01; I like boys.
A temprana edad JiHoon supo que las chicas no le gustaban, nunca se sintió atraído a ellas e inocentemente le preguntó a su papá si eso era normal.
—Pueden gustarte los chicos o chicas —Contestó el señor dejando a un lado las cuentas que debía pagar —O los dos y no tiene nada de malo.
—A mis compañeros solo les gustan las niñas pero a mí me parecen asquerosas y sin gracia, se maquillan y parecen payasos pero ellas creen que se ven lindas —Dijo JiHoon juntando después sus labios formando un tierno puchero que hizo sonreír a su papá.
El señor lo tomó en brazos sentándolo en sus piernas —Así como todos deben respetar que te gusten los chicos, tú debes respetar otros gustos, no existe la normalidad, existe la diversidad, cada uno es como quiere y eso debe respetarse.
—¿Entonces cuando crezca no necesariamente debo casarme con una chica y tener hijos? —Preguntó JiHoon entrecerrando sus ojos.
—No —Se encogió de hombros viendo la sonrisa de su pequeño —No debes hacerlo si no quieres.
—Me gusta esa idea.
—¿Hay algún chico de tu salón que te interese?
—No —Respondió JiHoon sin pensarlo demasiado —Me parecen lindos pero son muy tontos.
El señor desordenó el cabello de JiHoon y le sonrió dulcemente —El día que te enamores, hazlo de la persona, de su corazón y personalidad, sin fijarte que es lo que tiene en su entrepierna.
—Entiendo —Dijo JiHoon con voz clara.
—Enamórate de lo que te haga sentir aquí —Tocó el pecho de su hijo —El amor se transmite con la mirada, no con el sexo de alguien.
JiHoon asintió para luego saltar de las piernas de su papá y salir corriendo a jugar al jardín de su casa.
Esa conversación quedó grabada en su mente para siempre, aún más cuando su padre falleció.
Pero hoy era un adolescente extrovertido que iba en su último año de instituto, con el pasar de los años tuvo varias relaciones con chicos, a JiHoon le gustaba explorar y no atarse en una relación estable y duradera, esas le parecían aburridas porque siempre terminaban en la monotonía.
Algún día quería tener algo formal pero por ahora andaba en la busca de esa persona especial.
Alguien que hiciera vibrar su corazón y no su entrepierna.
Nunca tuvo la necesidad de besar a una chica pero lamentablemente su primer beso fue con una, no lo buscó él, asistió a un cumpleaños de una de sus compañeras cuando tenía trece años y estuvo toda la tarde coqueteando con un chico.
Pero al atardecer a la cumpleañera no se le ocurrió nada mejor que robarle un beso cuando salieron a jugar.
Aún así, ese día estuvo hasta la noche besándose con el primo de esa niña, con el chico coqueto que conoció en la fiesta.
Al menos con él si quiso aprender a besar y con el tiempo fue perfeccionándose, no era sencillo, odiaba sólo juntar los labios con alguien, lo consideraba un arte que disfrutada y quería que la otra parte quedara siempre con ganas de mas.
O al menos que se fuera satisfecho.
Creía que podía pintar cuadros en los labios y al terminar el beso, con la primera expresión del chico, sabía que había sido un buen trabajo o todo un fiasco.
A veces terminaba todo ahí y otras veces podía probar su obra.
Veía a las porristas besarse con sus novios en los campeonatos y los pasillos del instituto, eran insípidas y sin gracia, al parecer no solo le hacían falta neuronas, sino que también un profesor de besos.
JiHoon se hizo una fama por su forma de besar, muchos de los futbolistas, con novias, lo buscaban a él.
Le gustaba sentir los músculos con las yemas de sus dedos, ver lo que provocaba en esos shorts blancos y cortos que utilizaban los deportistas.
Él no engañaba a nadie porque no tenía novio, así que la culpa resbalaba por su cuerpo.
—¿Por qué no se van a otro lado para ser maricones? —Dijo Hansol arrugando su frente cuando vio a una pareja de chicos caminar de la mano por el pasillo principal.
—Cierra la boca —Habló SoonYoung rodando los ojos.
—Ignóralo bebé —Intentó tranquilizarlo MingHao.
—¿Ha dicho bebé? —Hansol separó sus manos de un golpe en sus brazos para luego alejarse y limpiarse en el suéter —Me dan asco.
JiHoon escuchó la conversación en silencio deteniendo sus movimientos, de pronto cerró el casillero de golpe llamando la atención de los chicos que estaban cerca de él.
Se colocó frente a la pareja y enfrentó a Hansol —¿Cuál es tu problema?
—Mi problema es esta pareja de homosexuales —Contestó Hansol levantando el mentón.
—¿Y se puede saber en qué te afecta a ti?
—Se me olvidaba que estoy frente a tres maricones, una pareja y uno que anda ofreciendo la lengua por ahí —Miró de pies a cabeza a JiHoon de forma despectiva.
—Vaya —Sonrió JiHoon cruzando los brazos —Estás bien informado, ¿Te interesa probar mi boca?
—Vomitaría al besarte.
—Disfrutarías besarme —Aseguró JiHoon mirando hacia atrás de Hansol donde se encontraba Joshua y SeungCheol —¿No es así Joshua? Al menos la semana pasada la pasaste bien con el beso que nos dimos, hasta desperté a tu amiguito.
JiHoon no era de andar delatando a los chicos heterosexuales que terminaban besándolo, era su problema si no querían admitir que se sentían atraídos a los hombres también pero estas situaciones lo sobrepasaban.
Hansol era conocido por su homofobia, no había absolutamente nada bueno en él como persona, ni siquiera era un buen estudiante, se dedicaba a molestar a cada chico gay del instituto.
Hasta molestó a una pareja de chicas que se dieron un beso en la cafetería.
Era un idiota de primera clase.
Y sus amigos no se quedaban atrás, Joshua pertenecía al grupo de música, le dedicaba las canciones a las chicas y se le conoció a más de una novia de otra escuela.
Pero eran fachadas para ocultar su evidente homosexualidad.
Ellas terminaron siendo sus mejores amigas de infancia, claro que esto nadie lo sabía, Joshua se lo confesó a JiHoon el día que se besaron al acabar una de sus presentaciones musicales.
JiHoon fue el primer chico que se atrevió a besar y fácilmente su miembro reaccionó a ese beso apasionado que obtuvo del pequeño.
SeungCheol era del que menos sabía, era presidente del consejo estudiantil, lo vio por primera vez dando el discurso a comienzo de año recibiendo a los nuevos estudiantes.
Era tranquilo y al parecer tan heterosexual y homofóbico como Hansol porque estaba en una lucha constante con el rector para que los homosexuales no tuvieran muestras de amor en el instituto.
JiHoon no entendía como SeungCheol podía representar a la comunidad estudiantil, ni como Hansol podía ser el capitán del equipo de fútbol.
—¿Te has besado con este maricón? —Hansol miró con asco a Joshua y éste comenzó a negar con la cabeza y manos.
JiHoon suspiró y le dijo a SoonYoung y MingHao que siguieran su camino.
—Me das pena Hansol —Comentó JiHoon con las manos en su cintura, si él miras americano creía que por ser más alto y levantar el mentón mirándolo hacia abajo lo intimidaría, estaba muy equivocado —Molestas solo para llamar la atención.
—Molesto porque ustedes no son normales.
—¿Normales? —JiHoon rió sin ganas —¿Y crees que tú eres normal?
—A mí me gustan las chicas.
—A ti te gustan las vaginas —Dijo JiHoon cruzándose de brazos —No te gustan las personas, te interesa más lo qué hay bajo la ropa interior. Dime ¿Te enamoran un par de senos más que una personalidad?
—Es inútil hablar contigo, no me preocuparé yo de sacarte la mierda de la cabeza.
—Lastima que tú vivas en la mierda y nadie quiera sacarte de ella —Sintió unas manos agarrar sus brazos, se volteó unos segundos mirando a JeongHan y SeungKwan impidiendo que golpeara a Hansol.
—Ya llegó el trío de chicos que quieren ser chicas —Se burló Hansol y JiHoon vio claramente cómo SeungCheol soltó una risita divertida.
—Los tres dan asco cómo personas —Escupió JiHoon con rabia.
“Anunciamos que desde el día de hoy, las parejas de chicos con chicos y chicas con chicas, tendrán estrictamente prohibido tener muestras de cariño dentro del establecimiento”
El megáfono se apagó y a JiHoon le hirvió la sangre, su mirada fue directamente hacia SeungCheol.
—Bien hecho Cheol —Hansol levantó su mano y SeungCheol la golpeó con una sonrisa —Al menos ya no tendremos que andar con cubetas por los pasillos para nuestro vómito.
Joshua bajó la mirada y JiHoon no sintió ni siquiera un poquito de pena por él, era el títere del grupo, un homosexual reprimido.
Triste vida tenía, sin personalidad, ni coraje para enfrentar a su supuestos amigos por miedo a ser rechazado.
—Ya vámonos o me contagiaran su homosexualidad —Hansol pasó junto a JiHoon golpeando su hombro y tuvo que cerrar los ojos e inspirar profundamente para no voltearse para golpearlo.
—Esos idiotas están más enamorados de unas faldas y senos —Dijo SeungKwan —Nadie los va a cambiar.
—¿Nadie? —Preguntó JiHoon sonriendo cuando una idea cruzó por su cabeza.
—Bien, ahora tengo miedo —Musitó JeongHan.