ɴᴏ ᴇʀᴇꜱ ᴜɴ ᴍᴏɴꜱᴛʀᴜᴏ | ᴛᴏᴅᴏʀᴏᴋɪꜱʜᴏᴛᴏxᴛᴜ

Summary

Iniciada: (2/12/2021) Después de que sus padres la encerraran por dos años, ¿quién diría que el momento en donde creyó que iba a morir fue el momento en donde su vida cambió por completo? Los héroes más conocidos de todo Japón empezaron a ser parte de su vida e incluso uno de ellos se quedó con ella. Parte de su vida fue juzgada y apartada por la sociedad, solo porque creían que no tenía kosei cuando en realidad muy en el fondo de ella un ser aguardaba el momento indicado para salir. Y cuando salía solo recibía insultos y la gente le temía. "¡Aléjate monstruo!" "Solo eres un maldito monstruo" "Niña monstruo" Todas esas palabras rondaban por su cabeza cada día y a veces se preguntaba si algún día la verían como algo más que "un pequeño monstruo". Todos siempre le temían una vez que veían como era realmente. ¿Habrá algún día alguien que la ame y acepte por como realmente es? Terminada: (26/10/2022) Pido perdón por la portada de la historia, nunca fui buena en este tipo de cosas :( Pero en fin disfruten de esta bellísima historia. (Aunque no lo crean esto se me ocurrió mientras veía la película de Venom después de ver unos cuantos capítulos de BNHA)

Status
Complete
Chapters
69
Rating
n/a
Age Rating
16+

ᴘʀᴏʟᴏɢᴏ


Narrador omnisciente:

En una casa muy grande se encontraba una pareja quienes acaban de adoptar a una hermosa niña de 4 años, la pequeña había crecido en un orfanato hasta que cumplió 4 años fue cuando fue adoptada. La pequeña era una niña de cabellos negros como la noche, ojos cafés, piel pálida y un gran y hermoso lunar en la parte derecha de su cuello.

Los que ahora eran sus padres eran una pareja de científicos muy reconocidos por los descubrimiento que han hecho a lo largo de su vida, eran conocidos como Katsumoto Keiko y Katsumoto Narumi.

A ellos siempre les fascinó el descubrir cosas nuevas, hacer pruebas y experimentar con ellas. La gente los admiraba por su capacidad de comprender la ciencia como si fuera lo más simple del mundo, cuando adoptaron a la pequeña, se ilusionaron demasiado con el simple hecho de enseñarle la magia de ciencia.

La pequeña admiraba a sus ahora padres, pero ella lo que más anhelaba era ser una heroína y salvar a la gente, sus padres lo aceptaron, pero aún así le enseñaron al menos lo básico sobre la ciencia, la química y la física.

Con el paso del tiempo la pequeña solo se dedicaba a ir a la escuela y a ayudar a sus padres en su laboratorio, a ella le fascinaba la ciencia tanto como a sus padres, pero toda cosas buena tiene un lado malo.

La pequeña de lo que no se daba cuenta es que sus padres habían descubierto una nueva especie al que le pusieron “Simbionte”, este rara criatura apareció en un callejón y mientras los científicos regresaban del trabajo lo encontraron y decidieron llevárselo para estudiarlo.

El simbionte consistía en una especie de masa mocosa que se movía por si sola, la pareja usaba conejos, ratas o gatos para ver como reaccionaba el simbionte. Gracias a muchos días de estar investigando descubrieron que el simbionte puede entrar al cuerpo de cualquiera y usarlo a su voluntad, pero un pequeño problema que había era que mientras el sujeto no fuera compatible con el simbionte una vez que este salga del cuerpo el sujeto automáticamente morirá.

La pareja con el tiempo empezaron a perder la cordura intentado buscar personas que fueran compatibles con la criatura, incluso empezaron a pagarle a personas al azar para usarlos como conejillos de indias, pero ninguno era compatible, e incluso renunciaron a su trabajo para dedicarse a estudiar al simbionte y todo esto lo hacían a espaldas de su pequeña hija.

Gracias a eso en la ciudad se han registrado numerosas desapariciones de personas al azar, lo cual era muy preocupante, múltiples familias estaban desconsoladas por la desaparición de un miembro de su familia, la policía hacía lo posible por encontrar a esas personas, pero simplemente no encontraban un patrón en las desapariciones o alguna pista que los ayudara.

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Un día como cualquiera la pequeña de ahora 5 años regresaba de la escuela, se quitó los zapatos y se dirigió a su habitación para cambiarse y empezar a hacer su tarea, desde que sus padres empezaron a trabajar con el simbionte ella empezó a hacer todo sola, sus tareas, la cena, limpiar la casa; etc. La verdad es que era una niña muy independiente para su edad, a ella no le molestaba estar sola un rato mientras sus padres trabajaban, pero ella también quería atención, recibir el amor de sus padres.

Aunque ella no estaba enterada de lo que hacían sus padres, ella estaba consiente de que era muy importante como para que no salgan del laboratorio en casi todo el día, así que prefería no molestarlos o estorbarles, pero de vez en cuando ella iba al laboratorio y preguntaba si necesitaban ayuda, pero ella nunca entraba por lo que solo tocaba la puerta y gritaba para que la escucharan, incluso le daba un poco de miedo entrar ahí y también un gran miedo hacía sus padres empezaba a crecer dentro de ella.

Mientras la pequeña hacía su tarea de matemáticas, soltó un pequeño suspiro y miró su habitación, su habitación no era la gran cosa, pero a ella le encantaba, a simple vista parecía una habitación de una niña normal, algunas cosas rosas, muebles de color blanco, muñecas, peluches; etc. Pero si mirabas con detalle podías encontrar pequeñas fotos y recortes de periódicos del héroe EraserHead, junto con algunos de la heroína Midnight y el héroe Present Mic.

La pequeña admiraba a estos héroes sobre todo a EraserHead le encantaba la forma en la que peleaba, como esquivaba a los villanos cuando lo atacaban o cuando usaba sus armas de captura, la forma en la que peleaba le parecía simplemente fascinante ella sabía que a este héroe no le interesaban mucho los medios, pero cuando el salía en periódicos o en internet ella no perdía el tiempo y le robaba el periódico a su padre para leerlo.

Ella siempre se levantaba muy temprano y mientras se preparaba para ir a la escuela escuchaba a Present Mic en la radio, le encantaba escucharlo y aunque el fuera muy ruidoso, le encantaba escucharlo, le parecía gracioso el hecho de que el estuviera gritando y hablando en ingles o cantando a cada rato.

Mientras que con Midnight le encantaba su forma tan extravagante de pelear, su madre le decía que era una buena heroína, pero que no actuara como ella ya que ella actuaba de una manera muy “peculiar”, pero a la niña lo que más le encantaba de Midnight es que ella demostraba que la mujeres son personas fuertes e independientes y que no son solo una cara bonita.

Después de que por fin logró terminar la tarea se estiró en su lugar y se paró para ir a la cocina y prepararse algo de comer, una vez que llegó a la cocina, se acercó a la alacena y tomó un paquete de galletas de chocolate, abrió el paquete y apenas se iba a llevar la primera galleta a la boca y escuchó un grito desgarrador venir del laboratorio causando que soltara el paquete de galletas por el susto.

Desde siempre a sido muy curiosa así que temblando del miedo se dirigió al laboratorio de sus padres, al llegar a la puerta esta tenía claramente un letrero que decía “No pasar”, se puso de puntitas y temerosa acercó su mano a la perilla, lentamente le dio vuelta para que no la escucharan, abrió la puerta levemente y pasó por un huequito.

Volvió a cerrar la puerta, se dio la vuelta y miró de forma detallada el laboratorio, antes era un lugar lleno de risas y luz, ahora ese lugar solo emanaba, tristeza, miedo y soledad. Ante esto un escalofrió la recorrió de pies a cabeza, trago saliva y empezó a caminar de forma lenta y mirando el suelo de reojo para evitar pisar algo.

Una vez que llegó a la parte del laboratorio en donde sus padre hacían las pruebas, encontró un pasillo muy largo lleno de capsulas grandes y al final de este había una habitación en donde se podían escuchar claramente las voces de sus padres, empezó a caminar de forma lenta y segura por el pasillo.

Miraba de reojo las capsulas, pero no podía ver el contenido de estas ya que estaban empañadas, al llegar al final del pasillo, volvió a ponerse de puntitas para alcanzar la perilla de la puerta, abrió levemente la puerta con mucho cuidado de no hacer ruido, se asomó y lo que vio simplemente hizo que se le paralizara el corazón y sintiera su alma irse al suelo.

Eran sus padres frente a una pequeña habitación hecha de cristal y dentro de esta se encontraba el cuerpo de un hombre, ante esto intentó gritar, pero rápidamente se cubrió la boca con su mano, dio unos cuantos pasos hacía atrás mientras negaba con la cabeza y sudor frío recorría su frente, ella chocó con una de las cápsulas y esto causó que se asustara, hasta que logró ver que dentro de esta había una persona.

x: ¡Ayúdame, ayúdame por favor!- gritó desesperadamente una mujer con aspecto descuidado y sucio mientras golpeaba la cápsula.

Keiko: ¿Oíste eso?- dijo en tono alarmado.

Narumi: Creo que sí, vayamos a ver- dijo para después salir corriendo junto con su esposo

La pequeña ni siquiera escuchó que sus padres venían hasta que los tuvo frente a frente, ante esto sintió como otra vez sentía como su corazón se detenía y su alma se iba al suelo, rápidamente recordó lo que su padre le dijo si entraba al laboratorio:“Si entras sin nuestro permiso al laboratorio, no sabes lo que te va a esperar”.

Narumi: Hija, ¿qué haces aquí?- dijo mientras se cruzaba de brazos notablemente enojada.

Keiko: Creo que no te quedó claro lo que te iba a pasar si venías aquí- dijo muy enojado para después tomar a la pequeña del brazo muy fuerte y aventarla a una de las cápsulas que estaban desocupadas.

Narumi: Será mejor que te vayas poniendo cómoda querida, porque de ahora en adelante pasarás el resto de tus días aquí como nuestra rata de laboratorio- dijo para después irse junto con su esposo.

La pequeña lo único que hizo fue pegarse a una de las paredes de la cápsula, pegar sus piernitas a su pecho y hundir su pequeña cara en estas, tan pronto como hizo eso empezó a soltar pequeños sollozos mientras pequeñas lagrimas empezaban a salir de sus ojitos y a deslizarse por sus mejillas.

x: Oye pequeña, no llores, todo va a estar bien- dijo la misma mujer que anteriormente le había pedido ayuda.

Ante esto la niña levantó la cabeza de golpe y miró a la mujer, era una mujer de cabellos castaños, ojos color ámbar, delgada y con piel muy pálida, la pequeña como retrocedió impulsándose son sus pies.

x: No tengas miedo linda, no te haré daño- dijo con voz dulce. -Mi nombre es Kagome Naoko, ¿cuál es el tuyo?- dijo con una dulce sonrisa

_________________: K-Katsumoto _______________- dijo con voz temblorosa mientras la miraba de reojo.

Naoko: Ese es un nombre muy hermoso- dijo con una pequeña sonrisa.

_________________: G-gracias- dijo devolviendo levemente la sonrisa.

Naoko: Mira, te pido perdón por haberte asustado y causar que te atraparan- dijo mientras bajaba la mirada notablemente arrepentida.

_________________: E-esta bien, yo también tengo la culpa por haber venido aquí en primer lugar- dijo mientras se volvía a sentar pegada a la pared.

Naoko: ¿Esos científicos son tu padres?- preguntó a lo que la pequeña asintió.

_________________: B-bueno no son mis verdaderos padres, en realidad soy adoptada- dijo mientras bajaba la mirada.

Naoko: Ay nena, lo siento mucho- dijo con mucha tristeza.

_________________: ¿Tu sabes que es lo que hacen mis padres aquí abajo?- dijo con un tono un poco curioso.

Naoko: No exactamente, pero lo que si se, es que una vez que alguien entra en esa habitación no sale con vida- dijo mientras se sentaba correctamente.

_________________: Entonces, eso explica las repentinas desapariciones en la ciudad- dijo poniendo una mano en su barbilla, hasta que las luces del laboratorio se pagaron.

Naoko: Bueno, tal parece que ya terminaron por hoy, buenas noches pequeña- dijo para después acostarse en el futón que había ahí.

_________________: B-buenas noches Kagome-san- dijo mientras copiaba la acción de la mujer.

Su vida será diferente de ahora en adelante, eso es obvio, quien sabe por cuanto tiempo estaría ahí o que serían capaces sus padres de hacerle, pero un lado bueno en esto es que no estaría sola, por primera vez en su vida había hecho una amiga, ella no pasaría ese infierno sola.