Te veo y te escucho

Summary

Madrigal guarda un secreto que provoca una catarata de malas decisiones que la obligan a irse de Encanto junto a Mariano Guzmán. Cinco años después de que ambos jóvenes escaparon de sus vidas en el pueblo mágico, son obligados a volver pero nada es igual y ellos tampoco, dejaron heridas sin sanar y fueron egoístas pero también tratan de velar por su actual familia.

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𝖎𝖓𝖙𝖗𝖔𝖉𝖚𝖈𝖈𝖎𝖔́𝖓



Dolores Madrigal guarda un secreto que provoca una catarata de malas decisiones que la obligan a irse de Encanto junto a Mariano Guzmán.


Cinco años después de que ambos jóvenes escaparon de sus vidas en el pueblo mágico, son obligados a volver pero nada es igual y ellos tampoco, dejaron heridas sin sanar y fueron egoístas pero también tratan de velar por su actual familia.



Debemos irnos


Es lo último que Dolores creyó haría o diría a Mariano, el amor de su vida y el prometido de su prima.


El hombre con quién compartía lecho, de manera descarada y abominable, traicionando de la peor manera a Isabela, a su familia y a todos aquellos que la quisieron.


- mi madre no reacciona, está empecinada en que me case con Isabella - habla el hombre, escondido a su lado en un rincón del pueblo.


Mariano parece cansado y lo está, discutió con su madre toda la noche para terminar con su padre imponiendo su opinión absoluta y saber que haría lo que su familia le decía.


El único heredero de los Guzmán quien se casaría con la primogénita predilecta de los Madrigal.


Todo parece perfecto, pero Mariano no quiere esto. Toma las manos de su amada Dolores, la cual se mantenía en silenció, como si estuviera pensando en todas las posibilidades.


- mi abuela hablara después de la ceremonia de Antonio con tu familia - le comenta Dolores, su voz era un susurro no solo por su don, sino también porque le temblaba.


- Dolores debemos decirle a nuestras familias sobre lo nuestro, esto ya es demasiado - razona Mariano, angustiado de lo que podría pasar.


No se siente capaz de ponerse de rodillas y pedirle matrimonio a Isabella, no cree que pueda besarla sin sentirse el ser más infeliz de la tierra, no puede y no quiere casarse sin amor.


- n-no, no puedo, Mariano - razona con miedo y todo su cuerpo tiembla- Isabela te ama, mi familia quiere el matrimonio, yo no puedo ser egoísta.


Lágrimas traicionan sus ojos, no quería hacerlo frente a Mariano pero se sentía tan contenida. El compromiso del hombre que amaba, la ceremonia de su hermano y pronto la tortuosa boda de su prima con su "amado".


- ¿Y no es más egoístas de su parte no permitir te amar? Sí, puede ser egoísta y yo entiendo el sentimiento, amo a mi madre con mi vida pero aún así le dije mi disgusto sobre este acuerdo entre ella y Alma - recordó y Dolores solo se siente absoluta y completa impotente.


- Mariano, yo solo quiero estar contigo y no sentir que soy el peor ser de este mundo - le confiesa y él también se siente igual.


Mariano ama a Dolores con su vida, desde que ella cumplió los 18 están en esta relación secreta en que ambos disfrutan de su amor joven, que se vuelve un amor verdadero y único.


Pensó en decirle a su madre, creyó conveniente en una cena albergar el tema del matrimonio porque el tenía 25 años en ese entonces y estaba emocionado por la idea de pedirle matrimonio a la que fue su novia desde hace tanto.


Gran sorpresa se llevó.


«

hablando del matrimonio querido, Alma y yo hablamos sobre esto y como sabes una de sus nietas, Isabella, esa bella y perfecta niña está en época casadera y como tú estás soltero hemos decidido que se casen

»


Fue rápido, conciso y duro, tanto para el como para Dolores cuando le contó.


- yo solo quiero amarte como se debe, sin pena ni miedo, bajo nuestros términos y con la libertad que merecemos -dice el hombre, tan seguro que en otras circunstancias, Dolores lo hubiera visto enamorada.


- a lo mejor ese día nunca llegue - se desanima y casi como reflejo suelta las manos de Mariano cuando oye a lo lejos a su familia llamándola-, tengo que irme, lo siento pero... Mi familia.


No continúa, los labios de su amado la besan, con una suavidad y calidez que hace puro el momento, alejando la atmósfera triste de todo aquello.


- ve con ellos, lo entiendo - murmura y besa su frente.


- te amo - murmura Dolores.


- y yo a ti Dolores.


........


- princesa ¿Estás bien? - pregunta angustiado Félix, viendo a su hija tambalear al levantarse de la mesa.


Los demás familiares parecen no darse cuenta.


- sí papá... Me sentí mareada - comento en voz baja, sosteniendo sé de su padre.


- llevas semanas así mi chiquita ¿No será algo? -acaricia su rostro, Dolores siente reconfortante el tacto de Félix.


- solo no he dormido bien - confiesa.


- ¿Algo de lo que deba preocupar me? - cuestiona. Dolores siente una necesidad terrible de contar le la verdad.


- la ceremonia de Antonio, eso es todo - miente.


- todo va a estar bien mi chiquita, Toñito tendrá un gran don y estaremos ahí por cualquier cosa - dice positivo-, ve a tu cuarto y luego te llevo un tecito para que te relajes ¿Si?


La muchacha solo afirma, recordando que su padre le decía sobre su salud. A lo mejor una visita al médico del pueblo no le vendría mal.


..................


Las personas en la casa están llenas de júbilo dentro de la nueva habitación, pero Dolores y Mariano no pueden compartir ése ánimo de fiesta.


- ¿Estás segura de esto? - cuestiona Mariano, con la mente en blanco.


- Mariano el médico me lo dijo, y-yo... No miento - dice con las manos en los oídos, aterrada.


- se que serías incapaz, pero... No puedo creer lo - el muchacho ve el vientre de su amada y ella no puede más que llorar cuando se da cuenta- se que esto es difícil pero...


- ¿Solo difícil? Mariano estoy embarazada - dice destrozada, quería que la tierra se la tragara y desaparecer, sintió los brazos cálidos de su amado rodear la y dejo de escuchar a su alrededor para solo oír los latidos de Mariano- ¿Que voy a hacer?


- querrás decir, que vamos a hacer - corrige Mariano, Dolores se separa incrédula de lo que dice- ¿Que pensaste?, ¿Que te dejaría sola en un momento así?


- pero tu compromiso con...


Mariano niega y Dolores hace ese ruidito sintiéndose terrible.


- si antes estaba dispuesto a romper el compromiso cara a cara con Alma, ahora mucho más - insiste y Dolores lo ve con horror- ya no somos solo nosotros dos.


- no le puedo hacer esto a mi familia - se dice, sintiéndose el peor ser del mundo.


Mariano no puede creer la terquedad, pero entiende la solidaridad familiar que tiene, el miedo de decepcionar a los que ama y lo que conlleva confesar se.


- ¿Y la nuestra que?, Ellos deben entender - insiste el muchacho sosteniendo la al verla trastabillar-, no voy a casar me con Isabela, no voy a dejar te sola y mucho menos cuando llevas a mi hijo en tu vientre - declara con una seguridad impresionante-, ahora somos una familia. Debemos decirles.


- debemos irnos.


Mariano no puede creer lo que dice Dolores.


..............


- ay cariño, ¿Y ese abrazo? - dice Pepa, apareciendo un arcoiris al sentir el abrazo repentino de su hija.


Dolores se contiene el llorar y decir le la verdad, solo se aferra más a su madre como si tratara de tatuar en su memoria el recuerdo de su calidez, el de toda su familia enrealidad.


- solo... Te amo mucho mamá, eres la mejor madre y espero algún día ser como tú - contesta.


- mi Dolores, amorcito precioso - susurra acariciando el cabello de la mulata-, seguro que algún día serás una gran madre, cuando te cases con el hombre que se gane tu enorme y bello corazón, eres la mejor hija que la vida me pudo dar...


Si tan solo supiera.


.............


El sol ya se ha escondido pero Mariano Guzmán y Dolores Madrigal solo piensan en seguir al encapuchado que los guía por el camino escondido entre las montañas de Encanto.


Dolores oye a lo lejos a su familia llamar la desesperada, una tormenta se avecina y es insoportable oír a su madre llorar desconsolada.


- el clima se puso algo tempestuoso, pero Pepa solo tiene poder en Encanto - dice el encapuchado, mientras llegan frente a un río, Mariano no suelta la mano de Dolores.


- bueno... - dice el hombre, sin saber que decir, jamás espero que Dolores se alejara de su amado para abrazar lo, este tembló desacostumbrado al contacto humano.


- tío, gracias de verdad - murmura Dolores.


- gracias a ti por guardar mi secreto -responde, este mira al hombre más alto y con una voz algo suplicante pide-, porfavor cuida a mi sobrina.


- lo haré, gracias por ayudar nos Bruno, no eres como los demás decían - habla Mariano- nunca olvidaré lo que hizo por nosotros.


Bruno quiere llorar pero se contiene aún abrazando a su sobrina que parece aferrar se.


- yo amo a mi familia, haría lo que sea por ella.


- y ella te ama a tí tío Bruno - murmura Dolores, separándose por fin de éste- gracias a ti podré ser feliz con mi actual familia y espero algún día que está forme parte de Encanto.


- tocó madera - se ríe pero cruza los dedos y aguanta la respiración. Dolores se sobresalta al oír estruendos y rayos, apenas se oyen para los otros dos, pero para ella es como si estuviera presenté- es mejor que se vayan.


Dolores vé como su tío se marcha como si nada.


Toma la mano de Mariano y ambos empiezan su camino, con sus maletas y recuerdos en la espalda y sus antiguas vidas a sus sombras, sin atrever se a mirar atrás y solo mirarse a los ojos para dar se aliento.


- te veo y solo te veré a ti Dolores, estaremos juntos a pesar de todo ¿Está bien? - le propone y ella asiente felizmente y se aferra a él con miedo pero más esperanza que otra cosa.


...............


Fueron 3 días de extensa caminata y agotador recorrido por un ambiente que jamás fue el suyo, acostumbrados a la familiaridad de un pueblo en el que siempre vivieron.


Llegaron a uno bastante grande, parecía tranquilo y acogedor a pesar de lo movido, mucho más que Encanto que estaba en constante construcciones.

Dolores había perdido su don y aunque al principio fue presa del pánico, Mariano la ayudo a sobrellevar lo y al final de su primera semana, cuando estaban quedándose en una posada con el dinero que habían llevado consigo, Dolores se sintió con una paz extraña con la que se había desacostumbrado.


Ahora estaban en una capilla, vestidos con la ropa más elegante que pudieron sacar, aceptando ser esposos frente a la ley de Dios, solos, pero juntos y apoyándose mutuamente.


- Dolores, yo te veo y siempre veré por tí y por nuestra familia, por lo nuestro y por todo el camino que hemos y vamos a recorrer juntos - dice Mariano, tomando las manos de Dolores que no puede más que llorar de la felicidad-, no hay mujer con la que me vea pasando el resto de mis días, ni ninguna otra alma que me provoque esta paz y felicidad como tú, eres la criatura que en mis sueños he anhelado por años y que al unir nuestras vidas en esta aventura me ha llenado de dicha, prometo que sea como sea nuestra vida, siempre estaremos juntos.


- Mariano, yo te escucho, escucharé todas tus penas y tus alegrías y las compartiremos hasta el final - Mariano no sabe si llorar o no- seremos libres de estar juntos, te seré fiel, seré tu amiga y tú confidente hasta que la muerte nos separe y nuestras almas se unan mucho después.


El padre que hospicio la ceremonia, se siente fascinado del como una pareja tan joven y enamorada está sola en un momento así, pero no se cuestiona pues el no es quien para criticar.


- ahora los declaro marido y mujer - anuncia y Dolores no puede aguantar, salta a los brazos de Mariano y lo besa, ocasionando risas de los presentes de la iglesia.


Mariano y Dolores solo pueden disfrutar ese momento tan irreal para ellos, al separar sé corren fuera de la iglesia y se dan cuenta que al cruzar las enormes puertas un millón de mariposas vuelan sobre sus cabezas y bailan a su alrededor. Mariano parece asombrado y maravillado, pero Dolores no puede sentir se más feliz por este espectáculo que la hace sentir cerca de su familia.


................


La casita Madrigal fue reconstruida y todos están felices, todos menos cierta parte de la familia que no puede más que ver la puerta que era de su hija que brilla esa noche y les da esperanzas.


- Pepi, querida - dice Félix bajo la tormenta de lluvia bajo su mujer, está arrodillada frente a la puerta- todo va a estar bien, ella debe estar bien.


- pero yo la quiero aquí Félix, quiero a nuestra hija devuelta - solloza desconsolada y aunque la gente en la casa no presta atención a esto, la misma familia ve a la distancia- mi niña, ¿Dónde estás pequeña? Porfavor vuelve...


El nudo crece en la garganta de Félix y Camilo no puede con las lágrimas que se acumulan y corren por sus mejillas, se siente destrozado y no importa cuanto haya pasado teniendo que lidiar con esos cuatro meses entre perder sus dones y el perder a su hermana.


- mami - dice Antonio, acercándose para abrazar-, extraño a Dolores.


- yo también la extraño Toñito - concuerda y Camilo no puede resistir a abrazar a su madre también para su padre con su paraguas refugiar los en su duelo.


- ¿Algún día volverá? - pregunto entre hipidos el pequeño.


Camilo solloza y su madre no puede más que aferrar lo a su cuerpo.


- estaremos bien, mientras estemos juntos - asegura Félix, tratando de ser el bálsamo de las heridas de su familia.


Su corazón está destrozado por la perdida de su hija. Sin ella su familia está rota y agrietada como Casita lo estubo.


...............


Dolores duerme, Mariano la abraza mientras su mano descansa en el vientre hinchado, hay paz después de meses de privaciones y arduo trabajo.


Están en una pequeña casa rudimentaria, pero solo de ellos.


Dolores derepente escucha cosas, demasiadas y se remueve disgustada por la familiaridad de ese terrible sentimiento, oye los gritos, los caballos del pueblo, la gente de la misma y al mismo tiempo la naturaleza a su alrededor y sus ojos se abren cuando escucha tres latidos de tres diferentes corazones.


- ¡¿Dolores?! - exclama Mariano asustado por el movimiento de su esposa y nota que la aturdió- ¿Dolores tu don...?


- Mariano, Mariano son tres, son tres - repite frenética, se tapa los oídos y Mariano trata de calmar la.


- tranquila todo va a estar bien, solo respira - le dice abrazándola y hablando lo más bajo posible.


- Mariano son tres...


- ¿Tres que amor?


- son tres bebés...


Cree que oye mal, pero sabe que no es así. Son tres, tres bebés, trillizos.