¿Una moto es un arma para un mundo isekai? cap1
Día 21 de mayo del año 2024
Lugar Ecuador ciudad Guayaquil
Actualmente estamos viendo a un joven de 21 años, piel morena cabello, castaño, ojos cafés el cual se encontraba manejando por las carreteras de su ciudad, en una motocicleta.
Narración primera persona
Me llamo Eduardo Guerrero, tengo 21 años y luego de mucho esfuerzo trabajo y recibir unos golpes por parte de mi madre, para poder ahorrar mi dinero.
Y comprar una hermosa moto Daytona Tekken Evo 250 4V, y dios que sí que me salió cara, termine gastando casi tres mil dorales en la moto, las alforjas, mi casco reforzado un kit de herramientas y repuestos, una mejores luces, y unos asientos más que cómodos, y un celular de esos que resisten agua y golpes y que tienen una batería de 21 amperios, dios gracias mami sin ti no hubiera podido reunir esos tres mil dólares.

-jejeje que genial es viajar en moto, estoy moviéndome a 90km/h en esta carretera.
Decía mientras sonreía dentro de mi caso, y aceleraba un poco más.
-bueno pongamos algo de buena música
Hablaba solo, una de las malas costumbres que tenía, junto con morderme las uñas, bueno encendí mi sistema de audio en mi moto y puse una buena canción.
-jajajaja si se escucha aun con el ruido del aire y motor
Mientras iba muy feliz de la vida manejando mi motocicleta note una luz
-¿qué, que es eso?
Dije asustado ya que esa luz me estaba cegando, dios esto es malo eh escuchado de algunos asaltantes, que lanzan objetos contundentes para que sus víctimas pierdan el rumbo y caigan.
Dios si es algo así pero ahora cegando a las personas, estoy jodido ya que no me puse el cristal polarizado, me puse el transparentes mierda no veo nada.
Decía en mi mente mientras sentía que perdía el equilibrio, dios lo que faltaba me cegaron, para así en la parte donde está la trampa caiga si o si, mierda, mierda, mierda ahora aparte de robarme la moto me voy a morir.
Pero no sentí el impacto del suelo, en su lugar sentía que estaba siendo rodeado por algo cálido, trate de abrir uno de mis ojos, para ver qué estaba pasando pero solo note como todo se estaba poniendo en blanco, como si simplemente todo dejara de existir.
Pero lo raro es que no siento miedo, en realidad esto se siente cálido y acogedor, como si estuviera en un sitio seguro donde no me pasara nada.
-Oh valientes héroes, se lo pido por favor prestarme sus fuerza, para eliminar los males que aquejan el mundo de Lumira.
Escuche hablar una voz femenina, pero lo raro es que no sentía que la escuchara con mis oídos, si no que sus palabras llegaron directamente a mi mente, y no solo eso siento que no estoy solo.
-Y como los héroes de este mundo les otorgare poderes para poderes a ustedes, las armas que traerán de su mundo se volverán las armas sagradas que portarán.
De repente sentí algo raro en mi cuerpo, como si me hubiera dado una descarga eléctrica, pero no sentía nada de dolor, pero sentí como la moto sobre la que estaba sentado desaparecía y ahora estaba flotando.
-que os valla bien mis héroes
Fue lo último que nos dijo aquel ser al cual nunca pude ver por qué mis ojos permanecieron cerrados, y aun así nunca sentí miedo de este ser, que me hablo sentía más que nada un agradable sentimiento de paz.
Al cabo de unos segundos sentí como toqué el suelo de manera algo pesada, como si me hubiera tropezado.
-que donde estoy
Escuche a una voz femenina hablando
-eh? Esto no es el supermercado
Otra voz hablo esta es una voz masculina, no la reconocí de nada
-oye el del casco...¿estas bien?
Una tercera voz hablo esta era una voz femenina, pero diferente a la primera voz que hablo
-eh...si estoy bien deja me pongo de pie
Dije mientras me le ponía de pie y miraba a mi alrededor, noté que no estaba ya en la carretera si no en una especie de bosque, lo cual es raro aun que hubiera chocado y salido volando, hubiera terminado en una zona suburbana no en una bosque.
-oye esa es tu moto
Me pregunto una chica de piel blanca, cabello castaño claro, ojos azules al darme cuenta de estos rasgos particulares, supe que lo más probable es que ella fue extranjera, de alguna parte de Europa, se eso porque solía trabajar como guía turístico durante los fines de semana.
-eh...si esa es mi moto
Dije mientras me quitaba el casco y miraba mi moto, la cual estaba parada sin ningún problema, eso siendo raro ya que me caí así que mi moto debería estar tirada también.
-DONDE ESTAMOS...ESTABA EN MI CASA Y AHORA ESTOY AQUÍ CON USTEDES
La mujer que gritaba era una chica rubia de piel blanca, ojos verdes y barias pecas en su rostro, esta chica lo más seguro es que sea una gringa, ya que muchas turistas del estado de Texas se miraban como ella, con el cabello ondulado rubio, y con pecas.
-yo...estaba entrando al mercado...espera esto...es una catana?
Hablo de repente un chico de cabello negro, ojos rasgados piel blanca pálida, un asiático.
-eh tienes una espada
Dijo la chica rubia mientras se alegaba del chico asiático, y se movía más a donde estábamos la otra chica y yo.
-oye tu tienes una lanza en tu espalda
Le dijo la chica de cabello castaño, a la rubia la cual movió su mano, y toco la lanza que tenía en su espalda
-wow y esta lanza,YO NO LA TENIA ANTES
Gritando asustada la chica se quitó la lanza que tenía en su espalda
-Y TU TIENES UN ARMA, Y UNA ESPADA
Volvió a gritar la chica rubia, a la chica de cabello castaño, a la cual mire mejor y note que en una de sus manos, tenía un sable y en su espalda estaba una especie de mosquete.
-eh...si...pero tranquila...estas son de un museo...yo estaba ayudando a mi hermana a arreglar una exposición de un museo, y de repente escuche una voz hablándome que somos héroes y debemos salvar el mundo
Dijo la mujer de cabello castaño, así que no fui el único que escucho esa voz, pero ¿Por qué yo no tengo un arma?
-esperen, esperen, esperen, ¿ustedes escucharon también esa voz?
Hablo de repente el chico asiático, mientras miraba al cielo, luego a su derecha y después a su izquierda.
-si escuche una voz, yo estaba andando en mi moto por la carreteras de Guayaquil
Hable para aportar mi punto de vista a la conversación
-gua....gua...¿Guayaquil? no...¿no estabas en Japón?
Me dijo el chico asiático que creo que es japonés
-eh...no...estaba en mi ciudad en Ecuador
Le respondí al chico asiático mientras sentía como algo nos observaba desde los arbustos.
-¿Ecuador? ¿Ninguno de ustedes estaba en España o algo así?
Volvió a hablar la chica de cabello castaño, que por lo que dice supongo que es española, espera ella es española y el otro japonés como diablos nos entendemos, dudo que el japonés sepa hablar español tan bien.
-no yo estaba en mi casa en California, mientras estaba haciendo una maquete para mi proyecto de universidad.
Ahora hablo la chica rubia, diciendo que ella estaba en su casa en California, lo cual significa que ella es una Gringa lo cual complica mas el asunto, de como la entiendo a ella.
-yo estaba en un supermercado comprando y termine aquí
Dijo el japonés mientras volvía a mirar hacia atrás, y estaba vez no fue el único, las dos chicas y yo también vimos hacia esa dirección
-oigan...vámonos de aquí ahora...siento algo peligroso
Dije mientras caminaba hacia mi moto, y sacaba mis llaves para encender el motor, pero note algo raro, en el tanque de gasolina de moto estaba una especie de gema de color rojo toda extraña, me pregunto de donde salió ya que nunca le puse un adorno a mi moto.
-si vámonos en tu moto
-si vámonos siento que algo nos está viendo
-no puedes disparar con ese mosquete tuyo?
Hablaron esos tres mientras alistaba mi moto, la encendí no parecía haber un solo problema en la moto, ahora el problema será llevar a 3 personas mas en la moto pero eso no es tan difícil
-no, es una réplica para una exposición de un museo no para luchar
¨POOM¨
Dijo la chica castaña, pero luego se escuchó un ruido de disparo, me asuste pero note, como el ruido provino del arma de la chica de cabello castaño.
-eh...si...disparo...pero...esto....era solo una replica
Dijo la chica española que parecía asustada de tener un arma en su mano, iba a decir algo, pero note un ser grande y de piel verde retrocediendo de entre los matorrales.
-ESO NO IMPORTA AHORA VI UN MONSTRUO SUBANSE
Les grite a los tres mientras una flecha fue disparada, y casi le dio al japonés el cual por suerte parece que logro esquivarla.
-¡KYA!
-UNA FLECHA CASI TE DA
-OH
Dijeron los tres y rápidamente corrieron hacia donde estaba yo, la rubia gringa fue la primera en llegar, y se subió en el asiento del copiloto y me abrazo con mucha fuerza.
Seguido llego la chica española, ella decidió subirse sobre el tanque de la gasolina y apuntaba a algo delante nuestro con su mosquete, iba a ver que era pero sentí un peso extra subiendo en la moto.
Era el último en llegar el chico japones, el cual se subió en la parrilla de mi moto, ya que no queda mucho espacio debido a las alforjas laterales que tenía.
-OYE ACELERA VEO A UNA ESPECIE DE DUENDE VERDE
Dijo la española mientras volvía a disparar, hacia un árbol al escuchar que dijo duende, me quede anonadado como que un duende pero eso no importa ahora será mejor salir de este bosque.
Y como si el disparo fuera mi señal de salida, acelere a todo lo que podía con mi moto, había unas ramas en medio del camino, pero la chica española usaba su sable para cortar las ramas que podía, por suerte me había vuelto a poner el casco así que usando el vidrio protector, podía ver aun con estas molestas ramas.
Aceleré tanto como pude y nos alegamos de ese lugar, hacia donde no se, pero de algo estoy seguro y es que no estamos en casa, por que juro que ese ser grande que vi era un trasgo, uno de esos monstruos de fantasía.