Capítulo 1
Nick salió de su trabajo más temprano, estaba realmente cansado. Amaba su profesión pero era sabido que las guardias médicas eran muy agotadoras. Un compañero le debía unas horas y decidió cobrárselas, para hacer nada en especial, solo quería llegar a su casa y poder compartir aunque sea unas horas de sueño junto a su novia. Últimamente no compartían mucho tiempo juntos, sus horarios eran complejos. Estaba agradecido de tener una compañera tan comprensiva a su lado.
Abrió la puerta de su casa tratando de hacer el menor ruido posible, no quería despertarla.
Escuchó ruidos que provenían del cuarto, una voz femenina, era claro que se trataba de Imogen, su novia. Para su sorpresa también sintió una masculina, se le hacía muy familiar. Se quedó quieto, con las llaves aún en la mano y la mochila puesta. Un escalofrío comenzó a recorrer su cuerpo, los gemidos retumbaban en su cabeza. Sin ser muy consciente de lo que hacía se acercó al cuarto y pudo verlos... Eran su novia y mejor amigo de toda la vida, Harry.
- Ay no... qué haces acá amor.... Te lo puedo explicar... Dijo Imogen mientras se cubría con las sábanas.
- Amigo... Pensé que estabas en el hospital... Se apresuró a decir Harry cubriéndose sus partes con las manos.
Nick podía ver cómo sus bocas se movían pero no lograba escucharlos, su mente estaba aturdida, nublada, un zumbido empezó a retumbar en sus oídos. La mirada perdida, la piel pálida... Casi por reflejo, sin pensar qué hacía, caminó hacia la puerta de calle. Estaba afuera nuevamente.
El frío aire de la madrugada golpeó en su cara y lo trajo en sí. Comenzó a caminar sin rumbo por las calles en medio de la ya entrada madrugada pensando en todo y nada al mismo tiempo.Empezaba a amanecer, volver a su casa no era opción, siquiera sabía si seguía siendo su hogar...
Decidió volver al hospital, si algo posibilitan las guardias médicas es no pensar, son tantas las personas que llegan para ser atendidas que no te da tiempo a procesar nada por fuera de ello.
Todos sus compañeros se extrañaron cuando lo vieron llegar pero no iban a rechazar la ayuda extra. Nunca es suficiente ayuda.
Imaginaron que algo en casa estaría mal, todos en algún momento hicieron lo que Nick, refugiarse en el hospital, en su segundo hogar. Allí todos son una familia, un poco disfuncional quizás, pero qué familia no lo es, verdad?
- Hablamos de lo que sea que te esté pasando? - Preguntó la Dra. Tara Jones, mientras atendían juntos a un paciente proveniente de un accidente de autos -
-Por qué debería pasar algo?
-Nick...
-Prefiero que no...
-Ok... Paciente masculino, 30 años, se apellida Spring, nombre Charles, saturación 96, presión...
Por un momento Nick desconectó su mente, no podía escuchar lo que Tara decía, las imágenes de las últimas horas lo invadían nuevamente.
- Nick... NicK... NICK
- QUÉ
- Te fuiste... ¿Escuchaste lo que dije?
- Si, escuché... Sr. Spring, nombre Charles y bla bla bla... A ver qué pasa con él.
Tomó su linterna ocular y se dispuso a revisar sus ojos. Estaban cerrados, había perdido la conciencia. Delicadamente se acercó al rostro del paciente, llamó su atención la serenidad que transmitía, con sus labios carnosos y pálidos al igual que sus mejillas, sus oscuros rizos despeinados cubriendo gran parte de su cara.
Casi como si estuviera tocando una porcelana antigua quitó algunos de sus ojos. Se acercó más aún para poder examinarlo de cerca, cuando estaba por abrirle uno de ellos, Charlie los abrió por su cuenta.









Habrá más partes de la historia?