Embarazos de tres

Summary

Solo una pequeña historia donde Inuyasha, Sesshomaru y Kohaku experimentaran ser padres primerizos.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
16+

Noticia inesperada (Ver. Sesskagu)


Ya habia pasado un tiempo desde que no visitaba la aldea de humanos, bueno, así era como la llamaba, ahora estaba surcando los cielos para ir directo hacia allá.


Sesshomaru, con su fiel sirviente Jaken acabaron de partir de un pueblo donde vendían kimonos muy bonitos; los kimonos se encontraban dentro de la armadura de Sesshomaru, porque la última vez que Jaken los guardo no llegaron en un tan buen estado, algo que irritó a Sesshomaru, pero gracias a que le enseñaron la compasión siempre dejaba a Jaken sin un castigo.


— ¡Señor Sesshomaru mire! — Gritó Jaken señalando la aldea— Me parece que por aquí la ventisca no llego tan lejos, así que seguro Rin y esa mujer estén bien salvaguardadas— Comentó, a lo que solo Sesshomaru lo miro de reojo con un poco de molestia, algo que le hizo sentir escalofríos a Jaken.


El yokai aterrizó tocando tierra firme y Jaken saltó de su estola, la gente que se encontraba ahí se quedó mirando con curiosidad, también los niños, otros corrieron de miedo viendo al imponente yokai dar el primer pasó.


A lo lejos se vio una chica, que más o menos se podía distinguir que surcaba los quince años, ella corria hacia ellos con mucha energía e entusiasmo levantando el brazo, para llamar la atención de ambos.


— ¡Señor Sesshomaru! —Paró frente al Daiyokai.


— Rin


La chica le dedicó una sonrisa y vio como el Daiyokai sacaba un kimono verde claro de su armadura, con un hermoso estampado de flores rosas.


— ¡Oh! otro kimono, que bien, muchas gracias señor Sesshomaru — Agradecio la chica recibiendo el kimono, en eso escucho a Jaken musitar con molestia.


— ¡Que mala educación de esa mujer dejar a mi amo aquí esperando!


— No diga eso señor Jaken —le habló con molestia la chica— No hable así de la señorita Kagura, ella estuvo muy mal está mañana.


—¿Mal? que bicho le ha-


— ¡Silenció Jaken!


— ¡Si amo Sesshomaru!—Dijo rápidamente inclinándose.


— Jaken acompaña a Rin a donde la jefa anciana.


— Oh, sí claro...y ¿usted que hará?


Sin más el Daiyokai partió en vuelo, la chica se despidió y Jaken solo suspiro no sabía porque su amo había escogido estar con esa mujer, a pesar que había sido revivida como una hanyo en primer lugar.


Mientras tanto encima de una colina estaba la mujer que tanto buscaba Sesshomaru, al encontrarla aterrizó y ella sintió su presencia, ella se volteó a mirarlo, era una sorpresa verlo luego de mucho tiempo.


— Vaya...Sesshomaru— dijo acercándose— No pensé verte tan pronto.


— Toma— extendió el Daiyokai el kimono hacia la mujer.


— Hmp...vaya si que eres detallista— Ella se rió, no pensaría que alguien tan serio podría ser así, pero sabía que estaba esquivocada, luego de haber estado casi cuatro años juntos, desde que la revivieron— Gracias..., es lindo, me lo probaré cuando esté en mi cabaña, por cierto, tengo una botella con hierbas muy especiales, quieres tomar.


— De acuerdo.


— Siempre eres de pocas palabras eh, vamos sentemonos— Tomó su mano, acercandolo a un espacio muy bonito donde se veía el horizonte de la tarde.


— Rin dijo que te sentías mal, puede este Sesshomaru saber el por qué.


— Aah...te lo dijo— Kagura desvió la mirada—Si, pero es algo complicado, no tan grave en buenos términos...


— Te parece eso, porque llevó un buen tiempo sintiendo otro aroma en ti Kagura— Habló con una voz segura.


De pronto, ella se sorprendió al ver que el hombre dejaba el vaso en el pasto y se acercaba un poco hacia ella, extendiendo su brazo para alcanzarla.


— Tú has estado diferente desde la última vez que vine — El Daiyokai se acercó un poco hasta quedar cerca de su rostro.


— ¿Diferente...en qué sentido?— Ella se exaltó y se paró rápidamente dándole la espalda— "Qué pasa conmigo, debería decírselo"— pensó


— Tratas de evadirme, si es así, no lo lograrás.


— Lo sé...— ella suspiro— Gracias a eso ocurrió lo de esa noche y las muchas otras— dijo un poco avergonzada, viendo como el Daiyokai daba una sonrisa de medio lado— Te encanta que te lo haga recordar ¿verdad?, pensé que al ser un hombre de tan respetado renombre tendrías mucho respeto, pero veo que también eres atrevido en esto— Kagura lo miro nuevamente y noto que Sesshomaru se puso serio y él dijo.


— La historia de esa noche, no es lo que importa ahora. Ahora es acerca de tu aroma. Habla si necesitas hacerlo, este te comprenderá.


Ella no lo podía creer, Sesshomaru demostraba mucho interés, eso la hizo acalorarse un poco, aparte que se comenzaba a sentir vulnerable ante la atenta mirada del Daiyokai, pero no le quedaba de otra tenía que decirle o sino tarde o temprano él lo sabría.


— "Bien aquí voy"— La mujer se acercó al Daiyokai quedando a solo centímetros de este, él la miró esperando una respuesta clara al verla dirigirse a él tan decidida.


En eso, experimento un atisbo de curiosidad en sus ojos, un destello brillo fugazmente, algo que la mujer no lo pasó desapercibida.

La atmósfera entre ellos se volvió palpable, cargada de una tensión intrigante mientras el misterio del cambio en el aroma de Kagura tomaba forma.


El viento empezó a susurrar suavemente entre ambos amantes, como si resguardarán la respuesta de la mujer hanyo; asi que con firmeza pero también con un toque de melancolía, continuó desvelando el misterio que envolvía su ser.


— Escuchame Sesshomaru, desde hace unas semanas he estado sintiendome mal, he tenido complicaciones conmigo misma y... pensé que era la adaptación a mi forma actual como mujer hanyo en lugar de yokai, pero durante estos años nunca me había sentido así — La mujer se sentó en el pasto para más comodidad en la situación, la verdad es que empezó a sentir que las piernas ya no podían con ella.


Sesshomaru, en respuesta, también se agacho mostrando aún más el interés genuino que tenía por la mujer.

La verdad que nada para él era imposible, pero porqué ahora no podía saber el cambió de aroma de la mujer, así que el mismo, siendo un Daiyokai muy inteligente llegó a la conclusión de resivir una respuesta de ella misma, en cualquier momento que habría podido tocar el tema, si la chica humana no se lo hubiera vuelto a recalcar.


Mientras Kagura sentía la mirada penetrante de Sesshomaru, así que decidió de una vez ir al punto, pero primero quería explicarle un poco más acerca de la sorpresa que se llevaría.


— Hace unos días fui donde la anciana Kaede y Kagome para que me dijeran que era lo que me estaba pasando, ellas me dijeron que me recomendarían una planta medicinal muy buena para este caso y lo que me dijo Kagome...— Kagura sintió sus ojos cristalizarse, no podía creer que estaba a punto de querer soltar lágrimas enfrente de Sesshomaru, así que dió un respiro y habló— Me sorprendió mucho, ¿Quién iba a a imaginar que alguien como yo? podría sentir las mismas emociones que una mujer humana siente al saber que una vida está creciendo dentro de ti.


Sesshomaru abrió un poco sus ojos, porque de todas las situaciones que podría haber imaginado, un embarazo no estaba en sus predicciones.

Esto si había sido una sorpresa, una noticia inesperada mejor dicho.


— ¿Te quedaste sin palabras, Sesshomaru?, Es la segunda vez que veo esa expresión en tu rostro, luego de la primera noche que estuvimos junto— La mujer sonrió satisfecha.


— La sorpresa no es algo que suela afectar mi expresión facial. Sin embargo, admitiré que esta noticia ha superado incluso mis expectativas.


— Me alegra escuchar eso, creó que he ganado nuevamente.


El Daiyokai se levantó y extendió su mano a la mujer, ella la tomó y al instante sintió el cuidado que Sesshomaru le transmitió, ambos estando frente a frente, se miraron a los ojos, entre ellos se crea un momento íntimo y significativo para los dos.


En ese momento, Kagura sintió los brazos de Sesshomaru rodear su cintura y apegandola hacia él; en un movimiento rápido los labios de ella se sintieron acoplados por los del hombre quien la acercó un poco más y la mujer posó sus manos encima de su armadura, este beso era más tierno y cálido a diferencia de otros besos que eran más subidos de tono donde ambos reclamaban con amarse, en cambió, este momento era preciso para solo eso, disfrutar la dicha de esta noticia inesperada, que a ella le costó revelar y a él descifrarla aún siendo alguien muy capaz de cualquier cosa.


Ambos se separaron por falta de aire, ella lo rodeó con sus brazos y él también; ambos sintieron sus corazones latir, sintiéndose seguros en los brazos del otro.

Kagura sintió como rozó su abdomen, algo que la tomó de sorpresa, así que separandose un poco, ella agarró ambas manos y la llevó hasta su vientre que estaba aún plano, ella visualizo en el hombre un brillo en sus ojos al momento que sintió el contactó de sus manos en su abdomen.


— Este solo es el comienzo, por ahora no siento incomodidad dentro de mi— Su voz sonaba con tranquilidad; como el viento que ahora mismo parecía copiar la misma acción de ella.


— Esto será difícil Kagura, pero este Sesshomaru está preparado para esto. Así que hay muchas cosas por hacer antes de su llegada.


Sesshomaru estaba apunto de caminar, pero se detuvo para esperar a que ella se ponga de su lado, la verdad es que para él siendo alguien con un ego alto, jamás dejaría que su mujer caminé detrás de él, ambos son su apoyo en cada uno y eso supo aprenderlo de su medio hermano hanyo y su mujer humana. Él nunca lo admitiría, claro esta, pero tenía lógica de que siempre una pareja debe ser así.


Ahora ambos se prepararan para la llegada de su bebé.


(. . .)


— Oye, Inuyasha.


— Dime


— Puedes creer a Sesshomaru con familia.


— Hmp!... pero que cosas dices Kagome— Dijo el chico sintiendo un escalofrío por su espina dorsal— La verdad nunca imaginaria a Sesshomaru con una familia hecha y derecha.


— ¿Ah no?, pues que crees— La chica se acerca directo a su esposo quien la vio sorprendida por ese gesto.


— Ka-Kagome no me digas que-


La chica asiente varias veces, moviendo sus manos de emoción.


— ¡¿QUÉ?!


El grito se escuchó hasta afuera de su cabaña haciendo que unas aves volarán de la desesperación, Inuyasha no se lo podia creer, cómo es posible que Sesshomaru hubiera hecho tal cosa, aunque tenía entendido que era alguien ya muy mayor desde hace mucho tiempo atrás, sin duda no se lo hubiera imaginado nunca; el se levantó del volantín que se había dado por la impresión, mientras veía a Kagome con una gran sonrisa.


— No puede ser, ese maldito de Sesshomaru— Maldijo Inuyasha, para ver nuevamente a Kagome y acercarse a ella, poniendo una mano en su vientre— Y justo cuando nuestro bebé recién está empezando a crecer.


— Oh Inuyasha...- Habló con ternura la peliazul— Al menos alégrate que nuestro bebé tendrá con quién jugar ahora— Acarició las orejas de su amado— No esperó la hora de comparar nuestras pancitas.


— ¿Qué cosas dices mujer?


— Ay, no lo entenderías— Dijo soltando una risa burlesca.


El hanyo fue a la parte trasera de su cabaña, deslizando la puerta de su casa, se sentó y suspiró para luego dar un grito victorioso.


— ¡Ja! pero al menos fui el primero en hacer un bebé.


— ¡Inuyasha tener hijos no es una maldita competencia! — Le gritó Kagome para decir su famoso— ¡Abajo!.


— !Ay! mujer ¡¿por qué?!.