Entre llamas. (Supercorp)

Summary

Lena es la capitana de la estación treinta y ocho, con sus veinticinco años ha logrado estar en un puesto importante sin embargo, Kara Zor-El es transferida a esa misma estación, había sido elegida para reemplazar a un bombero pero eso no quita que el puesto de Lena no sea amenazado.

Status
Complete
Chapters
106
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1 1/2

La ciudad Nacional tenía varias estaciones de bomberos en diferentes sitios pero la más destacada era la estación treinta y ocho, dirigida por la capitana Lena Luthor cumpliendo casi un año en su puesto, había reemplazado a una leyenda como fue el ex capitán Jeremiah Danvers, ahora retirado.

Contaba con dos tenientes que era la hija del ex capitán Alex Danvers y William Dey.


-Capitana, ¿puedo pasar?- Era Barry Allen asomado en la puerta de la oficina.


Lena levantó la cabeza y lo miró fijamente, a pesar de que ella fue compañera de su equipo hace tiempo, la castaña siempre fue intimidante de pocas palabras y de una mirada que en ocasiones era mejor esquivarla.


-Adelante.


Barry asintió cerrando la puerta detrás de él.


-Venía a informale que dentro de poco mi esposa tendrá a mi hijo, según el doctor quizás lo tendría antes de lo esperado.


Lena Levantó una ceja y asintió mostrando una media sonrisa.


-Me alegra y gracias por informarme así me da tiempo de hacer la nota para traer a alguien para reemplazarte temporalmente.


-Gracias, capitana.


-Para eso estamos.


El muchacho salió de la oficina haciendo suspirar a Lena. Ella amaba a los niños pero nunca se planteó tener uno ya que amaba su trabajo y sabía lo que implicaba tener uno además su profesión era peligrosa. Siempre fue independiente en tomar sus propias decisiones y vivir su vida, ya que tuvo que hacerlo porque sus padres no estaban de acuerdo en que ella sea bombero, querían que dirigiera la empresa de la familia, no solo eso incluso querían elegirle a un hombre aprobado por ellos para que sea su esposo. Lena ya tenía un novio llamado James que es jefe de policía de ciudad Nacional, a sus padres tampoco les gustaba él como la pareja de su hija según ellos no era digno de estar con su princesa. Los padres de la castaña temían lo que podría pasarle a su hija en su trabajo y no ayudaba que su novio estuviera también en peligro.

A pesar de las buenas intenciones de parte de los mayores eso hizo que por un tiempo Lena se sintiera menos, de que la vieran frágil e inútil para afrontar la vida y eso la castaña nunca lo permitió más cuando decidió que debía encararlos, no ha soportado que la subestimen en todo sentido, por eso en cada parte donde iba siempre daba lo mejor de sí hasta el punto de a veces obsesionarse en algo cosa que era un tema de discusión entre ella y su novio. James siempre ha tratado que Lena no lleve las cosas al extremo porque al final de cuentas lo exagerado es perjudicial.


Después de haber terminado el informe se levantó y se dirigió a la cocina a tomar un café, lo necesitaba ya que habían tenido una urgencia hace unas horas que no le permitió descansar lo suficiente.

Al entrar encontró a su amiga Sam Arias sonriendo viendo su celular.


-¿Es nuevo o es el de siempre?- Lena y la morena habían sido amigas desde que empezaron a estudiar en la academia de bomberos así que con ella podía bajar un poco la guardia y mostrarse más relajada. Tampoco es que era fría con los demás pero no a todos le brindaba confianza así como así, era amable hasta podía quedarse hablando con su equipo pero solo de temas donde a uno le parece que debe decir en frente de los demás.


-¡Oye! Me ofendes.- Decía Sam fingiendo estar dolida por el comentario de su amiga quien en este momento se servía un café y le sostenía la mirada alzando una ceja.- Hasta teniendo ojeras te ves linda y sexy, eres una perra.


Lena soltó una pequeña risa ante el comentario.


-Oh vamos, Sam, no me cambies de tema solo dime de quién se trata. Recuerda que debo darle el visto bueno ya que no quiero que te pase lo mismo como con aquel idiota.


-Ay que linda.- Lena volteó los ojos y se sentó a lado de su amiga.- Se llama Santiago...


-Espera... ¿Es el Santiago que rescatamos hace unos días cuando quedó atorado en su coche ya que estaba ebrio y había chocado por un árbol?


-Esa pregunta tuya fue como decir... "¿En serio te fijaste en él?"


-¡Pues sí! No digo que las personas no cambien pero él tiene un problema con la bebida y peor porque no hace mucho perdió a su esposa Sam.


-Lo sé, pero es guapo además no lo quiero para algo serio es solo para pasar el rato y él lo sabe.


-Ajá. No digas que luego no te advertí.


De repente se escuchó el alta voz de la estación informando que hubo un accidente donde el conductor había chocado por un poste de un cartel publicitario.


Lena salió de prisa de la cocina para equiparse junto con los demás, a su amiga hoy le tocaba estar en la recepción por eso no la acompañaba.


Max Lord subió a la ambulancia junto con William, mientras que Lena iba de copiloto y Alex Danvers de piloto, las acompañaba Oliver Queen.


Después de diez minutos pudieron llegar al sitio, varias personas rodeaban al auto accidentado. Lena bajó del camión para dar indicaciones.


-Lord y William, dispersen a la gente luego preparen la camilla, los demás síganme para ver que podemos hacer.


Los dos hombres empezaron a sacar a la gente del lugar mientras que recién llegaba la policía para ayudar.


-Oh mierda.- Dijo Alex al ver que el poste de metal oxidado calló encima del coche haciendo que el chofer quedara atrapado las demás parte de la estructura era lo que pesaba, afortunadamente estaba solo y por suerte tuvo el reflejo de agacharse antes del impacto osino no sobreviviría.


-Queen, revisa si el coche del otro lado y avisa si ves algo peligroso que nos impida proceder rápidamente.


-Alex, trae la amoladora.- Asintió y fue corriendo a buscar la máquina.


-Señor, soy la capitana Lena Luthor ¿Tiene alguna herida o molestias?


-Solo me duele el cuello por estar en una posición incómoda.


-¿Siente que puede mover las articulaciones?


-Mmm la verdad me duele un poco el brazo derecho ahora que lo dice, los demás aún los puedo mover.


-Bien. Queen, necesito reportes.


-Todo limpio hasta ahora capitana.


Alex venía con la amoladora pero Oliver lo agarró después de haberse puesto los lentes de protección.


-Lord, William, necesito que cuando Oliver vaya avanzando ustedes tiren del otro extremo del cartel llevando hacia la parte trasera del coche. Alex, ve y trae otra amoladora, es un señor de edad no aguantará mucho en esa posición.


Mientras los demás hacían su trabajo Lena de nuevo se dirigió hacia el conductor.


-Disculpe ¿Me puede decir su nombre?


-Carlos.


-Bien señor Carlos, necesito que abra y cierre los puños, no haga movimientos bruscos de brazos ni piernas necesito saber si todo está bien.


-De acuerdo.


Lena veía a sus compañeros trabajando hasta que de repente algo llamó su atención.


-¡Alto! ¡Paren!- Todos miraron a la capitana.


-¿Qué pasa?- Cuestionó Alex.


La castaña percibía un olor conocido, se agachó para ver debajo del auto y vió que se derramaba combustible.


-Atención, necesito que me ayuden a traer arena mucha arena, tenemos perdida de combustible y así no pueden seguir cortando.


Los demás asintieron y así lo hicieron por varios minutos.


-Ahora traten de hacerlo rápidamente pero cuando lleguen al límite avisen y hagan con cuidado.


-Yo solo quiero volver a ver a mi hija, ella se gradua mañana.- Decía el hombre con lágrimas en los ojos ya que se dió cuenta del peligro.


-Escuche, usted va a salir de aquí nosotros nos encargaremos. Mejor cuénteme como se llama su hija.


-Marisol me dijo que si faltaba a su graduación no me hablaría en un año.


-No será así, estamos...


-¡Cuidado!- Gritó Lord después de que una parte de la estructura cayera al suelo.


-¡¿Qué pasa con eso?!- Les regañó Lena.


-Algunas partes están muy oxidadas capitana.- Decía William.


-Señor Carlos, ¿aún puede mover las manos?


El mayor empezó a fruncir el ceño y se lo notó algo de desesperación.


-No... ¡No! No siento nada.- Decía con ojos llorosos.


-Tranquilo es normal su cuerpo se durmió por decirlo así.


-Capitana, estamos a punto.- Decía Queen.


-Bien. Alex deja que Queen termine y ayúdame este lado para sostener esta parte, no podemos confiarnos.- Lena no quería demostrar pánico pero estaba viendo que el combustible esparcirse por otro lado, aunque sea un poco lejos de la chispa que ocasiona la amoladora no podía confiarse.


-A la cuenta de tres.- Decía Queen.- Uno... dos... y tres.- Todos empujaron la estructura a lado correspondiente liberando así la parte superior del auto.


-Las pinzas.- Exigió Lena.


Cortaron la parte lateral de coche en donde se encontraba el conductor. Willian y Lord trajeron la camilla.


-Bien, señor Carlos, ahora con cuidado se va a enderezar.


Lo hizo lentamente haciendo notar su dolor. Lord le puso el collarín luego con cuidado le ubicaron en la camilla.


-Gracias, capitana, gracias a todos.- Decía el mayor con lágrimas en los ojos. Todos asintieron con una sonrisa.


Después de haber dejado todo en orden y llevado al señor al hospital regresaron a la estación cansados.


-Me duelen los brazos.- Decía Alex al llegar a la cocina.


-Deberías fortalecerlos.- Respondió Queen.- Sé que haces ejercicios y estás en forma pero eres algo debilu...


-Ni se te ocurra completar esa palabra, Queen.- Señaló.- Con estos dos brazos puedo coger a dos chicas a la vez.


El hombre rió junto con William que entraba detrás.


-Oh vamos no dudo de tus capacidades sexuales pero estoy hablando de trabajo de fuerza no de resistencia.


-El rubio tiene razón.- Era Barry que también entraba a la cocina.


-¿Esto es una conspiración?- Preguntó la pelirroja.


-Hermosa, es verdad.- Lucy Lane se sentó opinando a igual que los demás.


-Oh de ti no me esperaba Lane.


Se encogió de hombros y agarró una manzana para darle un mordisco.


-Como quisiera ser esa manzana.- Decía Lord sentándose a lado de Lucy.


-Si tú fueras una manzana evitaría comer esa fruta a toda costa.- Contestó la morena causando la risa de todos.


-No tienes vergüenza, Lord, tienes esposa y andas coqueteando.- Le regañaba Alex.


-No estoy haciendo nada malo es una manera de decir que es hermosa.


Todos fruncieron el ceño.


-Aquí entre nos.- Se acercó Lucy un poco más a Max.- ¿Qué piropo le dirías a la capitana Luthor?- Sonrió y levantó una ceja haciendo que todos prestaran atención.


-A veces la capitana da miedo.- Opinaba Barry.- Si su mirada tenía el poder de lastimar asesinaría a muchos.


Max pensó en lo que chico decía.


-Pues si, sería una asesina pero una sexy asesina.


-Anda, Max ¿Qué piropo le dirías?- Insistió Lucy sonriendo un poco.


-Le diría... Veneno que me dieras, veneno tomaría yo.- Sonrió triunfante mientras todos se pusieron hacer otra cosa.


-No creo que a tu esposa le gustaría enterarse que tu muerte fue voluntaria y la razón sea una mujer.- Max volteó de inmediato al ver a su capitana.


-Este yo...


-No necesito explicaciones.- Max tragó saliva. A pesar que ellos habíamos sido compañeros Lena siempre lo trató de manera profesional más que a los demás ya que sabía su fama de seductor y no quería tener problemas con su novio.- Vine a informales que mañana nos toca entrenar primeros auxilios e identificar sustancias. Les deseo un excelente resto del día.- Se despidió la capitana después de haber recibido respuestas de su equipo.


Ya era hora de retirarse, los del siguiente turno ya estaban en la estación.


-¿Por qué no me dijeron que estaba detrás de mí?- Se quejaba Lord.


Todos empezaron a reír mientras que Lucy le guiñó el ojo burlándose.


-Me encanta que seas mala, Lucy.- Le dijo Alex poniendo una brazo sobre el hombro de la ojiverde.


-Es mi naturaleza.


Lena se terminó de cambiar y ya salía de la estación pero antes de entrar a su coche recibió una llamada de James.


-Hola, cariño.- Contestó Lena mientras que abría la puerta de su auto.


-Hola, hermosa ¿Ya saliste?


-Sí, justo ahora estoy por conducir ¿Por qué?


-Te invito a cenar ¿Qué dices?


-Oh.- Lena se sorprendió ya que pocas veces coincidían en la salida.- Perfecto ¿A dónde piensas llevarme?


-Solo trae ropa cómoda salgo a las 8pm, hay un restaurante que se acaba de abrir cerca de la estación de policía dicen que su comida es deliciosa y tiene menú bien variado, tienes tiempo para descansar unas horas te estaré llamando antes para que no te quedes dormida y me dejes plantado.


Lena rio un poco.


-Perfecto, mándame la ubicación y voy para allá después de un pequeño descanso.


-Vale, nena, te veo luego te quiero.


-Adiós, cariño, también te quiero.


La ojiverde suspiró pero no por la llamada recibida de su novio sino por el cansancio acumulado. Tenía varios días sin dormir mucho tiempo y no porque no le alcanzaban las horas sino porque el tema de los hijos se hacía presente en su día a día. Lo que la tenía confundida era si no quería por lo que implica ser madre y tener un trabajo en donde corres peligro más de la cuenta o porque no está lista para tenerlo con James.

Empezó a conducir por la ciudad, el sol estaba aún casi en lo más alto.

Escuchar a Barry y a los demás hablar de su bebé que viene en camino le ha hecho pensar mucho, hasta le hacía dudar si el problema era su novio, de no estar segura tenerlo con él.


Llegó a su casa que queda cerca del mar, es lo único bueno que aceptó de su familia, era una casa de dos habitaciones que se encontraban arriba, una cocina amplia y moderna con un comedor también amplio, tenía puertas de vidrio en todo el amplio de la cocina comedor dando así la vista al mar.

Tenía su propio baño, una para la otra habitación y uno abajo para invitados, su sala estaba al entrar en la casa donde estaba un poco alto no tenía paredes así que al bajar los dos escalones se encontraban la cocina y el comedor. Era un sitio cálido donde tenía una linda vista, subió las escaleras entrando a su habitación y buscó una ropa cómoda para luego echarse en la cama pero antes cerró las cortinas ya que el sol aún estaba presente.


Lena ya se encontraba en el estacionamiento del restaurante, esperaba a James quien estaría llegando en minutos. Quería agarrar lugar para estacionar ya que era viernes y la noche estaba hermosa para salir y disfrutarlo. Cuando recibió el mensaje de su novio bajó del coche y fué a encontrarse con él en la entrada.


La ojiverde lo vio y sonrió, James se percató que se acercaba su novia así que también dió unos pasos para acortar distancia y sostenerla de la cintura dándole un suave beso.


-Te extrañé.- Decía el moreno manteniendo los ojos cerrados disfrutando la cercanía de su novia.


-Vamos a comer que me levanté con hambre.- Contestó Lena dando una excusa ni ella sabía el porqué de eso.


James solo rió porque le pareció normal la reacción de la ojiverde, fue llevado por ella de la mano hasta que se sentaron en una mesa a lado de la ventana. Les ofrecieron la carta de menú y una vez que se pusieron de acuerdo empezaron a conversar mientras esperaban.


-¿Qué tal tu día?- Preguntó Lena.


-Bien, por suerte no hubo casos importantes solo que alguna otra denuncia por disturbios o haciendo multas. Mandé a un grupo de policías junto a ustedes ¿Fue grave el accidente?


Lena le comentó los detalles de aquel caso, hablaron de eso y de varias cosas respecto al trabajo hasta que por fin llegó la cena.


...