mini world
Je ne les comprends pas
Mais qu'est-ce qu'ils veulent dire?
Pourquoi j'ai froid?
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Mi relación con Vaggie tuvo sus inicios en la celebración de mi cumpleaños número dieciséis. En ese entonces ella tenía catorce años, estando unos meses cercana a los quince. La diferencia de edad no era tanta en realidad, así que traté de no mortificarme mucho mientras correspondía con timidez aquel beso que me dio de sorpresa cuando las dos nos habíamos alejado discretamente de las invitadas.
Y al lado del árbol de manzanas en el que subía cuando era una niña, ella se confesó a mí. Con su voz normalmente grave, en ese momento suave y titubeante; leyéndome los más hermosos y románticos poemas. Más tarde, sacándome decenas de sonrisas.
Sabía bien que a ella le apasionaba el canto, pero que interpretase una canción de su composición, realmente me dejó sin palabras. Cantamos juntas al son de nuestra canción francesa favorita.
En un solo día no podíamos aclararnos, pues yo no estaba segura de nada y ella pese a haber dado ese gran paso, aún se veía dudosa, por lo que una semana después fue que nos hicimos pareja oficialmente. Saliendo en secreto, claro. Al menos siendo así con mi familia, ambas sabíamos bien la forma en la que mis padres y demás pensaban, ellos nos alejarían rápidamente si supieran lo que teníamos.
Y entonces sin ser consciente, tres años habían pasado desde ese suceso que me hizo inmensamente feliz. Nuestra relación no había sido de momento a como lo solía pensar, pues ahora estaba más que segura de que en verdad estaba enamorada; todas estas alegrías no las había sentido antes, y mis mejillas más sonrojadas de lo normal al verle, me hacían pensar que esto era real.
ーCharlie, ya es tarde, despierta. ー Mi madre tocó la puerta de mi habitación y me llamó cálidamente. Ayer estuve leyendo hasta muy tarde, así que es entendible haberme pasado de hora.
ーVoy. ー Hablé fuerte para que se fuese.
Me quedé unos minutos acostada, pero al oír más llamados me levanté de la cama entre suspiros. Realmente me gustaría poder dormir más, pero mi familia es del tipo que se activa desde las seis en punto.
Tomé una camisa blanca de mangas largas y con trabajo la coloqué, tengo la costumbre de dormir en sostén. En uno o dos tropiezos entré al baño e hice lo que debía y salí de él, al igual que de la habitación. No sé por qué mis padres me despiertan a esta hora, el cielo sigue oscuro. Incluso los pájaros estarían durmiendo ahora.
…
Durante el almuerzo pude sentir una inusual pesadez en el ambiente, pero no reunía la valentía para preguntar la razón de aquel silencio.
ーEntonces, Charlie. Hay una cosa que debo decirte. ー De pronto escuché decir a mi padre, mientras cortaba un pedazo de pan de ajo. ー¿Te acuerdas del joven Von Eldrich?ー Preguntó con cautela, su esposa discretamente dándole ánimos para que continuase.
Seviathan Von Eldrich era un chico de aspecto llamativo al que conocía desde siempre, pues su padre era padrino mío. Él y yo nos vemos regularmente, es muy amable conmigo y divertido también, nuestra relación podría decirse que es del tipo fraternal. Nuestras familias son parecidas en cuanto al estatus social, por ello las amistades que tenemos se cuentan con las manos.
ーSí, lo recuerdo.
Mi padre bebió de su café amargo y me miró extraño, parecía tenerme lástima, ¿por qué?
Sin embargo, él no parecía con intención de continuar.
ーTe vas a casar con él. ー Intervino mi madre. Y me tardé en reaccionar, ¿Cómo hacerlo al oír aquello tan de repente?
Imaginarme a mí, casada con quien considero parte de mi familia...
ーMamá... N-no quiero hacerlo... ー Dije con miedo, la imagen de una hermosa chica apareciendo en mi cabeza me hacía querer oponerme.
ーNo es que quieras. Llevo planeando tu boda desde hace meses, esto ya es un hecho, sólo estoy avisándote. ー Respondió ignorando la mirada de reproche que mi padre le daba.
ーM-mamá...
ーSilencio, Charlie. — Su tono de voz era severo. ーLeviatán está contento con la idea de que su ahijada se case con su hijo. ー Sorbiendo su jugo, se levantó de la mesa y se marchó del comedor sin decir más.
[...]
La Morningstar llegó a casa de Vaggie con ayuda de Niffty, una joven y linda pelirroja encargada de hacer la limpieza en la mansión de la familia. Y cuando la chica se fue, dejó de fingir que estaba bien.
Llamó varias veces y fue un martirio para su corazón el que pasasen como cinco minutos para que las puertas de la residencia por fin se abrieran.
ーBuenas tardes, señorita Morningstar. ー Le saludó un sonriente jardinero.
Ella difícilmente sonrió y entró a la casa, buscando desesperadamente a Vaggie, pues debía enterarse de todo, no iba a ocultarle que su madre quería casarle con el hijo de su padrino para extender la empresa de la familia. Era su novia y como tal debía saberlo.
…
Sólo quería dormir otra vez, tener un sueño en el que ella y su amada podían seguir queriéndose. Uno en el que no tendría que comprometerse con alguien más que no fuese ella. En donde los malos comentarios no se oían, uno en donde fuese feliz.
ーV-Vaggie... ー Susurró entre lágrimas al ver que la menor se alejaba de ella, asustada.
ー¿Entonces no podremos estar juntas?ー Su rostro estaba mojado y su labio sangraba de tanto que lo había mordido. ¿Era su culpa?
Charlie se acercó a ella y abrazó su tembloroso cuerpo, deseando poder cambiar las cosas, deseando hacer que su madre cambiase su decisión. ¿No se suponía que era libre? Lastimosamente no lo sentía así, pues al no tener alguna otra opción, le impedían serlo.
ーCreo... Creo que me casaré. ー Sintió a su novia tensarse en el abrazo. ーConoces a mi madre, no puedo hacer nada. Deja que lo haga, deja que me entregue.
La menor quiso soltarse para verle, para saber si hablaba en serio y que no bromeaba, pero la más alta no se lo permitió, si la veía, no podría decir lo que diría a continuación.
—Siento que voy a asfixiarme, ¿Sabes? Sé que Seviathan es un chico encantador, pero yo estoy amando locamente a una chica ahora, y el que no pueda seguir haciéndolo me hace sentir que estoy corriendo en cámara lenta hacia lo que es la felicidad. Pero, Vaggie, t-te lo aseguro... En este mini mundo, seguiré soñando que tú y yo cantamos juntas otra vez, la misma melodía de lo que nuestro amor siempre fue.
…
ーY tú, Charlie Morningstar, ¿Quieres aceptar a Seviathan Von Eldrich como esposo, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?— El viejo de la iglesia dijo las típicas palabras de las bodas.
Pero Charlie no entendía qué le decían.
Se preguntaba por qué sentía tanto frío.
Lo que Vaggie y ella tenían se había acabado, podía jurar que quería morir, pero también quería sobrevivir, en sí, no sabía qué haría al terminar la ceremonia.
« ¿Acepto de verdad? »
Se cuestionó internamente, viendo de reojo a quien pronto sería su esposo; él se veía igual que ella, nervioso. Cuando las familias se vieron para hablar oficialmente del matrimonio, aprovecharon para que la pronta pareja tuviese un encuentro. Así se enteró del amor que el chico sentía por una joven cocinera que trabajaba para los Von Eldrich.
« Síguelos a todos. »
Pensó para devolver su vista al frente, al hombre de cabellos blancos que esperaba una respuesta.
ーAcepto.
…
Seviathan y yo nos fuimos de la ciudad. No sé cómo nuestras familias supieron de nuestros romances pasados, pero reaccionaron tan mal, que nos hicieron irnos de Pride R. Pues ambas partes no querían que estuviésemos cerca de ellos.
Así que en esta nueva ciudad, y con esta nueva persona, voy todos los días. Mi ilusión acabándose a cada momento, seis meses desde la última vez que vi a mi amada. ¿Me odiará? Sé que no me esforcé lo suficiente. ¿Seguirá amándome? El sí me haría sentir culpa, el no me deprimiría.
La vida dura sólo un tiempo, pero estoy sintiendo mi arrepentimiento eterno. Y mientras él toca el piano, con aquellas notas de música estoy cantando con mis sentimientos a flote, convirtiendo mis temores en la esperanza que necesito.
« Y en éste mini mundo, yo trataré de que mi vida sea mágica, pues sé que tu corazón, Vaggie Carmine, no me olvidará. »
Y el mío tampoco lo hará.
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