Mooie tulpen
Idea original:chikypaz❤️
✨❤️✨
¿Cómo es que todo termino así?...
Oh... Cierto..
Confío en la persona equivocada y ahora debía huir para salvar su vida.
Se sentía tan patético... Que él, siendo Bakugou Katsuki, uno de los mayores jefes de la mafia italiana, este huyendo de su país natal por culpa de un estúpido que le tendió la mano y este le agarro el pie para tirarlo al vacío.
-Maldita sea...-susurro con la respiración entrecortada mientras hacia presión en uno de sus costados debido a una herida de bala.
Ahí estaba, recargado sobre una de las paredes de las calles de la bella Italia, el crepúsculo anunciaba ya un nuevo día y a su vez le avisaba de su última oportunidad de sobrevivir.
Su celular vibro, haciendo que de forma inmediata tomara la llamada y más viendo de quién venía.
-¿Kirishima?...
-¡Bakugou, gracias a Dios que estás bien hermano!.
-¿B-Bien?...-solto una risa seca seguido de una tos fuerte debido a la fuerza de mantenerse de pie.-Tengo una maldita herida de bala idiota... A-Apenas si me puedo mantenerme conciente...
-¡Aguanta un poco más, te hemos conseguido una avioneta para que huyas, debes llegar al aeropuerto antes de que el sol salga en todo su esplendor!
-Mierda...-miro sus alrededores, buscando algún medio de transporte terrestre que le facilitará el camino hasta que noto una moto negra.-¿C-Cuanto tiempo tengo para llegar?...
-5 minutos máximo 10...
-Llegare en dos...-sin más colgó la llamada, asomó su cabeza con cautela por ambos lados de la calle, asegurándose que ningún imbécil le encontrará.
Al no ver a nadie, camino de manera rápida hacia la moto y sonrió ladino al notar que el tonto dueño dejo las llaves puestas, como si supiera que la iba a necesitar justo en ese preciso momento.
Así que arranco a toda velocidad la motocicleta rumbo al aeropuerto Nápoles, podía sentir el aire fresco en su rostro pero también la incomodidad de los golpes sobre su cuerpo, y ni que hablar de las heridas de navaja y bala, ardían como el mismísimo infierno.
Pero lo que más ardía dentro de él, era aquel odio de haber sido traicionado por su gente... Él quien había ayudado a cada uno de ellos sin nada a cambio, ahora eran unas miserables ratas hambrientas de poder y dinero.
El humano es muy fácil de corromper con esas dos cosas.
Katsuki llegó al fin al lugar acordado, dejo la moto en la calle y se adentro con cautela hasta llegar a las pistas de aterrizaje, ahí a lo lejos vio la avioneta de la que hablo su mejor amigo Kirishima.
-¡Bakugou!.-el alfa de cabellos rojos corrió seguido de otras tres personas.
-¡Rápido no hay tiempo!.-un joven de cabellos negros, beta, se acercó al alfa herido y le tomo del brazo para ponerlo en su cuello y llevarlo más rápido a la avioneta.
-¡Bakugou!.-llamo su atención un chico de cabellos amarillos con un mechón de color negro, Omega de su mejor amigo.-¡Te ves de la mierda!
Todo el grupo río bajo ante su comentario, y no era mentira, pues ver así a ese explosivo muchacho en mal estado era algo impactante.
-C-Callate pikachu...
-¡Basta de hablar chicos, debemos asegurar a Bakubabe en la avioneta pronto!.-Mina, Omega de Sero y la unica mujer de su grupo más cercano apresuró a los hombres mientras cuidaba sus espaldas.
Bakugou fue apoyado de Kirishima y Sero para que subiera, cómo pudo, se coloco el cinturón de seguridad y los cascos de comunicación, pero de pronto cayó en cuenta que solo había... Una avioneta.
-¡I-Idiotas!... ¿¡Dónde mierda están las demás!?.-sus ojos mostraban gran sorpresa y temor, miraba a todos lados tratando de ver qué sus amigos huyeran con él, pero ver el rostro de sus camaradas con una triste sonrisa le dio la respuesta.
Antes de que pudieran decir algo, el ruido de balas siendo disparadas contra ellos resonó en el lugar, todo por incercia se agacharon, tratando de cubrirse.
-¡Debes irte ya!.-Kirishima saco su arma de su espalda, atrayo a su cuerpo a Kaminari para protegerle, Sero copio su actuar de igual forma.
Ambos dispararon con agilidad contra los hombres que perseguían a su amigo, los hombres de la familia Todoroki.
-¡Ya vete!.-Bakugou volvió a ver a los ojos a sus amigos, notando en el ambiente tantas cosas como miedo y melancolía, inevitablemente un nudo se formó en su garganta y sus ojos comenzaron a picar.
-¡Más les vale sobrevivir estúpidos, por qué volveré y ustedes deben seguir a mi maldito lado!
El grupo sonrió un momento, ya que toda su atención se veía reflejada en matar a los que disparaban.
Sin más tiempo que perder, Bakugou encendió la avioneta, algunas balas pegaban contra el metal del transporte pero por suerte no lo atravesaban, la hélice se movía de forma veloz, dando la señal de estar lista para despegar.
Las llantas se movieron rumbo al espacio vacío de la pista, poco a poco avanzaba más rápido y sin poderlo evitar, giro su vista una última vez hacia atrás, viendo como sus amigos se ponían o trataban de ponerse a salvo, confiaba en ellos... Tenía que.
-Gracias...-susurro adolorido, no solo por lo físico, si no por el dolor que crecía en su corazón por la incertidumbre y la impotencia.
Una lágrima corrió de su mejilla pero aún así, con decisión, giro de nuevo su vista al frente, tomando con firmeza el volante para tirarlo hacia él y elevarlo al fin.
Algunas balas más chocaron contra la avioneta pero otras más fueron evadidas puesto que ya estaba muy lejos del suelo... Lejos de sus tierras... Lejos de sus amigos a los que llama familia...
💥-🧡-💥
Su destino era Londres, ahí vivía su mentor, un hombre que podía considerarlo un segundo padre pues tras la muerte de sus padres cuando él tenía 15, aquel hombre lo educó como si fuera su hijo.
Ahora siendo un Alfa de 28 años, se preguntaba si aquel viejo le regañaria por el estado terrible y patético en el que estaba.
Pero no contó que durante su viaje, las balas que recibió cuando salió del aeropuerto harían efecto más tarde.
Uno de los motores comenzó a humear seguido de una pequeña explosión.
-¡M-Maldición!.-maldijo furioso, mostrando sus canis mientras hacia presión en el volante para mantener el control pero era en vano, la avioneta cada vez era más inestable.
Y para acabarlo de joder, la herida de su costado estaba siendo cada vez más molesto, tanto que lograba desconcentrarlo del camino, podía apostar que ya se había desviado más de una vez.
Su visión de volvía más pesada y borrosa, las punzadas en su herida eran más dolorosas y empezaba a sentir que el aire de sus pulmones empezaba a faltar.
-Ugh... M-Mierda...
No pudo resistir más, sus fuerzas se empezaron a ir cada vez más, aunque como pudo, fue bajando la avioneta a tierra firme pero al final sintió como sus ojos empezaban a cerrarse justo cuando aterrizó.
La avioneta choco contra el suelo, haciendo un camino desastroso de paso, varias flores salieron volando por aire tras el impacto, Bakugou las podía sentir incluso en su rostro hasta que llegó de golpe contra un gran árbol.
Tosió considerables veces mientras bajaba del destrozado medio de transporte, sostenía cómo podía su herida, sus oídos zumbaban de forma estruendosa, no escuchaba nada más que el ruido de su corazón acelerado y sus pasos pesados por aquel campo.
Hasta que ya no pudo más, se dejó caer de espaldas, extendiendo una de sus manos mientras que la otra se encontraba a su costado, sintió un alivio al notar el aroma de las flores amarillas.
-T-Tulipanes...-susurro bajo, recordando que su vieja, su madre... Amaba esas flores.
El cansancio le ganó y comenzó a cerrar sus ojos con lentitud, no sin antes notar un leve aroma como a menta y frutos frescos.
Sintió que algo le sujetaba la cabeza y que una pequeña mano golpeaba levemente su rostro, trato de abrir nuevamente un poco los ojos pero su visión era terriblemente borrosa.
Lo único que pudo notar, fueron unos hermosos y enormes ojos verdes cuál esmeraldas, mostrando preocupación y miedo, por culpa del zumbido en sus oídos no pudo distinguir la voz de aquel ser que tenía enfrente y que cayó sin más desmayado en sus brazos.
...✨🧡✨...
-¿Qué mierda?
Bakugou había llegado a su mansión después de haber ido a comprobar los tratos con los accionistas de su empresa.
Pero ahora estaba siendo rodeado de su gente, apuntandolo con sus armas.
-¿Qué está sucediendo aquí?
-Yo te puedo responder...-una voz muy conocida por el alfa de ojos carmesí resonó en la entrada de su propia casa.-Veras... Digamos que tú gente, ahora es mi gente...
-¿Qué?.-Bakugou gruño, mirando con clara rabia al alfa frente a él, un joven de cabellos de distinto color y heterocromia, su claro rival en el mundo peligros de la mafia.
-Lo que oíste...-un beta rubio de ojos azules, casi grises hablo detrás del bicolor con una divertida sonrisa.
-Monoma...-susurro molesto, aún en la situación en la que se encontraba, mantenía su poder como alfa líder frente a todos.
-Has perdido poder Bakugou... Tu gente ahora trabaja para mí... Una gran cantidad de dinero puede hacer a la gente cambiar de parecer ¿No crees?
-Por dinero...-miro a los que antes consideraba compañeros.-¿Por qué mierda lo hiciste?
-¿Por qué?, simple... Por qué te odio, además que quiero todo lo que es tuyo para que yo sea considerado el más poderoso de los alfas, tener todo lo que he deseado y que mi viejo se trague sus palabras...-Bakugou noto como este apretaba sus puños, como si estuviera dispuesto a golpearle.-¡Que vea que su hijo puede ser digno de su poder y no un imbécil orgulloso que siempre lo tuvo todo!
El odio de Todoroki Shoto contra Bakugou era porque su padre siempre le recalcaba que él era mejor en todo, como hombre, como alfa, como líder... Estaba cansado de que lo comparará con él, el alfa perfecto lleno de posibilidades y poder.
-A mi me pasó igual...-Monoma nunca abandono su sonrisa, hasta la profundizó más al ver el rostro furioso del cenizo.-No podía soportar tu falsa amabilidad al ayudarme cuando estaba en la calle, lo tienes todo Bakugou... Bueno, tenías... Ahora puedo vivir esa vida de lujos que te dabas y tener el poder que merezco.
-Que idiotas...-sonrio ladino, viendo directo a los ojos a los sujetos frente a él quienes se tensaron ante su reacción.-¿Tanta es su envidia de que yo sea querido por los demás que a ustedes quienes los tratan como lo peor?... No es mi culpa... Es culpa de ustedes al pensar solo en si mismos...
Miro de nuevo a las personas que le apuntaban y pudo ver cómo algunos cambiaban de expresión a una más arrepentida.
-Es una lástima que la gente a la que le di la mano sin pedir nada a cambio ahora me traicione... Pero deberían ya saber... Que un Bakugou nunca va a caer...
-Ya lo veremos...
Y así, Bakugou esquivo las balas de los que antes eran de su equipo, una de ellas dio a su costado, vio al culpable, claro que había sido Todoroki quién le había disparado.
Pero él demostró que era el mejor al escapar de su trampa, Bakugou logro huir y no tenía otra opción por el momento.
Los recuerdos de ese preciso momento llegaron a su mente antes de poder abrir los ojos poco a poco.
-Agh...-se quejo por lo adolorido que sentía el cuerpo, su visión se volvió más clara, para notar que estaba en lo que parecía ser una pequeña cabaña.
Se sentó aún recostado sobre la pequeña cama, paso con fuerza sus manos sobre su rostro, miro a todos lados hasta que notó un vaso de agua sobre una mesa de noche, su garganta picaba así que fue como un alivio.
Tomo el vaso y bebió su contenido hasta la última gota, la calma inundó su garganta por lo fresco del agua pero lo que le calmo más cuando termino fue un delicioso aroma.
Llevo su vista al frente, a las mantas qué le tapaban, las tocó con cuidado notando la suavidad en ellas, aunque de pronto su vista de desvío a su torso, notando unas vendas que rodeaban su cintura.
-<O je bent wakker!.-una voz suave lo hizo alzar la mirada, sus ojos se abrieron con asombro y su corazón latió con velocidad.
Era el chico más jodidamente hermoso que había visto en su vida.
Sus rizos verdes se movían lentamente por el aire que pasaba por las ventanas abiertas de la cabaña, podía distinguir aquel increíble aroma a menta y frutas que inundó su pecho antes de caer desmayado, pequeñas pecas se mostraban en sus regordetas mejillas que daban unas inmensas ganas de morderlas, su pequeño cuerpo era de dioses pero lo que era la joya de la corona... Eran sus espectaculares ojos verdes como las esmeraldas más brillantes que jamás habia visto.
-<Gaat het? Doet de wond pijn?.-tan perdido estaba en la admiración de aquel pequeño (Omega a kilómetros) que no se dio cuenta que este se había acercado a su rostro a una distancia peligrosa.
-Oye...-su voz ronca hizo que el pequeño Omega diera un pequeño brinco del susto, ante eso el cenizo rápido se aclaró su garganta.-No te asustes tonto... Solo quiero que mantengas tu hermoso rostro lejos del mío a menos que quieras un beso~
Sin importarle nada, coqueteo con el peliverde, esperaba una reacción nerviosa o un sonrojo en esas tiernas mejillas pecosas pero lo único que recibió a cambio fue una leve inclinación de su cabecita mientras alzaba una ceja demostrando su clara confusión.
--se señaló al realizar la pregunta, Bakugou arqueo su ceja, cayendo en cuenta de lo que pasaba.
Se sintió estúpido y avergonzado pues ahora sabe que el pecoso no le entendía absolutamente nada y... Él tampoco... Estaban hablando un idioma totalmente distinto.
-Mierda...-un gruñido sale de su boca, el Omega piensa que hizo algo malo y solo en un instante se pone demasiado nervioso.
-su actuar era jodidamente tierno, moviendo sus manos de un lado a otro de forma rápida como un pequeño conejo.
Bakugou no dejaba de ver embobado al hablador chico al que no le entiende una mierda, aún así se ve precioso.
-Oye oye...-con un poco de trabajo se mueve de nuevo al frente del peliverde y toma con una de sus manos su mentón con una delicadeza que jamás creyó tener.
Ante la acción, el Omega está vez si se puso rojito cuál tomate.
-Joder... Quiero morder sus mejillas...-penso al momento de ver ese lindo color carmín en las pecosas mejillas, tan antogables de morder y pellizcar.
-<M-Meneer is het goed?...
-E-Eh...-nunca en su maldita vida se había sentido tan nervioso como en ese instante y solo esos dos hermoso ojos verdes lo estaba poniendo así, respiro hondo, perdiéndose un poco en el aroma del pequeño pero movió su cabeza tratando de despejarse.-¿Dónde estoy?
Hablo lento, esperando que le entendiera un poco quizás, pero sabe que será imposible al ver de nuevo aquella acción del peliverde quién aún seguía en sus manos.
Acto seguido lo soltó, ahora solo quedando los dos frente a frente a solo centímetros de distancia.
-Yo...-se señaló, al menos debía saber el nombre del ser que sería su Omega en un futuro no muy lejano.-Soy Bakugou Katsuki... ¿Tú?...
Lo señaló, esperanzado a qué ahora sí le entendiese.
-<¡Oh!... ¡Midoriya Izuku!
-Izuku...-aquel nombre del pecoso resonó en su mente pero sobre todo en su corazón, quedándose grabado en su ser, lo saboreo varias veces, perdiéndose en la hermosa sonrisa que le dio al presentarse.
Sin pensarlo sonrió, dejándose llevar por el aroma feliz del Omega, el también soltó sus feromonas de calma, ambos se vieron a los ojos, sintiendo sus corazones latir a un mismo tiempo y velocidad.
Quizás aquel incidente, lo había hecho pensar que su vida se iría a la mierda...
Pero resultó en algo que haría de su vida la más bella...
No sabe que hará en el futuro... Pero ahora da gracias a todo dios por la situación en la que esta...
✨🧡💚✨
Todo es más cálido gracias al pequeño Omega que vive en un hermoso campo de tulipanes amarillos...
Piensa que tal vez su madre fue quien puso en su camino a aquel pecoso; era demasiada coincidencia que las tierras del tierno Izuku estuvieran llenas de aquella flor.
Eran también las favoritas de su madre...
Quizás en vida, ambas mujeres hubieran sido grandes amigas...
Ahora recuerda... Que han pasado dos años desde que vive con Izuku, cuidando de su cabaña y sus tierras, dónde las flores, frutas y verduras crecían en abundancia.
-¡Kacchan Kacchan!
La voz del lindo Omega resonó a sus espaldas; Bakugou se encontraba cortando leña mientras en pequeñas pausas, se quedaba admirando el hermoso paisaje de los tulipanes.
Pero la mejor vista que podía tener... Era su pecoso.
-¿Qué pasa Deku?
Kacchan y Deku... Así decidieron llamarse el uno al otro; durante esos dos años, ambos aprendieron a comunicarse, hablando un poco, al menos para entenderse con el idioma del otro.
-¡La señora Lissa pidió enorme encargo de tomates y fresas!
-¿Y?.-Izuku rodó los ojos y comenzó a jalar en broma el brazo del alfa.
-¡Trabajar debemos, el encargo quiere ahorita, apúrate y ayúdame!
Muchas veces, en sus conversaciones solían haber aún errores de gramática que para Bakugou le parecían encantadores viniendo de Midoriya; pero cuando venía de él se sentía de alguna forma estúpido.
-Esta bien está bien...
Contesto de mala gana, no teniendo opciones de protesta o algo parecido, pues el lindo Omega ya lo había jalado por completo al huerto de los alimentos que tenían en cosecha.
-¡Debemos escoger buenas cosas!
Izuku comenzaba a murmurar cada vez que veía alguna fruta ya madura o que aún estaba en proceso, Katsuki reía bajamente al recordar la primera vez que lo vio hacer eso y como ha evolucionado ese actuar; ya no solo murmuraba en su idioma, si no también en una mezcla de ambos.
Lo dejo continuar con su análisis detallado de cada bendita verdura, se enfoco mejor en ir a las frutas y ver desde los arbustos recién plantados a los más viejos de las fresas; sin perder tiempo fue cortando algunas y las coloco en el canasto que trajo el pecoso.
Se sentía orgulloso de ver la calidad de las cosas que el había cuidado, aunque claro había una que otra ya lamentablemente podrida.
-Jodidos insectos...
Maldijo, notando cómo esos pequeños vándalos habían mordisqueado sus arbustos en algunas partes.
-¡Kacchan malo!.-un ataque sorpresivo de pequeños golpes en su hombro llegó; giro su vista para ver a un Izuku enojado, formando un puchero.-¡Me dejaste hablando solo!
-Es que cuando hablas así, no hay nada que se pueda evitar y es mejor dejarte fluir.
Izuku le miro ofendido, sin abandonar su puchero; Katsuki rio bajamente ante eso.
Izuku ya se iba a parar ya que ambos estaban en cunclillas por los arbustos cuando una mano tomo su muñeca con rapidez y sus labios fueron tomados por otros.
Ambos cerraron sus ojos, disfrutando del hermoso beso, Bakugou sabía que eso calmaba al pequeño Omega, además que le fascinaba la sensación e Izuku solo podía dejarse llevar por ese tonto alfa.
Unos minutos después, con la cara roja, sintiendo la falta de aire y el corazón latiendo con velocidad, se miraron a los ojos y se sonrieron.
-No es justo.
-Si lo es.
Katsuki le dio un tierno beso en la frente y después siguió con su trabajo de recolecta para la clienta mientras Izuku sufría una pequeña crisis de sentirse tan feliz cada que el cenizo le daba esos besos.
Le regreso el tierno beso pero en su mejilla y se levantó ahora sí, casi huyendo hacia la cabaña.
Katsuki solo podía sonreír con gratitud, pensando que su vida no podía ser más que perfecta a lado del Omega de ojos verdes.
Pero... No podía evitar pensar en el pasado; sobre todo pensar en aquellas personas que dejo atrás... Sus amigos, su mentor... Su país...
Suspiro cabizbajo, dejando a un lado por un momento lo que estaba haciendo para ver el cielo; muchas veces ha intentado comunicarse con alguno de sus amigos pero jamás ha obtenido respuesta... Lo mismo con su mentor...
Solo deseaba enormemente que estuvieran bien...
...✨🧡✨...
-
-Izuku se despidió de la señora que les había encargado las frutas y verduras, Bakugou solo se inclino levemente; ambos caminaban rumbo a casa.-¡Buen trabajo hoy!
-Lo fue Deku.
-¿Qué te gustaría cenar Kacchan?
-No lo sé nerd quizás una sopa... Hace frío ya...-un aire frío llegó a ellos.
-¡Bajo depronto temperatura!
Izuku temblaba cuál chihuahua, pero Katsuki le dio su abrigo, como buen Alfa que es.
-Enfermaras si no te tapas...
-¡Gracias Kacchan!
El camino siguió con tranquilidad hasta llegar a su cabaña, entraron e Izuku se puso a hacer la cena mientras que Katsuki encendía la chimenea para tener el lugar caliente.
Bakugou fue poniendo en la mesa los cubiertos así como los platos para poder cenar cuando varios estornudos resonaron en la cocina, suspiro para contar hasta 10 antes de ingresar al lugar.
-Te dije que enfermarías...
-K-Kacchan malo... ¡ACHUUU!
-Estornudas igual a un anciano...
Claro que Katsuki tenía que burlarse del pequeño y más al ver lo rojito de su nariz y los mocos que salían de ahí.
Busco en la cocina papel y se encargo de limpiarlo.
-Mocoso...
Izuku le saco la lengua exactamente como si de un niño se tratase, aunque Bakugou pensó bien que el apodo le quedaba para ambas formas... Porque se comportaba como un niño y por el escurrimiento nasal que estaba teniendo.
-Tonto...-susurro, cargandolo cómo costal de papas.
-¡¿K-Kacchan?!
-Ya tienes gripa y de seguro ya tienes temperatura.-lo cargo hasta la recámara y verifico que tenía fiebre, así que preparo en el baño unas toallas con agua fría, las fue colocando con cuidado al ver qué el Omega comenzaba a mostraste exausto.-Tsk... te lo dije...
-Callate Kacchan...
Susurro somnoliento, cerrando sus ojos por completo y dejándose cuidar por el Alfa; su Omega interno ronroneaba de placer al sentirse tan cuidado por su pareja.
La comida al final fue preparada por Katsuki y fue recibida en la habitación de ambos; Bakugou iba a darle medicamento cuando notó que ya no había nada.
-Mierda... Debo ir a una farmacia...
Sin perder tiempo, se coloco nuevamente su abrigo, también se colocaba una enorme bufanda y antes de irse le dio un fugaz beso en la frente a Izuku mientras le susurraba que vendría pronto.
El Alfa camino rumbo al pueblo, rezando por qué estuviera abierto el establecimiento; en el proceso algunas personas chocaban con él pero solo tenía su concentración en llegar ahí.
Al tener al fin las cosas, se dispuso a ir rumbo a su hogar; abrió la puerta principal y antes de poder gritar “Llegué a casa”...
Dejó caer las cosas que compro al suelo y sus ojos se abrieron con asombro... Y miedo.
Todo... Absolutamente todo estaba destruido...
Austado corrió rumbo a la habitación donde había dejado a Izuku descansando, abrió de golpe la puerta, rompiendola en el proceso y lo que vio solo hizo su miedo incrementar.
Izuku no estaba...
Desesperado comenzó a buscarlo por toda la casa.
-¡IZUKU!
Gritaba alto su nombre, corriendo a todos lados, incluso en el pueblo, la gente que les conocía le ayudaron pero todo siendo en vano; no habi rastros del peliverde.
Nuevamente corrió a casa y con mucho más cautela se fijo en el lugar, buscando algo que le diera una pista...
Hasta que salió al campo de tulipanes que estaba siendo iluminado por la luz de la luna llena...
Todas las flores... Totalmente destruidas...
No aguanto más el desespero... Las lágrimas salieron de sus ojos, sintiendo un horrible dolor en su pecho al no sentir cerca a su razón de vivir...
-Te encontré...
Reconoció esa voz de inmediato pero antes de poder encarar a ese hijo de puta... Un golpe llegó a su nuca, haciéndolo perder inmediatamente la conciencia.
Lo último que vio... Fue un cabello de color rojo y blanco.
💔💥🧡💚💥💔
Poco a poco recobraba la conciencia, pero sentía que la cabeza le explotaría en cualquier momento...
Quejidos salían de su boca, su cuerpo estaba inmóvil y se sentía verdaderamente pesado hasta que un aroma llegó a su nariz...
Menta y frutos secos...
Sus ojos se abrieron de golpe al notar el aroma de Izuku, desesperado lo busco en aquel sitio donde estaba hasta que lo vio a un lado de él... Recostado en una clase de cama... Inconciente...
-¡Deku!, ¡Izuku por favor despierta!
Trataba desesperado de moverse, de zafarse de la silla al que estaba amarrado, gruñía y jalaba con fuerza mientras seguía suplicandole al pecoso que despertara.
-¡Mierda Izuku despierta, DESPIERTA MALDITA SEA!
-Esta vivo, cálmate.-su atención se fue a la voz que resonaba entre las sombras.-De nuevo nos vemos... Bakugou...
-Todoroki... Bastardo...
Gruño con fuerza, demostrando su furia al verlo pero el ajeno solo se rio por eso, camino con lentitud y seguridad hacia donde estaba Izuku, Bakugou rugió por eso.
-¡Aléjate de él imbécil!
-Wow... El gran Bakugou Katsuki furioso por un Omega...-al estar a centímetros del chico, aspiro su aroma y sus pupilas se dilataron.-Debo decir que tiene un aroma exquisito~
-¡Jodido hijo de puta, ni se te ocurra tocarlo!.-la desesperación le estaba ganando, no podía safarse del amarre y mientras lo hacía, podía sentir su carne ser cortada por el lazo debido a la fuerza implicada.
Pero eso no le importaba... Solo le importaba llegar con Izuku y protegerlo...
Todoroki admiro mejor al chico, viendo lo lindo que era, se relamio los labios y giro levemente su cabeza para dejar al descubierto su cuello; sonrió ladino al verlo.
-No lo has marcado... Eso es excelente~
-¡Aléjate de él, te juro... Te juro que te arrancaré la cabeza!
Shoto volvió a acomodar al pecoso quien se quejo por el movimiento; Katsuki seguía forcejeando hasta que Todoroki quedó frente a él, lo tomo de los cabellos con fuerza para que ambos se miraran cara a cara.
-Después de dos años te encontré... Eres una cucaracha muy astuta Bakugou... Pero no lo suficiente, eres un imbécil que perdió como tus amigos, tan patéticos...
Bakugou abrió enormemente sus ojos para después fruncir su ceño y darle un cabezazo a Shoto; este dio unos pasos para atrás, quejándose por el golpe.
-El único patético aquí eres tú... Tan obsesionado por vencerme... Mis amigos me buscarán y tú muerto estarás...
Tenía fe de que ellos estuvieran bien... ¡Tenían que!
-D-Despues de que huiste... Los hice mis prisioneros... Unos días de torturas hasta que los mande a balacear jaja esos tipos solo son cadáveres podridos en este momento.
-No te creo... ¡No te creo!
-¡Hazlo!... Estás solo en este mundo Bakugou... Mi único propósito era encontrarte... Tu qué has arruinado mi vida... Que he quedado solo... Incluso el estúpido de Monoma me traicionó... No tengo ningún otro propósito más que matarte y ser por fin el mejor y único jefe de la mafia... Ahora también tengo otro propósito... Antes de matarte.
Katsuki seguía luchando por soltarse, y más cuando le dijo eso último... Empezaba a tener miedo.
-Quiero que veas como te arrebato también lo que al parecer se ha convertido en lo más hermoso de tu miserable vida...
Susurro ladino, yendo directo hacis Izuku quién comenzaba a reaccionar... Katsuki le miro asustado.
-¡NO LO TOQUES!
Todoroki llegó a dónde Izuku y cuando esté recobro la conciencia, inmediatamente se asusto y aún más cuando vio a Katsuki amarrado y herido.
-¡KACCHAN!.-intento pararse sin éxito alguno pues Todoroki lo había jalado al suelo de nuevo, colocandole sobre de él.-¡SUELTAME!
-¡MALDITO HIJO DE PERRA ALÉJATE DE ÉL!
Izuku peleaba contra Shoto siendo todo en vano, el alfa bicolor le besaba de una forma asquerosa mientras que sentía en su cuerpo el pasar de las manos ajenas, sus ojos se llenaron de lágrimas mientras gritaba por ayuda.
-¡KACCHAN, AYUDA POR FAVOR, DÉJAME!
-¡IZUKU!
Grito con horror y terror, aún más cuando vio como despojaba al pecoso de sus ropas de una forma despiadada, no aguanto más la impotencia y las lágrimas salieron.
Hasta que el ruido de una bala en el lugar resonó con fuerza debido al eco.
Shoto grito de dolor cayendo a un lado del cuerpo semidesnudo de Izuku; el pecoso corrió asustando rumbo a Katsuki.
-¡KACCHAN!
-¡DEKU!
Izuku se aferró a Bakugou en un abrazo y este al Omega, ambos llorando en el hombro del otro.
Solo se perdieron en saber de la seguridad del otro, no habían notado la llegada de gente al lugar.
Lo liberaron y no perdió ni un segundo más para sentir a su Deku entre sus brazos, calmandolo y agradeciendo con el alma que no le haya pasado nada.
-Te amo te amo... Mierda perdóname... Te amo...
-Yo también te amo Kacchan... Te amo muchísimo...
Izuku sabía muy poco del pasado de Katsuki, se sentía por esa parte un poco intranquilo, pero al escuchar su voz... Oler su aroma... Sentirlo a él nada de eso le importa... Solo le importa estar con él... Con su alma gemela y amor de su vida.
Ambos se besan y las personas que llegaron les ven con alegría...
Shoto fue amordazado ya que nadie lo soportaba escuchar; Bakugou abrió sus ojos mientras se aferraba a Izuku y una ira lo invadió.
Coloco tras su espalda al pecoso y estaba a punto de arrebatarle a una de las personas de ahí su arma cuando una voz a lado de ellos resonó.
-No merece la muerte Joven Bakugou...
Katsuki se gira para ver a quien le hablo y sintió un alivio enorme.
-Toshinori...
Y no solo se sintio bien cuando lo vio a él, sino también a los que aparecieron detrás de él.
-¡Bakugou!
Todo su squad se abalanzo contra él y Katsuki no se negó, los recibió con los brazos bien abiertos, incluido Izuku quién no entendía nada pero la alegría era contagiosa.
-¡Están vivos!
-¡Claro que sí!, Hicimos una promesa ¿No?
-Bastardos...
-Te buscamos por todas partes Kats... Pero también estábamos vigilando a Todoroki... Se nos adelantó en encontrarte y traerte aquí.
-Waaaaa.-Mina casi grita alterando a todos.-¿Y esa cosita?
Todos prestaron su atención a Izuku quién se ocultaba detrás de Katsuki, este se dio un golpe mental y sonrió orgulloso, abrazándolo con fuerza.
-Él es Midoriya Izuku... Mi Omega.
La boca de todos sus amigos y mentor se abrieron con sorpresa hasta casi caer al suelo, Izuku no pudo evitar reír por sus expresiones y seguía sin entender algo.
-¡¿Cómo es posible que un alfa amargado como tú tenga un Omega han bonito?!
-¿¡Qué mierda dijiste Pikachu!?
Las risas no faltaron; Katsuki les explico lo sucedido al igual que presento a Izuku cada uno de sus amigos.
Toshinori Yagi se sintió verdaderamente feliz de ver al hijo de su mejor amiga siendo un gran alfa... Y que además no estaría solo.
Katsuki no podía sentirse más feliz... Volvió a casa...
El tiempo voló...
Y Katsuki era realmente dichoso; tenía amigos... Su vida dentro de la mafia fue dejada en manos de Yagi ya que él... Él solo quería estar con su esposo, siendo felices en su hermosa cabaña.
Ambos veían desde el techo el hermoso cielo azul, sus manos entrelazadas compaginaban perfectamente... Hecho el uno para el otro.
-Izuku...
-¿Qué pasa Kacchan?
Ambos se miraron a los ojos, rojo y verde chocando con intensidad... Con amor.
-Te amo...
-Te amo...
Katsuki abrazo a su esposo, acariciando su vientre abultado.
Las marcas en sus cuellos demostraban su unión... Pero ellos saben que desde antes estaban unidos por el destino.
Los tulipanes de color amarillo suelen relacionarse con la amistad, y representan relaciones transparentes y duraderas...
Este color no solo está relacionado con amistad, sino también con la alegría, felicidad y calidez, esto se debe en mayor medida a que es un color que hace referencia a los rayos del Sol...
Y Katsuki encontró su rayo de Sol... En un hermoso campo de tulipanes.
✨🧡🌷FIN🌷💚✨
Mooie tulpen... Significa... Hermosos tulipanes 🌷
El idioma que se utiliza en esta historia es el Neerlandés, idioma holandés ya que de ahí vienen los tulipanes uwu
Buenooooo ya estaba publicado de una forma diferente pero ahora lo traje en un solo capitulo xd
Les gustó? Espero que si ;-;
Quizás fue muy rápido pero es un One Shot planeado para que fuera corto ;-;
Además esto era lo que se me venía a la mente ahorita a estás horas xD
Gracias por el bello apoyo!❤️
Espero no haber defraudado a la autora chikypaz :c y a ustedes!
Pronto más actualizaciones de mis historias como la de Izuku el pecoso nerd y próximamente algunas nuevas historias jeje
Cuídense mucho! Los amo uwu
Atte. Mary-Shinsou