PREÁMBULO
De ti me enamore... Cuando las luces neón golpeaban tu cara, en ese momento de felicidad viendo como la música cubría tu cuerpo, libre y lleno de vida. Mientras mi mente repetía que ese sería el último día para abrazarte, desperdicie el tiempo dejando escapar los años más brillantes donde nuestra juventud amenazaba incluso al ruido que hacía el viento.
La vida se ensaña incluso con el más astuto, negándole el encuentro al verdadero amor, volviéndose el tirano de muestra historia... ¡Te aleja sin preguntarme! ¡Te aleja sin hacerte feliz!
¡¡Acaso, no vez que yo también quiero abrazarte!!
Mi maldita ingratitud, segó el camino que podría ser parte de mi feliz final, al contrario, lo volví solo y melancólico.