Celo
Luzu Bottom - Quackity Top
Omegaverse
En una edificación apartada hecha completamente de mármol de cuatro pisos, en el tercer piso se encontraba un joven omega de feromonas a chocolate dulce ajustando el corset haciendo resaltar aún más sus caderas y pecho.
Se sentó en la silla de su escritorio mirando su reflejo tomando un labial de un sutil color rosa untándolo cuidadosamente en sus labios para después moverlos y ver que no se hubiera corrido.
Tomo la peineta comenzando a pasarlo por su suave cabello tratando de peinarlo hacia atrás pero este le llevaba la contraria volviendo a su tan característico cabello rebelde. Derrotado tomo unos broches acomodando su flequillo apartándolo de su frente dejando a la vista sus hermosos ojos rojos cuál rubí.
Sonrió al verse en el espejo.
Lo que más le caracteriza aparte de su cuerpo envidiable era su sonrisa que más de un alfa, y beta, se le a removido un sentimiento de querer poseerlo y corromper aquella inocencia.
Pero aquello estaba más que prohibido por todos los empleados del casino.
Si alguno se atrevía en intentar cortejarlo o tocarlo eran asesinados a mano fría por el mismo dueño de las nevadas.
Por una simple razón, ser el empleado favorito de nada más ni menos que Big Q.
Sus mejillas estaban teñidas con un pequeño rubor producto de una molesta calor en su cuerpo, lo asociaba a su nuevo uniforme un poco más ajustado de lo normal y de llamativo color rojo.
Su vista se detuvo en su cuello donde reposaba un grueso collar negro, las yemas de sus dedos tocaron el candado con forma de corazón asegurando que este estuviera bien puesto.
No quería ser marcado por cualquier alfa porque ya tenía uno.
Oh bueno su corazón y omega ya tenían a un alfa en mente pero este estaba fuera de sus posibilidades.
De su garganta resonaba un ronroneo por estar pensando en el alfa, su imaginación comenzó actuar creando un escenario ficticio.
Volvió en si al haber soltado un jadeo alto, su vista nublada por el momento caliente paso a su reflejo notando como su pecho subía y bajaba gracias a su respiración entrecortada debido al intenso calor de su vientre que se fue creando.
Luzu: Debes concentrarte - Golpeó sus mejillas con la palma de sus manos totalmente abochornado.
Busco en su cajón el frasco con sus pastillas supresoras para controlar su celo, ya había hablado con Charlie sobre su descanso y claro que al comienzo tuvieron un inconveniente porque no sabían a quien dejarle el puesto y que pudiera seguirle el ritmo al alfa.
Varios lo intentaron pero fallaron menos de media hora.
Teniendo que trabajar dos días con su pre-celo teniendo que consumir mas cantidad de las pastillas recomendadas al estar expuesto por varios socios alfas de su jefe. Al comienzo temía por su seguridad y castidad pero tubo que mantener la calma cumpliendo su parte del trabajo ayudando a su jefe como siempre.
Estaba por consumir las pastillas cuando lo distrajo su comunicador, las dejo en la mesita tomando el aparato encontrando un mensaje de su jefe.
“Necesito que bajes al décimo piso con unas carpetas de color rojo que deje en mi escritorio, es urgente.”
Con leer la palabra urgente se levantó de inmediato de la silla caminando lo más rápido posible, olvidando por completo las pastillas que reposaba en su escritorio dejando detrás suyo una pequeña estela de feromonas dulces.
Saludaba con cordialidad a todos los empleados que se cruzaban en su camino.
Quienes le devolvían el saludo y trataban de sacarle platica mayormente eran los betas mientras que las omegas le miraban de pies a cabeza ocultando sus ganas de gruñirle a la defensiva por sus feromonas dulces aunque algunos quedaron extrañados por su reciente aroma intentando advertirle pero el castaño seguía su camino.
Lo que si ignoraba completamente eran las miradas lascivas de los alfas.
Se lo comían con la mirada y habían algunos que se acercaban con la única intención de oler mejor sus feromonas es mas uno intento ponerle las manos encima siendo detenido por otro de sus compañeros que le advirtió que solamente lo viera mas les valía solo eso porque ese omega no le podían hacer nada si realmente apreciaban su vida.
Se detuvo enfrente de la gigantesca puerta de roble oscuro con algunos toques de oro, por un momento su vientre se revolvió extrañándolo porque no era la primera vez que entraba en aquella oficina, respiro hondo tomando el pomo de la puerta girándolo para adentrarse.
Inconscientemente soltó un jadeo al sentir el fuerte aroma a vino.
Se cubrió la boca avergonzado por lo que hizo, se recompuso caminando hacia el escritorio en busca de las carpetas y mientras buscaba su omega no paraba de ronronear al sentir las feromonas del alfa jadeando por ir aquel sillón de cuero donde el aroma era mucho más predominante.
Negó, debía concentrarse en su trabajo y en nada más.
Continuo con su búsqueda pero lo que encontraba eran documentos sin importancia con un listado de cosas, se agacho al tercer cajón donde Big Q guardaba las carpetas importantes encontrando la tan importante carpeta roja.
Las tomó saliendo de la oficina cerrando detrás de él caminando por el largo pasillo ignorando el hecho de que estaba dejando su atrayente aroma a chocolate dulce captando la atención de los alfas que estaban cerca.
Algunos se relamía los labios otros apretaban sus mandíbulas haciendo rechinar sus colmillos que les picaban por dejar su propia marca en aquel blanco cuello del omega.
Se encontraba en el piso treinta y debía llegar hasta el décimo piso, no lo pensó dos veces antes de ir a la zona de los ascensores esperando educadamente su turno de subir al igual que los demás empleados. Cuando llegó su turno se subió junto a un pequeño grupo de betas que le saludaron cortésmente en cambio dos omegas miraron con molestia al castaño por estar liberando sus feromonas cautivando las miradas de los alfas.
El ascensor se detenía en cada piso subiendo y bajando algunos empleados de diversas castas predominando los alfas, que hacían la vista gorda ante las fuertes feromonas del omega.
Uno de los betas menores se acerco entusiasmado de volver a verlo aunque fuera por unos segundos, platicando animadamente sobre su día siendo escuchado por el mayor.
Tommy: Créeme que en ocasiones odio cuando cambian los uniformes - Se quejo mientras intentaba remover la corbata en vano.
A comparación del uniforme del omega el suyo era conformado por una camisa y pantalón negro y en vez de un corset tenia un chaleco ajustado de un color gris junto a su placa dorada con su nombre, trabaja detrás de las barras sirviendo cocteles de alta calidad junto a tres compañeros más quienes supuestamente le estaban esperando abajo.
Luzu: Si sigues así la acabaras desasiendo - Fue por impulso el querer arreglar su corbata - Haber sostén un momento.
Le entrego la carpeta comenzando a desarmar la corbata gris no sin antes retirar el broche del emblema de las nevadas.
Mientras los amigos estaban en lo suyo el ascensor se detuvo en el piso veinticinco donde la mayoría se bajo quedando únicamente cinco, al no ver más empleados las puertas se iban cerrando para seguir con el siguiente piso y antes de que se cerrara del todo fue detenida por una mano.
En cuanto vieron de quienes se trataban bajaron la cabeza en sumisión dando un par de pasos hacia atrás para darle mas espacio.
No se trataba de nadie mas que el líder de todo aquel territorio, Big Quackity, detrás de él se encontraba un entusiasmado omega de un aroma a dulce de leche, su mano derecha y futuro sucesor, Charlie de las Nevadas.
Quien le estaba platicando una reciente anécdota.
Charlie: Agarró una de nuestras botellas más caras y la rompió en la barra amenazando a uno de los empleados, entonces llegó seguridad y se lo llevaron - Su voz cantarina terminaba de relatar lo sucedió en la mañana ante la salida del alfa que lo estaba escuchando mientras iba leyendo los reportes - Ahora su deuda se triplicó.
Bajo los papeles de su mirada pasando a ver fijamente al omega que sonreía a la espera de una nueva orden.
Big Q: Bien hecho Charlie - Sonrió relamiendo sus labios al tener otra victima en su bolsillo - ¿Algo más que quieras informar?
Pregunto alzando una ceja completamente divertido por el repentino cambio de semblante en el omega castaño de una sonrisa radiante a una completamente seria y fría.
Charlie: Algunos de los deudores ya pagaron y los que intentaron escapar están en el subterráneo esperándolo señor de las Nevadas - Sonrió con inocencia acomodando sus lentes - Los asistentes ya hicieron los nuevos cambios de uniforme a todo el personal, tal como pidió.
Una sonrisa pequeña se fue formando en el rostro del alfa queriendo ver a cierto omega con el nuevo uniforme de un peculiar tono.
Big Q: Bien hecho cachorro - Felicito revolviendo su cabello, el omega soltó sus feromonas por la emoción de recibir un cumplido del mayor - Okey si eso es todo, firma y guárd-
Quedo extrañado por el repentino corte en la voz de su padre quien se encontraba con un semblante oscuro mirando un punto fijo la final del ascensor, aquello solo podia significar una cosa pero el resultado era el mismo de siempre.
La muerte de alguien.
Volteo la mirada para saber a quien debía buscar reemplazo y su quijada casi se le cae al suelo al ver al secretario favorito de su padre riendo con uno de los nuevos empleados, su nariz se sacudió ligeramente al sentir el aroma a chocolate dulce.
Oh no, había olvidado completamente que Luzu estaba a nada de entrar en celo y al parecer había elegido una pareja con quien pasar su momento intimo.
Charlie: ¡Debo salvarlo de la ira de papá! - Pensó a sus adentros viendo que hacer para distraer a su padre.
Tommy y Luzu seguían platicando y haciendo malos chistes riendo bajo para no molestar al resto pero como estaban en su pequeña burbuja eran ignorantes de lo que estaba pasando a su alrededor.
Las dos omegas que se encontraban trataban de controlar la respiración al igual que sus sollozos en cambio los alfas intentaban no gruñir a la defensiva porque estaban seguros de que si se les escapaba aunque fuera un solo gruñido sus cabezas terminarían colgadas en una pared a modo de advertencia por intentar meterse con el jefe.
Charlie intentaba de todo para tener nuevamente la atención de su padre incluso liberando sus feromonas pero nada hacia que el semblante del mayor cambiara.
Tommy: Fundy quiere celebrar esta noche porque le ascendieron de puesto ¿Te nos unes? - Pregunto emocionado porque el contrario fuera a la pequeña celebración.
Hacia semanas que el grupo no se juntaba y cada que tenían tiempo eran rápidamente llamados para volver a sus trabajos siendo Luzu quien se perdía de las reuniones y momentos divertidos por culpa de su jefe tacaño que no lo quería compartir con nadie.
Luzu: No lo se Tommy, debo hacer un par de trabajos extras antes de mi descanso - Aclaro con un semblante decaído.
Sus manos fueron tomadas por el menor mirándose fijamente siendo el menor quien estaba decidido en que el contrario fuera a pasar el rato con ellos.
Tommy: Por favor ve, no es lo mismo sin ti - Y para convencerlo hizo aparecer sus partes hibridas de unas puntiagudas orejas rubias las cuales se bajaron - Por favor, Luzu.
El omega no podia rechazarlo cuando hacia eso con sus orejas, intento resistir pero finalmente dijo que si y en ese momento el beta se le tiro encima abrazándolo del cuello.
Todo se fue al demonio en cuando las alas de su padre se alzaron a la defensiva porque su castaño estaba siendo tocado por las manos de ese pequeño zorro astuto de Tommy, sin pensarlo dos veces hizo detener el ascensor alarmando a todos por el repentino movimiento brusco, Luzu tomo entre sus brazos a Tommy cubriendo su cabeza para evitar algún accidente.
Le iba a gritar al idiota que se atrevió a jugar con el ascensor pero al ver que se trataba de nada mas que Big Quackity sintió a su omega jadear por ver sus alas doradas y esas malditas feromonas que hacia temblar su parte baja... Espera.
¿Por que sentía su ropa interior húmeda?
En cuanto las puertas se abrieron se hizo aun lado sosteniendo la puerta con su mano, al ver que ninguno se movía un gruñido de advertencia fue lo que se escucho.
Big: Salgan todos - Contuvo con todas sus ganas usar la voz de mando pero le molestaba que sus empleados no se movieran rápido sobre todo Tommy - ¡Salgan o los matare!
Sin pensarlo dos veces salieron del ascensor con la mirada clavada en el suelo para evitar la furia de su jefe, quedando únicamente Charlie, Tommy, Luzu y Big Q.
Este ultimo miraba furioso al zorro blanco que estaba aferrado al cuerpo del castaño mayor quien intentaba tranquilizarlo con pequeños masajes en su espalda.
Big: Charlie - El nombrado dio un paso al frente mirando nervioso a su padre - ¿Por que no te llevas a Tommy? Diviértanse, les doy la noche libre.
Forzó una sonrisa, al leer entre líneas significaba que no dejara escapar al beta.
Charlie: Esta bien - Se acerco a la pareja intentando sonreír pero mas le salió una mueca - Lo siento.
Susurro para el omega tomando al zorro de la mano queriendo alejarlo lo mas pronto posible de la vista de su padre.
En cuanto se bajaron soltó la puerta dejando que esta se cerrara, el omega estaba nervioso por el repentino cambio de ambiente y antes de que pudiera siquiera decir algo fue rápidamente acorralado contra la pared.
No pudo evitar jadear por el repentino acercamiento.
Big: ¿Por que ese beta te estaba hablando? - Siseo molesto sacudiendo ligeramente sus alas esponjadas.
Podía jurar que incluso lo estaba bañando en feromonas de forma totalmente apropósito.
Luzu: Tommy me estaba invitando a una pequeña fiesta de parte de Fundy - Logro decir sin que las palabras se le trabaran con su lengua nerviosa.
Ahogo un gemido en cuanto escucho el gutural gruñido del alfa, que en vez de asustarlo o atemorizarlo le despertaba sus mas bajos instintos... La ropa mas en específico su ropa interior ya le era una molestia queriendo arrancar y dejar su cuerpo expuesto a su jefe.
Intento alejar aquellos pensamientos extendiendo sus brazos dejando a la vista las carpetas que momentos antes le había encargado en traer.
Luzu: A-Aquí tiene los documentos - Estaba rogando porque los tomara y le dejara ir antes de que haga algo estúpido como gimotear para que lo haga suyo - Si eso es todo y-yo me retiro.
Bajo la cabeza en sumisión al ver que se acercaba mas de lo normal teniendo que usar las carpetas como escudo.
Algo que molesto al alfa.
Pero no era por eso que estaba enojado, desde hace rato podia sentir las dulces feromonas a chocolate que hacia jadear a su alfa por querer mas y le molestaba que esos dos alfas que estaban mirando a Luzu de una forma tan obvia oliendo las feromonas de su omega.
Lo tomo del mentón alzando la mirada de un sonrojado Luzu que estaba jadeante casi con la mirada perdida dejando caer las carpetas aferrándose a sus hombros
Big: Si querías llamar mi atención debiste esperar en la noche - Dichas palabras confundieron al castaño pero fue el beso que le robo lo que le termino por matar.
********************************************************
Esta historia fue modificada en lo mas posible para no incomodar a nadie, muchas gracias por su atención.