Cap1 ”Oh bendita timidez!
Park Chanyeol de 28 aƱos y Byun Baekhyun de 25, han sido compaƱeros de trabajo por casi tres aƱos en la empresa de publicidad perteneciente a los Byun.
Chanyeol se caracteriza en la oficina por ser un hombre impecable y muy responsable, alguien que destaca por su profesionalismo, su buen trabajo y desempeƱo pero sobre todo por ser un hombre retraĆdo, detalle que para algunos resultaba desesperante y mĆ”s tratĆ”ndose de las chicas a su alrededor. Si bien su apariencia no era la de un casanova, lo que se escondĆa tras ese par de anteojos y el traje de oficina, podrĆa ser arrasador para cualquiera que se atreviera a descubrir lo que habĆa mĆ”s allĆ” de esa apariencia inocente que cargaba Chanyeol.
Baekhyun al igual que su compaƱero Chanyeol, era alguien responsable y sobre todo muy brillante, pero al contrario de Chanyeol, Baekhyun era muy extrovertido. Su carisma era algo esencial en la oficina, prĆ”cticamente era la luz del dĆa que alumbraba el lugar.
No es por quĆ© fuera el hijo menor y el consentido de la familia Byun, que los tratos hacia Ć©l eran especiales, sino que su personalidad carismĆ”tica y entusiasta lo hacĆa ser muy querido entre los que lo rodeaban.
Sin embargo, su personalidad no era lo Ćŗnico que resaltaba en su persona, sino ese par de esponjosos y apetecibles pechos ocultos tras su ropa.
Pese a ser alguien que todo el mundo respetaba y āLas miraditas estĆ”n prohibidas para mĆ bebeā palabras de Byun Changmin padre de Baekhyun, nunca faltaban los mirones que se calentarĆ”n con solo verlo contonear su cuerpo por los corredores de la oficina, luciendo esas apretadas camisas de botones resaltando esos pechos tan redonditos y duritos que a cualquiera se le antojaban.
Y para no hacer la excepción, Chanyeol era uno de esos mirones.
No obstante, Chanyeol no era cualquier mirón.
Park Chanyeol llevaba ya 5 aƱos trabajando en esa empresa de publicidad, su vida de oficina era aburrida y apagada como cualquier empleo, asĆ lo pensaba. Fue hasta que dos aƱos despuĆ©s, el hermoso y lindo hijo menor de su jefe llegó a iluminar sus dĆas aburridos de oficina con su deslumbrante belleza.
Cuando lo vio entrar por la puerta fue como si un rayo de luz iluminarĆ” su dĆa mĆ”s oscuro. Su corazón se aceleró y su pollaā¦
Bueno, ese era otro cuento.
Durante esos tres aƱos que llevaba Baekhyun siendo su compaƱero justo en la oficina frente a su cubĆculo, no se habĆa atrevido a conversar con Ć©l mĆ”s de lo debido o mĆ”s de lo que su empleo se lo permitĆa, sin embargo, eso no era todo.
Baekhyun no sólo era su compaƱero de trabajo sino que tenĆa que verlo a diario todas las maƱanas al salir de su apartamento ya que, eran vecinos en el mismo edificio, mismo piso y justo en la puerta de enfrente a la suya.
Jodida tortura su dĆa a dĆa.
¿Pero por qué jodida tortura?
Pues por quĆ© Chanyeol no sólo estaba deslumbrado con su belleza, ni con su carisma sino que, con el pasar de los dĆas ese lindo chico de pechos pronunciados y hermosa sonrisa se adentraba en su corazón. SĆ, cada expresión en su rostro, cada facción, movimiento o cualquier cosa que tuviera que ver con Byun Baekhyun, estaba bien grabada en su memoria y en su corazón, provocando mĆ”s de un suspiro a Chanyeol.
SĆ, estaba jodido al estar enamorado del hijo preciado de su jefe.
¿Cómo pasar desapercibida tan hermosa sonrisa, tan melodiosa voz y tan exquisita figura?
Imposible.
Chanyeol estaba enamorado en silencio de Byun Baekhyun, sin saber que Baekhyun pasaba por la misma situación que él.
SĆ, desde que Baekhyun llegó a trabajar a la empresa de su padre, ese empleado no pasó desapercibido para Ć©l, no, no, noā¦
Su cabello despeinado, el traje ajustado que marcaba su musculoso cuerpo, esa intensa mirada atrapada tras ese par de anteojos que se clavó en su persona, su voz y sobre todo su timidez.
”OH BENDITA TIMIDEZ!
Justo como a Baekhyun le gustaban.
Ah, y quƩ decir de la diferencia de altura que era algo maravilloso.
Sin embargo, tanta timidez por parte de Chanyeol era desesperante hasta cierto punto, asĆ nunca darĆan un paso mĆ”s que el de compaƱeros de trabajo o incluso el de un par de vecinos dirigiĆ©ndose un simple saludo de buenos dĆas o buenas noches, asĆ como esa maƱana que Baekhyun llegaba a casa de su larga carrera matutina antes del trabajo.
ā Buen dĆa, Chanyeol ā saludo con una amplia sonrisa en su rostro, su vecino se encontraba fuera del edificio cargando un par de bolsas de basura.
ā B-buen dĆa, Baekhyunā devolvió el saludo con una tĆmida y nerviosa sonrisa. El atuendo de Baekhyun esa maƱana no ayudaba mucho, su camiseta color blanco y holgada se pegaba a sus pechos por el sudor que lo cubrĆa permitiĆ©ndole apreciar un poco de esos botoncitos escondidos bajo la tela.
Y cada encuentro era asĆ, la conversación morĆa con ese simple saludo.
Cansado de esa situación, Baekhyun estaba decidido a actuar, Park Chanyeol tenĆa que ceder a sus encantos porque bien se daba cuenta que su compaƱero de trabajo morĆa por Ć©l tanto como Ć©l lo hacĆa.
Su mirada no mentĆa.
Dirigiéndose a su apartamento con esa maravillosa sonrisa en su rostro, todo el Ônimo y la buena actitud que siempre lo acompañaba, su destino siguió sus pasos y asà fue como ambos subieron al elevador.
Chanyeol amablemente pulsó el botón con el numero cinco que era el piso en el que habitaban.
El silencio era abrumador para el mĆ”s alto al contrario del bajito quien disfrutaba de ese silencio, aunque pensĆ”ndolo bien, una conversación con ese hombre serĆa algo mucho mejor que el silencio.
Y, ahĆ comenzaba su encrucijada por acercarse a su vecino.
ā Es una linda maƱana ā preguntó con su vista al frente ā ĀæCierto?
El cuerpo de Chanyeol se paralizó al escuchar la melodiosa voz del rubio, hecho que no pasó desapercibido para Baekhyun.
ā Aunque creo que es por la grata compaƱĆa ā continuó hablando ā ĀæNo lo crees asĆ, Chanyeol?
Las mariposas revoloteaban en su estómago, una maravilla escuchar su tierna voz, una maravilla deleitarse con ese chico tan dulce y tentador. No obstante, pese a desear responder, las palabras nada mĆ”s no salĆan de su boca.
Baekhyun guardó silencio, no estaba ofendido por no recibir respuesta pero tenĆa claro que alguna buena reacción causaba en ese hombre pues logró notar el nerviosismo que causaron sus palabras y con eso era suficiente.
Al menos por ahoraā¦