Prólogo
Oscuridad, ahora mismo las tinieblas estaban presentes en todas las dunas arenosas de Egipto, todos los presentes estaban sin habla, pues no creían lo que veían.
¡¿como podía?! Era imposible creerlo, pues veían a su faraón, aquel que se había alzado a los cielos, y con la "ayuda" del dios del sol Ra, había unificado los asentamientos egipcios en uno solo.
Aquel al que debían su vida, sus riquezas, sus cultivos, aquel al que le debían todo, de pie, negándose a seguir con los tradiciones que por años se hicieron durante años.
Frente a ellos, Naruto Badru del Desierto, parado como siempre, tan glorioso y elegantes como toda su vida, todos estaban horrorizados, pues según el mandato del sacerdote de Ra, el faraón debía entrar en nupcias con Isis, la gran diosa del amor, pero el, simplemente se negó.
¡¡No había manera!!
¡Era imposible!
Como es que su amado líder se negaba a tomar a la gran diosa del amor como su reina.
*escuchad* la voz suave pero poderosa llamó su atención, todos obcervaron al gran Faraón caminar, su báculo en mano.
*este día, Ra me ah ordena tomar a Isis, pero por mi palabra os dijo, gamas voy a obedecer a los dioses, en mi palabra esta la autoridad, en ella reside mi mandato* empezó, con su cabello ondeando ante el viento.
*¡160! 160 veces Ra en su "enorme" misericordia destruyó nuestros sustento, el dios del sol no a dejado que prosperen, el tiene miedo, el sabe que no podrá detenernos, pues todos somo uno, somo un solo pueblo* dijo Naruto con convicción, provocando que sus súbditos lo vieran sorprendidos.
*ustedes me dieron el poder, Ustedes volvieron mi palabra la ley, mis caprichos órdenes y mis ideales su filosofía* la voz del faraón resonó por todo Egipto.
*los dioses nos ven como sus inferiores, yo mismo fui maldito al nacer por ellos, nosotros solo somos su entretenimiento, pero no más* dijo Naruto, su ira saliendo a flote.
*desde Canaan hasta Grecia, Galilea y Babilónia, todos los pueblos que emos conquistado fue por nosotros, los dioses nos lanzaron al abismo de la guerra ¡Pero no contaron con nuestra fuerza!* el grito con todo la convicción que pudo reunir provocando que su pueblo dejará de murmurar.
*los dioses quieren sangre, pero no más, Egipto nos pertenece a ¡NOSOTROS! No a ellos, esta es mi tierra, nuestra tierra, la tierra de nuestros hijos, no dejaré que estas deidades nos la quiten* dijo Naruto dándose la vuelta.
*Si los dioses quieren guerra se las daré, en el mismo momento que se enfrentan a mi, nuestro poder es grande, y ningún dios podrá contra todos nosotros* término su discurso, caminado con tranquilidad y entrando a su gran palacio, dejando estupefactos a los egipcios, los cuales rápidamente empezaron a gritar.
*por el faraón*
*por Egipto*
*por nosotros*
Gritaron a coros todos, las tinieblas del pueblo se volvían más profundas mientras el sol se apagaba, una pequeña serpiente saliendo por las puertas de Egipto el cual seguía gritando alabanzas al faraón.
Todos ellos estaban decididos, marcharán con su faraón a la guerra contra los cielos, no importaba que pasara, todos lucharán por el bien del desierto al que llamaron hogar
Y corte