Primera ve
Aviso: contenido adulto. Leer bajo responsabilidad.
Idia se encontraba en otro mundo. Su hermano le hablaba y lo llamaba pero Ă©l no lo escuchaba. Solo estaba concentrado en lo que habĂa soñado.
Flashback
/sueño de Idia\
Pov. Idia.
HabĂa terminado la partida de uno de mis videojuegos. Estaba un poco cansado asĂ que me acostĂ© un rato. No podĂa conciliar el sueño. CerrĂ© los ojos un momento.
EscuchĂ© como la puerta se abrĂa, pensĂ© que era Ortho ya que es el Ăşnico que puede entrar asĂ que lo dejĂ© pasar.
Se me hizo raro que no hablara, casi siempre hablaba de lo bueno que era que yo descansara. AbrĂ un poco mis ojos y vi a ... Azul!? Bueno, lo vi sentandose en mi cama.
Azul: asĂ que estabas despierto. Y yo que pensaba jugar solo un rato~
Su voz sonaba.... tentadora. Llevaba puesto el uniforme pero de pronto empezĂł a quitarse todo lo de arriba.
Azul: bueno, creo que es mejor si estas despierto.
Con la corbata amarrĂł mis manos. No podĂa moverme ni hablar. Se sentĂł en mi entrepierna y empezĂł a frotarse.
Azul: parece~... que está haciendo efecto~
Y si... mi amiguito estaba despertandose. Azul retirĂł mis pantalones y frotĂł su rostro con mi intimidad y la lamiĂł por encima de la tela de los boxers. Se sentĂa demasiado bien.
VolviĂł a sentarse y frotarse en mi entrepierna mientras jugaba con sus pezones. Se veĂa demasiado erĂłtico. Él soltaba pequeños gemidos y yo algunos suspiros. PodĂa notar por sus pantalones la erecciĂłn que se le estaba formando.
Estaba a punto de safarme de la corbata para tocarlo pero....
~Fin del sueño~
Ortho: hermano! Arriba!! SaliĂł el nuevo tomo de tu manga favorito!!
AbrĂ mis ojos y vi a Ortho. Todo habĂa sido un sueño? Pero se sintiĂł tan real.
Fin del flashback
Ortho: hermano!! Te llevo hablando desde hace rato y estás en las nubes. Que te pasa?
Idia: eh? Ah... perdĂłn. Estaba... recordando algo.
Ortho: tu sueño con Ashengrotto-san?
Idia: que!?! C-como s-s-sabes eso!!!??
Ortho: Cuando entré a la habitación estabas diciendo mucho su nombre.
Idia: b-bueno... tal vez.
Ortho: y que soñaste?
Idia: no deberĂas saber.
Ortho: que malo. Bueno, voy a dar un paseo.
Idia: está bien. Vuelve rápido.
.
.
.
.
.
.
.
Pov. Azul.
Caminaba por los pasillos de Idnihyde. Iba a visitar a Idia para jugar juegos de mesa y tal vez llegar a otro punto.
Llevamos 5 meses de novios y no hemos pasado de besitos momentáneos. Tengo ganas de llegar un poco más allá de besos, pero no se si Idia también quiera.
Ortho: oh! Ashengrotto-san!!
Azul: hola Ortho. No te habĂa visto.
Ortho: usted también soñó con mi hermano?
Azul: eh?
Ortho: bueno, mi hermano soñó con usted y andaba perdido, además tenĂa un bulto en la entrepierna. Como usted andaba perdido pensĂ© que tambiĂ©n habĂa soñado con mi hermano.
La inocencia de Ortho era algo inprofanable. Me sonrojé por pensar que Idia tuvo un sueño húmedo conmigo. Eso quiere decir que tal vez haya una posibilidad de que Idia quiera pasar a otro nivel. Entonces está decidido, iré y pasaremos al otro nivel.
Ortho: bueno, yo voy a seguir paseando.
Azul: Ortho. PodrĂas no volver tan rápido?
Ortho: pero mi hermano dijo que volviera rápido.
Azul: lo se pero... tengo que hablar algo de adultos con tu hermano.
Ortho: en ese caso está bien. Iré a jugar con Grimm.
Azul: bien. Gracias.
Cuando Ortho se fue me dirigĂ a la habitaciĂłn de Idia. Toque varias veces y luego me abriĂł la puerta. Cuando me vio se sonrojĂł y empezĂł a tartamudear.
Idia: A-A-Azul!! q-que haces aquĂ!?
Azul: vine a verte. AlgĂşn problema?
Idia: n-no ninguno. Pasa.
Su habitaciĂłn estaba hecha un lĂo, como siempre. Me sentĂ© en la cama y Ă©l en el suelo. Nos quedamos mirando por unos segundos y Ă©l apartĂł la mirada sonrojado.
Azul: que pasa?
Idia: n-no puedo m-mirarte a la cara.
Azul: por?
Idia: yo...
Azul: Idia...
Me acerqué a él y besé su frente. Empezó a balbucear cosas sin sentido.
Azul: Ortho me dijo que soñaste conmigo.
Su pelo se tornĂł de color rojo y la expresiĂłn de sorpresa y vergĂĽenza en su cara era arte.
Azul: que fue lo que soñaste. Dime. Te complaceré~
Idia susurró un "que no sea otro sueño por favor"
Azul: vamos dime~
Idia: b-bueno. Y-yo estaba acostado.
Azul: a si?
Lo recosté en el suelo.
Azul: y donde estaba yo~?
Idia: s-sobre mi.
Azul: aquĂ~?
Me senté en su entrepierna. El soltó un suspiro y agarró mis caderas. Hizo que me moviera sobre él, frotando nuestras intimidades.
Pov. Idia
No lo podĂa creer. Azul estaba decidido a complacer mis deseos sexuales.
El roce de la tela y nuestros miembros se sentĂa delicioso, mejor que en mi sueño.
Azul: I-Idia~ ah~
Sus sonidos eran muy eróticos. Me senté y subà mis manos por su espalda, debajo de la ropa.
No querĂa parar pero Ortho podĂa llegar en cualquier momento y no querĂa que presenciara una escena asĂ.
Idia: Ortho puede llegar.
Azul: le dije que se demorara en volver. Fue a jugar con Grimm.
Lo besĂ©, un beso desesperado. SentĂa una inmensa necesidad de besarlo. Él correspondiĂł mi beso.
Retiré su ropa dejandolo en ropa interior. Se sonrojó y trato de cubrirse pero no lo dejé.
Idia: eres hermoso.
Azul: no es verdad.
Idia: te digo la verdad. Eres perfecto.
Lo llevĂ© a la cama y lo dejĂ© recostado. Me quitĂ© mi polera y la lancĂ© por ahĂ.
Idia: estas seguro de esto?
Azul: seguro.
Pov. Azul
Su abdomen estaba marcado. En mi punto de vista Idia se veĂa super sexy.
Me volviĂł a besar. Luego pasĂł a mi cuello. Besaba más profundo en ese lugar y en la clavĂcula. Seguro quedarĂan marcas.
Él acarició mi pecho hasta llegar a los pezones, los cuales estaban erectos. Empezó a lamerlos. Solté un pequeño gemido para después cubrirme la boca con las manos.
Idia: No tienes por que tapar tu boca. Me gustan tus sonidos.
VolviĂł a besarme para luego bajar mi ropa interior y empezar a masturbarme.
Daba bastante vergĂĽenza. Sonidos, suspiros y gemidos salĂan de mi boca. No podĂa contenerlos, se sentĂa bien.
Azul: ah~ Idia~
Idia: si te lastimo con mis dientes me dices .
Luego pasĂł a chupar mi miembro y volver a acariciar y pellizcar mis pezones. Las sensaciones eran extrañas pero placenteras. Lo hacĂa con cuidado de no lastimarme con sus dientes.
Con una mano agarrĂ© los cabellos azules y empecĂ© a jalarlos un poco. GemĂa muy alto, sentĂa que pronto me correrĂa.
Azul: I-Idia... voy a... ah!!
Pov. Idia
Azul terminĂł corriendose en mi boca. SabĂa amargo pero tenĂa cierto toque dulce.
Esta será la primera vez de ambos asà que seré bueno. He estado practicando por meses como hacer una mamada y he buscado métodos faciles para que a Azul no le duela al momento de penetrarlo.
Busqué entre mis cosas de la gaveta de la mesita de noche un potesito verde. Era un poco de lubricante. Subà las piernas de Azul a mis hombros para dejar más decubierta la entrada y vertà un poco del liquido en ella para luego meter uno de mis dedos.
Azul: ah!
Idia: P-PerdĂłn. Espero que con esto sirva por hoy. Si te duele podemos parar.
Azul: n-no. Solo, se siente bien~ ah~
MetĂ otro dedo y los movĂ como tijeras. Luego otro y empecĂ© a simular embestidas. Azul solo gemĂa y se aferraba a las sábanas. Cuando ya vi que era el momento perfecto saquĂ© mis dedos y metĂ mi miembro de un sola embestida.
Azul: Ah!! D-duele.
Sus ojos soltaron lágrimas.
Idia: perdĂłn por eso!! Estas bien?
Azul: Solo... no te... muevas todavĂa.
Contestó entre jadeos entrecortados. Acaricié su cabello con cariño para calmarlo un poco.
Idia: Esperaré a que te acostumbres.
DespuĂ©s de unos minutos Azul empezĂł a mover sus caderas. Me estaba dando la señal de que ya podĂa moverme. EmpecĂ© con embestidas suaves, buscando el punto donde Azul se sintiera mejor.
Pov. Azul
Idia se estaba conteniendo y lo sabĂa. SeguĂa con embestidas suaves. De pronto tocĂł un punto dentro de mi que me volviĂł loco y me hizo soltar un sonoro gemido.
Idia: es aquĂ?
No entendĂa lo que querĂa decir, solo sabĂa que querĂa que tocara ahĂ otra vez.
Azul: o-otra vez~ Idia~
Idia: entendido.
VolviĂł a tocar ahĂ una y otra vez, cada vez más rápido y profundo. Se sentĂa demasiado bien. El placer me estaba cegando. Idia me besĂł intensamente y sus embestidas subieron su intensidad.
Mis uñas se clavaban en su espalda. SentĂa que estaba a punto de venirme de nuevo.
Pov. Idia
Dentro de Azul se sentĂa tan bien. SentĂa que estaba a punto de correrme.
Azul: I-Idia me corro...
Idia: ya casi.
Di más duro en su punto dulce. Él soltó un gemido bastante alto y terminó corriendose. Su interior me apretó más y terminé corriéndome también.
Suspiros y jadeos salĂan de nuestras bocas. Estabamos sudados y cansados. Nos volvimos a besar, más tiernamente esta vez.
SalĂ de su interior. ObservĂ© el semen que salĂa de su entrada. DespuĂ©s tendrĂa que cambiar las sábanas y bañar a Azul.
Azul: eso fue... increĂble.
Idia: si~. Nos bañamos?
Azul: estoy cansado.
Idia: entonces después nos bañamos.
Nos acomodamos para descansar. El quedó sobre mi. Nos tapé a ambos y nos quedamos dormidos.
.
.
.
.
.
.
.
.
Pov. Normal
Azul: quiero hacerte una pregunta.
Ahora los dos se encontraban en la tina dandose un baño. Idia le prometiĂł a Azul que se bañarĂa más a menudo.
Idia: dime.
Azul: por que fuiste tan bueno en ese momento? En el sexo me refiero.
Idia: ah... ehmn... estube investigando.
Azul: encerio?
Y azul empezĂł a reirse.
Idia: no te rĂas. Bien que te gustĂł.
Azul: si. Y mucho. Gracias por la experiencia Idia.
Ambos se besaron. Sin duda esa era una experiencia que ninguno olvidarĂa. Su primera vez.








