Prólogo
Quiero contarles mi historia.
Yo era un Guerrero, peleaba por mi gente, peleaba por quienes quiero.
Actualmente no necesito ser un Guerrero, la vida moderna me ha permitido retirarme de la guerra, y afortunadamente solo estuve invlucrado en 1 en donde mi enemigo es un extranjero, pero ya conoceran con quienes fueron.
Soy hijo de una mujer que tambien era guerrera y de un español, y ambos compartian algo en común que es lo que me define: Inmortalidad.
Tal vez no lo aparento pero tengo siglos viviendo. Personas como yo no envejecemos y una vez cumplidos los 25 años nuestra apariencia se mantiene joven
Personas como yo, no morimos ni con cortarnos la cabeza, desangrarnos o nos reduzcan a cenizas. Nuestras heridas sanan mas rapido que las de una persona normal. Las unicas formas de morirnos tienen que ver con que toda nuestra gente haya perecido o que ocurra algo tan impactante como para cambiar todo sin retorno, algo asi como un cambio de era. Y justo eso fue lo que le ocurrio a mi madre a los pocos meses de que yo naciera.
Mi nombre es Itztli Popoca, y soy el único hijo que Miguel Sánchez no pudo robarse, evitando así que Tenochtitlán fuera colonizado.