Capitulo unico
Ciertamente tsuna era un amante de los muñecos, sobre todo aquellos que daban miedo, por eso cuando vio a aquel muñeco no lo pensó ni dos veces antes de comprarlo.
Sus pequeñas manos agarrón firmemente el muñeco antes de pagarle a la señora, con una gran sonrisa, tsuna salió de aquella tienda de antigüedades para ir a su casa, donde de seguro su madre lo esperaba.
Este día era el mejor, no solo porque compro una muñeca muy hermosa a opinión de él, sino que también llegaba su padre con un señor que decía ser su abuelo. Tarareando una canción mientras daba pequeños saltitos, se dirigió a su casa.
Pero se detuvo abruptamente al ver a uno de sus matones, apretando fuertemente si muñeco trato de pasar rápido para que aquella persona no lo viera y no le hiciera daño.
Fallando miserablemente, él matón se acercó peligrosamente al niño de seis años.
- vaya pero si no es dame-tsuna- el castaño tembló aún más al oír ese horrible mote que los niños de su escuela le pusieron.
-qu-que quieres mochida-senpai- el chico más grande noto el temblor en la voz de su víctima al pronunciar su nombre.
Eso en verdad que le causaba gracia a mochida, y más al ser tsuna su presa favorita.
- si que eres dame al seguir jugando con muñecos estúpidos- mochida arrebató el muñeco de forma brusca haciendo que tsuna se tambaleara antes de caer en su pequeño trasero.
Mirando con horror, tsuna vio como mochida tiraba al suelo el muñeco, pisándole, dejando marcas en la ropa y cara del muñeco.
Como pudo tsuna se levantó y empujó con su diminuto cuerpo a su senpai para que dejará de hacerle daño a su muñeco. Kenzuke al verse empujado por dame-tsuna, empezó a parear al niño, sin tener compasión alguna.
Tsuna protegía con su pequeño cuerpo al muñeco, fueron minutos que sufrió de agonía y dolor por las patada de mochida, pero de un momento a otro dejo de sentir dolor,. Con cuidado dirigió su car para ver a su agresor y lo que vio lo lleno de felicidad al ver a su hermano no hermano, parado con tonfas en manos, mordiendo hasta la muerte a su agresor.
-¿Estás bien conejito?- pregunto hibari.
-kyo-nii- susurro tsuna antes de caer encima del muñeco.
Con ternura hibari cargo a tsuna antes de acomodarlo bien junto a su nuevo carnívoro muñeco. Porque si, hibari podía decir que ese muñeco no era normal y escondía cierta sed de sangre.
Cuando los dos niños llegaron a la residencia sawada, hibari tocó la puerta, para ver al herbívoro del progenitor de su hermanito. Con un chasquido de lengua, empujó al hombre borracho y se dirigió a la cocina, donde muy probablemente estaba la mamá de tsuna.
-herbivora- llamo hibari a Nana.
- Kyo-chan cuántos veces te dije que me llamaras mamá - reprochó Nana.
Hibari nunca admitiría que quería llamar a Nana, mamá. Simplemente señaló a tsuna, para que Nana pudiera ver a su hijo inconsciente.
Ahogando un grito de miedo al ver como estaba su tsu-kun, llevo rápidamente a los niños a la habitación de tsuna, ignorando completamente a Iemetsu, que todavía se encontraba tomando.
Cuando llegaron al cuarto del castaño, Nana saco de un cajón el botiquín de primeros auxilios y otro botiquín para el muñeco de su hijo, porque una vez que se hubiera despertado tsuna iba a empezar a trata a su muñeco, por eso era mejor prevenir todo.
Nana empezó a trata a su hijo. Primero desinfecto las heridas para que no tuviera infecciones, después le aplicó una pomada para los moretones, raspones entre otras cosas y hasta al último puso curitas y una que otra venda.
Tsuna empezó a abrir sus ojos, tratando de enfocar un poco su vista. Cuando vio que estaba en su habitación rodeado de sus amados muñecos, y de su kyo-nii y su madre, vio a su recién adquirido muñeco para ver qué estaba todo sucio.
Con toda la ternura que pudo, tsuna empezó a hacer lo mismo que hizo su mamá. Las dos personas que estaban con el, no preguntaron nada acerca de porque tsuna trataba a un muñeco como si fuera un humano, simplemente lo dejaron ser.
Después de que tsuna hubiera aplicado todo eso, procedió a cambiar el muñeco con ropa limpia y le puso unas pilas nuevas para que funcionar, aunque su intuición le dijo que no era necesario.
Cuando tsuna terminó de poner las pilas, el muñeco "abrio" sus ojos.
-hola, soy Chucky.¿Quieres jugar? - tsuna al oírlo hablar, chillo de la emoción. Al fin tenía un muñeco que hablaba.
Nana y hibari solo vieron con ternura a tsuna, y aunque a Nana le dio un poquito de miedo los ojos de Chucky, le restó importancia.
El día había acabado, lastimosamente su abuelo no había podido asistir por cosas de trabajo, en realidad a tsuna no le importaba realmente si su abuelo venía o no venía a la cena que su madre preparo.
Cando la noche llego, Nana arropó a tsuna y al muñeco, para que pudieran dormir, antes de que las castaña se fuera, le dio un beso en la frente a tsuna, y por petición de este, también le dio un beso a Chucky.
Nana se fue apagando la luz y cerrando la puerta deseándole dulces sueños a los dos.
Cuando Chucky escucho los suaves ronquidos del pequeño, se paró de la cama tratando de ver bien como era su nuevo "hogar". Sus ojos vieron como todo su cuerpo estaba lleno de vendas y curitas de gatitos. Una sonrisa psicópata se instaló en su cara de plástico, este humano iba hacer más interesante de lo que pensó.
Con dificultad abrió la puerta, para poder dirigirse a su lugar favorito, que era la cocina, ya que ahí siempre encontraba su arma favorita. Los cuchillos.
Tardó unos cuantos minutos para poder agarrar el cuchillo más filoso que tuvieran.
Las pisadas de alguien interrumpió su acción, al ver que era el castaño que lo compro, se le ocurrió una idea, lo iba a matar, cuando agarro por fin el cuchillo y a pasos rápido se dirigía a tsuna, él castaño lo alzó y apartó el cuchillo, sin preguntarse cómo su muñeco podía correr o por qué tenía un cuchillo listo para matarlo.
Cuando tsuna vio bien al muñeco, dio un grito de terror que despertó a sus padres, quienes bajaron corriendo a la cocina , para ver porque tsuna gritaba.
Tanto Nana como Iemetsu vieron como el muñeco de tsuna tenía un corte en su cara, dándose cuenta que por eso grito su hijo. Con paciencia tsuna agarro al muñeco, para poder " curarlo".
Terminando de vendar la cara de Chucky, Nana se lo dio a su hijo para que pudiera estar tranquilo.
- mami ¿ Chucky va a estar bien?- pregunto tsuna con un poco de miedo al saber que posiblemente su muñeco tuviera esa cicatriz.
- atún- pronunció su padre - con los cuidados que les das tu y con lo que hizo mi linda Nana, tu amigo va a estar como nuevo- terminó de decir el rubio, para revolver el pelo a su hijo.
- tsu-kun porque no vas a dormir con tu amigo, ya que mañana tienes escuela- hablo tiernamente Nana
- si mami- tsuna agarro a su muñeco, para que su papá lo cargará.
Mientras tanto Chucky se encontraba en un transe, porqué este pequeño niño no se asustó cuando posiblemente lo pudo haber matado y en cambio se asustó porque se rasguño un poco su cara. Definitivamente era raro, pero más sus papás que le seguían la corriente a su hijo.
No fue sino después de que se acostó tsuna cuando por fin salió de su shock. Chucky decidió dormir ya que pensar en eso le estaba dando dolor de cabeza, tal vez si pasaba más tiempo con tsuna, podría entenderlo.
Era ya de mañana cuando Nana despertó a su hijo, para que fuera a la escuela. Una vez terminado de arreglarse tsuna bajo al comedor para poder desayunar, con sus padres, oh bueno solo con su madre, ya que al parecer u papá se fue de nuevo en la noche a su trabajo.
Una vez terminado el desayuno, tsuna agarro su mochila y a su muñeco para poder ir a la escuela, cuando salió de su casa encontro a su hermano parado afuera de su casa, esperándolo para poder ir a la escuela juntos y para que también los matones de tsuna no le hicieran algo.
-buenos días kyo-nii- saludo tsuna con una gran sonrisa
-hmm- fue lo único que se escuchó del prefecto.
-kyo-nii te presento a Chucky- señaló tsuna a su muñeco
-hola, soy Chucky ¿ Quieres jugar? - volvió a hablar el muñeco, sacando una sonrisa de depredador al prefecto.
-carnivoro- pronunció hibari para sacar sus tonfas y morder hasta la muerte al muñeco.
- lo siento kyo-nii, pero Chucky solo es mi amigo, si quieres te puedo prestar otro para que jueges- pronunció con una gran seriedad el más pequeño.
Entre pláticas y los hmm de hibari, los dos llegaron a la escuela, siendo recibidos por el comité disciplinario de la ciudad.
Los demás alumnos que no pertenecían al comité, simplemente se quedaban mirando a tsuna y a su tonto muñeco feo. Algunos se rieron de tsuna, haciendo sentir mal al pequeño, quien una vez más apretó fuertemente a su muñeco. Tratando de que sus lágrimas no salieran de sus ojos.
Chucky veía todo esto con impotencia, como podían esos asquerosos niños tratar mal a alguien así. Y no cuenta para nada él, que a asesinado a miles de personas. Esas pequeñas mierdas aprenderán a no meterse con su protegido.
Desde ese día, tanto adultos como niños empezaron a tenerle miedo a Chucky. Primero empezaron con pequeños animales muertos en las mochilas, casilleros y mesas, después accidentes, que lesionan a los niños gravemente. El doctor que atendía a los niños lesionados, preguntaba siempre quien fue él que los hirió así.
Su respuesta, siempre fue la misma.
- fue Chucky-
El doctor un poco consternado por esa respuesta, sito a tsuna junto con su muñeco para poder hablar.
-muy bien pequeño, me puedes decir quien es Chucky- el doctor tenía una pluma y una libreta para apuntar lo que decía el castaño.
-chucky es mi mejor amigo, él es el que me protege de los malos, aunque es un poco tímido para admitirlo- susurro la última parte para que Chucky no lo escuchará.
- bien, entonces Chucky ¿ De quién te protege exactamente?- pregunto el doctor.
- de las personas que se burlan de mi- fue su única respuesta, mientras acariciaba con ternura el pelo del muñeco.
- ok, también me he enterado de que Chucky te habla- el doctor miro con seriedad al pequeño que tenía delante de él.
- oh sí, chucky siempre me habla, de echo ahorita me está hablando- informo tsuna.
- y que te dice Chucky- interrogó el doctor.
- Veo que tiene tantas ganas de morir verdad doctor, porque no simplemente va a joder a otra parte, por su culpa los niños que maltratan a este idiota, no mueren- pronunció Chucky mientras discretamente sacaba un cuchillo y lo lanzaba hacia la cara del doctor.
Bien, ciertamente esto ya no era un juego, y eso le asustaba. Chucky al ver la cara de terror del doctor se paró del regazo de tsuna y salto al suelo, para poder irse de ese asqueroso lugar.
-vamos tsuna- ordenó el muñeco.
-lo siento doctor, trato de que Chucky no haga más eso, pero es inevitable- se disculpó el Niño y se fue de ahí tras dar una reverencia.
Pero lo que más marco en la vida de muchas persona, fue cuando en un día común, afuera de la casa de una familia, se hallaba un cuerpo mutilado, dejando ver todos sus órganos, pero lo que más asustó a su familia, especialmente a la esposa fue ver cómo el pene de su esposo se encontraba método en si boca. Y en la parte inferior donde se encontraba su ano,.estaba una botella de vidrio incrustada.
A lado de el cuerpo se encontraba una nota que decía.
¿¡Quieres jugar!?
Al ver la carta, la señora trato de llamar a la policía, pero un cuchillo filoso se enterró en su cuerpo salpicando con su sangre todo el piso y uno que otro coche.
Los vecinos al oír un grito ahogado, salieron rápidamente de sus viviendas para ver qué es lo que pasaba.
Por otro lado, tsuna cuando vio a su muñeco lleno de "pintura roja" lo empezó a limpiar con delicadeza.
- sabes Chucky tú eres el único a parte de kyo-nii y mamá que me protegen y creen, gracias por salvarme de aquella posible violación- el muñeco solo le dio una sonrisa escalofriante a tsuna.
Desde ese día, todos los habitantes de namimori se encontraban temerosos de salir, ya que en cada puerta se hallaba la misma nota que encontraron junto al cuerpo de aquel violador.
Pero todo eso se olvida con el pasar de los años y aunque todavía se encontraban cuerpo inertes, no lo tomaron enserio, pensando que era accidente o por robo, pero algunas personas no creían esto. Ya que se encontraba un "demonio" como "dueño" de la ciudad. ( Porque vamos hibari es la autoridad completa de namimori).
Mientras tanto hibari solo dejaba pasar esos asesinatos, porque era para la protección de su hermanito. Obviamente cada vez que veía al muñeco de tsuna, le entraban unas ganas enormes de morderlo hasta la muerte.
Ahora tsuna de catorce años, se alistaba para ir a la escuela con sus amigos que formó en sus años y lo mejor de todo, no se rieron de él por su muñeco, encontrándolo extremo y algo normal, para alguien que le faltaba sentido común. Pero no es que él tuviera eso, ya que todavía llevaba a chucky a la escuela.
Entre pláticas y un hola soy Chucky por parte del muñeco, los tres amigos se dirigieron a la escuela donde los esperaba kyoya.
-herbivoros, carnívoro- saludo el prefecto
-kyo-nii, mamá te mando esto- tsuna le entrego un bento al prefecto.
Sin decir nada más y sin esperar alguna respuesta los tres se dirigieron a su salón, sin saber que cambiaría todo y las muertes que dejaron de suceder hace alguno años, regresarían, y todo se relacionaba con cierto castaño de mirada inocente y un muñeco.
Cuando a reborn se le encomendó la misión de entrenar al último heredero de vongola, pensó que iba hacer como Dino, pero cuando nono le dio el informe de su próxima víctima estudiante, se extrañó ya que en una parte decía que tenía que tener cuidado con el muñeco que siempre acompañaba a tsuna. El sicario le restó importancia, trabajo era trabajo.
Reborn tomo la libertad de investigar bien quién era el próximo décimo vongola, y lo que encontró le dio una felicidad al ver que no era como baka-mitsu. Porque no sabía que iba hacer si su estudiante era un clon de Iemetsu.
Cuando pasaba por las calles para llegar a la residencia sawada, escuchaba atentamente lo que las personas decían.
- fue ese muñeco que siempre acompaña al chico de cabello castaño- la señora que hablo, se encontraba lloran por la muerte de su hijo a manos de cierto muñeco diabólico.
Reborn ciertamente no hizo caso a lo que dijeron aquellas señoras. Prefiriendo ver la verdad con sus ojitos hermosos.
Pasaron las horas que observo a su estudiante y no encontró nada fuera de lo normal en tsuna sin contar ese muñeco con cicatrices en la cara. Y aunque su radar de personas peligrosas le advirtieron que no era común ese muñeco, lo descarto pensando que era así de fábrica.
Reborn se fue a la casa de tsuna para poder recibir a su querido estudiante con una patada de amor.
El Hitman nunca admitiría que le costaba trabajo tocar el timbre, no y nunca tocaría la puerta, por eso con ayuda de León pudo tocar el timbre. La persona que lo recibió fue una ama de casa como en los informes decían.
- ara ara un pequeño niño aquí- nana puso una mano en su mejilla.
- soy el nuevo tutor de dame-tsuna, baka-mitsu me mando para entrenarlo- fue lo único que dijo él bebé,
.
Reborn esperaba risas o cualquier otra reacción al escucharle decir eso, pero lo único que recibió fue que lo cargarán. Extrañado iba a preguntar el porque de su reacción, pero no tuvo la oportunidad al escuchar como varios pasos se dirigían hacia donde ellos estaban.
-kasan llegamos- se escuchó una voz detrás de reborn
-tsu-kun, tousan mando un tutor para ti- hablo feliz Nana al pensar en su amado.
- soy reborn el mejor sicario y tú tutor- se presentó a tsuna y a los que considero como posibles guardianes de tsuna.
Bien esto hacia que no se le complicará tanto el convencer a los adolescentes de ser los guardianes del cielo.
- soy tsunayoshi- se presentó el castaño
- ellos son ryohei y takeshi- señalo a las dos personas que estaban a su lado.
- hola soy chucky ¿¡Quieres jugar!? - hablo el muñeco.
Desde ese día reborn se acoplo al muñeco diabólico, encontrándolo divertido, el como Chucky le preguntaba la forma de asesinar a sus víctimas. Y a Chucky le gustó que tsuna fue un jefe de la mafia, ya que así podía matar a más personas.
Reborn con ayuda de Chucky emplearon un método para entrenar a tsuna con su resistencia y en sus asignaturas.
Los días pasaron hasta que reborn llamo al que podría ser el guardián de la tormenta de tsuna.
Y como a reborn no le salía las cosas como el había planeado, esta vez tampoco salió como el lu hubiera querido ya que hayato en cuanto vio al muñeco, se enamoró ya que había encontrado un uma en es muñeco.
La única opción que le dio tsuna a hayato para estar cerca del "uma" fue que fuera su amigo, gokudera acepto encantado por dos simples razones; la primera fue porque iba a poder estudiar al uma y la segunda tenía un amigo de verdad.
Ahora que gokudera se unió al club: protege-ayuda-y recibe órdenes de muñecos y bebés asesinos- para entrenar a tsuna. Lo único que faltaban era los últimos guardianes y tsuna por fin tomaría el puesto.
No mucho después de la llegada de hayato, lambo fue a la casa de tsuna para poder matar a reborn y así recibir el amor de su familia. Varios intentos fallidos después. El pequeño bovino se encontró con un muñeco que tenía muchas cicatrices en su cara y en su overol tenía un cuchillo lleno de sangre.
Chucky en cuanto vio al niño vaca, sintió una necesidad enorme de matar a toda la familia de dicho niño. Con un suspiro al tener otra persona que era como tsuna y no como esos dementes amigos del castaño, que lo trataban como si fuera un experimento por parte de gokudera, compañero para sacar el estrés de hibari, entrenador de ryohei y escuchar las platicas de béisbol de takeshi.
No conforme con eso, más personas locas se unieron al club de tsuna, aunque se llevaba mejor con el cabeza de piña ya que ambos tenían las mentes retorcidas.
Chucky vio como tsuna se convertía en un gran líder de la mafia, donde por supuesto se ganó tanto aliados como enemigos, que obviamente el personalmente mataba.
No por nada hizo un contrato donde él podía matar a las personas que quisiese, siempre y cuando le hicieran algo a su protegido.
Obviamente cuando tsuna y sus locos amigos se mudaron a Italia para hacer la sucesión, muchas mafias se rieron del décimo por tener todavía un muñeco.
- están todos jodidamente muertos-todos los presentes que no estuvieran al tanto del muñeco de tsuna se asustaron hasta llegar al extremo de orinarse sobre ellos.
- y que hará un muñeco, matarme- se burló un señor calvo
Dicho y echo el muñeco agarro su cuchillo.y lo arrojó dándole en el corazón. Todos agarraron sus armas para apuntarle al muñeco, pero se vio interrumpido por tsuna que estaba enojado con Chucky
- cuántas veces te he dicho que no hicieras eso- reprochó tsuna alejándose de ahí, sin notar las miradas de pánico y diversión de los presentes.
- Y esa es mi historia de cómo llegue con tsuna- terminó de platicar Chucky omitiendo por completo cuando conoció a mukuro, los varía, bayakuran y toda esa mierda.
Él pobre tipo amarrado y lleno de sangre y cortes imploro que Chucky acabará con su sufrimiento.
Chucky estaba disfrutando un poco de paz al torturar a esa mierdecita que se atrevió a secuestrarlo cuando estaba tomando el té con tsuna.
- Chucky dónde estás- una voz se escuchó en aquella habitación.
- bien creo que nuestra agradable charla terminó- dijo el muñeco. Después de quitar todos sus cuchillos del cuerpo de la persona, antes de abandonar el cuarto, Chucky tiro la botella de alcohol y uso unos cables para ponerlo electrocutar.
-vamos tsuna-el castaño agarro a su muñeco para poder ir a su casa
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Cuenta la leyenda que en esa mansión se escuchan gritos de varias personas que murieron a causa de un incendio
Y otros dicen que si ves a un muñeco y un joven de pelo castaño, es mejor correr y esconderse antes de que un cuchillo se entierre en tu cuerpo.
Procura no comprarle a tus hijos un muñeco de plástico vestido de overol, porque si lo haces podría ser el asesino Charles lee ray.