Chapter 1
El hubiera no existe
Mi madre decía que cuando uno se equivoca, debía admitirlo, no solo porque es lo correcto sino porque de alguna forma te ayuda a comprender que no siempre tienes la razón, te hace darte cuánta de tus verdaderas fortalezas y flaquezas.
Ese fue su primer error, creer que estaba bien seguir pidiendo dinero prestado, ella me trajo al mundo cuando aún era joven, nacido de un padre que sabía de mi pero que jamás quiso verme.
Mi mamá fue fuerte y me mantuvo vivo y con un trato digno, se endeudo y llegamos a esa situación:
— ¡TE LO PAGARÉ, LO JURO! — gritó mamá desesperada porque el hombre detrás mio me soltara.
La tenían contra el suelo del apartamento, cuatro tipos entraron por la noche a sacarnos de la cama, nos golpearon un poco y cuando me quise poner valiente me pusieron un cuchillo en la garganta.
— última advertencia — murmuró el hombre detrás mio. — tienes un mes para pagar, porque te juro.... — presionó el cuchillo contra mi piel — volveré para matarlo y te haré mirar.
La hoja afilada fue alejada de mi cuello, he inmediatamente me arrojaron al suelo junto a mi madre quien ya se encontraba sentada sobre sus piernas. Me abrazó con fuerza para una vez estuve cerca, miró a los tipos con desprecio mientras se iban y dejaban el lugar todo hecho un desastre.
— ¿Qué vamos a hacer mamá? — pregunté tembloroso y realmente preocupado.
Ella me dio un beso en la cabeza y susurró algo que no pude escuchar.
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— sería mejor si no hubiéramos pedido ese dinero prestado — murmuré bajito.
Mamá me miró con enfado y siguió con el intento de hacer el desayuno.
— lo hecho, hecho está — repitió por tercera vez desde a noche.
Me encongi de hombros y volvi a tocar mi labio partido.
— deja de tocarlo — advirtió mamá con la espátula en la mano — se te va a infectar porque seguro tienes las manos sucias.
La miré con enfado, me levanté de la silla para tomar mi mochila he irme a la escuela, de camino vería si el cartel de trabajo seguía en la tienda de la colonia. Necesitaba reunir cuatro de los grandes antes de que alguien quisiera regresar a degollarme.
El asunto era que día con día la deuda aumentaba, pronto se haría algo aún más insoluble y mi cuello sufriría las consecuencias; se muy bien que mamá haria lo imposible por reunir ese dinero, pero ya que teníamos el peligro tocando nuestra puerta no había solución más que suplicar al Flores.
No fui a la escuela esa tarde, en cambio traté de ver si solicitaban en algún lado pero nada, me tocó atravesar al barrio pesado y pedir un favor.
Llegué al edificio gris mugriento, que tenía un local de prostitutas debajo y un pequeño congal arriba. Ahí trabajaba el Flores, le dicen así porque antes de vender sustancias era jardinero.
— ¿A quien buscas? — cuestionó uno de los gorilas de la entrada.
— busco hablar con el Flores — aclaré — necesito trabajo.
Uno de ellos le dio el permiso al otro y me dejaron pasar por la puerta de atrás, había un pasillo estrecho seguido de unas escaleras, no se escuchaba ruido por lo que fue fácil adivinar que casi no había chicas.
Llegué al final de la planta baja, una puerta metálica se hizo presente en mis narices y con un poco de miedo llamé. No era mi primera vez ahí, pero Flores podría enloquecer incluso con el sonido de una pluma.
La puerta se abrió, un hombre alto y de tez morena me saludo con el mentón.
— ¿Que buscas?
— quiero hablar con Flores... Sobre mi mamá — dije firme
El suspiró y me dio paso.
Flores estaba sentado sobre su sofa de cuero verde, la habitación era pequeña y solo tenía una ventana al fondo que daba a la barra del bar.
Me vio, le dio una calada a su cigarro y se inclinó un poco para darme la mano.
— necesito hablar contigo, porfavor.
Lo último le provocó una risa, las chicas a su lado salieron del camino y golpeó el asiento a su lado, me senté con cautela poniendo mi mochila al frente de mis pies, no quería dar sospechas de traer algún arma.
— tu mamá me debe cuatro mil, subirán otros doscientos por cada día que se retrase — explicó y dejo el cigarro en el cenicero a un lado de el — ¿Qué más necesitas que te explique?
Lo miré a los ojos; esto iba enserio, necesitaba que la deuda bajara o que me dieran más tiempo para poder pagarla. El trabajo de mi mamá apenas daba para comer, yo conseguiría algo y entonces solo así estaríamos a salvo.
— necesito más tiempo, te lo pagaremos — pedí sin dejar de mirarlo.
Flores se levantó, dio unos pasos al frente donde una de sus chicas lo recibió como n brazos abiertos, se metió entre sus piernas y la chica soltó una risilla.
— la esperé un año y medio, no es mi problema si no tiene dinero ahora — sentenció mientras besaba el cuello de la chica.
Me levanté le toque el hombro y dije — solo necesito un mes más...
En automático me arrojó con fuerza al suelo, las chicas gritaron y yo me quedé recargado sobre mis codos.
— ya te lo dije, si en un mes no me pagan lo que deben voy a matarlos a los dos — amenazó señalándome.
Salí de ese lugar lo más rápido que pude, no quería morir ahí mismo. Fui a distraerme un rato al parque aprovechando que no había ido a la escuela, no tenía cabeza para pensar en proyectos ni tareas cuando en un mes me cortarían el cuello de lado a lado.
Volví a casa a las dos de tarde, subí tranquilo las escaleras y a pocos metros de la puerta de mi apartamento vi unas cuantas cosas tiradas a fuera.
Había ruido dentro, pero sin pensarlo mucho entre y me dirigí a la habitación de mi madre, de donde provenía el ruido de cosas siendo arrojadas. Había dos hombres dentro, hurgando por todos lados con urgencia, uno de ellos me vio y se quedó quieto, pero no perdí el tiempo y corrí intentado escapar de ellos.
Me alcanzaron en la sala, uno me arrojó al suelo y el otro corrió a cerrar la puerta para que nadie pudiera escuchar nada. Me amenazaron con no volver a molestar a Flores, me dieron un ultimátum de la deuda por segunda vez y me golpearon hasta que perdí el conocimiento.
— hubiera ido a la escuela
Fue lo que pensé cuando abrí los ojos y estaba en el hospital, giré la cabeza con cuidado por el dolor en mi cuello y vi a mamá mordiendo sus uñas como siempre.
— má— llamé
Ella se arrojó a mi con un abrazo mientras lloraba.
— ¿Porqué fuiste con el? — sollozó — te pedí que no dijeras nada, también que te alejaras de eso.
Había hecho llorar a mamá, se que no debí acercarme otra vez a Flores ni a sus negocios, pero no quería morir; además no importaba lo que me pusiera a hacer, ya había trabajado para el como dyler en algun momento, hasta que mamá se enteró y lo dejé.
— no debí pedir ese dinero, debí hacer más — lloró mamá sobre mi. — lo siento tanto.
Le toqué la espalda y ella levantó la cara para verme a los ojos.
— ¿Qué vamos a hacer ahora mamá? — mis lágrimas salieron sin control, la deuda era impagable para nosotros en ese momento, se había elevado por qué los abonos de mi madre eran nada.
— voy a ponerte a salvo primero, yo me encargo hijo, tú solo... Obedeceme porfavor — suplico acariciando mi mejilla.
Asentí, ella era una mujer lista y sabría que hacer, confiaría en mamá.
Hola 😚
Aquí les traigo otra historia muy padre y similar a SUSTITUTO
(Esta es una historia independiente y no tiene nada que ver con SUSTITUTO)
Denle amor porfis
Se les quiere bebus 😘
Gracias por leer 😍