||Prologo||
″El mejor amigo del hombre es el perro″
Esta frase es por seguridad que se ha escuchado más de una vez, desde tiempos antiguos, los seres humanos contaban con la leal ayuda de estos canes para sobrevivir entre la tierra salvaje, donde solo los más fuertes y aptos sobrevivían.
Actualmente en el mundo ninja un buen ejemplo de esto serían los miembros del Clan Inuzuka quienes residen actualmente en el País del Fuego en la aldea de Konoha, ellos se caracterizan por trabajar junto con perros ninja que son criados desde cachorros por los miembros mismos.
-- Wah~!
Y aquel día seria el encuentro entre los menores de la familia principal del Clan Inuzuka y sus compañeros de por vida.
-- Que flores tan bonitas -- la menor se tomó el tiempo de tomar uno de los narcisos amarillos que estaban por todo el prado excepto por el camino que ella y su hermano estaban ahora.
-- ¿No estas siendo exagerada? -- su hermano formo una sonrisita burlona haciéndola enojar.
-- ¡Cualquier cosa bonita es digna de ver, tonto! -- le saca la lengua haciendo que el otro se enojara igual que ella.
-- ¡¿A quién le dices tonto, tonta?!
-- ¡Pues a quien más que al tonto que tengo por hermano!
-- ¡¿Qué dices?!
-- ¡¿Acaso estas sordo?!
Los mellizos Inuzuka comenzaron a gruñirse como si fueran perros salvajes a punto de saltar hacia su enemigo y eso se hubiera vuelto realidad sino fuera por unos ladridos desconocidos para ellos.
No eran como los ladridos de los perros de su hermana mayor y mucho menos eran como el perro de su madre que podía hablar, frente a ambos estaban dos pequeños cachorros que los miraban entretenidos meciendo su cola de un lado al lado.
Dejando sus peleas cada uno se acercó a uno de los perros, el mayor con el cachorro de pelaje blanco con orejas cafés y la menor con el cachorro de pelaje negro y blanco.
-- Sus nombres son Akamaru y Shiromaru -- la voz de la matriarca se hace escuchar.
Los hermanos se giran para ver a su madre y hermana mayor junto a sus perros compañeros.
-- Mamá... hermana...
-- Cada uno se encargará del suyo, ¿De acuerdo?
Eran pocas las veces que la madre de los tres mostraba una sonrisa tan tranquila y pacífica, tal vez por la nostalgia del recuerdo de su propio encuentro con su compañero hace ya muchos años. Aunque no duro mucho ya que Akamaru orino en la cara de su hijo así que el lugar fue llenado por las risas de las tres mujeres.
Mientras ese bonito momento quedaba en las memorias de todos, la niña observo por un momento los ojos azules de su cachorro.
-- Trabajemos juntos a partir de ahora.
Con dos ladridos de confirmación, oficialmente Inuzuka Mimi había encontrado a su compañero más leal, el perro ninja, Shiromaru.
