Prólogo
Mi respiración esta acelerada.
Es la arena más peligrosa a la cual hemos entrado, no por los errores que podrían haber en los diferentes biomas integrados, sino por quien es la persona que me está queriendo matar. Y me daba igual, yo ya había hecho todo lo que tenía que hacer y más.
Demian estaba arrodillado en el suelo con las resacas de más escenarios que puse en su mente, tal vez me pasé lo cual lo aturdió de alguna forma, está buscándome con la mirada y enfocándome con su dedo índice. Vino corriendo hacia mi. Ya todo estaba hecho. Eso debo de repetirme en cada momento, ya todo está hecho, fui feliz, tuve la libertad que quise en un momento, tuve un gato. Hice libros que la gente no olvidará.
Ya todo está hecho.
Moví mis piezas y fallé, me daba igual, al menos moriría en manos de Demian y no de cualquier soldadito de ellos.
Llegó a mi en menos de cinco segundos.
Demian esposó mis dos manos sobre mi cabeza, mientras la otra subía lentamente sobre mi estómago y pecho continuando lentamente y posicionándose en mi cuello, comenzando a apresionarlo lentamente, disfrutando cada momento de la tortura.
Todo estaba claro, solo uno de los dos saldría vivo de aquí.
La nieve cae por sobre el. Sus ojos están completamente ennegrecidos, noto las venas que hay debajo de sus ojos, tan negras y poco comunes, pero no tengo miedo. Este es el Demian que he conocido siempre, morir en sus manos no me parece algo malo. Morir con estas vistas parece un privilegio.respiración esta acelerada.
Es la arena más peligrosa a la cual hemos entrado, no por los errores que podrían haber en los diferentes biomas integrados, sino por quien es la persona que me está queriendo matar. Y me daba igual, yo ya había hecho todo lo que tenía que hacer y más.
Demian estaba arrodillado en el suelo con las resacas de más escenarios que puse en su mente, tal vez me pasé lo cual lo aturdió de alguna forma, está buscándome con la mirada y enfocándome con su dedo índice. Vino corriendo hacia mi. Ya todo estaba hecho. Eso debo de repetirme en cada momento, ya todo está hecho, fui feliz, tuve la libertad que quise en un momento, tuve un gato. Hice libros que la gente no olvidará.
Ya todo está hecho.
Moví mis piezas y fallé, me daba igual, al menos moriría en manos de Demian y no de cualquier soldadito de ellos.
Llegó a mi en menos de cinco segundos.
Demian esposó mis dos manos sobre mi cabeza, mientras la otra subía lentamente sobre mi estómago y pecho continuando lentamente y posicionándose en mi cuello, comenzando a apresionarlo lentamente, disfrutando cada momento de la tortura.
Todo estaba claro, solo uno de los dos saldría vivo de aquí.
La nieve cae por sobre el. Sus ojos están completamente ennegrecidos, noto las venas que hay debajo de sus ojos, tan negras y poco comunes, pero no tengo miedo. Este es el Demian que he conocido siempre, morir en sus manos no me parece algo malo. Morir con estas vistas parece un privilegio.