Una historia... diferente

Summary

Advertencia: esta historia es una fumada con el único propósito de hacer reír y pasar un buen momento, por favor, no se la tomen en serio. Solo una historia que se me ocurrió de como hubiera sido la infancia de Ace, Sabo y Luffy si no hubieran sido humanos. Para aclarar, serán solo ellos tres. Es en el mundo de One Piece, por lo que habrá Akumas no mi, pero ellos no serán portadores de ninguna, aquí Luffy no se comió la Gomu Gomu. Los personajes le pertenece a Oda-sensei. No tiene yaoi (creo), aunque parezca raro en una de mis historias. Desarrollo rápido de la historia. Ooc. Contiene spoiler de mi historia "El secreto del capitán Mugiwara", a ver quien lo encuentra. En algunas escenas me inspiré en otras historias que están inconclusas o solo eran un One-shot, si alguien ve las similitudes o los propios creadores se dan cuenta, ya saben porque es, no quiero lucrarme con el trabajo de otros.

Status
Complete
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
16+

I

Amanecía en villa Foosha, desde donde un hombre de edad avanzada estaba arrastrando a su nieto hacia la cima del monte Corvo, pero este se enganchó a un árbol con sus garras, impidiendo que siguiera subiendo, aunque el anciano ejerció más fuerza, arrancando el pobre árbol, que le dio directamente en la cara. Tras muchas maldiciones, consiguió soltar a su nieto del tronco y seguir subiendo hasta que llegaron a una caballa bastante adentrada en el bosque. Una vez allí, el niño cayó de sentón al suelo y le bufó al mayor, pero este lo ignoró y procedió a llamar a la puerta, siendo abierta por una mujer de largo y rizado cabello naranja y con más pinta de hombre que de mujer.


--¡Garp! ¿¡Qué quieres ahora!? --le gritó al anciano.


--Hola, Dadan, este es mi nieto, se llama Luffy, se quedará aquí --señaló al niño con un sombrero de paja en su cabeza, el cual miraba hacia todos lados.


--¿¡Otro mocoso!? ¡Todavía nos estamos encargando del otro! --exclamó indignada.


--¿Quieres llevarme la contraria? --agravó la voz, asustando a Dadan.


--No, claro que no --sonrió nerviosa por esa amenaza.


Luffy, quien seguía mirando los alrededores, esquivó un escupitajo que iba directo contra él, bufando a quien lo hubiera lanzado, viendo que era otro niño mayor que él, de cabello y ojos negros junto a unas pecas en el rostro, resaltando que estaba sentado sobre un gran animal muerto.


--Oh, Ace, aquí estás --llegó Garp junto a su nieto, viendo al otro niño de nombre Ace. --Este es Luffy, se quedará aquí a partir de hoy, espero que os llevéis bien --presentó al pelinegro de cicatriz bajo el ojo. --Luffy, él es Ace, es tres años mayor que tú --miró esta vez a su nieto.


El pecoso solo lo ignoró para irse por otro lado.


--Me voy, abuelo, ya nos vemos --se despidió Luffy de su abuelo para tomar un camino distinto al del otro niño y comenzar a adentrarse al bosque.


Garp suspiró por el comportamiento de ambos niños. Se despidió de la corpulenta mujer y se marchó por su cuenta de nuevo hacia la villa.


El de sombrero de paja corría por todo el bosque con felicidad, podía sentir como los árboles y la tierra le hablaban de alguna u otra manera junto a los animales que iban escondiéndose por su presencia. No sabía donde estaba, pero le gustaba. El sol apenas se filtraba por las frondosas copas de los árboles y, sin poderlo evitar, comenzó a cambiar su aspecto. Corto pelo negro comenzó a cubrirle, sus manos y pies cambiando y convirtiéndose en patas, comenzando a correr sobre ellas, de su espalda baja una larga cola negra comenzó a formarse y su tamaño pasó a ser más grande que el de un niño. Sus colmillos se alargaron y afilaron todavía más, su ropa desapareciendo por el cambio y su sombrero quedando colgado de su cuello. Orejas negras redondas sustituyeron las humanas, situándose más hacia la parte superior de su cabeza, sus ojos se aclararon hasta quedar de un azul celeste brillante. Donde antes había un niño humano ahora se podía ver a un cachorro de pantera notablemente más grande que uno normal. Este corría sobre sus cuatro patas con inmensa felicidad, saltando de roca en roca, escalando colinas y mirando todo a su alrededor. Siguió corriendo hasta que de frente se encontró con un enorme tigre que lo miraba fijamente.


(Con Ace)


El niño de pecas estaba en un basurero llamado Gray Terminal, donde los nobles se deshacían de lo que no querían. Una vez asegurado de que aquel nuevo niño no lo había seguido, descendió y comenzó a hacer lo de todos los días: robar y buscar cosas de valor.


Una vez reunido todo lo posible se alejó hacia una dirección específica del bosque con el saco de lo que había logrado conseguir. Llegó hasta un gran árbol, el cual comenzó a trepar hasta alcanzar la primera rama, donde un niño rubio de su misma edad lo estaba esperando.


--Ah, ya volviste, Ace --saludó a su manera.


--Sí, hora de hacer recuento --dejó su saco sobre la gran rama, viendo como el contrario hacía lo mismo con el que portaba, abriéndolos a la misma vez, notando que el pelinegro tenía más cantidad.


--Maldición, me ganaste --maldijo el rubio al ver esto.


--Realmente da igual quien gane, esto son nuestros ahorros para cuando seamos piratas --aseguró, comenzado a meter el contenido de ambos sacos en el interior de la rama por un compartimento.


--Hoy tardaste más en venir ¿ocurrió algo? --preguntó el otro niño cuando comenzaron a adentrarse en el bosque tras guardar su botín.


--Nada importante, el viejo Garp trajo a su nieto --restó importancia.


--¿En serio? --se impresionó por esto.


--No es para tanto, Sabo, seguramente sea solo un mocoso --comenzaron a saltar entre rocas para subir una colina empinada.


--Siempre dices eso de todos los niños que conoces --rio Sabo por esto.


Ace lo miró mal por esto, hasta que un rugido los alertó.


--Es el guardián del monte --notó el pecoso.


--Vamos a ver --miró hacia su amigo con determinación, recibiendo un asentimiento para luego comenzar a correr en dirección del rugido.


Llegaron y vieron hacia abajo, viendo al inmenso tigre peleando con un oso gigantesco, que huyó al ver que no podía con el felino. Este giró sobre su eje y comenzó a acercarse a un niño que había, al cual Ace reconoció.


--¡Es Luffy, el nieto de Garp! --exclamó sin creérselo.


--¡Se lo va a comer! --también gritó el rubio, comenzando a bajar por la empinada colina con su tubería en mano.


Sin más remedio, el pecoso tuvo que seguirlo.


Alcanzaron a ponerse delante del niño antes de que el tigre se acercara más.


--¡Ah, hola, Ace! --saludó con tranquilidad el más pequeño.


--¿¡Qué estás haciendo!? ¡Te va a comer! --preparó su propia tubería en defensa.


--¿Por qué haría eso? Es mi tío --pasó entre ambos mayores y se acercó al gigantesto animal, el cual se sentó sobre sus cuatro patas y dejó que el niño se acercara hasta recostarse sobre su pecho.


Sabo y Ace contemplaron esto con la boca abierta y los ojos desorbitados, no creyendo lo que veían.


--¿¡Cómo es posible!? --consiguió preguntar el rubio.


--Es mi tío --volvió a decir.


--¿¡A qué te refieres con que "es tu tío"!? --inquirió el otro pelinegro.


Luffy se puso en pie y volvió a cambiar su forma, dejando con la boca abierta a ambos mayores al ver su transformación, más todavía al observar como el enorme ser lamía a la pantera que se suponía era el niño.


--Ah, que no lo podía saber nadie --habló el felino negro. --Bueno, que mas da --se estiró y recostó en la pata del otro felino, dejando ver aquel detalle de su oreja izquierda.


--¿¡Es una Akuma no mi!? --se acercó corriendo Sabo, viendo que el tigre no le hacía nada por estar cerca.


--No, según dijeron Shanks, Makino y el abuelo, es una mutación, pero no saben ni cómo ni por qué --respondió, agitando su cola aburrido, hasta que el animal rayado comenzó a jugar con él.


--¿Tú también? --también se acercó Ace a ambos.


--¿Mmm? ¿También? --dejó de jugar con la enorme pata de "su tío" para ver al mayor.


El rubio se puso a un lado del pecoso y ambos también comenzaron a cambiar. En el caso de Ace, su cuerpo fue cubierto con pelo negro con zonas naranjas, sus manos y pies se sustituyeron por patas, su cara se alargó en un hocico de cánido junto a grandes colmillos, orejas puntiagudas se cambiaron por las humanas, quedando más arriba y de su espalda baja una peluda cola hizo presencia. Con Sabo, su piel fue sustituida por negras escamas, de su espalda alta un par de alas aparecieron, de su cabeza cuernos salieron hacia atrás de color amarillo casi blanco, su cara se alargó y sus dientes se acentuaron en peligrosos colmillos junto a una cola de lagarto y patas con afiladas garras. Los ojos de Ace brillaron en naranja mientras que los de Sabo fue en amarillo, aunque sin iris, solo una pupila afilada y la esclerótica. Luffy los vio impresionado, donde antes habían dos niños ahora había un lobo y un dragón de considerable tamaño, más grandes que él. El tigre gruñó por la presencia del cánido, pero "su sobrino" lo calmó, aunque seguía sin fiarse.


--¡Que guay! ¿¡Cómo podéis hacerlo vosotros también!? --se acercó a ambos dando ligeros saltos.


--Igual que tú, por diferentes razones, mutamos cada uno en una forma --explicó el dragón.


--Tenemos que hablar, despídete --habló el lobo, comenzando a alejarse.


Luffy hizo caso y se despidió, luego comenzando a seguir a los otros dos hasta llegar a un pequeño claro donde el sol de medio día podía verse mejor. Sin salir de sus formas animales, cada uno se sentó y se quedaron en un extraño silencio.


--Luffy --llamó Sabo a la pantera. --¿Cómo te convertiste? --empezó con las preguntas.


--No lo sé exactamente, estaba en el bar de Makino con Shanks y sus nakamas cuando un tipo raro entró y los insultó, también ofendió a Shanks tirándole una botella encima, eso no me gustó, pero no podía hacer nada por ser un niño, quería enfrentar a ese tipo y obligarlo a que se disculpara. Más tarde fui a enfrentarlo, aunque acabé en el agua y Shanks perdió un brazo por mi culpa --bajó las orejas y la cabeza al recordar eso. --Me prometí no dejar que ningún ser querido fuera dañado, y menos por mi culpa --se puso sobre sus cuatro patas con determinación. --Al día siguiente desperté así --volvió a sentarse al terminar su explicación.


--Tiene sentido --analizó el dragón lo dicho. --Las panteras representan el valor y la protección, también son espíritus guardianes --explicó hacia ambos.


--¿Y vosotros? --le tocó preguntar al menor.


--Yo solo investigué todo el bosque junto que le di palizas a todos los mayores que encontré por mi camino, un día desperté así --no dio detalles.


--Los lobos son asociados a los dioses de la guerra y como exploradores --volvió a aclarar para el menor. --Yo buscaba una familia que me comprendiera, a la que tener una razón para proteger y cuidar por encima de todos los tesoros, pero que supiera que ellos podían cuidarse solos y no dependieran de mí, más tarde amanecí así --tampoco dio muchos detalles.


--Entonces no soy el único, creía que sí --Luffy se tumbó sobre sus patas y giró para rascarse la espalda.


--Eso creíamos nosotros hasta que nos conocimos, nadie más sabe sobre esta apariencia salvo tú --vio esto divertido el de ojos amarillos.


La pantera dejó de rascarse y volvió a tumbarse con la cabeza alta.


--Podemos estar juntos --sonrió el felino, extrañando a los otros dos. --Los tres somos únicos, nadie sabe sobre nosotros, bueno, en mi caso sí, pero son de fiar, y Sabo dijo que quería una familia --sonrió con diversión, volviendo a ponerse en pie.


El cánido y la criatura mitológica se miraron durante unos momentos, analizando lo dicho, para después el lobo alejarse corriendo.


--¿Dónde va Ace? --agachó las orejas entristecido por haber dicho algo que no debía.


--No te preocupes --se acercó Sabo y acarició su cabeza con su pata. --Eres suave --admiró al notar la textura de su pelo a través de las escamas más pequeñas de su garra.


--Makino se empeñó en que debía cuidarme el pelo --se dejó acariciar con gusto.


Se volvieron a convertir y se tumbaron en espera del mayor, Luffy llegando a dormirse.


--Es lo que tiene ser un felino --supuso el rubio al ver como había caído dormido en la hierba.


Un rato después llegó el pecoso en su forma humana con una botella de sake y tres copas. Despertaron al menor y esperaron a que Ace hablara.


--¿Sabíais que cuando los hombres brindan con sake se convierten en hermanos? --sirvió la bebida en las copas de sake de cada uno.


--¿Hermanos? --habló el de la cicatriz con ilusión.


--Portgas D. Ace, ese es el nombre del hombre que será conocido por todo el mundo --elevó su copa.


--Monkey D. Luffy el del que se convertirá en el mejor pirata del mundo --también elevó su copa.


--Sabo el de quien les ayudará a cumplir su sueño sin ningún problema --terminó el que faltaba de la misma manera.


--A partir de hoy somos hermanos --dijeron a la vez para luego chocar sus copas y beber de un trago.