Euphoria (Shadonic)

Summary

E || ¿Siempre habíamos anhelado estar en compañía del otro, o solo fue mi estúpida ilusión? Se que ambos nos distrajimos demasiado, que no vimos todos los largos años pasando frente a nuestros ojos, en cambio, preferimos perdernos en la deliciosa euforia de hacer el amor. cc: @iluvshadonic and @iluvcybk <3 [ PUBLICADA - 14/01/23 ]

Genre
Erotica/Drama
Author
🌙
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único

¿Cómo llegó a esa situación tan particular? Nunca podría justificarse realmente.

La relación entre ambos solía ser tan simple, retarse constantemente en pequeños concursos tontos se había convertido en una costumbre, ninguno estaba seguro de cual era el objetivo de dicha competencia o si realmente necesitarían de esos pequeños impulsos para inflar más sus egos.

Por eso, en ese momento se preguntó si siempre habían anhelado la compañía del otro así, disfrazando esa atracción con comentarios sarcásticos de doble sentido y unos cuantos coqueteos sutiles; ¿o es que acaso eran demasiado ingenuos para ver la chispa en la ojos contrarios cada vez que se miraban cuando creían que nadie más lo notaba?

Se distrajeron demasiado, tanto así que habían ignorado los motivos por los que habían terminado así. Se convirtieron en el espacio seguro del otro sin percatarse de las consecuencias, en cambio, prefirieron perderse en la deliciosa euforia de hacer el amor.

Eventualmente perdieron la sencillez de su rivalidad creando así algo mas complicado, sin embargo, emocionante y atractivo.

Shadow amaba deleitarse con las sensaciones que le provocaba estar juntos, solo ellos dos en la oscuridad de una habitación, siendo el causante de un desastre de lágrimas y gemidos, tocándose mutuamente como si no se hubieran visto en años.

A Shadow no le podía importar menos su propio cuerpo y liberación, la satisfacción de tener entre sus brazos el cuerpo de su antiguo rival era lo que necesitaba, desde el primer toque, el primer beso, ya era suficiente para él.

Incluso si su mente llevaba la contraria, no podía evitarlo; le maravillaba escucharlo, necesitaba de su voz y presencia, que aquella alma heroica que tanto había admirado por años siguiera tomándolo de la mano para salvarlo de sus propios demonios internos, aquellos que lo carcomían cada día más.

—Shadow... —jadeo Sonic con dificultad bajo su cuerpo, sintiendo un acelerado palpitar contra si.

Su voz amortiguada al tener su rostro entre el mechón blanco en su pecho, suplicando a la par que se aferraba a su cuerpo con fuerza haciéndolo temblar y gruñir de la emoción.

Sonic no tenia ni idea de lo que pasaba por la mente de Shadow, la ola de sentimientos abrazadores que le provocaba algo tan simple como su cercanía, lo que daría por escucharlo gemir su nombre así todas las noches.

Shadow soltó una risa corta. —Si sigo así, te arrepentirás por la mañana, erizo. —advirtió con toque de burla sin detener sus embestidas, aquello comenzaba a hacer que hablar fuera un desafío.

Un jadeo de sorpresa salió de los labios del azul cuando los brazos contrarios lo tomaron y empotraron contra el colchón boca abajo, Sonic no se contuvo a restregarse contra el pecho duro de Shadow mientras su colita se movía animada; gritó con ganas ante el cambio de ángulo y enterró su rostro entre las sábanas, aferrándose esta vez a las sábanas sin contener los sonidos que salían de su boca, perdiéndose entre las continuas embestidas haciéndolo delirar.

Shadow sonrió satisfecho y paso su lengua por el exterior de la oreja de Sonic, caliente y sonrojada recibiendo un jadeo como respuesta.

Fue entonces que cuando el corazón de Shadow comenzó a recuperarse después de toda esa ráfaga de pensamientos y sentimientos sobre Sonic que lo observo con detalle aún debajo de su cuerpo sudoroso.

Ese placer, esos pequeños momentos no podían compararse con nada ni nadie, y estaba aterrado al haberse dejado llevar de esa manera. Temía que si permitía otro desliz más, la alusión al sexo sin ataduras podría romperse por completo.

Lo último que Shadow quería era que Sonic descubriera cuanto de su corazón había robado ya, y cuan jodida se encontraba su mente ahora que había consumido cada pensamiento.

Una risa burlona abandono los labios del azul. —Por favor... me has golpeado y lastimado mucho peor que esto... p-puedo soportarlo. —le retó mientras miraba por sobre su hombro, su rostro perdido entre jadeos. Ahogo un grito cuando una embestida golpeo su punto dulce.

Sabía que no soportaría mucho mas, su cuerpo y mente comenzaban a recurrir a la desgracia de dejar que sus emociones se mostraran. No podía perderse, no ahora.

Aquella súplica sonó muy tentadora, su cuerpo se estremeció ante la idea de joderlo hasta dejarlo sin aliento, eufórico ante la cálida sensación, pero para ese momento se sentía incapaz de lastimarlo. Deseaba protegerlo de la misma forma en la que había hecho las últimas semanas.

Pensó en el primer momento de lujuria cuando Sonic le pidió que se encontrara con él en su casa para así terminar con el entre sus brazos. Se deslizó en su corazón de la misma manera sencilla.

Shadow sintió a una ligera pérdida de control burbujeando debajo de su ingle cuando soltó una cadena de jadeos contra el cuello de Sonic. Dios, quería más.

Esta interacción se había sentido increíble en el pasado, eso es seguro, pero esa noche en específico se sintió diferente. Nunca se había sentido tan cerca tanto física como emocionalmente de Sonic, nunca había querido escucharlo decir esas dos palabras especiales en aquel momento acalorado como en ese instante.

Pero volvió a dudar, sabía que no lo escucharía. Seguía atrapado en el mismo círculo vicioso, ignorando la cruel realidad que lo quisiera o no, estaba al otro lado de la puerta.

Y se lamentaba más. ¿Por qué siempre tenia que acercarse a él, con esa mirada esmeralda preciosa solo para encerrarlo detrás de una puerta que no se podía abrir? ¿Por qué había aceptado reunirse esa noche sabiendo que podría ser la última debido a...?

¿Por qué?

Por caos, ¿por qué aceptó casarte con ella?

¿Por qué las cosas no podían quedarse así? Con ellos juntos por las noches, amándose en una cama.

La devastación palpitaba en su alma como el empuje de sus caderas, acercándose a su propia liberación esta vez. Aún así, ya no podía negar cuánto anhelaba que momentos como ese continuarán para siempre.

Y se preguntaba, ¿Realmente él era solo un peón en un juego en donde ella era la reina? ¿Estaba sufriendo en vano?

¿Por qué se permitía tal tormento?

Con su puños apretados en las sábanas, empujo más fuerte, soltando jadeos, rogando por un orgasmo para ambos.

Sonic gimió, sensual y suave solo como el sabía hacerlo, tratando de persuadir su propio clímax con aquello.

Shadow suspiro con frustración, sabiendo que su ultima noche estaba llegando a su fin; apretó los labios y tomó con fuerza sus caderas para levantarlo y darle la vuelta para quedar frente a sus ojos.

Sus miradas se encontraron y Shadow no pudo evitar sonreír salvajemente ante la dulce mirada sonrojada y manojo de gemidos que era el cuerpo debajo suyo. Mirándolo así no podía evitar pensar en que aunque no lo necesitará en otro momento, quería quedarse en el ahora, tomarse la libertad de llamarlo suyo cada que gemía su nombre en su oído, satisfaciéndolo todo lo que quisiera. Había caído por completo, e iba darle una maravillosa liberación como regalo de despedida.

—Ruégame. —exigió severamente, mordiendo su labio inferior.

Vio a las mejillas de Sonic colorearse con furia y como este evitó su mirada esta vez cuando su propia mirada viajo hasta su miembro hinchado, extasiado y liberando pre seminal, al borde.

—Veo que no me escuchaste, o Dios no lo quiera, me ignoraste. —se río por lo bajo —Supongo que tengo que recordarte quién esta a cargo aquí. —bromeo en voz baja causando que su miembro se contrajera con entusiasmo.

Sonic sabía que Shadow no tomaba a la ligera que pasara de sus ordenes, pero se atrevió a desafiarlo esa vez, ignorando si se vería infantil al hacerlo.

Shadow se inclino y capturó sus labios con necesidad mientras pasaba su meno desde su pecho hasta su miembro para comenzar a masturbarlo al ritmo de las embestidas; sintió a Sonic ahogar gemidos en su boca cuando aumentó la velocidad en su mano.

—Ahora, intentemos de nuevo. —se separo del beso y le miró desafiante —Dije, ruégame. —exigió. Su mano izquierda tomó su mandíbula para que no apartará la mirada y la derecha tomó la punta de su miembro evitando su liberación.

—Dios, Shadow... —gimió y se retorció ligeramente aferrándose a las sábanas —Basta de juegos, solo déjame... —mordió su labio y se atrevió a mirarlo a los ojos, los suyos estaban amenazando con soltar lágrimas —Te lo ruego, por favor... —gimió nuevamente —tú ganas. — cada centímetro de su cuerpo se vio envuelto en una desesperación ante la horrible frustración.

—Ahí lo tienes, buen chico. —soltó una risa socarrona —¿Fue tan difícil, dulzura? —se burló antes de empujar lentamente su propio miembro contra el cálido y tenso anillo de músculos.

Sonic gimió satisfecho cuando la sensación de plenitud calentó incluso las partes más difíciles de alcanzar de su alma.

—Dios, te sientes tan bien. —Sonic se acercó a su rostro a murmurar, una sonrisa satisfecha en sus labios ante la placentera sensación de ser llenado —Mgh, s-sigue... —murmuró, algo tímido, en un completo aturdimiento antes de frotar desesperadamente su trasero contra la dura erección del erizo azabache.

—Siempre tan impaciente, ¿no es cierto, Faker? Bueno, por suerte para ti, vivo para servir. —bromeó con un cierto tono juguetón antes de tomar su miembro caliente en la palma de su mano para bombearlo arriba y abajo a un ritmo constante, cercano al de las embestidas, asegurándose de seguir el ritmo de la forma en que seguía rogando.

Las piernas de Sonic se balancearon ligeramente a ambos lados de la cadera de Shadow mientras el éxtasis puro fluía a través de cada centímetro de sus cuerpos, provocando un sinfín de sonidos obscenos.

Otra súplica acompañada de su nombre llegó a los oídos de Shadow a la par que seguía empujado sus caderas de manera profunda, los preciosos orbes esmeraldas contrarios derramando unas cuantas lagrimas haciéndolo lucir tan satisfecho, satisfecho de él y su polla.

Shadow tomó un poco de aire antes de agacharse para tomar las piernas contrarias y pasarlas por encima de su cabeza, permitiendo que descansaran con seguridad sobre sus hombros para así envolver de manera certera ambos brazos alrededor de su jadeante torso, luego, comenzó a empujar lenta y profundamente con la fuerza que su cuerpo le permitía, teniendo cuidado al mantener un ritmo constante pero embriagador.

Shadow podía sentir la respiración entrecortada del cobalto mientras tiraba de sus caderas hacia arriba, tratando de golpear ese pequeño manojo de nervios que tanto amaba con la mayor precisión posible antes de deslizar su lengua por su hombro.

Aceleró un poco el ritmo cuando sintió al cuerpo contrario estremecerse violentamente, así que mordisqueó de manera constante sus labios con cuidado de no distraerle demasiado de las intensas olas de placer que ondeaban entre sus caderas.

Shadow se regaño a si mismo porque incluso en sus momentos más acalorados, como ese, seguía pensando en su bienestar y disfrute, recordándole una y otra vez la posición en que lo dejaba cada vez que terminaba; con cada movimiento que lo deja aferrándose a sus hombros con fuerza debido a la intensa cantidad de placer que corre por sus venas.

Y ahora, malamente volvía a pensar en lo que dijo hace un rato.

“El no es mío, ya no más, y maldita sea que duele, duele como el demonio”.

“¿Ella te hace sentir así de bien, erizo? ¿Está dispuesta a sacrificar su placer por el tuyo?”

Enterró su rostro profundamente en su hombro, soltando un dulce gruñido cuando escuchó sus gemidos y súplicas cambiar a satisfactorios suspiros de alivio. Sus caderas continuaron moviéndose entre esos hermosos muslos sabiendo muy bien que había logrado llevarle a su límite de placer.

Shadow sonrió en su hombro antes de empujar sus caderas hacia arriba con fuerza, permitiéndole golpear su punto dulce hasta someterlo, hasta dejarlo sin palabras y hambriento de aire.

Si ya estaba decidido a dejarle, por lo menos debía asegurarse de que nunca lo olvidaría.

Bastaron un par de continuas embestidas para que el cobalto se aferrara al cuerpo contrario como si la vida se la fuera en ello, consiguiendo su liberación acompañada de un grito de pura satisfacción y placer, que no hizo más que impulsar a Shadow para alcanzar este mismo un momento después. Dios, eso había sido agotador. Y aún con eso en mente, Shadow no puede evitar pensar en lo mucho que le encantan las expresiones de Sonic cuando lo hace alcanzar un orgasmo.

Shadow lo ve resoplar visiblemente durante un minuto o dos, los jadeos intensos se han calmado mientras disminuye su ritmo suavemente. Misión cumplida.

Cuando estaba apunto de comenzar con esos recientes procedimientos de típicos abrazos y alguno que otro beso, algo le detuvo e incrementó su confusión, ya que los pequeños gemidos se convirtieron en suaves gemidos de dolor.

Shadow lo sintió colapsar contra las sábanas en una condonación de lágrimas y jadeos, sus ojos estaban ligeramente rojos. Ese momento en realidad no era tan raro.

Shadow fue testigo de intensas oleadas de liberación emocional después de un momento como el que acababan de compartir, pero de alguna manera, se sintió distinto esa vez, sintió que le invadía un torrente de ansiedad cuando de pronto sintió a sus propias mejillas llenarse igualmente de lágrimas, a un ritmo más calmado pero muchas.

“¿Por qué me permito llorar?” se preguntó en silencio.

Se inclinó de nuevo para acariciar su mejilla contra la suya, causando que sus gritos cesaran por solo un momento.

El aire frío humedecido con horas de lluvia intensa fluyó a través de su rostro manchado de lágrimas. Aún no podía creer que aquella era su última noche.

—Lo siento... no debería ser yo quien llore; pero voy a extrañar esto.— sollozo, sus puños apretados tratando de ocultar su vergonzosa liberación de emociones. A pesar de que fueran muy seguidas, a Sonic seguía avergonzándole hablar de ello de manera tan casual.

—No hay necesidad de llorar, erizo. Este es un momento feliz tanto para ti como para ella; se merecen el uno al otro. Me alegro que hayamos tenido una última experiencia. — trató de consolar, luchando con todas sus fuerzas al evitar que se le escaparan más lágrimas.

“Necesito ser fuerte por ti. Siempre valoraste eso, la fuerza, incluso cuando uno siente ganas de desmoronarse”.

—Amo a Amy con todo mi corazón, pero ella nunca puede hacerme sentir tan bien; incluso cuando tú ya conoces todos los puntos correctos ya no importa. Se que no es justo para ti, Shads. Necesito crecer y empezar a asumir la responsabilidad de mis acciones; esto no es bueno para ti, lo sabes, ¿verdad? Por mucho que amo nuestras sesiones intensas, apasionadas y sucias, ¿no crees que es hora de que pases a la realidad también? Quizás una relación seria. —explicó agridulcemente, sus dedos acariciando cuidadosa y meticulosamente el mechón de pelo blanco del pecho del azabache.

—No tengo ningún deseo de estar atado. Esto es muy satisfactorio para mí. — respondió con severidad antes de colocar sus manos contra la suave cama y empujarlo para deslizarle a su lado.

Esa conversación se sentía como el principio del fin, tan melancólico.

—Shads, vamos, debes estar bromeando, ¿verdad? Se que nos divertimos, pero es hora de pasar a relaciones maduras. —admitió, sus ojos brillando para cuando el cuerpo de Shadow se separó del suyo.

—Si sientes que nuestra relación sexual debe llegar a su fin, entonces no te detendré. Tú sabes lo que es mejor para ti. —respondió mientras ahuecaba la almohada que descansaba debajo de su cabeza; su mente cambiando a proteger su corazón que latía fuertemente, luchando por no soltar una tontería.

—Solo... solo quiero que deje de doler, Shadow. Robar preciados momentos contigo cuando podrías estar compartiéndolos con alguien a quien amas es agonizante. ¿Por qué no puedes simplemente seguir adelante? Está claro que esto no te agrada. —exclamó Sonic a la par que se sentaba en la cama en busca de sus guantes que estaban en el suelo.

Shadow hizo una pausa por un momento mientras cerraba suavemente sus ojos que ahora brillaban con pequeñas lágrimas de arrepentimiento.

“¿Cómo pudiste decir algo tan cruel? ¿No puedes oír a mi corazón latiendo ferozmente por ti?”

“¿Cómo no puedes entender la inmensa cantidad de fuerza que necesito para ocultar mis verdaderas intenciones, más ñoñas que incluso la más inocente de las novelas románticas?”

“Ahora, te irás para siempre. ¿Es este mi castigo por enamorarme?”

Shadow se levanto y se acercó una última vez, su aliento ahogado en su pecho humedecido debido a las lágrimas.

Y allí se quedaron por lo que pareció una eternidad. Olas de sollozos venían y cesaban cada pocos minutos, el dolor y el miedo llenaba sus cuerpos y luego se liberaban cuando el otro comenzaba a consolar al llorón.

“¿Por qué tiene que ser así? ¿Por qué tuviste que crecer?”

—Debería irme... se está haciendo tarde y tengo muchos planes que solucionar. —admitió Sonic mientras se separaba del abrazo.

El corazón de Shadow se detuvo en seco cuando pudo ver su maravillosa silueta, delineada suavemente a la luz de la luna pura y hermosa contra la ventana.

Sonic le mira tímidamente mientras se acomoda los guantes y se pone los zapatos.

Shadow sabía que tenía que decir algo... No podía seguir con su vida sabiendo que ni siquiera trató de hacerlo.

Respiró hondo antes de decidir que la confesión que había estado escondiendo durante tanto tiempo necesitaba ser admitida.

—Sonic, me has robado más que momentos preciosos. Me has robado mi orgullo, mi calma y mi corazón. María solía decirme que algún día me enamoraría de la persona menos obvia, alguien en quien pudiera confiar mi vida. —estiró su mano para agarrar su hombro, esperando que le diera una última oportunidad de hacer las cosas bien.

—Shadow... —se detuvo y lo meditó un momento —no puede ser...

—Espero que cuando te pares en ese altar junto a ella, me mires y escuches que tu corazón se acelera igual que el mío. Espero que recuerdes esto, no como sesiones de sexo sin sentido, sino como momentos especiales que nos ayudaron a darnos cuenta de lo mucho que realmente nos preocupamos el uno por el otro. Es suficiente... Fue suficiente tiempo desde el momento en que mi mente tomó su decisión; decisión de mantenerte cerca y nunca dejarte ir.

Shadow nunca había sentido una intensa liberación de tensión como esa. Sabía que no tenía sentido seguir escondiéndose. Sonic estaba dispuesto a dejarlo, y le gustase o no, ya había dicho lo que tenía que decir, la decisión estaba en el erizo azul, y aunque estuviera aterrado por su respuesta, otra parte de él estaba aliviada porque finalmente, después de muchos meses, fue capaz de decir la verdad.

Hubo un completo silencio mientras su miradas se cruzaban.

Cada parte del cuerpo de Shadow deseaba que Sonic recapacitara, que en ese instante se acercara a decirle una verdad que le diera esperanzas.

“Dime que no la amas... Dime que te obligaron a casarte. ¡Dime que me necesitas!”

“Dime que me amas...”

—Tienes que saber que estos momentos significan mucho más para mí que sesiones de sexo sin sentido. Siempre he deseado estar cerca de ti... pero te estás atrapando en un círculo vicioso, Shadow, sabes que esto es no está bien.

No somos el uno para el otro. ¿Qué acaso no lo ves? No tenemos nada en común; siempre te acercas a los que te alejan con más fuerza. —Sonic se acercó cauteloso y dirigió sus manos a las púas contrarias, luego le brindo una ligera sonrisa de consolación. —Estoy seguro que vas a encontrar a quien María esperaba para ti, y estaré feliz de estar a tu lado cuando lo encuentres. Ahora duele, estoy seguro, pero no me amas. Estás obsesionado con la idea de estar enamorado, pero algún día lo estarás... el momento llegará y un día encontrarás al indicado, lo prometo. —tomó su rostro entre sus manos sin borrar su sonrisa , aquella sonrisa tan preciosa —Por favor, date cuenta que estoy tratando de salvarte de repetir este mismo ciclo autodestructivo semana tras semana. Mereces ser feliz con alguien que te ame.

Pudo verle vacilar visiblemente cuando se alejó de cualquier contacto con propósito de irse, pero antes, se volvió para encontrarse con la desconcertada mirada rubí del azabache y fue gentil al presionar un último beso firme en su frente.

—Déjame ir... por tu bien. —ordenó, antes de darse la vuelta para acercarse a la puerta, despedazando las últimas esperanzas de Shadow para darle un último y cálido abrazo.

—Gracias por una última noche increíble, Shadow. Avísame si puedes asistir a la boda, me encantaría que estuvieras allí. Si no... espero verte muy pronto. —terminó, secándose el último rastro de lágrimas antes de abrir la puerta, salir y cerrarla de golpe a sus espaldas.

Y así, su corazón se hizo añicos junto con el poco autocontrol que le quedaba. El pensamiento de un cálido e invitador abrazo envió dolores agudos por todo su cuerpo.

No le importaba si tenía las mejores intenciones... aquello se sentía como agonía pura, y en ese instante, más que nunca deseo que se fuera para nunca más regresar.

Era libre... Y, sin embargo, se sentía muy atrapado.

Envolvió sus puños con fuerza alrededor de la almohada, para así, empujarla profundamente en su cara, permitiéndole así un último segundo de negación antes de inhalar su delicioso aroma, aún empapando cada parte de la funda de la almohada.

“Puedes dejarme, pero eso no cambiará nada. Todavía te quiero. No importa a donde nos lleve esta complicada y loca aventura que llamamos vida, voy a quererte siempre.”