Conectados por un hilo

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Summary

Los hilos del destino son inesperados, imprecisos y mucha de las veces parecieran infinitos; nunca sabes cuándo termina el hilo ni a donde o cómo te llevará Aveces esos hilos son crueles, les gusta jugar con el dolor y la felicidad de nosotros, quizá me vieron muy tranquila y decidieron poner algo de movimiento en mi vida... Pero cuál era la necesidad de traer de regreso a mi primer amor cuando estaba cayendo por alguien más?

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

I

Iba caminando por la universidad junto a mis amigos con destino al bar, el día era tranquilo, sin mucho sol, un viento fresco golpeando mi rostro, mi grupo de amigos molestando como siempre

Todo era tan hermoso

De pronto algo oscureció mi vista, unas manos se posaron sobre mis ojos y el cuerpo de alguien se arrimó a mi espalda, su respiración la sentía cerca de mi oreja haciéndome sentir un escalofrío pasando por mi espalda

Esta persona definitivamente no era ninguno de los de mi grupo, aunque sus manos tenían un tacto que sentía que conocía

—¿quién soy? —menciono la chica de voz cantarina detrás de mi

Tragué en seco, sentí mi corazón bombear más sangre de lo normal y como mis mejillas comenzaban a arder...

Pero, también me invadieron las ganas de llorar, mis temblorosas manos se posaron sobre las suyas apartando las lo más delicadamente posible mientras intentaba que el nudo en mi garganta me permitiera hablar correctamente

—J-Javi...—logré mencionar antes de que diera un respingo al sentir como ahora sus brazos envolvían mi cintura aprisionando me aún más, ¿porqué de pronto se sentía como si el aire desapareció?

—¡correcto! No sabes lo feliz que estoy de encontrarte aquí en la universidad, creí que irías a la de la ciudad —su rostro paso a ocultarse en mi espalda, sentía que me desmayaría en cualquier momento si seguía en esa prisión

—también creí que tú estarías ahí... yo... a mí no me dejaron más opción que venir aquí

mis amigos al parecer siguieron avanzando restándole importancia a lo que sucedía aquí, era común que me encontrará con una vieja amistad, pero está en específico era de las que no esperaba volver a ver, no en tan corto tiempo

Por fin una de mis amigas, Anahí, volteó a ver la causa de mi demora, se supone que cada que saludo a alguien jamás demoraba porque solo sería algo de un ‘hola y hasta luego’, y si demoraba les avisaba a los chicos

Anahí sonrió al verme nerviosa, seguro se burlaría después pero no hay nada de que burlarse, no quería que se burlarán de esto, negué frenéticamente mientras la veía pidiéndole ayuda con mi mirada, pareció entender por lo que llamó la atención de los muchachos y estos dieron media vuelta a verme

—supongo, es caro viajar de un lado a otro, pero al menos me alegro de encontrarte —salió de detrás mío sin romper el abrazo y se puso ahora frente a mí, su sonrisa de revista que logra llamar la atención de cualquiera, su mirada tranquila con un toque intrigante y cautivador en el que si caías jamás regresarías a ser la misma persona...— Zoé

Sentí un cosquilleo al volver a escuchar mi nombre salir de sus labios, ¿han sentido la sensación de pánico en algo que debería ser normal? ¿Esa sensación que te obliga a estar alerta porque tu cerebro sabe que no todo lo que ocurre está del todo bien?

—oye, ¡Zoé! ¡Apúrate o no podremos comer junto con los de deportes! —Anahí se acercó y con sutileza me aparto de Javiera logrando sacarme de la burbuja de pensamientos intrusivos que estaba formando en mi mente— hola, ¿eres una amiga de Zoé?

—¡si! Nos conocemos desde pequeñas, bueno, desde la escuela, pero luego descubrimos que nos habíamos conocido de antes, es una historia graciosa ¿no es así Zoé? –trato de volver a poner su mano por mi cintura, pero solo logro tomar mi brazo gracias a que Anahí volvió a apartarme un poco de ella

—oh, parece que tienen historia, yo la conozco de hace un año, pero cuando hablas con ella es como si nos hubiéramos hablado de toda la vida jajaja, bueno, perdón que me la robe, pero teníamos una cita pendiente con un grupo de chicos interesantes —Anahí se aferró a mi brazo y se despidió mientras me jalaba con ella hacia nuestro grupo

Suspire aliviada pensando que todo había acabado, pero me equivoque

—¿puedo ir con ustedes? Es que se supone que comería con unos amigos, pero me dejaron plantada... —su expresión triste me estrujaba el corazón, Anahí me miró pidiéndome confirmación y yo asentí desviando mi mirada de ambas

—sí, será divertido tener a alguien más en la mesa

Javiera se apuró en llegar a nuestro lado, y como si se tratara de nuestros paseos de hace años, tomo mi mano con firmeza y apego su hombro al mío, nuevamente me sobresalte y tuve que apretar mis labios para intentar calmar mis temblores

Cuando llegamos con los demás estas saludaron amables a Javiera, Joel, uno de los chicos de mi grupo pareció notar mi incomodidad, el intentaba animarme contando chistes, pero me mantuve en silencio hasta llegar a la mesa donde nos esperaban los chicos que conocimos el día de ayer

Era divertido, nosotros solo quisimos jugar un partido amistoso de básquet entre nosotros y luego ellos se sumaron, por obra divina logramos ganarles por un punto, así que el castigo por perder era que debían pagarnos el desayuno

Los muchachos con los que jugamos eran Rodrigo, Derian, Valeska, Fabian y Doménica, había logrado formar cierta amistad con ellos, aunque aún me costaba ver a Doménica sin sentirme avergonzada puesto que durante el juego por querer quitarle el balón termine tumbándola y por las mismas sosteniéndola para que no caiga, por los nervios la solté y bueno, ayer uso una compresa fría en su trasero

—bueno, ¿qué tal todo con los futuros docentes del país? —preguntó Derian burlón, el parecía ser el gracioso de su grupo, o así lo notamos ayer

—mejor que los deportistas que perdieron contra estos exitosos docentes —contesto arrogante nuestro amigo Gabriel, a él no le gustaba que se burlaran de la carrera en la que estaba, tenía cierto respeto exagerado por los docentes

—ok, cálmense antes de que nos arruinen la comida, por cierto, ¿qué comeremos? —preguntó tranquilizando el ambiente el mayor del grupo, Fabian

—¡yo quiero encebollado! —con emoción hablo uno de las chicas de mi grupo, Renata

—yo igual —menciono Anahí

—entonces, ¿encebollados para todos? —pregunto Fabian contando el dinero en sus manos

—yo... creo que si —mencione mirando a los de mi grupo, estos por fin pareciendo tranquilos cuando hable

—creí que seguías apenada por lo de ayer y por eso no hablabas —soltó aliviada Doménica, ella me miro sonriente por lo que mire hacia la mesa avergonzada recordando el incidente

—lamento haberte hecho caer, enserio

—tranquila, ya te dije que no importaba, vamos anímate chica —alcanzo a tomar mi mano sobre la mesa y la apretó amistosamente haciéndome verla y contagiándome su sonrisa

—disculpen que pregunte, pero ¿qué ocurrió ayer? —pregunto Javiera interrumpiendo con curiosidad

Por un minuto me había olvidado que se encontraba a mi lado, debo admitir que me asuste un poco al volver a escucharla

Doménica la examino con la mirada hasta caer en cuenta que ella no había estado en el encuentro de ayer, golpeo suavemente su cabeza al caer en cuenta de ello así que se dispuso a contarle sobre el partido

—el día de ayer vimos a Zoé y a los demás jugar básquet así que quisimos unirnos formando un partido amistoso, íbamos igualados y en cierto punto yo llevaba el balón así que cuando ella intento quitármelo me tropecé y casi caigo de no ser porque me sostuvo –conto todo moviendo sus manos de acuerdo a la explicación que daba

Espere paciente a que contara el resto mas no se dio por lo que ladee mi cabeza con confusión

—¿conté algo mal? –pregunto inocente mientras intentaba hacer memoria

—eh, bueno, no contaste que te hice caer después... —nerviosa le respondí con obviedad

—oh, ese detalle no es importante, aunque después fue sorprendente el cómo anoto el aro final, me dejo sin palabras —me hundí un poco en mi asiento por mi vergüenza

—¿tu jugando básquet? Creí que solo jugabas futbol —Javiera me miraba de forma penetrante buscando respuestas por lo que me hundí un poco mas

—b-bueno, ya sabes... decidí probar algo nuevo —intenté restarle importancia, aunque parecía que a Javiera no le bastaba solo eso

—es normal en ti, solo te la pasas intentando varias cosas a la vez, a veces no entiendo ni siquiera como mantienes tus buenas notas —Anahí dijo burlona y me paso por debajo de la mesa un squishy casero en forma de cubo que solía tener y brindarme para cuando estaba nerviosa

Jugué un poco con este sintiéndome más relajada y prestando mi atención a el juguete, Javiera había comenzado a entablar una conversación con Anahí buscando saber más sobre mí, claro que Anahí tampoco le daba información profunda, solo algunos datos generales que cualquiera en la universidad podría saber, hubo un momento donde sentí una mirada sobre mi así que de reojo busque el origen de esta encontrándome con la mirada de Doménica sobre mí, parecía querer ver que estaba haciendo y a que ponía tanta atención así que tímida puse mis manos sobre la mesa aun con el squishy entre mis manos

Cuando Doménica vio el squishy se sorprendió y no queriendo interrumpir entre la conversación de Anahí y de Javiera escribió pronto algo en su celular para después mostrármelo

“Donde lo compraste?”

Sonreí por su pregunta y le señalé discretamente a Anahí dándole a entender que era de ella, Doménica asintió y volvió a escribir en su celular

“Tendré que pedirle que me diga donde lo compro, es bonito”

Asentí y le extendí el cubo para que lo tomara, ella lo tomo emocionada y lo examino para después también comenzar a jugar con él, solo me dedique a mirar como ahora ella jugaba con el squishy y en cierto momento fue gracioso ver como Doménica hacia caras conforme lo aplastaba, era como si ella intentara retratar el rostro aplastado del juguete, sin poder evitarlo termine riéndome fuerte en una de sus expresiones por lo que cubrí mi boca con vergüenza y ella también se enderezo dejando de mi lado el juguete como si no hubiese sido culpable de nada

—Zoé, ¿todo bien? —pregunto Joel confundido por mi repentina carcajada

Asentí avergonzada y tomé el juguete para esconderlo de nuevo entre mis manos, Doménica y yo nos miramos cómplices para después reír en silencio.

Fabian llego a la mesa y nos informó calmado que los encebollados llegarían dentro de un momento, parece que había pedido unos chifles para acompañar y una Coca-Cola para beber, todos estuvimos de acuerdo con su elección, aunque Doménica le pregunto si le había pedido un agua para ella a lo que este comento haberse olvidado de eso

—¿no te gusta la soda? —pregunte sorprendida

—no mucho, solo tomo de vez en cuando y ayer ya tomé una en la tarde —respondió Doménica alzando sus hombros y restándole importancia

Me pareció raro puesto que no conocía a alguien que rechazara una soda antes, pero termine no dándole mucha importancia, Javiera a mi lado solo negó divertida a mi confusión

—no siempre encontraras gente que sea adicta a las sodas como tú, Zoé –continúo comiendo sin acotar mas

Me había dedicado a lo mismo, los chicos parecían entretenidos hablando entre ellos, pero yo no tenía nada que aportar, de vez en cuando Anahí me llamaba para saber si todo estaba bien a lo que solo asentía sonriéndole para que se calmara

—oye Zoé, ¿en que bloque estudias? —pregunto Derian con una expresión coqueta, algo que me hizo mirarlo con una ceja alzada y clara expresión de duda

—en el G igual que Joel y Anahí, ¿por qué? —dudosa preferí seguir prestando atención a mi comida al notar un guiño de ojo de su parte

—me gustaría irte a visitar y conocernos mejor, si me entiendes —su tono coqueto no desaparecía y me estaba quitando el apetito esta situación

—Derian, deja de ser un idiota y déjala tranquila —renegó Doménica con un leve tono de enojo mientras le lanzaba una servilleta hecha bolita

—¿que? Solo decía, ¿acaso no está bien conocer mejor a la gente? —dijo “inocente” Derian para defenderse

—mejor ni la quieras conocer mucho —respondió amenazante Joel con una sonrisa fingida ocultando su enojo

—parece que te protegen mucho —menciono Javiera en un susurro cerca de mi oído a lo que asentí distraída mientras veía la disputa que se armó en la mesa— Zoé...

—¿sí? —pregunte sin estar del todo consciente a lo que me decía

—podemos volver a ser amigas, ¿verdad?

Quedé fría ante esa pregunta, recuerdos del día en que la conocí llegaban a mi mente, la misma sonrisa, mismo tono y la misma maldita frase...

—perdón... —le susurre de vuelta ya sin poder retener mis lagrimas

No pude aguantar más, me levante de la mesa de forma abrupta y salí corriendo lejos de allí, saque mis auriculares y me los puse seleccionando una música al azar sin importarme mucho cual fuera, solo quería dejar de escuchar todo a mi alrededor, corrí hasta llegar a la otra punta de la universidad y me escondí en uno de los edificios en construcción cuya obra había sido pausada por falta de presupuesto, no quería ver a nadie, no quería escuchar a nadie, no quería...

No quería volver a salir lastimada por ella...

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holi, esta es una nueva historia que iba a comenzar, esta sera la primera “novela seria” que hare, espero les guste el nuevo inicio de esta y prometo mejorar la portada con el tiempo