And our fantasies • Eremin • A kinktober special

Summary

Reto kinktober 2023 Principal ship: Eremin (Eren x Armin) de Attack On Titan. ¡Alerta de Spoilers! 1. Ropa de Encaje (au moderno) 2. Persiana americana; Striptease (au moderno) 3. Sobreestimulación (canon) 4. Chocolate y crema (canon) 5. Semi-público (au moderno) (Trans Armin)

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

🔞 Modelo 🔞

Todo comenzó por necesidad.


Era increíble lo que la desesperación podía hacer con la mente de una persona, sobretodo cuando cada idea pensada antes resulto en un terrible fracaso. Quizás fue por eso que Armin termino en esa situación.


Cuando su abuelo falleció, Armin aplicó para cada beca que pudiera para continuar estudiando e intentando sobrevivir a base de un trabajo mediocre de medio tiempo en una cafetería local. No le iba mal, de hecho, había logrado estar en paz durante su último año de preparatoria.


Y entonces, la cafetería cerro y su universidad soñada cortó el programa de beca completa a beca parcial.


Una graciosa coincidencia.


Armin trato de no entrar en pánico, comenzando a buscar trabajos a tiempo parcial en la zona para poder ayudarse, evitando a toda costa a sus amigos para que no lo vieran en tal situación.


Todos los trabajos de tiempo parcial estaban ocupados, todos, a excepción de uno.


El cartel con letra negra de vacante vacía pesaba en su mochila cuando Armin se resignó a su única opción y esperó por que no estuviera tomado.


Sorpresa, no lo estaba.


Y ahora, el título de "Modelo a tiempo parcial" Colgaba de su nombre con burla desde hace 3 meses, y no por que ser modelo fuera malo, sino por el tipo de modelo que era.


- Un poco más a la derecha... ¡Perfecto!


El sonido de clicks era insoportable después de media hora, junto con las luces que daban dolor de cabeza, y si no fuera por su... "Atuendo", Armin estaba seguro de que estaría muriendo de calor.


La sesión era una particularmente sencilla, su rostro ni siquiera saldría en cuadro. Y aún así, era pesado y difícil, sobretodo cuando era ropa de encaje la que estaba modelando.


Las ligas en sus hombros se encajaban incómodamente en su suave piel, definitivamente dejarían marcas una vez la removiera, en el frente no había mucho que ver, pero su pecho plano era perfecto para mostrar la copa mas pequeña de la línea.


La atención, sin embargo, iba más abajo del torso.


Las panties que usaba eran ajustadas, tenían listones a los lados para intentar dar un toque coqueto. Y con más ligas, su ropa interior se conectaba con un par de medias largas y oscuras que daban a relucir sus muslos.


Agradecía no tener que usar tacones, pues haría mayor ridículo intentando caminar frente a la cámara como Bambi en hielo.


- Levanta un poco la pierna, ¡Así!


Lo que único que Armin agradecía del trabajo era que su rostro no era mostrado, y por ende, ninguno de sus amigos podrían reconocerlo. Sería vergonzoso si alguien descubriera lo que estaba haciendo. Especialmente Eren.


- ¡Bien, con eso terminamos! Buen trabajo a todo el mundo.


El fotógrafo terminó la sesión, todo el mundo dio un suspiro se cansancio y finalmente se dieron el tiempo para relajarse.


Armin suspiró, finalmente alejándose del ojo de la cámara y las luces, sintiéndose cómodo en la oscuridad del estudio y preparándose para irse y vestirse con su ropa más cómoda.


Sus pensamientos viajaron hacia Eren, su mejor amigo desde que eran niños, había ocultado tanto como pudo de su situación a Eren, quien ya sabía que su economía nunca había sido peculiarmente buena. No podía tener a Eren buscando comprarle todo lo que necesitara o quisiera, no cuando no lo merecía.


Eren era tan noble, amable, fuerte y leal, que era imposible para Armin no enamorarse de él.


Pero nunca lo diría en voz alta, no señor.


Una vez Armin se puso su ropa normal, se despidió de sus compañeros de trabajo y salió rumbo a su departamento, era pequeño y descuidado, pero suficiente para que Armin pase la noche y haga sus tareas, por lo que no se quejaba.


Cuando llegó y abrió la puerta, notó que había algo raro, pero no podía ubicar que cosa era.


Caminó por su departamento hasta que llegó a su cuarto, y su corazón se detuvo abruptamente cuando la alta silueta de su mejor amigo y crush apareció en su vista.


- ¡E-Eren!


El hombre se giro para ver a Armin, el rubio podía sentir sus ojos quemar como soles, ¿Estará molesto? ¿Ha pasado algo?


Sin embargo, Eren no dijo una palabra, en cambio se acercó a Armin, su mano tomando con suavidad la mejilla del más bajo, quien ahogo un suspiro cuando su mano cálida toco su piel.


- Armin, tú nunca me mentirías, ¿Verdad?


Un escalofrío recorrió la espalda del rubio, la voz de Eren era grave y extrañamente suave, algo inusual con su ruidoso amigo.


Lenta pero con seguridad, Armin asintió sin pensar. Eren se inclinó ligeramente, su aliento en su oído causandole escalofríos.


- ¿Estás seguro de eso?


Eren se separó de Armin lo suficiente para poder enseñarle la pantalla de su celular, y fue cuando el corazón de Armin se detuvo.


En aquella pantalla rota, una foto de uno de los carteles de publicidad en una tienda de ropa brillaba con la presencia de un cuerpo delgado y femenino, el encaje rojo resaltaba contra la piel clara, las ligas apretando en la piel definitivamente dejando deliciosas marcas, no había un rostro presente, el enfoque estaba en las piernas y espalda.


Pero Armin podía reconocerse en aquella foto.


- No suelo fijarme en los modelos de las publicidades. - Comenzó Eren una vez más, el silencio a su alrededor tenso. - Pero este modelo tiene una marca peculiar.


Con un dedo, Eren señalo fácilmente en la espalda del modelo una marca especial, eran mancha rosada sin forma particular, no eran algo espectacular, pero su posición, su lugar, eso era lo especial.


- Éste eres tú, ¿Verdad, Min?


El apodo que Eren solía usar sólo hizo que Armin sintiera sus manos temblar.


Que Eren lo descubriera gracias a un detalle tan minúsculo hizo que su vientre se calentara, no estaba seguro de si le gustaba o no el sentimiento.


- Y-yo... - Armin tartamudeo, los ojos verdes de Eren mirándolo como si fuera una presa. - Ne-necesitaba el dinero y...


Intentó justificarse, pero Eren lo interrumpió y silenció rápidamente.


- Pregunté si eres tú. - Una vez más, Eren se inclinó sobre Armin, su boca rozando en su oído. - Quiero saber si debo sentirme culpable por masturbarme con fotos tuyas o no.


Está vez, Armin no pudo ahogar su voz, y un roto suspiro de placer brotó de sus labios rosados.


Las pupilas de Eren se estrecharon al escuchar su suspiro. Y no aguanto mucho más, tomando el rostro del más bajo entre sus cálidas manos y reclamando sus labios salvajemente.


Armin gimio entre sus labios, sintiendo su primer beso caliente y tosco, habiendo demasiados choques de dientes y saliva como para ser suave.


El rubio gimió entre labios cuando sintió las manos de Eren bajar de su rostro por su cuello y cuerpo, deteniéndose encima de su cintura, apretandola ligeramente y juntando sus cuerpos aún más. Armin subió sus brazos para sostener a Eren aún más cerca.


Pronto, ambos terminaron sobre la cama de Armin, con Eren entre sus piernas y Armin debajo de él. Los besos se detuvieron abruptamente cuando Eren soltó un sensual gruñido.


- Mierda... - Susurró el castaño, inclinándose sobre el oído de Armin. - ... ¿Quieres que continúe? No habrá marcha atrás.


La pesada voz de Eren, mezclado con la sensación de una cierta prominencia cerca de sus muslos hizo que Armin sintiera escalofríos. Torpemente, el rubio asintió con la cabeza ganando una risa grave del castaño.


- Dilo... Di que quieres continuar.


Armin gimió lastimero antes de abrir sus piernas un poco más.


- Q-quiero seguir... Eren...


En el momento en que esas palabras fueron pronunciadas, Eren rápidamente saltó a la acción, dejando sus manos explorar a más profundidad el cuerpo de su amado rubio, acariciando sus piernas y pecho sobre la delgada tela de su ropa.


Lenta pero seguramente, Eren levantó la playera de Armin y acarició su piel con suavidad haciendo al rubio temblar. A diferencia de Armin, las manos del castaño eran más ásperas y cálidas.


Sus manos acariciaron con suavidad los costados del rubio hasta que subieron un poco más y se encontraron con unas pequeñas marcas, definitivamente evidencia de la ropa de encaje que Armin usó más temprano ese día.


- Hmm, no puedo esperar a ver los nuevos anuncios en los que saldrás... - Susurró Eren, palpando sobre las marcas con adoración. - Seguro te ves hermoso como siempre.


Con cariño, Eren mordió ligeramente la oreja de Armin sacándole un pequeño gemido.


Sintiendo emoción por aquel gemido, Eren continuó besando y bajando por el cuello del rubio a la par que sus manos finalmente se metían en sus pantalones.


- ¿Sabes cuánto me excito verte la primera vez?


La voz de Eren era pesada y sucia, las piernas de Armin temblaban y suaves suspiros dejaban su linda boquita, mientras que esperaba con ansias que Eren finalmente comenzará a bajar sus pantalones.


Lo cual no tardó mucho.


Una vez sus manos estaban dentro de los pantalones de Armin, rápidamente comenzó a despojar sus piernas de ellos, dejando a Armin sólo en su ropa interior, la cual tampoco tardaría en desaparecer.


- Esa noche busque tus fotos apenas llegue a mi habitación...


Los dedos de Eren se detuvieron en las marcas de las ligas que habían quedado en sus piernas, y usando su fuerza, Eren levantó las piernas del rubio abruptamente,consiguiendo el primer gemido ruidoso de Armin de la noche, y dándose el lujo de besar las marcas con posesividad.


Armin gimió tímidamente ante la agresiva posesión que Eren estaba mostrando, su rostro se sentía caliente como nunca y sintió la necesidad de cubrirse, pero antes de que pudiera intentarlo, Eren dejó caer sus piernas nuevamente y besó sus labios una vez más.


Las manos de Eren finalmente comenzaron a bajar la ropa interior del rubio, dejando que su dura erección fuera finalmente libre. Con una mano, Eren envolvió la polla de Armin y la acarició con tortuosa lentitud.


- Hah, ¿Quién lo diría? Cuando estaba viendo tus fotos dude por un segundo que tuvieras uno. - Susurró Eren con burla, haciendo que Armin gimoteara patéticamente.


- E-eso fue grosero... - Musito Armin, moviendo ligeramente sus caderas en búsqueda de más contacto.


- Lo siento, lindura, no me pude resistir.


Los movimientos de la mano del castaño fueron más rápidos, haciendo que el cuerpo de Armin se tensara y sus gemidos se volvieran ligeramente más agudos y fuertes.


Y de repente se detuvo, justo cuando comenzaba a brotar líquido pre-seminal del pene de Armin.


- Tendrás que esperar un momento, princesa. - Susurró Eren, sus dedos ligeramente húmedos paseando hacía el estrecho agujero del rubio. - Porque quiero que te corras conmigo dentro de ti.


Armin soltó un gemido impuro, a Eren realmente le gustaba hablar sucio.


Buscando entre las bolsas de su pantalón, Eren sacó una botellita de lubricante victorioso y la abrió para comenzar a preparar al rubio.


- Dios, así te ves tan hermoso, incluso más que en tus fotos...


El rubio gimió cuando sintió el dedo de Eren en su interior, al principio ardiendo un poco, pero rápidamente transformandose en placer.


- Hngh, con esas ligas en tus piernas, seguro dejan marcas deliciosas, ¿No?


No paso mucho para que el primer dedo se transformará en dos y al final tres. Armin movía inconscientemente sus caderas buscando más y más contacto, el ardor formando parte del placer y dándole nuevas sensaciones.


Eren, siempre impaciente, sacó los dedos del interior de Armin y se alineó en su entrada, su pene duro y ya lubricado, palpitaba con antelación.


- ¿Listo, precioso?


Armin asintió tontamente, su mente sintiéndose difusa y el placer recorría su espalda en forma de electricidad.


Cuando el castaño finalmente comenzó a introducir su polla dentro del estrecho interior del rubio, una vez estuvo completamente en su interior, Eren dio un suspiro placentero, Armin lo apretaba de la manera más deliciosa que podría imaginar.


Mientras que Armin no era indiferente, soltando pequeños gemidos y chillidos ante la intromisión del más grande.


Se mantuvieron así por un momento, sus pesadas respiraciones y el sonido de sus corazones palpitando rápidamente eran el único sonido en la habitación.


- Ahh, estás muy... Apretado... - Gruño Eren con éxtasis corriendo por sus venas.


Y pronto, dio un sutil movimiento con su cadera contra el otro, ganando un muy lindo gemido que lo impulso a continuar moviéndose cada vez más rápido y más profundo dentro de Armin.


Las embestidas pronto se volvieron ruidosas, haciendo eco en la ahora oscura habitación, dejándolos ciegos y con el placer proporcionado como única sensación.


- Armin, ah, te sientes muy, ah, ¡Muy bien!


Gimió Eren, sintiendo ese calor único en el vientre de advertencia. Estaba cerca del clímax, y estaba seguro, de que Armin también lo estaba.


El rubio apenas y podía pronunciar palabras, su mente demasiado borrosa por culpa del placer como para ser capaz de hablar. En breve, Armin se corrió entre ambos vientres con un fuerte gemido, su espalda se arqueo y su cuerpo se tensó, apretujando aún más el pene de Eren en su interior.


Eren, al sentir las paredes de su Armin apretarse deliciosamente a su alrededor, gruño mientras el orgasmo era prácticamente arrancado de él.


La pareja se quedó inmóvil, las olas del orgasmo calmandose a la par que ellos intentaban calmar su propia respiración.


Lentamente, Eren salió de Armin y envolvió al rubio en un abrazo.


- Si tuvieras más paciencia... - Susurró Armin, su voz áspera y respiración trabajosa. - Podría haberme puesto una de mis lencerías de regalo para ti.


El rostro sorprendido de Eren hizo reír a Armin con fuerza.