudique. ¿Qué debo hacer? Ayúdame...—suspiró con agonía.
—Solo cálmate, ¿vale? Recordarás.— aseguró. —Hablemos de otra cosa ¿de acuerdo?
Jungkook, asintió.
Unos minutos más tarde, comenzó a calmarse para después mirar al mayor. Mantenía la mirada fija en el campo con una ténue sonrisa en su rostro, y... Una bella corona de flores hecha a mano.
Extrañamente, esa corona de flores hecha a mano, le llamaba la atención, lo hacía sentir extraño.
—Tu corona de flores...— comenzó a decir Jungkook.
Taehyung, salió de su trance, y miró a Jungkook con alegría. Levantó las cejas, y respondió.
—¿M-mi corona de flores?— preguntó entonando la voz, indicando que esperaba una respuesta.
—Es bonita.— sonrió Jungkook. —Me gusta mucho. ¿Cómo la has hecho?
Taehyung, se encogió en su lugar. Oh por Dios, definitivamente Jungkook no recordaba nada de ello. Taehyung quería rendirse por completo.
—La hizo una persona muy importante en mi vida.— se la quitó de la cabeza, y la tomó en manos. —Él siempre está ahí para mí, en todo momento, lo amo tanto...— dijo mientras la observaba.
—Oh...— dijo, sintiéndose un poco excluido.
—Él debe ser alguien muy importante en tu vida ¿no es así?— preguntó con un semblante triste.
—Lo es, y lo seguirá siendo. De hecho, él es mi fuente de inspiración en todo momento. Si tan solo no nos hubiéramos peleado, él...— Taehyung calló.
—¿Él... está bien?— sonó preocupado. —Es que tu tono de voz no dice que esté bien.— afirmó.
—Olvídalo... No pasa nada.
—¿Seguro? No suenas convencido de tus palabras.
—Sí, estoy muy seguro, no pasa nada.— afirmó mientras sonreía.
Jungkook miraba sus ojos. Él, mentía. No estaba bien. Sus ojos reflejaban su dolor interior, el estaba sufriendo en silencio, pero seguía sin entender el por qué, todo era muy confuso...
—Taehyung— llamó. —¿Quieres ir conmigo al campo para recoger un par de flores? Ahora, están muy bonitas, como tú.— sonrió.
Taehyung, sintió su corazón endulzarse ante las palabras del menor. Lo hacía sentir como si todo fuera a estar bien en un abrir y cerrar de ojos.
Asintió con la cabeza y se levantó.
—Me gustaría mucho...— sonrió. Extendió su mano hacia el menor, y fueron al campo a recoger flores.
Ambos se notaban alegres mientras corrían alrededor del campotomados de la mano inconscientemente. Yacían con una sonrisa esbozada en su rostro y se miraban de vez en cuando.
Cada segundo, era más feliz que el anterior, cada minuto se hacía increíble. Cuando estaban juntos, el tiempo transcurría con velocidad.
Pasaron las horas, y decidieron irse a sentar bajo el árbol nuevamente.
Jungkook, estaba contento, mientras Taehyung no tanto. ¿Qué le había pasado? Había notado que mientras más transcurre el tiempo, más callado está.
—¿Taehyung, qué te ocurre? Tu estado de ánimo, ya no es el mismo.
—Estoy bien, Jungkook.—dijo. —Simplemente deja de preocuparte, no es realmente necesario ¿vale?
Jungkook asintió con la cabeza mientras miraba hacia otro lado.
—¿Podrías contarme más respecto hacia ése chico?— preguntó Jungkook, interesado en el tema. —Quiero saber más de él, quiero saberpor qué es tan importante para ti.
—Como quieras. Él era importante para mí, porque es y fue mi único amor. Es la única persona que cautivó mi corazón. Es la única persona que me enamoró con su manera de hacer las cosas, con su manera de actuar,todo es perfecto en él. Siempre fue una apasionado por los campos de flores y la música, de hecho, él me enseñó a tocar aquella melodía que toqué antes.— sonrió. —Sabes, él también fue quién se encargó de hacerme esta corona de flores. Es perfecto en todo.
—Oh... Realmente suena como una buena persona.— dijo. —Me gustaría conocerle.
Taehyung, reaccionó antes esas palabras. ¿Concerlo? El sabía que era algo imposible desde el principio, incluso si quisiera no podría hacerlo.
Jungkook vió como su mirada perdía aquel poco brillo que le quedaban en los ojos, y bajó la mirada.
—Me alegra que pienses eso de él...— dijo. —Ojalá pudieras entenderme...— susurró para sí mismo, pensando que Jungkook no lo había escuchado.
—¿Entender el qué?— preguntó.
—Entendera quién me refiero... —dijo. —Jungkook —colocó sus manos en su cara. —, tú,lo sabes todo, abre los ojos, porque tambiéneres parte de la historia.— confesó.
—N-no te entiendo, no entiendo nada.— frunció el ceño preocupado. —Y-yo intento entender, pero no puedo. Intento recordar, pero tampoco puedo... Taehyung...— llamó. —¿Qué debo recordar? Porfavor, dímelo. Siempre que trato de recordar algo, mi cabeza duele... ¿Por qué?
—Jungkook... Yo no te puedo decir nada. Solo puedorefrescarte la memoria... Me quedapoco tiempo.
Poco tiempo... Realmente le quedaba un tiempo impensable, le quedaba menos del que creía. El tiempo verdaderamente es oro...
Si tan solo Jungkook pudiera revisar más allá de lo que ya hace, se daría cuenta de todo, se daría cuenta dequién es Taehyung...
—¿Por qué te queda poco tiempo...? ¿No que te ibas a quedar conmigo...?
—Yo ya estoy contigo. Vaya a donde vaya,estamos juntos.
Jungkook, no entendía nada... ¡Taehyung decía cosas extrañas!
Habían pasado horas y horas y Jungkook había comenzado a notar a Taehyung distante de él. Pero no físicamente, si no en el sentido de dejar de hablar con él, o ser más cerrado,se estaba apagando...
—Taehyung... ¿Qué sucede...?
—El tiempo... El tiempoya se ha acabado...
—¿Qué dices...?— preguntó.
Antes de poder darse cuenta, el sol comenzó a bajar,estaba oscureciendo. Jungkook, no se podía explicar como había pasado eso. Las margaritas, comenzaron a marchitarse y arrugarse, hasta que los pétalos se caigan al suelo.
El mundo a su alrededor estaba siendo destruido.
Jungkook, sintió como se le venía el mundo encima. Su paraíso, estaba siendo derribado y él no puede hacer nada al respecto.
—¡¿Taehyung, qué está pasando?! Porfavor, respóndeme... —dejó caer una lágrima.
—No llores,todo va a estar bien.
—T-todo está cesando, tengo miedo. No sé qué hacer, y sigo sin recordar. Porfavor,quédate a mi lado...
—Porfavor, Jungkook— tomó su arpa. entrelazó sus manos. —,recuérdame.Sigue sonriendo como siempre.— le ofreció el arpa. —Kim Taehyung,te adora.
Taehyung, derramó una lágrima y en cuestión de segundos, desvaneció, convirtiéndose en polvo hasta desaparecer por completo.
—No, no... ¿Qué está pasando...? Esto no me gusta. Porfavor, alguien,cualquier persona, socorro...
Jungkook, comenzó a derramar lágrimas mientras observaba todo venirse abajo. Su paraíso estaba siendo destrozado enfrente suyo.
Se abrazó al arpa de Taehyung, cuando vió que se hizo de noche hasta oscurecer y perder la consciencia...
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Tresaños atrás...
—¡Jungkook, no te vas a ir al extranjero!
—¡Debo ir! ¡Ahí haya más oportunidades de trabajo! ¡La vida ahí, es más fácil!
Taehyung, miró a Jungkook.
—¿Me vas a dejar?— preguntó Taehyung . —Decías quererme mucho, pero no me lo estás demostrando... Dijiste que estábamos juntos en esto, que saldríamos juntos adelante...
—Y lo estamos.— lo miró con ojos suplicantes. —Solo que tú no me estás entendiendo... Quiero que nos vayamos, juntos.
—¡No podemos!— gritó Taehyung. —¡No podemos irnos de Corea! Eso fue lo que acordamos... Acordamos hacer de la música un lugar increíble. Por ti, sé tocar el arpa ¿recuerdas...?
...
Cincoaños atrás...
Jungkook, había ido al nuevo parque que acababan de inaugurar hace un par de horas atrás.
Le pareció interesante ir a ver como se vería por dentro, y la del gente que se podría encontrar en él.
Nada más entrar, sintió como si fuera un nuevo lugar. ¡Estaba repleto de naturaleza!
No pudo evitar sonreír en grande al sentir esa sensación de libertad en su interior, por eso amaba la naturaleza, porque erainofensiva.
Odiaba a con todas sus fuerzas a los seres humanos, entre ellos, él. El ser humano, se encargaba de contaminar cada cosa que pueda, se encargaba de reducir la naturaleza sin necesidad y sin cesar.
Sin pensárselo dos veces, ingresó por aquella gran verja que conducía hasta el interior del parque y se sintió cómodo.
Él y la naturaleza eran uno.
Miraba a todos lados, ¡todo era perfecto!
Lo que más lo hacía amar ese parque, era porque el material del que estaba hecho, no perjudicaba a la madre naturaleza, no era dañino.
Además, el parque, estaba vacío.
O eso quiso creer.
Mientras paseaba, mirando flores y plantas, escuchó sonar un instrumento de una manera estruendosa, ¡era horrible! Por Dios, ¿Quién toca tan mal?
Pero, no sólo tocaba un instrumento, si no que también cantaba. Su voz, era increíble, tanto, que parecía angelical.
Siguió su voz y llegó hasta un árbol gigante.
La persona responsable de aquella delicada voz, se encontraba descansando bajo el gran árbol.
Para su mayor sorpresa, se encontró con alguien de su misma edad.
Era un chico joven, de cabellos rubios, ondulados y delicados. Tenía unos ojos cafés que lo enganchaban profundamente. Traía puesta una camisa blanca, metida dentro de unos pantalones de color beige. Parecía tan delicado a sus ojos...
—Disculpa.— dijo Jungkook.
El chico, no respondió.
Parecía demasiado concentrado mientras trataba de tocar correctamente el arpa a medida que cantaba, con el ceño fruncido.
—¡Disculpa!— volvió a decir un poco más alto que la vez anterior.
—Oh, ¿toqué demasiado alto? Lo lamento.
—No es eso, descuida.— negó. Claramente, sí era porque tocó demasiado alto y bastante mal a su parecer. —Es que, escuché tu voz a lo lejos, y me parece muy bonita. Quería saber si es posible que me dejaras oírte cantar...
—Amm... Supongo...— sonrió. —Puedes sentarte a mi lado, si gustas. Realmente no sabía que hubiera alguien más en el parque, recién lo han abierto.— confesó.
—Yo tampoco pensé encontrar a alguien. Simplemente vine porque vi que era un parque repleto de naturaleza.
—Yo vine porque me enteré de que había un gran árbol aquí-
—¡¿Te apasiona la naturaleza?!— interrumpió Jungkook emocionado.
—Simplemente los árboles, así que sí, se podría decir que es algo así.— se soltó de hombros y rio ante la reacción del más joven. —¿Qué debería cantar?— preguntó.
—Antes, me gustaría saber tu nombre...— admitió un poco tímido. —Yo me llamo Jungkook, ¿qué hay de ti?—sonrió.
—Soy Taehyung, encantado de conocerte.— le devolvió la sonrisa.
—I-igualmente.Volviendo al tema... No he pensado en una canción que puedas cantar.
—¿No? ¿Tal vez una canción que te guste mucho?— sugirió.
Jungkook, le habló sobre una canción muy bonita y lenta que le apasiona hasta la fecha. Lamentablemente, Taehyung dijo que la conocía, pero que no la sabía cantar adecuadamente.
Terminó cantándole ‘Put your head on my shoulder’ de Paul Anka. Canción que Jungkook también conocía y lo apasionaba bastante. Era de sus favoritas.
Escucharlo cantar, era algo bastante increíble. Parecía irreal de lo bien que cantaba.
No pudo evitar sonreír y animarse mucho. Su entonación, su delicadeza, todo lo hacía bien.
El tiempo al lado de Taehyung, transcurría con velocidad.
Él era feliz.
Mientras hablaban tranquilamente, una mariposa dorada, se posó en la mano de Taehyung.
Desde aquel momento, Jungkook, supo que estaban destinados a amarse.
...
—¿Jungkook? ¿Me estás escuchando? Jungkook, Jungkook.— tocó suavemente su hombro.
—Así no llegaremos a nada. Sí seguimos así, no llegaremos a nada...
Esas palabras, marcaron por completo a Taehyung. Jungkook, había abierto una herida que aún no terminaba de sanar.
Taehyung, había tenido una vida difícil junto con sus difuntos padres. Nunca lo ayudaron en nada, solo eran capaces de decirle que jamás llegaría a nada.
—Taehyung, lo siento mucho... No quise decir-
—¡Vete! V-vete, y no vuelvas...
—No es así... Entiéndeme, yo-
—¡Fuera de aquí Jeon Jungkook, fuera!— gritó Taehyung. Tenía la respiración acelerada.
Jungkook, no pudo hacer más que tomar su chaqueta y las llaves de su coche.
Bajó hasta el aparcamiento, y entró en su coche.
En cuestión de segundos, había llegado hasta la autopista.
Conducía por encima del límite de velocidad, con lágrimas en los ojos, arrepentido de sus acciones. Taehyung, no lo quería volver a ver, no después de lo sucedido.
Había comenzado a recordar momentos felices que habían tenido, olvidándose por completo de la autopista...
No vió aquel cartel que ponía en mayúsculas no pasar, y se desvió de la autopista.
Al darse cuenta, instantáneamente cambió de dirección, y pisó el freno.
Para su desgracia, detrás suyo, venía ungran camión a toda prisa...
Y sucedió lo que sucedió.
Jungkook, con veintitrés años de edad, tuvo un accidente automovilístico, causándole una lesión en el cerebro, cayó en un profundo sueño, conocido como coma.
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El pitido de aquella máquina, resonaba por toda la habitación.
Jungkook, seguía con vida.
—Tenemos que desconectarlo...— dijo el médico con un semblante serio.
—¡No pueden hacer eso! ¡Él, volverá, las cosas, no pueden acabar así.— exclamó Taehyung mientras caían lágrimas sin cesar.
—Lleva dos años en coma...— replicó. —Le hemos dado demasiado tiempo para despertar. Volveré en cinco minutos, puedes despedirte.— salió del lugar y cerró la puerta.
Taehyung, contuvo sus ganas de romper a llorar y se volvió a Jungkook.
Yacía tumbado en la cama de la habitación, con los ojos cerrados y la boca entreabierta. Él aún respiraba, pero no abría los ojos...
Taehyung, acercó una mano a su rostro y acarició su mejilla.
—Mi pequeño príncipe... ¿por qué no despiertas? Te necesito a mi lado... Una promesa, es una promesa, que no se puede romper... Si tan solo no hubiéramos peleado ese día... — suspiró. —No quiero que te desconecten ¿Sabes qué significa eso...?
No pudo soportar esa presión en su pecho, y rompió a llorar. Entrelazó su mano con la de Jungkook, manteniendo la esperanza de que despierte antes de que sea tarde y escondió la cabeza.
—Porfavor, despierta. No me hagas esto...
Jungkook, movió un dedo lentamente.
Taehyung, sintió cómo Jungkook reaccionaba poco a poco.
—Jungkook, ¿m-me escuchas...? Porfavor, dime que me escuchas...
Jungkook, comenzó a abrir lentamente los ojos mientras movía la cabeza a los lados, observando a su alrededor.
—¿D-dónde estoy...? —preguntó Jungkook.
—Despertaste Jungkook... Estás despierto.— sonrió. ¿Me recuerdas? Soy Kim Taehyung... Tu novio.— sonrió mientras descendía una lágrima por su mejilla. —El chico que cantó para ti...—dijo para refrescarle la memoria
—¿Eres Kim Taehyung,el chico de mis sueños...?— preguntó. —Te recuerdo, eresmi buen amor.— sonrió.
—Sí, soy yo. Soy ese chico.— comenzó a llorar. —No sabes cuanto te eché de menos, Jungkook. Verte en coma durante dos años fue muy duro para mí...
—¿No fue real...?— preguntó Jungkook. —Nuestro paraíso ¿n-no existe?Éramos felices, solos tú y yo junto con la naturaleza.
—Jungkook, reconstruyamos un mundo feliz de nuevo, solos tú y yo.
—¿Prometes no irte de mi ladootra vez...? —preguntó con una mirada suplicante.
—Prometo no irme de tu lado, tenlo por seguro.— rio.
Unieron sus labios en un dulce beso. Hace tanto que no sentían los labios del otro... Durante el beso, Jungkook, comenzó a derramar lágrimas.Recordó quién era Kim Taehyung para él. Taehyung, acarició el suave cabello castaño de Jungkook.
El cielo oscuro, comenzó a ser libre de nubes grises, dejando entrar la luz del sol en la habitación.
Mientras se besaban, por al lado de la ventana, pasaba una mariposa de alas doradas, volando con tranquilidad, repartiendo alegría a todo aquel que la vea.
Jungkook, había recuperado su felicidad.
—𝒆𝒗𝒆𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒎𝒐𝒔𝒕 𝒖𝒏𝒆𝒙𝒑𝒆𝒄𝒕𝒆𝒅, 𝒊𝒔 𝒕𝒉𝒆 𝒎𝒐𝒔𝒕 𝒍𝒊𝒌𝒆𝒍𝒚 (𝗁𝖺𝗌𝗍𝖺 𝗅𝗈 𝗆𝖺́𝗌 𝗂𝗇𝖾𝗌𝗉𝖾𝗋𝖺𝖽𝗈, 𝖾𝗌 𝗅𝗈 𝗆𝖺́𝗌 𝗉𝗋𝗈𝖻𝖺𝖻𝗅𝖾)
THE END
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(lágrimas de alegría)
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Espero que les haya agradado la historia en sí.
Sobretodo el concepto de la mariposa dorada, porque realmente es algo en lo que puse muchísima imaginación.
No sé si a vuestros ojos se verá como gran cosa, pero yo he puesto todo mi esfuerzo, en ello.
¿Mientras leían el libre, cuáles eran vuestras teorías?
¡Pronto más historias como estas!
Que la mariposa dorada te acompañe <3
Atte: Laautora