Dear Perverd Essence! [Katsudeku]

All Rights Reserved ©

Summary

Katsudeku | Bnha | Una extraña esencia erótica envuelve al pequeño y lindo Izuku. ---------Warnings﹗ ᝰ -|Fanfic| -Contenido Homosexual. -Hart: +18 -Izuku:Bottom; Katsuki: Top.0 -Universo sin "Quirks". -Portada: -Los personajes son de 𝗞𝗼̄𝗛𝗘𝗜 𝗛𝗢𝗥𝗜𝗞𝗢𝗦𝗛𝗜. <堀越 耕平> 01/04/2021 ; 31/05/2021. Si 𝘕𝘰 te agra este contenido atenerse a leerlo.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

One shot



Tu esencia siempre fue inocente, y déjame decirte que ame quitar todo lo que significaba "virgen" de ti, adore corronperte y escuchar como gritabas mi nombre con desesperación, como arañabas mi espalda con deseo, como mordías la almohada con tal de detener tus gritos y gemidos.



Nuestra relación fue difícil desde un principio, la diferencia de edad aún lo hacía más complicado, tu diecisiete y yo veintitrés, tuvimos muchas peleas por los constantes choques de gustos y experiencias. No podía culparte, sabia desde el principio que sería todo un reto, pero tu eras y eres tan adorable, comprensivo y humilde, esa es tu esencia.


Pasamos muchas cosas juntos, malas y buenas, hasta que por fin después de cuatro años te pedí matrimonio, nos casamos y compramos un lindo departamento en donde todas las noches hacia que tocaras el cielo, al momento de tener sexo aún eres muy tímido a pesar de todos estos años, eso es muy excitante para mi, ya que recuerdo la primera vez que te tomé como mío.


Estoy ansioso de llegar a casa hoy, es mi cumpleaños número veintisiete, mencionaste tenerme una gran sorpresa para mi, puedo imaginarte en la sala con un gran plato de comida picante o tal vez una gran cena con pastel, sea cual sea, ya quiero estar contigo.


—Ya puedes irte Bakugo, si no te vas ahora llegarás a casa con Izuku en la madrugada y sabes que odia que trabajes hasta tarde.


Kirishima Eijirō mi gran amigo, aunque no se lo diga o demuestre el sabe que lo aprecio, el ha tomado mi turno extra con tal de ir a verte más rápido, llegaré a casa aproximadamente a las doce de la media noche, hoy fue un día muy pesado, pero todo se solucionará con un beso tuyo, estoy seguro.


—Bien, me voy.


Levantarme del escritorio me pesa, todos mis músculos se sienten pesados como tensos, sin duda ocupo un beso de mi hermoso esposo.


—Feliz cumpleaños adelantado.


Sonrió con el maletín en mano, eres un gran amigo pelo de mierda.



Dicho y hecho, llegué a casa a las exactas doce de la media noche. Estoy confundido, las luces están apagadas, la sala principal al igual que todo el departamento está completamente oscuro ¿acaso te quedaste dormido? No, no lo creo, la luz de nuestra habitación está prendida pero con la intensidad muy baja ¿acaso mi sorpresa esta cruzando la puerta?


¡Por la mierda! Todo cansancio o tensión que llegue a sentir desapareció.


¡¿Estoy soñando?! Abrí la puerta y ahí estás, con una hermosa lencería color negro y tus piernas abiertas dándome una invitación a entrar en ellas, analizó rápidamente la habitación y puedo tomar varios detalles curiosos, hay una silla en medio de la habitación con una caja alado de ella, al parecer de terciopelo.


—Kacchan, feliz cumpleaños.—


Me felicitas como si tu apariencia en estos momentos no importara, tu voz suena dulce y tímida como siempre pero; tu esencia cambió, ahora es una esencia pervertida.


—Que significa esto cariño?—


Voy contigo a la cama para meterme en tus piernas dándote un largo beso, al acabar nuestra saliva forma un pequeño hilo que une nuestras bocas, debo de admitir que me sorprende bastante encontrarte así por voluntad propia, siempre que te ponías lencería era por que yo te lo pedía, pero ahora encontrarte con ella puesta sin yo pedirla hace que mi polla salte de la felicidad.


—Bueno, es tu cumpleaños, así que decidí ofrecerme de regalo, ¿te molesta amor?—


Me miras con un hermoso sonrojo, estás avergonzado, pero como podría molestarme con tremenda ofrenda que me ofreces.


—¿Por que me molestaría? Eres el mejor regalo.—


Muerdo tu hombro, rozando mis labios con un tirante de encaje de la sexy lencería que llevas puesta, es un conjunto bastante atrevido y coqueto viniendo que ti.


—En ese caso, por favor permíteme complacerte para que después puedas usarme a tu complacencia.—


Lo dices de una manera tan sensual que me cuesta creer que eres mi Deku, esta parte de ti es nueva? No lo sé, pero me encanta, y creo poder acostumbrarme. Te alejas de mi con una sonrisa traviesa, tus dedos comienzan a recorrer tu propia piel comenzando por tus hermosas clavículas hasta tu abdomen, mis ojos se desvían de tus movimientos ubicándolos en tu entrepierna, el encaje en esa zona es un poco más delgado provocando ver mejor tu rosada entrada, pero con un detalle que me puso más duro de lo que estaba al encontrarte.


—Amor, acaso tienes un tapón anal?—


No respondes pero muerdes tu labio inferior tratando de mantener tu compostura, sabes que los juguetes sexuales en ti me calientan más.


—Kacchan no digas nada, me pongo más nervioso.—


Me río de ti, por que lo se, se que te es muy vergonzoso esta clase de cosas. Arrugas tu nariz abultado tus labios, aún con una lencería y un tapón en tu trasero sigues siendo un ternura. Me interrumpes de mis pensamientos para levantarme de la cama y dirigirme a la silla, me sientas, tus manos están temblando, estás muy nervioso ¿planeas algo más?


—Kacchan, después de lo que voy a hacer, por favor nunca me lo recuerdes y no te burles de mi.—


Te miro desconectado, tus manos abren la caja que estaba halado de la silla, observo varios de nuestros juguetes, sacas unas esposas que hace poco compré para ti, pero por lo que estás haciendo supongo que hoy me tocará usarlas; me esposas las manos detrás de la silla, también vendas mis ojos con una tela roja, dejándome sin el sentido de la vista y tacto.


Escucho como pones música de fondo, 24/7 de David correy. Me sobresaltó al sentir como te sientas en mis muslos y comienzas a lamer mi cuello.


—Disfrútalo, mi amor—


Me susurras en mi oído provocándome un escalofrío, tus manos aún temblando desabotonan mi camisa, comienzas a besar y dejar marcas en mi cuello, de pronto bajas de mi y supongo que te arrodillas, bajas mi siper de mi pantalón, acaricias mi miembros de una manera lenta, sin dejar que hable la sacas de mi boxers para comenzar a lamer la. Mierda, quiero ver como lo haces.


Mis manos se aprietan entre sí, siento como tu boca deja cada vez más húmedo mi pene, tu lengua está lamiendo mi glande mientras una de tus manos está acariciando uno de mis testículos.


—Ahh~ Deku.—


Mi voz sale más ronca de lo usual, te entremeses por ello o es lo que estoy sintiendo pues me has privado del gozo de verte hacerme una mamada. Lo admito, lo que estás haciendo provoca que me sienta en el mismo cielo, no, me siento en el mismo infierno por no poder tocarte y verte; maldita sea, quiero tocarte.


—Kacchan, eres muy grande.—


Una pequeña risa se escapa de mis labios, estaba apunto de contestarte pero siento como tu respiración y aliento choca con mi polla provocando ahora ser yo el que se estremezca, sigues lamiendo y chupando haciendo ruidos obscenos que son una hermosa melodía para mi, estoy cerca, siento como mi pene comienza a soltar más pre-semen, de verdad quiero ver como lo tragas, por que sí, se que lo vas a tragar.


Haces un trabajo maravilloso al hacerme correr de una manera fuerte, me hubiera encantado ver tus gestos, pero la noche es larga no?


La música acaba al mismo tiempo que me corro en tu boca, te levantas del piso para destapar mis ojos, supongo que por fin dejarás que te toque, con tu aspecto de ahora mismo, si que quiero darte duro.


Tus labios están rojos e hinchados, tus hermosos ojos tienen una capa de lágrimas y tus lindas mejillas están rojas al igual que tu blanco cuello que tal vez no esté solo blanco después de que me quites las malditas esposas.


—Hice un buen trabajo Kacchan?—


—Oh, cariño por la mierda que si lo hiciste, pero ahora quítame las malditas esposas y déjame tocarte.—


Estoy desesperado, quiero comenzar a tocarte, tu solo me sonríes de una manera indescriptible, juro que no eres Deku, estoy seguro que no lo eres, mi hermoso brócoli que conocí nunca se comportaría así. Seré masoquista por esta vez y dejaré que me hagas como quieras o al menos en lo que dejas tocarte.


—Espera solo un rato más.—


Caminas a la caja otra vez para tomar algunos juguetes, después de tomar lo necesario para ti, te acuestas frente mío dejando la mitad de tu cuerpo al aire apoyándote con tus codos; abres tus piernas descaradamente para comenzar a acariciar tu pene.


—Le daré un lindo espectáculo a Kacchan.—

¡Por la puta madre, por la mierda, por el jodido demonio que asusta a los mocosos en las noche! ¿Acaso hizo algo bien esta semana?


Deku se colocó por encima de la fina tela del encaje en la zona de su pecho ¡Pinzas para pezones! Su gesto de dolor al principio y de gozo al colocarlas correctamente endureció y volvieron a llenar lo que vacio anteriormente.


—Joder, Sweetheart— (Cariño)


—Emm, Kacchan ¿quieres tocarme ahora mismo?—


—Joder muero por hacerlo.—


Otra vez te burlas por mi desesperación por tocarte, y sigues con tu trabajo de acariciar tu polla, de un momento a otro paras haciendo a un lado el hilo de la tanga, me mira y sonríes tiernamente pero de nuevo miras hacia abajo, tus pequeños dedos tocan por encima el tapón anal. Lo quitas lentamente aciendo ver como los hilos de lubricante se caían por tu entrada hasta caer al piso, estoy otra vez duro, quiero follarte ¡ya!


Oh, no. No y no, tomas un consolador, no presté tanta atención de dónde lo sacaste, sabes que está prohibido que te metas un pene que no sea el mío, además es de plástico ¿quieres hacerme enojar para follarte más duro? Odio verte gemir y complacerte a ti mismo con esa cosa.


—Kacchan~—


Comienzas a gemir de "placer" masturbándote en mi nombre, debo de admitir que esto realmente me pone muy duro.


Después de unos minutos empiezas a lloriquear al no poder correrte, esa cosa de plástico no te hace venir.


—¿Que pasa, cariño? Acaso no puedes venirte si no soy yo el que penetró?—


Me miras y te quedas pensando en que movimiento debes hacer, sabes que si me desatas estarás perdido, pero se lo que vas a decidir.


—No seas tan brusco, Kacchan–


Sonrió con tal maldad que al momento que dejas todo lo que estabas haciendo de lado y te diriges a desatarme tiemblas, sabes que no seré para nada suave.


—Eres mi regalo de cumpleaños, puedo hacer lo que quiera contigo—


Al soltarme completamente no espero ni un segundo y lanzó a besarte, te tomo por las caderas para arrogarte a la cama. Me tomo unos segundos para ver tu erótica presentación, aún tienes todo la lencería aunque la parte de enfrente mojada por su presemen, tus pezones deben doler al no ser quitadas las pinzas que tienes en estos.


—¡Kacchan! ahh~—


Te sorprendes y gimes al yo sacarte esas pinzas, quito la lencería de la parte del pecho mostrándome tus pesones rojos e hinchados, me acerco a tus pezones dejando que mi aliento choque con tu pecho, tu piel se eriza por la brisa.


Sonrió antes de comenzar al lamer y chupar uno de los pezones, con mi otra mano atiendo al otro, tu espalda se encurba por lo sensible que esta la zona.


—Emm~—


Me alejo de tu pecho observando cómo ahora tus pechos están temblando levemente, muero de ansias por penetrar y hacer que grites mi nombre pero antes debo castigarte al usar un maldito pene falso.


—Puta madre, quiero follarte ahora mismo pero como debes saber debo de darte una jodida lección al usar algo que no puedes siquiera mirarlo—


Sí, estoy celoso y molesto por un consolador de plástico ¿Y qué? A la mierda todo. Tu cara es un poema, sabes que te castigare duro y a la mañana siguiente siquiera podrás caminar, pero tu debiste asumir la responsabilidad al mostrarte con la lencería y un puto tapón anal.


—¿Kacchan?—


Te desconcertas al ver como bajo de la cama y me dirijo a la caja de juguetes, al observar que traigo tragas duro por la garganta, sin duda te irá mal.


—La noche es larga, Deku, asi que necesito que aguantes lo más posible.—


—Pero...—


—Pero, nada, eres mi regalo y hago lo que me plazca con el.—


Tiemblas nuevamente, me hincó arriba de la cama para atraer tus caderas a mis muslos, rompo la tanga que llevas sacándote un suspiro, miro el artefacto que tengo listo para ti.


—Bien, lo voy a poner.—


Asientes nervios, no te queda más obsesión que obedecerme claro está. Tomo el Anillo especial para colocarlo en tu pene, este hará que dures más tiempo en tener el orgasmo y haci pueda disfrutar más de ti.


Al colocarlo correctamente estabas por hablar pero te tomo de la cintura jalando tus caderas al aire, tus piernas quedan a cada lado de mi cabeza mientras que tu trasero en mi cara.


—¡Dios, Kacchan!—


Te sorprendes por repentino movimiento que hice, pero aún así me das una cálida sonrisa la cual devuelto arrogante, te dejo de mirar para ver tu entrada, esta muy mojada y bien lubricada dando un color rosa y rojo.


Comienzo a lamer y morder suavemente los lados de tus piernas dejando mordidas y marcas rojas, quiero que recuerdes lo tanto que te haré esta noche. Con una mano libre tomo uno de tus pezones para masajear lo y pellizcar lo.


—¡Ah! Emmh~—


Ahogas y sueltas algunos de tus gemidos, sinceramente la mejor melodía del mundo para mi, dejo todo aquello de lado para besarnos, amo sentir tu lengua con la mía, amo todo de ti. Sigo por tus clavículas dejando más marcas y en tu hombro izquierdo una mordida.


—Kacchan, duele.—


Te quejas al sentir más de mis mordidas y lamidas en tu abdomen, si, lo sé estoy pasándome con las marcas pero es inevitable, pero tranquilo en unos segundos obtendrás lo que quieres.


Tu polla aún está arrojando presemen pues no te puedes correr, estoy pensando en que posición deberíamos follar, quiero algo cómodo y sencillo para la primera ronda así que mejor pose que la más usada que es viendo cada quien nuestros rostros.


—Te voy a follar tan duro.—


Mojo mis labios con mi lengua para acomodarte correctamente en la cama, pongo una almohada en tu espalda. Me estás mirando desesperado por empezar a follarte, tranquilo que cuando comience rogaras por que pare.


—Kacchan~.—


—¿Quieres que ya te folle, Deku?—


—Sí, si quiero!—


Me dices desesperado abriendo más tus piernas, observo con deseo tu entrada es tan rosa, tan estrecha.


Me acomodo correctamente en medio de tus piernas para posicionar mi pene en tu entrada, tus caderas se están moviendo ansiosas por tenerme dentro así que no te hago esperar más y meto mi miembro de una sola estocada a tu interior.


Te sientes tan caliente, apretado y muy resbaloso, me encanta y veo que igual atí por tu expresión tan erótica.


—Kacchan ¿por qué te haces más grande?!—


Río por tu comentario, es bastante obvio que mi pene se aria más grande teniendo te a ti, comienzo a moverme despacio intentando que te acostumbres al tamaño pero al parecer eso a ti no te importa.


—Más, hazlo más brusco Kacchan.—


Te miro a los ojos meditando si debería hacerlo más rápido pero no lo pienso tanto, es mi cumpleaños! Debo darte tan duro como quiera.


Comienzo a moverme más brusco besando y mordiendo cada parte de tu cuerpo que pueda, tus uñas se encajan en mi espalda mientras tus gemidos se hacen más fuertes y ruidosos.


Me detengo por un momento para cambiarte de posición teniendo tu culo ahora en cuatro, observo tus glúteos perfectamente redondos y antes de volver a entrar en ti me dedico a morder y lamer, se suponía que lo haríamos lento y suave pero es imposible hacerlo suave si pones caras tan eróticas y sueltas aquellos morbosos sonidos.


—¡Ahh, Katsuki.!~—


Gritas mi nombre cuando vuelvo entrar tan bruscamente en ti dando embestidas fuertes y profundas, amas esto igual que yo, amas hacerlo duro conmigo, adoras que te azote aunque tu cara angelical haga pensar a la gente que no rompería ningún plato.


—Mierda, están tan apretado.~—


Te digo cerca de tu oreja mordiendo la sutilmente haciendo que sueltes otro gemido y te entremezcas haciendo que mi polla se haga aún más grande.


—Más, más!~—Decías casi gritando pero quien era yo para no complacernos ambos haci que doy más dura las embestidas.


Ambos estamos cerca del orgasmo y debemos aprovechar lo máximo posible en lo que sucede, en tu caso disfrutas de aquellas bruscas sensaciones que te provoco arrugado las sábanas con tus dedos y soltando gemidos sin pudor como nunca antes lo habías hecho.


En mi caso yo tengo el gozo de ver como entro y salgo de ti, de marcar cada rincón de tu espalda y cuello al igual se sentir como me absorbes en tu interior, es la maldita gloria.


Vuelvo a detenerme por un momento cambiando otra vez a la posición con la cual comenzamos.


Me acerco a tu boca besándote vulgarmente chocando nuestras lenguas y saboreando el sabor del otro, me encanta estos besos en los cuales exploras o exploramos toda nuestra cavidad bucal, poso mi mano en tu mejilla para profundizar aún más aquel caliente choque de labios y lenguas por supuesto.


Me alejo de ti cuando el aire nos falta, nuestra saliva une nuestras bocas haciéndote sonreír pero aquella sonrisa fue cambiada por otro gran gemido que provocó mi embestida no prevista por ti.


Estoy cerca de llenar todo tu interior de mí, quiero correrme junto a ti así que deslizó mi mano a tu pene donde hacía aquel anillo que en un momento habíamos olvidado.


Sigo dando fuertes estocadas hasta que por fin en unas cuantas embestidas más me corro dentro de ti, en un rápido movimiento quitó aquel anillo que apretaba tu pene impidiéndote correrte pero en cuento este fue retirado de ti, tu semen salió fuerte provocando que mancharas nuestros abdómenes.


Ambos gemimos por aquel inmenso placer que sentimos al ser liberados en un fuerte orgasmo.


Caigo sobre ti intentando recuperar en aire al igual que tu intentas regulizar tu respiración. Unos minutos después te acomodas correctamente en la cama en lo que yo voy por una toalla húmeda para limpiarte.


—¿Te duele algo?—


Tu niegas sonrojado volviendo otra vez a aquella esencia angelical e inocente, quería más de lo anterior, quería volver a sentir aquella esencia pervertida que no conocía de ti, así que sonrío malvadamente dejando de lado aquella toalla con la cual anteriormente te estaba limpiando haciendo que tus cejas se juntaran en total confusión.


—¿Pasa algo, Kacchan?—


Preguntas inocente y sonrojado haciendo que sonría de una manera que juraba daba miedo pero vamos ¡es mi cumpleaños! Tenia toda la noche para volver a sentir tu extraña y única esencia pervertida.