Un Difícil Comienzo
“¿Cómo comenzar a explicar todo, y cómo terminarlo? Bueno, no lo sé. Hace tiempo que llegué aquí, y ya no me acuerdo muchas cosas de mi vida pasada... Ni los rostros de mis padres, hermanas, amigos. Empecemos desde las cosas que todavía me acuerdo y como llegué a este universo... Un difícil comienzo.”
“Todo empezó cuando habían empezado las vacaciones de verano, iba yendo a mi casa para descansar mi cabeza de tanto estudiar. Soy un mexicano, y en ese entonces tenía 17 años de edad, así que ya se imaginan lo agobiante que podía ser la preparatoria. Ahora imagínate la universidad.”
“Como sea, iba a dormir toda la tarde, pues yo estaba en turno matutino osea era de los de la mañana y casi siempre venia cansado. Dejaron tarea, si. Pero que weba era hacerla ese mismo día la verdad, de todos modos tengo todo el verano para acabarla, no había pedo, tenía pensado pasarla a toda madre con mis amigos.”
“Sabía que mis padres y hermanas llegarían más tarde, por lo que iba a dormir hasta las 5 de la tarde, y mañana me reuniría con mis amigos para jugar vídeojuegos o molestar alguno que otro del vecindario.”
“Ni bien llegué a mi casa me fui directamente a mi cuarto donde me tumbe a la cama, me quite mis zapatos, calcetines y la ropa escolar. Dejaba un par de prendas de bajo de mis sabanas que era una camisa gris sin manga y unos pantalones azúl marino.”
“Ya puesta mi ropa comencé a sentir los brazos de morfeo y me fui durmiendo rápidamente, hasta no darme cuenta que ya estaba dormido. Era relajante, mis cuerpo y mente se sentían tan tranquilos, que esperaba que esa tranquilidad durara por mucho tiempo.”
“Pero después de lo que sentí 5 horas de sueño... Todo se volvió muy diferente y mi vida cambió para siempre. Había despertado, pero no en mi cuarto. Estaba en un callejón lleno de sangre y con un dolor casi insoportable en todo mi cuerpo, y de frente tenía a tres chicos que parecían gánsters riéndose de mí.”
“Justo cuando me iban a seguir golpeando, llegó una patrulla y al ver eso se echaron a correr dejando me tirado en ese lugar, confundido, con miedo, y con un gran dolor en el cuerpo. Un oficial me vio y rápidamente junto a su compañero me metieron al carro y condujeron hasta un hospital cercano.”
“Los doctores me llevaron a la sala de emergencias tan rápido como los oficiales me cargaron hasta allí. Estuve dormido un par de días en el hospital debido al cansancio y comencé a despertar viendo mi al rededor que estaba con una máquina para respirar y algunos cables en mis antebrazos.”
“Llame al doctor o doctora con uno de los botones y no tardaron mas de 2 minutos en llegar. Me hicieron preguntas de como me sentía, que paso en aquel callejón y cosas así. Tenía miedo y estaba confundido en ese momento, pero aún así le dije todo lo que había pasado hasta ahora.”
“Por supuesto, no me creyeron ya que luego entro una mujer de aproximadamente 40 años diciendo que era huérfano y que ella era la encargada del orfanato donde vivía actualmente. ¿Qué mierda estaba pasando? Mi sueño me debía estar jugando una mala broma, ¿verdad?”
“La verdad me cayo como una cubeta de agua fría. Después de 2 semanas que los doctores me curaron y me dieran de alta me llevaron a donde estaba el orfanato, mi “hogar”. Busque toda la tarde por internet la dirección de mi casa, pero no existía. Ni el nombre de mis padres, hermanas, amigos... No existían. Salían otras personas con los mismo nombres, pero sabía muy bien que no eran ellos.”
“Estaba destrozado ese día... Estaba solo en un lugar que no conocía. Estaba en México, si, pero a la vez era y se sentía muy diferente. No salía de mi cuarto del orfanato, estaba completamente herido, y no era por algo físico.”
“Ya no podía ver nunca más a todas las personas que más me importaban, y eso hacía que mi corazón se lastimara mucho más. Recordaba cada momento de mi vida; tristeza, enojo, pero sobre todo, felicidad. Felicidad de haber conocido a mis amigos, y felicidad de haber compartido muchos momentos con toda mi familia.”
“Cuando di mis primeros pasos... Cuando aprendí a escribir, leer, sumar y restar... Cuando tuve mis primeros amigos... Cuando me llevaron de viaje a conocer a mis abuelos en Aguascalientes... Recapitulé cada momento mi vida de cuando era un niño hasta la actualidad recordando con melancolía mi pasado, y recordé una frase que vi en una película hace tiempo; Cuando uno lo piensa bien, en realidad lo teníamos todo.”
“Pasó casi 2 semanas desde que llegué a este mundo... Universo... Dimensión alterna, o como quieran decirle, no salía de mi cuarto más que para comer o hacer mis necesidades, no quería ver a nadie, después de todo no conocía a nadie allí.”
“Esto no pasó desapercibido por la encargada del orfanato, también por algunos trabajadores, que tocaban mi puerta preguntando si estaba bien. Yo les respondía con un; Larguense, quiero estar solo.”
“Estuve así por otras 2 semanas estando melancólico intentando negar que ya no estaba en el lugar en donde yo pertenecía. Pero cuando despertaba una vez más y ver que seguía en el orfanato perdía cada vez más la esperanza. Pasó un mes y sabiendo que ya no iba a volver, decidí por fin aceptar esa realidad, y ahora solo me tocaba rehacer mi vida desde cero.”
“Me duché, me cepille los dientes, me cambié a ropas cómodas y salí del cuarto y del orfanato a escondidas. Ahora debía saber mis alrededores para estar familiarizado. Salí del orfanato empezando a ver los locales, calles, todo lo que necesitaba saber. Me di cuenta que estaba en algún lugar de Xochimilco, pues casi siempre veía canales de agua y campo. Así que ya sabía donde estaba.”
“También debía ver que era lo que hacía el dueño original de este cuerpo, así no perderme demasiado. Se llamaba Sergio Mendoza y tenía 14 años. No le iba bien en su escuela porque le hacían Bullyng solo porque era blando física y mentalmente, por lo que burlarse y desquitar sus frustraciones con Sergio era más fáciles para ellos. Mismos Bullyng que me atacaron el día que desperté en está realidad.”
“Así que si iba hacer mi nueva vida, yo debía poner límites a cada idiota que se intentaba pasar el muy Bergas conmigo. Comencé hacer ejercicio de Lunes a Viernes, los Sábados y Domingos disminuía la intensidad pero igual hacía ejercicio. También comencé a prepararme mentalmente, recordé a un tipo de mi vida pasada dijo; Si sabes los defectos de tus enemigos, no importan cuáles sean, usamos a tu favor y cagate encima de ellos... By: Dross.”
“Descubrí por parte de los Bullyng que sus padres los maltrataban, y la mamá el quien parecía el líder vendía su cuerpo, y le daba pena admitir que su familia era de las peores. Así que con la información obtenida ya sabía como podía vengarme, mejor dicho, vengar a antiguo Sergio.”
“Cuando volví a la escuela estaba listo para darme en la madre con lo que le hacían Bullyng a dueño de este cuerpo, y tal como lo pensé, ellos vinieron a mi para hacer lo de siempre, o les daba mi almuerzo y el dinero que tenía o me darían la joda más grande de la semana. Que ilusos.”
“Los encaré y les dije todas sus verdades en voz alta mientras era escuchado por todos los alumnos que iban entrando a clases. Obvio que esto enojo a los Bullyng y más al líder quien no quería que los demás se enterarán de eso, así que él y su grupo de amigos se lanzaron al ataque.”
“Si bien no gané ese día porque eran más grandes que yo y me superaban en numero, había demostrado que ya no me iba a dejar que nadie se pasara de listo, todavía recuerdo como le saque un diente al líder con un derechazo con todas mis fuerzas.”
“Obvio nos dieron una regañada a todos y más a mi por “empezar primero” el escándalo. En parte tenía razón pero aquél grupo de idiotas también tenían la culpa pues me amenazaron con golpearme si no les daba lo que tenía. También la encargada del orfanato me dio una regañada cuando volvimos, pero para mis adentros no me arrepentía a pesar de que por fuera me viera lo contrario.”
“Ese día nunca se volvieron acercarme en la escuela, incluso jamás los vi en la calle. Algo raro pues pensaba que me atacarían en algún callejón, pero ni eso. No sabía si es que sus padres se los habían dado una chinga o algo por el estilo, pero dejo de preocuparme después de un tiempo, hasta sentía un ligero peso quitarse de encima mío.”
“Los Años pasaron y como nadie quería adoptar me comencé a valerme por mi mismo hasta tener la edad y dinero suficiente para independizarme. Comencé con trabajos básicos como podar el césped, limpiar vidrios, acomodar cajas y lavar verduras para que las cocineras le dieran de comer a los niños. Con suerte me pagaban 13 pesos o hasta a veces me daban $20.”
“Hasta cuando cumplí los 18 años debía retirarme de aquel orfanato, pero ya tenía más que el dinero suficiente para alquilar un departamento para un mes. También había ido a sacar mi INE junto a que también me cambié mi nombre. Ahora me llamaba; Arturo Petrov. En honor a mi perfil de Wattpad y mi recordatorio a mi vida pasada.”
“Entre al ejército mexicano donde me enseñaron cosas fundamentales para actuar en los momentos críticos, también tuve que enfrentarme a carteles. Nunca había matado a alguien así que fue un golpe duro para mi, pero con ayuda de mis compañeros logré superar esos eventos.”
“Estuve al servicio del ejército por 5 años, tenía la edad de 23 años. Decidí retirarme porque quería hacer una vida tranquila después de haber luchado contra esos carteles y no solamente lo comunes, pero en caso de que me necesitaran no dudaría en volver al ejército.”
“Me entregaron un par de cosas antes de salir, unas medallas por haber hecho un buen trabajo, unas cuantas armas como un fusil M16 y sus cartuchos, una navaja de guerra, una pistola de calibre 9mm y dos licencias, una para matar y otra poder usar armas sin tener multas, eso daba a entender a la policía que era un militar y podía ser perseguido por Narcos.”
“Actualmente cumplí 24 años el día de ayer, estaba feliz porque estaba vivo otro año más, pero también triste porque no tenía a nadie para celebrarlo. En este tiempo, ya comencé a olvidar muchas cosas de mi antigua vida, como la cara de mis familia y amigos. Si hubiera gustado despedirme y llevarme una fotografía de ellos.”
“Me compré una motocicleta y una mochila de supervivencia, y con mi moto me fui de viaje a los estados más conocidos de mi querido México. ¿Cómo conseguía dinero? Pues el ejército me había depositado en mi cuenta bancaria 1 millón de pesos para poder seguir con mi vida tranquila.”
“Estos son los eventos que más destacan de mi vida, y lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Pero nunca se me quitará esa incógnita, ¿Qué fue lo que paso ese día? ¿Cómo llegué a este lugar? ¿Quién me trajo éste mundo? Tal vez sean preguntas que jamás obtendré respuesta.”
“Ahora todo depende de mi seguir mi camino, buscar nuevas aventuras y emociones. Me libero de todo lo que tenía guardado en mi conciencia en esta carta... Pido perdón a mi familia y amigos por irme tan de repente y espero hayan podido seguir adelante con sus vidas, así como yo pude salir adelante a pesar de todos mis conflictos actuales.”
“Att: Arturo Petrov.”
[Narrador Normal]
Vemos a un hombre adulto viendo 3 hojas de papel con melancolía, tenía puesto una chamarra para evitar frío, tenía unos guantes sin dedos, un pantalón negro y unas botas militar de color marrón oscuro.
Estaba estaba sentado en un tronco y en frente suyo yacía una fogata en medio del bosque, atrás de él estaba su tienda de campar de color verde, y al lado su motocicleta.
El era Arturo, ahora con 24 años ya era un adulto joven, o bueno, le faltaba un año para ser lo completo pero ya podría considerarse como uno. Leía por última vez las tres hojas de papel, para dejar caer la carta a la fogata. Inhaló profundamente y suspiro de alivio.
— Con esto... Me libero de mis ataduras... Y de mi vida antigua, para seguir con una nueva — Dijo para si mismo sintiendo como un peso se le quitaba de encima.
Tomó una bolsa de malvaviscos y enterró 4 en un pequeño palo para ponerla encima del fuego que poco a poco se iba a pagando.
— Necesito ir por más leña, sería un problema si la fogata se apaga y por mera casualidad este un lobo cerca de aquí.
El joven adulto retiró sus malvaviscos y se levantó para ir a buscar leña, de camino iba comiendo su pequeño aperitivo. Mientras caminaba pensaba en que iba hacer mañana, si iba a seguir con su viaje por su país y conocer nuevos lugares, o ya establecerse en un estado y vivir su vida.
Miró hacia arriba encontrándose con varias estrellas cubriendo el cielo nocturno. Y con los árboles le daban un toque fantástico.
— Esta noche es hermosa... — Pensó Arturo sacando una pequeña cámara tomando una foto. En eso, el castaño vio dos bolas de fuego en esa noche estrellada. — ¡Genial, 2 estrellas fugaces! — Decía Arturo admirando aquellas bolas de fuego.
La mayoría estarían de acuerdo que eran estrellas fugaces. Otros pensarían que eran las mismas brujas, algo un poco probable pues Arturo estaba acampando en un cerro y en una zona no muy alejada de los campistas.
— Ya que estoy aquí, y se dicen que puedes pedir un deseo... Pero como hay dos puedo pedir dos deseos — Pensó para si mismo con cara “mi IQ es superior a la de los demás”. — Yo quiero... Decirle gracias a todos por darme su amistad y apoyo durante muchos años... Y que les deseo lo mejor para todos, y que puedan lograr cumplir todas sus metas... Espero que les siga yendo bien a todos.
Eran palabras que salían en lo más profundo del corazón del joven adulto. Que le salieron algunas lágrimas de tristeza y melancolía, pero mantenía una pequeña chispa de esperanza parecido al fuego de un encendedor. Se limpió las mejillas y volvió a mirar al cielo.
— Y mi segundo deseo es, seguir teniendo tantas aventuras por el mundo este año y... No sé, quizás conocer una linda chica que pueda acompañarme en mis viajes. Que pueda verla sonreír todos los días y sentar cabezas — Declaró con un pequeño sonrojo algo notorio pero con una sonrisa de alegría dibujado en el rostro. — Pero eso es un “quizás”, jeje.
¿Quién lo juzgaría por ese deseo? Era un sentimiento normal el querer tener a una acompañante, además de que Arturo tenía suficiente edad para tener pareja, además de tener dinero en caso de que quisiera establecer en algún punto del país.
En eso Arturo notó que algo andaba mal. Una de las estrellas fugaces se desvío de su trayecto y a una gran velocidad iba directo hacia, ¿él?
— ¡¿Qué Mierda?!
Continuará...








