Mr.Mystic → BooSeokSoon

Summary

¿Qué podría salir mal? No se autorizan adaptaciones y/o publicaciones externas. Disclaimer: Solo con fines de entretenimiento, no buscamos asumir las preferencias de nadie en ningún texto.

Status
Ongoing
Chapters
17
Rating
n/a
Age Rating
16+

Sherlock

El colegio de magos era algo por lo que todo niño debía de pasar al llegar a la edad de quince años.


Pero tal vez no había sido la mejor idea del consejo mágico inducirles sus habilidades cuando los niños estaban en la edad más rebelde de su vida, con los pensamientos corriendo al mil por hora y apenas descubriendo sus personalidades.


Los días eran normales, el mundo mágico se había adaptado bastante bien al mundano e incluso convivían en armonía con el secreto, la escuela parecía bastante normal y estaba en medio de una ciudad. Eran como cualquier otra persona.. solo que con poderes y habilidades especiales.


Un joven curioso de mejillas bonitas miraba entre las puertas de uno de los salones a otros dos quienes parecían prestar mucha atención a un libro de pociones que podía identificar perfectamente a distancia ¿Por qué? Porque la persona que le gustaba lo usaba.


Yoon Jeonghan, el hombre más guapo de toda la institución, que cautivaba a todos con una gran sonrisa coqueta, sus rasgos andróginos y ese cerebro maquiavélico.


Así es, era el dueño del corazón de Seungkwan.


Por eso cuando en clase sentado al lado de ese par los escuchó murmurar sobre "una poción de amor infalible para conquistar a las personas de su interés" sin querer terminó siguiéndolos de forma discreta durante todo el día.


Si, se había hechizado a si mismo con un encantamiento de sigilo antes de verse en está situación pero no podía evitarlo.


Había escuchado que Jeonghan pronto le pediría noviazgo a una persona y a menos de que supiera de la existencia de Seungkwan dudaba mucho de que se tratase de si mismo.


—¡Seok! Aquí está.


Soonyoung y Seokmin no eran precisamente las mentes más brillantes que pudiera conocer, en realidad eran como.. tonto y más tonto pero le agradaban lo suficiente como para considerarlos sus amigos no muy cercanos.


Llevaban un puntaje medio decente en sus materias así que no había por qué desconfiar de ellos.


—¿Enserio?


El libro botaba de mano en mano, era difícil de conseguir si no ibas en ese grado pero se las habían arreglado, por eso es que todo había comenzado.


Aprovechó el alboroto para sacar del bolsillo de su pantalón una lente que dentro tenía la cuenca de un ojo parpadeante, era una especie de cámara que le permitiría transplantar los recuerdos de objeto inanimado a su memoria de forma perfecta.


Hechizó el objeto al susurrarle sobre su palma un encantamiento que le permitiría flotar en dirección a dónde los otros dos estaban y con el dedo comenzó a guiarlo apenas comenzó a volar.


Se mecía con gracia en el aire avanzando hasta lo que consideró una distancia prudente sobre sus cabezas, para este punto el forcejeo se había terminado siendo ganador el más alto de los tres.


—Pelo de unicornio, baba de caracol y una hoja de menta..—En voz alta comenzó a enumerar algunos de los ingredientes antes de que con una mueca volteara el rostro a Soonyoung.—¿Queremos enamorarlos o queremos matarlos del asco? ¡Suena a lo más horrible que he probado en mi vida!


—No te quejes. Está es nuestra oportunidad perfecta Seok.


—No quiero hacer vomitar a Jun..


Puchereó el menor haciendo que Soonyoung rodará los ojos fastidiado, de nuevo le arrebató el libro.


—Ni yo a Hyolyn pero no tenemos remedio ¿O acaso planeas simplemente renunciar a ellos? ¡Se nos están agotando las posibilidades! Escuché que Yoon Jeonghan se declarará a alguno de los dos y sabes que contra él no tenemos nada que ofrecer.


Seungkwan asintió desde su lugar mientras intentaba mover más abajo aquel objeto que había mandado, necesitaba todos los ángulos posibles para evitar cualquier margen de error en lo que sea que iba a preparar.


Perdió la atención en la conversación por querer abarcar más aunque por las voces alteradas sabía que seguirían discutiendo defendiendo sus puntos.


Vio su oportunidad llegar al tener el ángulo perfecto y bajó el lente a la altura los ojos del dúo, quería tener el mismo campo de visión.


Y lo habría logrado de no ser porque en un acto reflejo Soonyoung alzó la mano para rascarse la oreja.


Para su sorpresa, sin saber cómo lo había logrado, su mano chocó con el lente.


En ese momento supo que había bajado demasiado la guardia mientras maldecía por lo bajo.


—¿Una lente mágica?


—¡Ay no, ay no! ¡Nos espían! ¡Te dije que al consejo no le gustaría ver que faltaba un libro de la bóveda!


No podía ocultarlo, lo habían visto caer, sabían lo que era así que definitivamente el pánico comenzaba.


No pudo recopilar más información, debía de huir, así que puso toda la concentración del mundo en devolver el objeto en su dirección.


Probablemente debió de haber escapado en cuanto vio que lo inminente iba a suceder.


—¡Boo Seungkwan!


La puerta fue abierta abruptamente frente a sus narices cuando Soonyoung movió los dedos en su dirección.


Quiso correr y lo habría hecho pero Seokmin estiró la mano haciéndolo congelarse en su lugar.


Maldita suerte.



Tenía los rostros de las dos personas que antes espiaba frente a él, mirándolo atento mientras se encontraba amarrado en aquella silla ya descongelado pero muy ansioso por irse.


—¿Quién te a mandado? ¡Confiesa!


Seokmin con la luz de la lámpara de su celular lo alumbró directo al rostro lo que le hizo entrecerrar los ojos deslumbrado.


—¡Yah! Ten cuidado, puedes dejar ciego a alguien con eso.


—Seokmin, basta no creo que hable así.


Soonyoung le bajó el brazo con suavidad y apretó los labios antes de inclinarse en su dirección.


—¿Hablas por las buenas o usamos un hechizo para hacerte cosquillas?—Seungkwan pasó en seco antes de que nuevamente se acercara a su rostro a una distancia peligrosa, con los ojos bien abiertos.—Hasta la muerte.


Remarcó cada palabra acentuando su pronunciación lo que hizo a Seungkwan retorcerse en su lugar.


—¡No! ¡Cosquillas no!


—Lo sentimos Boo, sabes demasiado.


—¡Esperen! Puedo explicarlo.


Puchereó sintiendo las gafas sobre el tabique de su nariz bajando y entonces Seokmin apagó la luz de su linterna sentándose frente a él, con una gran sonrisa.


—Vaya, eso fue fácil nos has ahorrado mucho trabajo.


—Está bien.—Soonyoung le acomodó de nuevo las gafas y después se sentó junto a su compañero que ya descansaba el brazo sobre el respaldo de su silla. Hizo un ademán con la mano.—Adelante, aún no confío en ti.


Concedió con una sonrisa de suficiente que Seungkwan odió pero no tenía de otra.


—No son nada discretos ¿Sabían? Escuché toda la conversación durante la clase del profesor Lee ¡No sé cómo nadie más se dio cuenta!—Casi gritó exasperado antes de voltear los ojos, procurando no captar sus miradas.—Y también quería el hechizo, lo quiero usar ¿De acuerdo? Soy tan patético como ustedes.


Admitió con vergüenza, sus mejillas se tiñeron en tono rosado y entonces los otros dos sintieron pena también sonrojandose.


—Uh.. de acuerdo, vamos a soltarte pero si intentas escapar vamos a congelarte de nuevo y extorsionarte tomando fotos graciosas de tu cara.


—¡Soonyoung!


Con el ceño fruncido Seokmin le pegó un manotazo en el pecho a lo que el contrario solo pudo encoger los hombros en protesta.


—En fin, no tengo nada más que decir ¿Me darán el hechizo?


Sintió el agarre de las cuerdas destensarse poco a poco mientras deshacían el nudo a lo que nuevamente no esperó la respuesta que obtuvo.


—No.


—¿No?


Seokmin quién estaba aún con su trabajo de deshacer los nudos respondió a la par confundido, ambos mirando al mayor de los tres que volvía a su expresión extraña.


—No.—Asintió confirmando su respuesta.—Pero nos ayudarás a hacer la poción y te ayudaremos un poco ¿De acuerdo?


—¿Qué? No, siempre que ustedes hacen pociones casi causan explosiones en los salones..


—Precisamente por eso Seungkwan, necesitamos a un experto y el experto aquí..—Soonyoung le tomó el hombro.—Eres tú.


—¿Y si no quiero qué?


Exaltado preguntó apenas la cuerda cayó de su cuerpo, se levantó molesto. No podían obligarlo.


—Fácil, nos entregaremos por el robo del libro y serás tan culpable como nosotros.


Se encogió de hombros.


No había conocido ese lado ni de Soonyoung ni de Seokmin pero al parecer si que eran demonios.


Apretó los labios, él no iba a manchar su reputación porque aunque no fuera alumno de calificaciones perfectas tenía con qué defenderse y debía ser la persona perfecta.


Perfecta para Yoon Jeonghan.


Apretó los labios molesto y volteó el rostro a la nada.


—¡Bien! ¿Cuándo la haremos?


—Justo ahora.


Respondió Seokmin antes de chasquear los dedos para que las cosas de guardarán a si mismas en el armario de utensilios y reservas que tenían en el salón. E igual empujó a Seungkwan por los hombros, volviendo a arrastrarlo a los pasillos de la escuela.


Menudo día y todo por amor.