Mi pequeño secreto (libro I)

Summary

Año 1953, Jennie Kim es lo que se considera una mujer ejemplar, ama de casa perfecta, esposa ideal, cualquier hombre desearía haber podido casarse con ella, era amada y envidiada por las mujeres del pueblo. Tiene una vida ideal ante la sociedad sin saber que esconde su pequeño secreto llamada Lalisa manobal Ella tenía todo para ser criticada, era soltera, extranjera y no era el estándar femenino del pueblo, más bien tenia un toque bastante masculino que la hacía gana miradas de desaprobación de todo el mundo. Advertencia: contenido explícito, lenguaje fuerte, violencia, mayores de 18

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Complete
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14
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5.0 1 review
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18+

Tu mejor opción



Revisó la dirección en el papel una vez más, esta era la que le habían señalado, pero no entendía el edificio tan feo si era el proveedor que le habían indicado, reviso una última vez su cartera por la navaja que había metido e ingreso al edificio.


Sabía que no tenía que dejarse engañar por la apariencia de restaurante, recordó la indicación y se dirigió a la caja al fondo ignorando las miradas que la examinaban de pies a cabezas


"Vengo por Manoban" dijo con la voz más segura que tenía


Una vez dijo eso muchas personas se pusieron en a su alrededor, la mujer de la caja la vio con una pequeña sonrisa


"Invitación "


Jennie busco en su cartera la tarjeta dorada con detalles morados, de verdad no sabía porque estaba haciendo esto, sentía que estaba haciendo algo ilegal.


"Bam bam, acompañala" señaló la mujer y un hombre alto y delgado la guió por un pasillo oscuro, atravesó la cocina, depósito, unas oficinas hasta llegar a un área más privada del edificio, era una especie de bar clandestino, mujeres casi desnudas bailaban y servían bebidas.


Vio todo a su alrededor mientras recordaba lo que la había llevado ahí


'°¤°'

Recuerdo


"Lo siento señora" sonrió el tipo gordo con traje barato mostrando su diente de oro "yo no la puedo ayudar"


"Me dijeron que usted podría"


"No es un negocio seguro, usted entenderá que quien le va a suplir telas a un negocio puesto por una mujer" río "pero miré para que no piense que no la quiero ayudar, le voy a dar un dato de alguien que tal vez si la acepte" saco de su saco una tarjeta dorada "vaya a esta dirección y pregunte por Manoban, no se asuste por la fachada, la van a guiar al jefe" indicó "a manoban le gustan los negocios más arriesgados"


"Gracias" tomo la tarjeta un poco molesta y se retiro


'°¤°'


"Cêānāy" (jefe en tailandes) llamó el nombre alto atraves de una cortina


"Keid k̄hụ̂n"(pasa) respondió una voz femenina algo gruesa


El hombre abrió la cortina con una mujer en el medio de una mesa, un traje gris y camisa blanca con cabello largo en una cola alta y labios rojos, los ojos grandes de la mujer miraron a jennie fijamente y la recorrieron de pies a cabezas


"Es usted" dijo la mujer con un cierto tono extranjero "me dijeron que alguien me andaba buscando"


"Me dijeron que usted sería la única que me ayudaría"


"Si, he escuchado algo de que todos la han rechazado"


"Así como a usted" respondió jennie "he escuchado que ha querido meterse en el pueblo pero nadie ha querido trabajar con usted por ser mujer"


La respuesta hizo sonreír a la mujer mostrando algunos diamantes en sus dientes, la mujer se quedó unos segundos mirándola


"Me investigó?"


"Si quiero trabajar con alguien, me gusta saber cosas sobre ella, aunque en lo que investigue no me dijeron que era mujer"


"Usted sabrá que en esta época es algo complicado hacer negocios siendo mujer" respondió aunque jennie podia ver los engranajes en su cabeza funcionando "tome asiento" la mujer señaló una silla delante de ella "nos puedes dejar bam bam" le indico al guardaespaldas que cerro las cortinas


"Esto es todo un despliegue para una proveedora de telas" señaló jennie


"Que le puedo decir algunos hombres se sienten inseguros cuando una mujer hace un mejor trabajo que ellos y al ser de Tailandia es un poco más complicado" dijo la mujer sirviéndose un whisky "usted sabe mi nombre pero yo no se el suyo"


"Señora kim"


"Su nombre es señora y su apellido kim?" Dijo con un tono burlón


"Jennie ruby jane kim"


"Un gusto señora, mi nombre es lalisa Manoban, me gusta mas conocer a la mujeres por sus nombres y no por los nombres que le dan sus maridos"


"Usted tiene marido?" Pregunto jennie


"Dios me libre" sonrió lisa


"Católica?"


"Tampoco" negó "pero he aprendido que su gente si, así que les hablo en su idioma"


"Una movida inteligente"


"Así como usted señora, viene de una buena familia, tiene un esposo envidiable, por que arriesgarse a montar un negocio propio?"


"Por el riesgo, para que voy a ser una señora más del montón, ya cumplí socialmente con mi matrimonio y mis hijos, mi esposo tiene su negocio porque yo no puedo, no me voy a quedar todo el día en casa" explicó la mujer haciendo que los ojos de lisa tomarán cierto brillo


"Entiendo"


"Y quiero aumentar mi negocio, quiero algo que más nadie tenga y me dijeron que usted es la mejor para eso" explicó jennie y lisa se quedó en silencio dándole la oportunidad de seguir "es un ganar ganar, usted entra en el pueblo y yo tengo mercancía única"


Lisa la miro intimidante por unos minutos mientras movía sus dedos contra la mesa


"Yo soy su mejor opción, trabajar conmigo le dará confianza en el pueblo"


"De acuerdo, mañana puedo ir a su tienda y ver más con lo que voy a trabajar" dijo seriamente lisa


Y jennie tuvo que aguantarse las ganas de brincar y gritar de la emoción pero si desplegó su sonrisa que mostró sus encías y achicó sus ojos, haciendo sonreír a lisa de lo adorable


"Trato....mañana la espero en mi tienda" sonrió y se levantó, saliendo rápidamente del lugar era algo tarde y no podía esperar llegar a su casa y gritar de la emoción


Camino rápidamente por medio de las calles oscuras, su pueblo era tranquilo pero ya era tarde y esa hora solían haber borrachos por ahí, desde que salio del bar no se podía quitar la sensación de tener alguien detrás de ella, volteaba nerviosa hacia atrás pero no podía observar a nadie, siguió su camino hacia su casa hasta que pudo observar una figura masculina al otro lado de la calle


Tomo su cartera, buscando la navaja que había llevado en caso de emergencias mientras caminaba, decidió desviarse del camino y tomó otra calle, mientras sentía los pasos del hombre más cerca


Aumento el paso hasta que sintió unas manos jalarla hacia un rincón oscuro


"Shhhh" dijeron a su oído mientras tapaban su boca haciendo que se le helara la sangre trato de luchar pero la figura más alta la tenía contra la pared con fuerza


Vio al hombre seguir caminando, volteo buscándola pero no la encontró continuando con su camino


"Ya" susurró la voz que reconoció al momento "estas bien?" Pregunto lisa dejando que jennie se voltearon hacia ella


"Eras tu...que hacías?"


"Te seguí desde el bar, una señora como tu no debería andar sola por ahí" explicó "que es eso?" Señaló a la navaja en manos de jennie con una pequeña sonrisa


"Para emergencia " la abrió mostrandole el cuchillo


"OK, creo que la subestime señora" sonrió "la sabes usar?" Dijo revisandola


"Me la regaló mi abuelo"


"Bueno, ya eso es suficiente antecedentes familiares" bromeo lisa tratando de hacer sentir tranquila a jennie "vamos te acompaño a casa" puso su mano en la espalda de jennie para guiarla haciéndola sentir segura al instante


Ambas Caminaron por las calles en silencio, lisa nunca retiro su mano de la espalda de jennie


"De acuerdo, yo me quedo aquí en la esquina pero no me iré hasta verte entrar" dijo Lisa cuando jennie le señaló la casa


"Esto no es seguro para ti tampoco" dijo jennie haciendo sonreír a lisa


"Yo estoy bien" Lisa abrió un poco su chaqueta mostrando un arma "no eres la única mujer armada aquí, ve" señaló lisa "nos vemos mañana" tomo su mano dejando un beso en sus nudillos


Jennie se apresuró a su casa, dandose la vuelta una última vez para ver a Lisa todavía de pie en la esquina. La señora cerró la puerta soltando el aire de sus pulmones, no sabía si podría dormir esa noche, demasiadas emociones. Había logrado que lisa trabajará con ella, el peligro del regreso, la mano de lisa en su espalda, sentir su cuerpo contra el de ella cuando la cubrió en el callejón, sus labios en su mano, sus ojos.


Su corazón latia fuertemente contra su pecho


°○°


Eran casi las 3 de la tarde y todavía no sabía nada de Lisa, sentía que la tailandesa se había arrepentido, pero por otro lado le había dado su palabra y confiaba en ella


Casi no había salido de su oficina, con su mirada perdida en el vacío, esperando que la otra mujer apareciera, mientras sus ojos seguían estando en el fondo de su mente, le generaba cierta molestia en su interior,algo la incomodaba, la mujer le generaba cierta intriga


"Señora" interrumpió su secretaría "Alguien la espera allá abajo" dijo haciendo a jennie abrir los ojos en sorpresa, había llegado


"Voy!" Dijo un poco más emocionada de lo que quería, reviso su atuendo y maquillaje antes de bajar al primer piso


Estaba ahí, en el centro de la tienda mirando a su alrededor ignorando las miradas que caían en ella, estaba algo diferente a como estaba la noche anterior, un traje negro clásico, camisa blanca, corbata negra, labios rojos, pero ahora su cabello largo se encontraba suelto adornado su rostro, una mezcla exótica y atractiva; como siempre resguardada por dos figuras altas a su espalda y otras más fuera de la tienda.


"Buenas tardes señora" dijo cuando la vio acercarse haciendo que un silencio reinará en la tienda


"Ya veo que le gusta llamar la atencion" respondió jennie viendo el carro negro de lujo estacionado fuera de su tienda


"Que puedo decir, me gusta hacerme notar" sonrió antes de tomar su mano como la noche anterior y dejar un beso en los nudillos "disculpe la demora, no quería venir con las manos vacias" extendió su mano hacia uno de sus guardaespaldas y este le paso un libro grueso de muestras de telas, a jennie le brillaron los ojos y no pudo ocultar su sonrisa como si le hubiesen dado el mejor regalo


"Vamos a mi oficina" señaló el camino


Una vez más jennie kim había roto el estándar contratando a lalisa Manoban como su proveedor de telas, no había pasado ni media hora y ya todo el pueblo sabía de la nueva alianza.


"Me estas diciendo que tu puedes encontrar todas estas telas?" Pregunto nuevamente jennie sin creer el tesoro que había encontrado "estas telas son extranjeras"


"Como yo" sonrió lisa desde el sofá "como usted dijo, yo soy su mejor opcion"


Jennie no había podido quitar sus ojos del libro de muestras, admirando una vez más sus opciones


"Cuando podría tenerlas?" Pregunto jennie dándose la vuelta para encontrarse a la mujer en el sofá de su oficina con sus brazos desplegados en el espaldar


"Las tengo en mi depósito, usted solo tiene que pedirlas"


Algo en la mirada de lisa siempre la hacía sentir un poco intimidada y segura, una sensación en su interior que nunca había sentido, algo que la hacía confiar, algo que la impulsaba; tener sus ojos en ella la hacía sentir su piel vibrar, la quería cerca, no sabía porque, pero la quería cerca como no quería a nadie más


"Las quiero todas"