Chapter 1: “El descubrimiento
POV Narradoras
La pareja se encontraba en la cocina terminando de acomodar las cosas que utilizaron en la cena. Una cena con familiares en la que parecía que todo volvía a estar bien, había esperanza al final del camino y las cosas que habían hecho para mejorar habían funcionado. Una vez todo acomodado y listo, se fueron a preparar para acostarse, la misma rutina para ambos, cepillar sus dientes y un skin care nocturno. El baño era amplio, contaba con un lavabo doble por lo que esa rutina la realizaban juntos uno al lado del otro, se lanzaban miradas y sonrisas a través del espejo y el morocho sentía como su amor y su pareja renacían, amaba al rubio con todo su ser a pesar de que los últimos meses habían sido difíciles para ambos.
Con todo el amor renaciendo y la felicidad explotando en su pecho, se acercó a su amor abrazándolo por la espalda, era unos centímetros más bajo pero aún así podía verse los ojitos en el espejo para ver la cara del rubio. Comenzó a darle besos en el cuello y en la espalda, a subir y bajar sus manos por su pecho, luego pasándolas por su cabello donde se quedaba a tironear los mechones. El rubio se dio vuelta tomándolo de la cintura y comenzaron una sesión de besos apasionados, luego lo sentó sobre el Iavabo y comenzó a darle besos en el cuello y pecho dejando chupones.
X: deberíamos terminar esto en otro lado no crees?- dijo el morocho
X: si cariño, vamos a la habitación- ambos tenían brillosos los ojos, parecía que todo estaba bien de nuevo y eran ellos dos contra el mundo.
El rubio alzó al morocho, quien se prendió a él de la cintura con sus piernas, entrelazó sus manos en su pelo y besándose tratando de no caerse fueron hasta la cama. Depositó la espalda del morocho sobre la cama y se acostó sobre él sin dejar caer todo su peso. Le quito la ropa y comenzó a jugar con sus manos que subían y bajaban por su abdomen y su erección, también había bajado sus besos hacia el cuello mordiéndolo.
El morocho lo detuvo un momento, se sentó sobre él para sacarle la remera. Otra vez arranco una serie de besos apasionados, fue bajando a su cuello, luego su oreja donde mordía despacio logrando que el rubio suelte gemidos, empujó al rubio para que quede acostado y bajo sus besos y mordiscos al abdomen disfrutando cada línea marcada que lo volvía loco. Llego hasta el borde de su pantalón, podía sentir la erección debajo de la ropa, jugo un rato por encima para torturarlo y luego procedió a quitarle el pantalón y el bóxer que molestaba en ese momento. Tomo su polla y comenzó lentamente a tocarla hacia arriba y abajo, el rubio lanzaba gemidos y pedía más, siguió un rato así aumentado su velocidad.
Cuando llego el momento escupió sobre ella para lubricarla un poco y se la llevo directo a la boca, el morocho chupaba de manera exquisita, estaba orgulloso de eso. El rubio no para de gemir y tirar el pelo de su novio, tratando de acercarlo más a él produciendo arcadas que el morocho disfrutaba, no quería acabar así por lo que se sentó y lo subió sobre sus muslos para besarlo. Se dio vuelta dejando recostado otra vez al morocho y esta vez fue él quién chupaba con fuerza, pasaba su lengua por toda la erección, hasta sentir el sabor de su novio en su boca.
X: cariño… follame ya por favor… -no tuvo que insistir mas.
El rubio agarró un condón del cajón se lo puso rápidamente y lo penetró sin desperdiciar más tiempo, el morocho no estaba del todo abierto para recibirlo pero le fascinaba esa clase de dureza a la hora del sexo. Los movimientos del rubio eran rápidos y salvajes, ambos mordían sus labios y gemían del placer. Tomo la polla de su novio para masturbarlo, unos cuantos movimientos y ambos acabaron al mismo tiempo temblando del placer.
Los días que siguieron fueron los mejores de su vida, parecían una pareja enamorada que recién comenzaba a estar junta. Estaban todo el día juntos, hacían las compras, la comida, la cama, se duchaban, en fin siempre juntos… solo se separaban para el ir al trabajo. Todo volvía a ser como antes y el morocho se sentía muy feliz por eso, hasta el viernes… luego de una hermosa cena en su restaurante favorito, fueron a su casa donde comenzó una noche de pasión que no acabó nada bien.
Antes de lo que sea que iba a pasar esa noche, el rubio fue a la cocina a buscar agua para ambos y un chocolate para el morocho ya que después del sexo le daba hambre o antojo de algo dulce en realidad. Mientras el morocho preparaba un poco la habitación algo romántica, notó que el celular de su pareja sonaba con desesperación mensaje tras mensaje, se asustó un poco ya que era algo tarde y podía ser una urgencia. Se acercó a él y lo tomó para ver quien era…
Su cara se volvió pálida, su sonrisa desapareció y toda la felicidad y esperanza que tenía hace un momento se desvaneció en un segundo. Sabía quien era ese chico, sin quererlo comenzó a leer la cantidad de mensajes que se mandaban y había comenzado a llorar.
Cuando el rubio llegó a la habitación y lo vio llorando y con una mano tapando su boca, imagino mil escenarios malos pero nunca que hubiera descubierto aquellos mensajes.
X: que pasa cariño quien es?- dijo acercándose a un mueble de la habitación para depositar el agua y el chocolate
X: yo… tu celular no dejaba de sonar y me asuste es algo tarde…- dijo el morocho
X: esta bien amor pero quien es?
X: tu amante…- dijo parándose para confrontarlo, el rubio quedó en shock y su cara se volvió pálida
X: pero que decis? Estás equivocado…
X: no trates de negarlo, leí lo suficiente para darme cuenta… como no lo vi antes? Tanto te gusto que tienes que encontrar q solas con él? RECIEN CUANDO ME BESABAS A MI ESTABAS PENSANDO EN ÉL?- no quería gritar pero tenía tanta bronca acumulada
X: n-no no claro que no…- pasaba las manos por su pelo y se termino tapando la cara con ambas.
X: ni siquiera puedes mirarme cierto? Hace cuanto comenzó esto? Por qué?- lloraba con el corazón destruido- yo te amo mas que a nadie, me metí en eso para salvar nuestra pareja sabias que no quería hacerlo, lo hice por vos y luego terminas haciéndome esto… por que?
X: yo lo… lo siento mucho cariño…
X: no te atrevas a llamarme así- lo interrumpió el morocho
X: por favor amor podemos solucionarlo, yo yo te quiero… y lo sabes- se acercó al morocho para sentarse a su lado
X: yo te amo esa es nuestra diferencia, hice todo para salvar nuestra relación, 6 años juntos para que los desperdicies de esta forma. Sabía que te habías obsesionado con él desde que lo viste, lo elegiste por algo… vi cómo disfrutabas cada encuentro, ese brillo en tus ojos, esa pasión y excitación que no sientes conmigo hace tiempo…- en cada palabra se le rompía más el corazón.
X: yo lo siento mucho en verdad, dejare de verlo, salvaremos lo nuestro. Perdóname por favor…
X: tu, tu lo quieres?- pregunto el morocho- el rubio no respondía, no podía volvió a cubrirse el rostro con las manos- de acuerdo es todo… duerme en la sala y mañana te llevas tus cosas y te vas.- camino hacia la puerta y se apoyo en ella- ándate por favor déjame solo.
El rubio se paró y caminó hacia él, se detuvo en frente y quiso acariciarlo pero el morocho le corrió la cara, lo observo y salió. Sintió la puerta cerrándose tras él con un fuerte portazo, apoyó su cabeza en ella y comenzó a llorar, ya no podía hacer nada.
A la mañana siguiente el morocho despertó primero, luego de bañarse y cambiarse bajo para desayunar. En realidad ninguno de los dos había dormido mucho, las ojeras eran notorias y sus ojos seguían rojos de tanto llorar. Se acercó al rubio quien dormía en el sillón, no podía creer lo de la noche anterior aun tenía algo de esperanza de poder salvar su relación, pero esa sensación volvió a desvanecerse cuando su teléfono volvió a sonar…. Otra vez era aquel chico sintió bronca, angustia, vio que le había mandado una foto y no dudó en abrirla. La foto era de los dos amantes semi desnudos luego de tener sexo, abrazados, sus ojos brillosos y sonrientes como una pareja de enamorados, y abajo le había escrito: “Ya no puedo con las ganas, quiero hacerte lo que más te gusta y que me lo hagas como solo vos sabes”.
La ira volvió y le arrojó el celular en la cara al rubio, quien despertó sobresaltado obviamente no entendía nada. Sus ojos también estaban hinchados y rojos de tanto llorar…
x: que haces?- dijo el rubio, abriendo los ojos
X: YA ES HORA QUE TE VAYAS, JUNTA TUS COSAS POR FAVOR.- termino de hablar y se fue a la cocina
X: podemos hablar por favor? Podemos solucionarlo…
X: NO HAY NADA QUE HABLAR! MENOS DESPUÉS DE LA FOTO QUE TE MANDO TU AMANTE, TAN LINDOS ELLOS… ME DAS ASCO, QUIERO QUE TE VAYAS YA.
X: yo te doy asco? Ni que vos fueras tan santo- el rubio estaba arrepentido pero esas palabras le dolieron
X: PERDÓN? QUE INSINÚAS? JAMÁS TE FUI INFIEL, DI TODO POR ESTA PAREJA HASTA ESA MIERDA QUE PROPUSISTE Y AUNQUE NO ME GUSTABA LO HICE PORQUE TE AMO Y QUERÍA QUE ESTO FUNCIONARA.
X: parece que lo disfrutaste igual…
X: SI CLARO POR ESO TE DIJE QUE NO HAGAMOS MAS ESO… NO SABES NI QUE DECÍS, NO TENES JUSTIFICATIVO TE CALENTASTE CON ÉL Y YA, TE CAGASTE EN MI.- agarro sus llaves- TE DOY DOS HORAS CUANDO VUELVA NO TE QUIERO VER Y A TUS COSAS TAMPOCO, DEJA TUS LLAVES ARRIBA DE LA MESA.- y salió sin haber derramado una lagrima, no porque no quisiera llorar solo no quería darle ese poder al rubio.
El rubio se quedó con un vacío completo en el pecho, la había cagado y hoy la había cagado peor, sabía bien que el rizado no había disfrutado para nada esas noches lo había notado en su rostro en su mirada, dijo esas palabras por la bronca. Comenzó a llorar no quería perderlo, pero en el fondo sabía que ya no lo quería como antes y que la relación no funcionaba porque él no le correspondía. Junto sus cosas, las llevo al auto, y dejo una carta junto a las llaves.
El morocho estaba muy dolido, no quería dañar otra relación pero sabía que no era justo lo que su pareja y el amante hacían a escondidas, sabía que al novio del otro chico tampoco le gustaba lo que habían hecho. Por lo que decidió llamarlo para tomar algo y contarle lo que estaba sucediendo a sus espaldas.